
EQUILIBRIO ECOSISTÉMICO Y EQUILIBRIO CULTURAL
EXPLICACION |
Como pudo verse, el ecosistema adquiere y regula su propio equilibrio, que no es de ninguna manera estable, sino dinámico. La evolución de la vida, tanto en su proceso filogenético como sucesional, transforma el medio para hacerlo más apto a las condiciones vivas, Como lo ha demostrado Odum, el sistema vivo, a medida que evoluciona, va evitando las interacciones negativas, hasta lograr un dinamismo equilibrado de todos sus factores.
Fuente: Cuadernos Ambientales. Serie Ecosistema y Cultura #1. Augusto Ángel Maya.
En el estado de clímax se logra el equilibrio más estable entre el metabolismo autotrófico y el heterotrófico, y entre estos y los factores del medio. Es a este balance de los factores que entran en la formación de un bioma, a lo que suele llamarse equilibrio ecosistémico. Se logra con la regulación de los factores energéticos y alimentarios y con el equilibrio de las poblaciones en cada uno de los nichos ecológicos al mismo tiempo que con la regulación de las relaciones intra e interespecíficas.
El concepto de equilibrio que los biólogos toman de la termodinámica, tiende a crear confusión. Algunos autores han iniciado una guerra contra el concepto de equilibrio, concebido como base para explicar los procesos. Sin embargo, mientras no se encuentre otro concepto que permita entender la simbiosis de funciones dentro de una estructura, nos atenemos a este término desprestigiado. Sin el concepto de equilibrio u otro similar que indique los balances de materia y energía, es muy difícil explicar el problema ambiental.
Es, en efecto, el equilibrio global del ecosistema lo que se pone en contingencia con la incorporación de la actividad humana. En los sistemas artificiales creados por el hombre, sean agrícolas, urbanos o industriales, el equilibrio ya no depende de la regulación de los nichos ecológicos sino de las condiciones tecnológicas por medio de las cuales el hombre introduce corrientes de energía y aporte de materia y crea las condiciones de la nueva estabilidad. Ello significa que el equilibrio de los ecosistemas difícilmente puede ser comparado con los sistemas complejos organizados tecnológicamente por el hombre.
Por esta razón, ningún sistema artificial tiende a perpetuarse si deja de alimentársele con las corrientes artificiales de energía suministradas por la actividad humana. Un campo de cultivo vuelve rápidamente a ser invadido por las plantas colonizadoras, tan pronto como el hombre lo abandona. Se inicia de nuevo el camino hacia el clímax, si se conservan las condiciones ambientales adecuadas y si el hombre no ha llevado el proceso de artificialización a límites de no retorno.
Fuente: Cuadernos Ambientales. Serie Ecosistema y Cultura #1. Augusto Ángel Maya.