Capitulo 4

 

4.8 LOS MÉTODOS DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

El método científico se hace concreto en las diversas etapas o pasos que se deben dar para solucionar un problema. Esos pasos son las técnicas o procesos. Los objetos de investigación determinan el tipo de método que se va a emplear.

Los métodos de investigación científica se dividen en dos: empíricos y teóricos, pero, en realidad, en el proceso de investigación, estos métodos nunca están separados. Unos y otros emplean técnicas específicas, lo mismo que técnicas comunes a ambos.

Métodos empíricos

Los métodos empíricos son el hecho, la observación, la medición y el experimento.

El hecho:

se ha dicho que la ciencia fáctica parte de hechos. El hecho es un fragmento de la realidad objetiva que puede captarse con los instrumentos materiales (como el microscopio, el telescopio, una balanza, etc.) y teóricos que una determinada disciplina haya desarrollado, e incluso determinados hechos pueden ser captados por los órganos de los sentidos. El hecho es el fundamento de la teoría, porque a partir de él se construye una explicación (teórica) del mismo. Dicha explicación ha de contrastarse continuamente con los hechos para ratificar su veracidad o falsedad. La constrastabilidad de la teoría con los hechos es el principal criterio de verdad de una ciencia.

Actualmente se le atribuyen al hecho algunas características:

Existe independientemente de que un investigador lo haya descubierto. Los hecho no son parte de la teoría, sino que están fuera de ella. No obstante nos enteramos de ellos a partir de su enunciación teórica, a pesar de que lo que sabemos de un hecho puede solo ser una distorsión del mismo.

Los hechos son auténticos, simplemente existen, y no debe haber la más mínima duda acerca de ellos. El problema reside en saber si lo que se ve en el hecho es todo lo que éste es en sí.

Los hechos son invariantes: lo que cambia es la manera de percibirlos; por ejemplo, hay que recordar la manera en que fue cambiando la imagen del universo desde los antiguos pensadores griegos hasta los modernos investigadores. Tal vez ahora mismo la concepción del universo esté todavía lejana de la realidad, pero es mucho más precisa que las anteriores.

El proceso de conocimiento se inicia en la elección y definición de los hechos y luego se mueve a su interpretación teórica. Pero, paradójicamente, la elección de los hechos depende de los conocimientos previos, o teorías que sirven de referente. En resumen, el trabajo del científico consiste en explicar los hechos de la realidad; ellos son el fundamento de todas las elaboraciones científicas y conforme crece su conocimiento en torno a los hechos el científico es capaz de diferenciarlos.

La observación:es el primer procedimiento de carácter empírico, en el cual pueden distinguirse:

(i) el objeto de la observación,

(ii) el sujeto de la observación,

(iii) los medios para la observación,

(iv) las condiciones de la observación y

(v) el sistema de conocimientos a partir del cual se formula la finalidad de la observación y se interpretan los resultados de ésta.

Observar no es pasar la vista por encima, sino buscar unos elementos de juicio siguiendo un orden conceptual, ya que el que unos "datos" desnudos constituyen elementos de juicio o pruebas presupone ya que habrán de funcionar dentro de cierto marco inferencial: por diversas razones, el acopio de datos a ciegas es probablemente imposible, puesto que, incluso a los niveles mínimos de la percepción, existe siempre, ya funcionando, algún marco racional selectivo, y no cabe la menor duda de que, al nivel de la observación científica, lo que llamamos "observación" y lo que titulamos "inferencia" están indisolublemente ligados.

Como decía Charles Darwin, para que la observación científica sirva de algo ha de ser a favor o en contra de alguna tesis: la razón de ser del observar no reside en meramente recoger y acumular observaciones, sino en buscar y sacar a la luz cierto orden existente en los hechos; y de ahí que lo "observable" siga en su desplazamiento a los intereses y finalidades de la indagación, y haga que los resultados que obtengamos acompañen a las intenciones que los guíen.

Con todo, no se trata simplemente de que veamos lo que nos gustara o quisiéramos ver, ni de que las observaciones que hagamos sean meramente función de las expectativas que tengamos, pues en tal caso la objetividad de la ciencia quedaría radicalmente comprometida; el resultado final consiste, al parecer, no en el abandono de la objetividad, sino en cierta molestia: los claros y sencillos hechos de la observación no lo son nunca tanto como podrán tal vez parecer a primera vista a una mirada ingenua, pero lo que pretende la indagación científica es restablecer, valiéndose de medios más alambicados, la función empírica de las observaciones como contrastación de nuestras pretensiones de conocimiento del mundo exterior.

La medición: consiste en observar y registrar minuciosamente todo aquello que en el objeto de estudio seleccionado y de acuerdo con la teoría, sea relevante. Los registros obtenidos de la medición son datos que se pueden aplicar utilizando operaciones lógico matemáticas, y que pueden pertenecer a la escala nominal, ordinal, de intervalo o de razón. La información así obtenida puede ser de carácter cualitativo y cuantitativo.

El experimento : puede definirse como el procedimiento diseñado para manipular variables en condiciones especiales que permitan poner en juego algunas variables para observar su comportamiento y lograr así descubrir la esencia de un objeto de estudio.

Las finalidades de un experimento pueden ser diversas, por ejemplo, conocer las leyes que rigen la ocurrencia de algunos fenómenos, o su comportamiento; pero también puede comprobar una determinada hipótesis. Se piensa a menudo que los experimentos se hacen únicamente en los laboratorios; esto no es así, pues también puede diseñarse experimentos de campo; sin embargo, en el primer caso se tiene un mejor control de las variables involucradas en el proceso, debido a que se puede repetir una y otra vez el procedimiento de la experimentación hasta descubrir lo relevante o lo irrelevante del fenómeno estudiado, sin que haya variación significativa entre los distintos ensayos.

Métodos teóricos: Problemas e hipótesis

El trabajo científico siempre implica el compromiso entre teoría y experiencia, ya que ningún acto empírico del investigador está libre de ideas preconcebidas, aunque toda idea científica debe ser comprobada y demostrada.

Problemas e hipótesis: El proceso de investigación se inicia con un problema. Sin embargo, no toda formulación que designa un problema puede ser investigado por la ciencia. Para que un problema pueda investigarse debe ser formulado adecuadamente. Existen ideas según las cuales la observación de cualquier hecho de la realidad puede o no transformarse en problemas de investigación; al principio son vagas y confusas, pero luego después de mucha reflexión y de una relación continua con el objeto de investigación, se puede lograr una formulación clara de la situación problemática.

Una vez que el investigador ha expresado y formulado el problema, puede plantear una conjetura que tiene como finalidad explicar ese problema para resolverlo: es la hipótesis .

La hipótesis de investigación es el punto de partida en la búsqueda de respuesta a la pregunta planteada, es la guía que se sigue bien en la observación, bien en el experimento científico. Las hipótesis pueden definirse como explicaciones tentativas de carácter singular, particular o universal que involucran variables.

Pueden clasificarse las hipótesis en universales o generales y singulares o particulares. Las primeras son de mayor valor científico, pero más difíciles de verificar, y quizá para lograrlo solo de manera indirecta, es necesario examinar algunas de sus consecuencias particulares.

 



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