CENTRALIZACIÓN - DESCENTRALIZACIÓN
En la discusión ambiental se han venido definiendo dos tendencias: la que proclama que sólo un proceso de centralización planetaria puede llegar a dominar la crisis ambiental, y la posición de los que creen en la exigencia de la descentralización de las decisiones.
A medida que las distancias se acortan, tanto por la rapidez de los transportes como por la velocidad en la transmisión de la información, es más difícil conservar la diversidad cultural. Esta va quedando como un reducto arcaico, más para satisfacer la curiosidad histórica de algunos eruditos que para cumplir una función dentro del mundo moderno. Por otra parte, el mercado masivo y homogeneizado tiende necesariamente a unificar los comportamientos culturales. La moda se impone a través de la propaganda. La artesanía se refugia en los rincones de los gustos exóticos.
Esta es, sin duda, la tendencia predominante. La pregunta inquietante es si esta tendencia puede llegar a acomodarse a las peticiones de transformación exigidas por la crisis ambiental. Un poder centralizado) inserto o no en el seno de las Naciones Unidas, ¿puede transformar los signos económicos para adaptarlos a las exigencias de un desarrollo sostenible? Si este poder va a ser controlado por las empresas multinacionales, ¿puede esta circunstancia ser garantía de sustentabilidad o de dominio ampliado de las condiciones económicas?
En el otro extremo se agitan las utopías descentralistas que hemos denominado, con la expresión de 0'Riordan, "el neotribalismo ambiental." Sin duda, desde la perspectiva ambiental, se percibe con más claridad el futuro dentro de un escenario de pluralidad cultural. La cultura tiene mucha más capacidad de convertirse en estrategia adaptativa cuando su inventiva tecnológica, social y simbólica se ajusta a las necesidades del entorno inmediato.
Este es, sin duda, el gran dilema del futuro. ¿Es posible superar la crisis dentro de un mundo homogeneizado? ¿Puede la cultura universal de la modernidad tener en cuenta en sus estrategias productivas la inmensa diferencia de los sistemas vivos? En caso de que ello no sea posible, ¿será factible regresar a la descentralización económica y cultural, a fin de que cada región pueda reconstruir sus modelos culturales adaptativos?