MODELOS ALTERNATIVOS EN SISTEMAS DE PRODUCCIÓN TROPICALES
Los desafíos del mundo contemporáneo tocan entre sus elementos fundamentales a la satisfacción de las necesidades alimentarias de la totalidad de la población mundial. ¿Es la aplicación de la tecnología agrícola moderna, seguidora de los principios de la Revolución Verde y por lo tanto de la agricultura convencional, el modelo que expresa la armonía necesaria entre el medio ambiente y el desarrollo?. Esta pregunta seguramente tiene una rápida y no vacilante respuesta negativa, pero ¿Qué significa entonces el desarrollo sostenible para el sector agrario y por lo tanto para la práctica agrícola?. Esta segunda interrogante quizás nos haga pensar un poco más. Precisamente sobre estos aspectos trata el tema que ha sido enunciado como "el significado del desarrollo sostenible para la agricultura".
8.1 Desarrollo sostenible y agricultura.
El concepto de la palabra "eco-desarrollo" incluye la armonización del desarrollo con los aspectos económico y social como un manejo ecológicamente prudente de los recursos medio-ambientales. Este es un enfoque que requiere fomentar cada ecosistema de la mejor manera posible para satisfacer las necesidades de la población por medio de una gran variedad de medios y tecnologías apropiadas (Braun, 1991).
Llanes (1995), localiza en los años 1950 y 1960, el principio de una economía medio-ambiental en los países industrializados debido a la necesidad de resolver los problemas de la contaminación y pérdidas del bienestar desde un punto de vista económico. El desarrollo de una economía ecológica alentó un cambio de modelo que entonces incluyó la contabilidad energética. Este cambio empezó en la segunda mitad de los años 1980.
El criterio de que el crecimiento económico y la conservación del medio ambiente pueden y deben ser compatibles, se definió como "Desarrollo Sostenible." Esta frase se introdujo en 1980 durante el debate de la Estrategia Mundial para la Conservación. Esta idea fue posteriormente difundida en 1987 en un informe por la Comisión Mundial sobre el Ambiente y el Desarrollo (Comisión Brundtland), según la cual: "Desarrollo Sostenible" es el que satisface las necesidades de la generación presente, sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades propias (Unasylva, 1992).
En el centro de la discusión sobre el desarrollo sostenible se encuentra el ser humano, su cultura, sus estilos de vida y sus patrones de producción y consumo. Con base en lo anterior, las principales dimensiones del desarrollo sustentable son: la socioeconómica, la política-institucional, la tecnológica-productiva y la ecológica en estrecha interacción (Viñas-Roman, 1997).
Hünnemeyer (1997) señaló que "Desarrollo sostenible", no es un concepto científico sino un concepto político. Así mismo apuntó que la variedad de definiciones refleja la variedad de disciplinas, percepciones y paradigmas de sus autores.
De esta forma los indicadores del desarrollo se definen de acuerdo al concepto que se utilice. A su vez el desarrollo como proceso de cambio tiene objetivos y medios para conseguirlos. De acuerdo con esto, se pueden distinguir tres grupos de definiciones (Reiche, 1998):1) Grupo que equipara crecimiento sostenible con desarrollo sostenible; 2) Grupo que enfatiza la importancia de la satisfacción de las necesidades tanto de las poblaciones presentes como de las futuras y 3) Grupo que cuestiona los cambios fundamentales en el paradigma de desarrollo que prevalece.
En el primer grupo se incluyen los que consideran que los temas económicos y ambientales deben ser tomados en consideración para asegurar que las metas económicas generales y el crecimiento económico puedan ser sostenibles. Se asume la sustituibilidad entre el capital producido por el hombre y el natural, por lo que el progreso técnico podrá compensar la pérdida de recursos y no se suponen limitaciones severas para el crecimiento económico continuo. No obstante, se enfatiza la necesidad de considerar los costos ambientales.
En el segundo grupo, se incluyen aquellos que aunque consideran que el desarrollo económico es un factor importante para lograr el objetivo, las principales condiciones son la equidad intra e intergeneracional. Para asegurar la equidad intergeneracional, el crecimiento económico tiene que respetar ciertos límites del ambiente para no agotar las opciones de consumo de las futuras generaciones. Según refiere Reiche (1998), algunos autores consideran estos límites como la conservación del acervo de los recursos naturales. Otros recalcan que no todos los recursos tienen que ser protegidos y que un cierto potencial de producción debe ser preservado. Las definiciones de la Comisión Brundtland, de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación) y la UICN (Unión Mundial para la Naturaleza), se pueden incluir en este grupo.
En el tercer grupo se incluyen los que cuestionan la posibilidad de crecimiento económico futuro ilimitado, recalcan la importancia del aspecto distributivo (equidad) en relación con la sostenibilidad. Se apoyan en las leyes de la termodinámica aplicada a la economía. Y concluyen que la sostenibilidad implica desarrollo a partir de la más eficiente utilización de los recursos escasos.
