INTRODUCCION
La investigación como quehacer esencial de la universidad genera su propio espacio para hacer posible una dinámica de avance, cambio y renovación social .
La capacidad para investigar se forja a través del estudio sistemático, la dedicación, el talento y la inspiración creadora. Una metodología de investigación no puede aprehenderse si no es con la ejecución misma del trabajo investigativo, donde se reúnen siempre la teoría y la práctica. No hay recetas mágicas ni preceptos capaces de dar por si mismos lo que solo la experiencia puede otorgar.
En el presente curso los profesores compilan, adaptan e interpretan el pensamiento analítico y las orientaciones filosóficas, epistemológicas y metodológicas de la ciencia a partir de la consulta de connotados autores, maestros en la formación del espíritu investigativo, con el fin de estimular y clarificar el trabajo de quienes se empeñan en comprender mejor el mundo que los rodea a través de los fenómenos que acaecen en su entorno natural y social.
El curso permite orientar al estudiante en un trabajo intelectual serio, objetivo y sistemático para la ejecución de las operaciones que requieran en sus actividades investigativas. El estudiante debe –eso sí– sustraerse a la idea, corrientemente aceptada, de que hacer investigación se reduce al uso de técnicas empíricas y transformadoras de datos o incluso a su simple organización en esquemas ilustrativos.
El curso no describe propiamente la metodología del proceso de investigación, sino que constituye a través de cada uno de sus cinco capítulos, una preparación del pensamiento –una propedéutica– que el estudiante puede lograr a través de su lectura flexible, según su motivación, propósito y disposición de trabajo.
PROLOGO
Frecuentemente las tareas de investigación se tornan por completo, rutinarias y mecánicas (recolección de información, tratamiento de datos, organización de materiales, diseño de actividades), reduciéndose así a la simple aplicación maquinal de procedimientos prefijados. La mayoría de dichas tareas son corrientemente actividades que pueden encomendarse a personal auxiliar e incluso a programas de ordenadores sin embargo, no es inusual que en las tareas científicas, el investigador se sumerja en la mera producción de datos cuya génesis no ha programado y para cuya interpretación aun carece de elementos conceptuales autónomos.
Tenemos la convicción de que, tanto o más útil que saber manipular unas técnicas, es conocer y reflexionar sobre los contextos en los que se visualiza y se escogen los problemas, las hipótesis y las técnicas mismas para su aplicación razonable y su contrastación en el ámbito de las investigaciones sobre la realidad objetiva.