3. ORGANIZACIÓN SOCIAL (4)

EL INFLUJO DEL MEDIO

Es indispensable, por tanto, entender la sociedad humana como forma adaptativa, dentro de las características que asume al interior del sistema cultural. Este, como hemos visto, no es un simple apéndice de las formas adaptativas orgánicas y por lo tanto, no es interpretable desde la biología, la ecología o la otología. Vamos a estudiar brevemente algunos aspectos relacionados con las formas adaptativas de la organización social.

El primer aspecto que importa resaltar es el relacionado con la determinación del medio natural sobre las organizaciones sociales. Esta determinación fue abiertamente defendida por los médicos griegos y posteriormente por Monlesquieu y retomada por geógrafos, sociólogos y algunos historiadores positivistas como Buckle y Taine.

La doctrina de Montesquieu, no puede considerarse como una doctrina mecanicista o determinista. Sin embargo, es quizás, la doctrina que inició en la modernidad la teoría más radical con respecto al influjo del clima sobre el origen de las instituciones. Según él, la democracia o la monarquía o cualquier otra forma política de organización, se aclimatan y surgen con más facilidad en determinados contornos geográficos. El influjo del clima sobre las instituciones no es, sin embargo, determinante. Montesquieu se conserva dentro de la tradición liberal y juridicista, que atribuye a la voluntad humana la formulación de las leyes y a éstas la configuración de las instituciones. El influjo del clima se atribuye más bien a la modificación ejercida sobre el temperamento, el que a su vez inclina a adoptar determinadas formas sociales.

La determinación del medio natural sobre las formaciones sociales puede formularse de distintas maneras. Es evidente que e! medio ambiente físico como abastecedor de las materias primas necesarias para la subsistencia, ha tenido influjo sobre las formaciones sociopolíticas. Egipto no puede explicarse sin el Nilo, y en general las culturas de los Imperios Agrarios se asentaron sobre las vertientes de los grandes ríos, rodeados por cordones secos. En el paleolítico, el Dordona, con su riqueza de recursos pesqueros, permitió una extensa sedentarización y en consecuencia influyó definitivamente en la modificación de las organizaciones sociales.

El medio ambiente natural es, en este sentido la premisa fundamental de las formaciones sociales. Sin embargo, como vimos antes, este influjo no se ejerce de una manera directa, sino a través del trabajo. Es la producción material la que establece el contacto entre el individuo y su medio y el trabajo supone algún tipo de organización social. La modalidad del trabajo social, y por lo tanto, de la organización social necesaria para el trabajo productivo, está sin duda, influenciada por las posibilidades objetivas que ofrece el medio natural. La organización para el trabajo de extracción minera, supone, por supuesto, la existencia de las vetas mineras. Esa afirmación es, como puede verse, una tautología y no es sobre esa evidencia sobre la que puede fundamentarse la determinación del medio natural.

El argumento de los teóricos del influjo climático tiene otro rumbo. Por lo general, la influencia del medio se atribuye, no tanto a la existencia de los elementos naturales, sino a las condiciones climáticas que supuestamente predisponen el temperamento de los individuos y en esta forma influyen sobre las formas de organización adoptada por estos. La argumentación supone en consecuencia el presupuesto de que las organizaciones sociales son el fruto del esfuerzo individual y los individuos a su vez, son el producto espontáneo del medio natural. El argumento de Montesquieu y sus seguidores, pasa por tanto, por el retortero del individualismo.

Sin embargo, el individuo no puede considerarse como el fruto espontáneo del medio natural, ni las instituciones como el producto del esfuerzo individual." Más bien, como lo plantea Marx, "el cambio individual corresponde a un modo de producción determinado", y las instituciones son el resultado de la organización social del trabajo. El individuo aprende en el seno de lo social las prácticas * indispensables para subsistir y las desarrolla como parte integrante de un sistema. La sociedad, por tanto, está ya constituida como estructura y como represa de la acumulación cultural, cuando el individuo inicia sus relaciones con el medio.

 



Universidad Nacional de Colombia
Carrera 30 No 45-03 - Edificio 477
Bogotá D.C. - Colombia
PBX: 3165000
webmaster@unal.edu.co

Aviso Legal - Copyright
Gobierno en LíneaAgencia de Noticias UN