Sin embargo, en la mayoría de las definiciones de desarrollo sostenible se contemplan tres dimensiones: la ecológica, la económica y la social.
Por otra parte, Rizo y Morales (1997), reconocen cinco posturas principales sobre la noción del desarrollo sustentable. El Informe Brundtland, el operacionalismo, el enfoque neomarxista, el ecologismo profundo y los teóricos antidesarrollo. También concluyen que toda definición del concepto debe integrar los elementos económicos, ecológicos y sociales.
En el Informe Brundtland, se orientan estrategias para cambiar el sentido del desarrollo, cubrir necesidades esenciales, preservar los recursos básicos, reorientar tecnologías controlando sus riesgos, e incluir la preocupación ambiental en los cálculos económicos. Como se observa el Informe trata de articular un compromiso entre economía y ambiente.
El operacionalismo trabaja como idea clave dentro del concepto la sustitutibilidad, desarrollan la idea acerca de que el desarrollo económico específicamente en una región es sostenible, si el total de sus recursos humanos de capitales, físicos reproducibles, recursos ambientales, recursos no renovables, no decrecen en todo el tiempo.
Enfoque neomarxista : desde él se propone un análisis histórico entre desarrollo y ambiente. Para estos autores la cuestión de hacer del desarrollo un proceso sostenible, es más un problema de poder político que una cuestión de ajuste ambiental.
El ecologismo profundo: postula la tesis de que la supervivencia de la humanidad depende de la supervivencia de la vida en la tierra.
Teóricos antidesarrollo: la clave en esta concepción está en la noción de cultura o cultura alternativa, como concepción esencial del desarrollo. Varios autores contemporáneos entre los que encontramos a Walfgang Sachs, Ivan Ilich y Carl Mitcham hacen una crítica radical a la idea del desarrollo ubicados teóricamente en la teoría de la cultura alternativa, como complemento de las culturas de poder tecnológico.
W.Sachs cataloga la tesis desarrollo sostenible como un " monumento extemporáneo en una era inmodesta, ya que la noción de sustentabilidad permite revitalizar el desarrollo, que convertido en imperativo, convierte al hombre y a la naturaleza en una noción económica, así reconoce la teoría del desarrollo sustentable como una utopía. La clave en la obra de este autor está en la noción "cultura alternativa", que permite revisar las peculiaridades del modo en que las "sociedades locales" de los países subdesarrollados, son capaces al nivel comunitario de hacer convenir la satisfacción necesaria, el desarrollo tecnológico tradicional y la preservación del medio.
El desarrollo sostenible no pudo excluir el sector agrícola y el término "Agricultura Sostenible" apareció pronto. Quizás en la discusión acerca de la "Sostenibilidad" el concepto del sector agrícola ha sido más rico debido a la complejidad de la agricultura.
Hay muchas formas de definir el término "Agricultura Sostenible" en el mundo. La sostenibilidad en la agricultura esencialmente significa el equilibrio armónico entre el desarrollo agrario y los componentes del agro-ecosistema. Este equilibrio se basa en una adecuado uso de los recursos localmente disponibles (tales como: clima, tierra, agua, vegetación, cultivos locales y animales, habilidades y conocimiento propio de la localidad) para poner adelante una agricultura que sea económicamente factible, ecológicamente protegida, culturalmente adaptada y socialmente justa, sin excluir los insumos externos que se pueden usar como un complemento al uso de recursos locales (Figura 2.1). Éste es el concepto que fue denominado LISA en Estados Unidos (Agricultura Sostenible y de Bajos Insumos) o LEISA por otros (Agricultura Sostenible y de Bajos Insumos Externos). Estos modelos genéricamente se han identificado como un Modelo Alternativo para el Desarrollo Agrícola. Alternativo porque no se basa en un modelo clásico que representa una agricultura moderna convencional. Éste cuenta con un uso intensivo de agro-químicos, mecanización, piensos, petróleo, variedades de cultivo híbridas e insumos de capital externo, así como basado en monocultivos plantados en tenencias grandes para aprovechar las ventajas de la economía de escala.
El punto de coincidencia entre los distintos conceptos y modelos difundidos tiene que estar dado por un principio común: el equilibrio necesario entre los recursos locales y los insumos externos, ya sea en un proceso de tránsito o en función de un proceso de adaptación o de consolidación.
El manejo satisfactorio de los recursos agrícolas para satisfacer las necesidades humanas cambiantes y conservar los recursos naturales se fundamenta en mantener la calidad de los recursos naturales y acrecentar la vitalidad de todo el agroecosistema que incluye desde los seres humanos, los cultivos y los animales hasta los organismos del suelo, es decir el equilibrio biológico. Los recursos locales se utilizan reduciendo al mínimo la pérdida de nutrientes, biomasa y energía y evitando la contaminación.
