2. EL PARADIGMA TECNOLÓGICO (5)

El desarrollo tecnológico moderno, que Engels llamó por primera vez, la Revolución Industrial, requirió un prolongado camino de purificación ideológica y política. Conocemos los grandes adelantos técnicos de la época: el torno de hilar (1764), el telar hidráulico (1769), la tejedora de Crompton (1779), herramientas que reemplazaron la fuerza humana en la industria textil. Por la misma época, el desarrollo científico, aplicado exclusivamente desde el tiempo de la Royal Society al incremento de la técnica, lograba, tras innumerables esfuerzos, la condensación del vapor.

Desde Galileo y Newton la ciencia va tomando la delantera sobre la aplicación técnica y empieza a resolver en modelos teóricos los problemas inmediatos de la práctica. Los estudios de la termodinámica parecían aclarar todos los problemas. Si se había podido condensar el vapor, para extraer su fuerza motriz, ¿por qué no podía hacerse lo mismo con él fluido eléctrico que había sido postulado por los discípulos inmediatos de Newton? Con experimentos rudimentarios como los de la botella de Leyden y el descubrimiento de la electricidad anima! por Galvani, fue posible llegar a la construcción de la pila de Volta y a la inducción electromagnética de Faraday.

A finales del siglo XIX se logró llevar los nuevos descubrimientos a la solución de problemas técnicos como la iluminación, la galvanoplastia y la fuerza motriz.

Esta aplicación de la ciencia al desarrollo tecnológico es más clara aún en el presente siglo. Los modelos teóricos preceden la aplicación inmediata e incluso las observaciones empíricas. Yukawa predice la existencia del mesón antes de ser observado. Igualmente los neutrinos fueron previstos por Pauli mucho antes de ser detectados experimentalmente.

Es imposible enumerar en breve espacio la inmensa acumulación tecnológica del presente siglo. En el microscopio electrónico el hombre ha aumentado mil veces sus posibilidades de observación del mundo infinitamente pequeño. El dominio de ondas electromagnéticas ha posibilitado adentrarse en el espacio a distancias de miles de millones de años luz. Los tubos de rayos catódicos permiten reproducir la imagen y seguirla en su movimiento. La necesidad de calcular la trayectoria del proyectil hizo posible el descubrimiento de los computadores electrónicos. Con la fusión de los elementos más simples se han podido condensar productos que no se encuentran en la naturaleza, como los polímeros y los plásticos.

En otros campos, el control de la herencia ha permitido mejorar las especies vegetales, al menos para aplicarla al uso humano y la agroquímica ha permitido aumentar considerablemente la producción de alimentos. Con el motor de combustión interna se pudo alcanzar una mayor capacidad de desplazamiento personal, en contraste con las rutas fijas del ferrocarril y, la aviación superó las barreras de los accidentes geográficos y nos hizo comprender mejor la unidad del planeta. El servomecanismo no sólo reemplaza la fuerza del brazo o prolonga los sentidos, sino que toma el lugar del hombre mismo en muchas funciones.

TÉCNICA Y MEDIO AMBIENTE

El problema ambiental es el precio que el hombre tiene que pagar por su desarrollo tecnológico. La técnica es una exigencia biológica del hombre. Ella le sirve para adaptarse y transformar el medio ambiente, pero esta transformación tiene sus costos, A lo largo de toda la historia de la especie o de las especies, desde el momento en que en el valle de Orduval nuestro lejano antepasado pulió unas piedras para defenderse o para prepararse su alimento, el avance del hombre ha significado la transformación del sistema natural. Una transformación que no siempre o casi nunca ha resultado favorable al desarrollo de los sistemas vivos.

El problema ambiental no es una característica del hombre moderno. Lo ha acompañado a lo largo de su extensa aventura técnica. El cazador primitivo desde el momento en que tomó en sus manos la lanza o la flecha, superó a cualquier predador en sus posibilidades de transformación del medio. La caza, desarrollada por el hombre con instrumentos que a la mentalidad moderna le parecen primitivos, significó una fuerte presión sobre la fauna. Ello se fue incrementando con el desarrollo técnico. Más aun, es muy posible que el desarrollo técnico de los instrumentos de caza estuviese ligado al agotamiento de la fauna inducido por la actividad humana.

Es probable que el cazador primitivo haya incidido en la extinción de la fauna característica de la última glaciación. Junto a los restos de las culturas humanas se han encontrado grandes depósitos fósiles de animales sacrificados. ¿Qué significan los restos de cerca de cien mil caballos encontrados al rededor de las culturas de Solutré en la Dordogna francesa o los innumerables restos de Mamuts que acompañan las culturas de Premont? El cazador primitivo tenía dos herramientas de un inmenso poder: el fuego y el veneno.

Como vimos, el neolítico significó la verdadera revolución tecnológica del hombre. El impacto de esta revolución recae principalmente sobre la estructura de las cadenas tróficas. La invención de la agricultura y la domesticación de los animales es la transformación más drástica de las leyes generales del ecosistema realizada por el hombre.

Al seleccionar las especies más beneficiosas para su propio sustento, el hombre modifica las leyes de asociación vegetal. Las especies asociadas al trigo o al maíz empiezan a ser consideradas como perjudiciales, porque entran en competencia por los nutrientes y demás elementos ambientales. Se les da el nombre despreciativo de malezas y se inicia una ludia sin cuartel contra ellas. Con el monocultivo, las leyes de regulación poblacional se desajustan y aparece lo que el hombre empieza a llamar despreciativamente "plagas". Los conceptos de maleza y plaga no pertenecen al orden ecosistémico, sino al orden de la cultura.

Algo similar puede decirse sobre el proceso de domesticación. El hombre selecciona sobre todo los grandes herbívoros, que no entran en competencia con sus recursos alimenticios y pueden ser aprovechados con la utilización de su fuerza motriz. Los predadores entran en competencia con el hombre o el hombre con ellos. El recuerdo de la lucha contra los grandes predadores impregna la conciencia mítica. Los grandes héroes, como Gilgamesh, Teseo o Sansón, sólo logran la consagración social después de haber abatido al león o al toro salvaje y después de haberse cubierto con su piel. La figura de Heracles, ceñido con la piel del león, es el símbolo más expresivo de la Grecia Minóica.

No es posible seguir las incidencias de los impactos provocados por el desarrollo tecnológico durante la época moderna. A este tema estuvo consagrado la tercera parte. El desarrollo industrial de los dos últimos siglos es sobre todo una revolución energética. La mayor parte de las tecnologías dependen del suministro de energía fósil. El tren, el automóvil, el avión, han marcado la carrera tecnológica moderna. Tras ellos están el carbón y el petróleo, como los verdaderos motores del desarrollo.

Las consecuencias ambientales del consumo de la energía fósil ya fueron analizadas antes y significaron la preocupación fundamental de la Cumbre de Río. La lluvia ácida, la posibilidad del cambio climático, el debilitamiento de la capa de ozono no son simples fantasías alarmistas. Representan los márgenes de resiliencia del desarrollo moderno. Las alternativas, como vimos, no están claras. En el futuro se cierne como una amenaza la energía nuclear, que, en caso de que se consolide como fuente energética predominante, significará posiblemente la construcción de una sociedad distinta a la que fue construida sobre los criterios de libertad y democracia. Ello nos lleva al análisis del siguiente tópico cultural que deseamos analizar: la organización social.

 



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