La factibilidad económica de un modelo agrícola sostenible significa que los agricultores pueden producir lo necesario para su autosuficiencia y/o ingresos, así como ganar lo suficiente para que sea viable. Esta viabilidad económica no sólo se mide en términos de producción sino también en términos de conservación de los recursos y reducción al mínimo de los riesgos. Tal concepto de viabilidad es más amplio que el simple estado de las cuentas.

La justeza social se refiere a la forma de distribución de los recursos entre todos los miembros de la sociedad, que en el sector agrario deviene en bienestar de la familia, en la garantía de los derechos sobre la tierra, el capital, la asistencia técnica y oportunidades de todo tipo. Parte importante de la justeza social de la sostenibilidad es su principio esencial del compromiso de las generaciones presentes con las futuras, de la satisfacción de las necesidades inmediatas y conservar los recursos.
La adaptabilidad cultural de un modelo de desarrollo agrícola es condición indispensable para el cambio. Las comunidades rurales son capaces de adaptarse a las nuevas condiciones de cambio, sin embargo el modelo esencialmente debe permitirlo y ser consecuente con las posibles contradicciones entre sus agentes fundamentales.
De modo que la conformación de una cultura de nuevo tipo, encaminada a superar la crisis ante el siglo XXI, reclama una cultura de la sustentabilidad que logre inscribir al nivel de la conciencia común de la sociedad y de los diferentes agentes sociales, el reconocimiento del riesgo ecológico, y que sea capaz de actuar responsablemente en función de la utilización de las "tecnologías apropiadas sin costos socio - ambientales para "sostener" la satisfacción de sus necesidades prioritarias (Rizo y Morales, 1997).
Las nuevas alternativas de soluciones para los problemas tecnológicos, ambientales y políticos, se enmarcan en el contexto que en las acciones al nivel mundial se están dando en la década del 90 para concertar una nueva imagen del desarrollo, entre los que podemos mencionar los esfuerzos que en la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Cumbre de la Tierra), realizada en 1992.
En este esfuerzo cabe mencionarse la Conferencia Internacional sobre Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en 1994, y la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en 1995.
El pensamiento actual sobre la sostenibilidad en la agricultura está influido por patrones conceptuales provenientes de países capitalistas desarrollados y lamentablemente de los propios países del tercer mundo que propugnan por receta modelos endógenos y autogestionarios de desarrollo para las explotaciones agrícolas que de hecho sólo representan modelos de supervivencia y de pobreza excluidos de la política de los gobiernos y de todo amparo estatal e incentivos. Lo cual tiene como otra cara de la moneda el proteccionismo de las agriculturas locales de estos países desarrollados y el aliento del sentido ecologista con un trasfondo económico justificado por la calidad biológica de los productos para el mercado selecto del primer mundo, el mercado de los productos orgánicos.
De esta forma un conflicto entre modelo abierto y modelo cerrado puede discutirse.
Ahora bien, para el sector agrario de los países menos desarrollados, el desarrollo sostenible tiene dos facetas: una desde la perspectiva del desarrollo rural y otra desde la perspectiva de la agricultura propiamente dicha.
Una de las preguntas en la agenda de los estudiosos de los problemas del desarrollo es: ¿Significa el desarrollo de la agricultura desarrollo del sector rural en los países menos desarrollados?. La respuesta es que no existe una relación lineal entre ambos. No es posible resolver los problemas de inequidades del sector rural empobrecido sólo con la solución a problemas del desarrollo de la agricultura. Esto se debe a que en primer lugar a que la marginalidad rural demanda el desarrollo de otras actividades no agrícolas en ese sector, de un enfoque integral. Aún en el caso de que se eleven los ingresos de los agricultores existe la demanda de otras acciones para que se vean los cambios de manera significativa en cuanto al nivel de vida de la población rural.
Las dimensiones ecológica, económica y social del desarrollo sostenible pueden definirse de la siguiente forma:
Sostenibilidad ecológica: Significa que los ecosistemas mantienen a través del tiempo las características fundamentales para su sobrevievencia en cuanto a componentes e interacciones.
Sostenibilidad económica: El sistema bajo uso produce una rentabilidad razonable y estable a través del tiempo.
Sostenibilidad social: La forma de manejo y la organización social permiten un grado aceptable de satisfacción de las necesidades de la población involucrada.
La sostenibilidad, a corto plazo, constituye una situación de conflicto entre sus dimensiones, sin embargo, a largo plazo, se reconocerá la interdependencia y complementariedad entre ellas.
¿Cómo conducir el desarrollo rural por una senda sostenible?. Esta pregunta fue formulada como uno de los desafíos de la agricultura contemporánea por Frei (1997). Entre sus respuestas mencionó la incorporación de sistemas sostenibles de gestión y producción agrícola, el mejoramiento de la ordenación territorial y la conservación y restauración de recursos naturales.
En abril de 1991 la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), aceptó una nueva propuesta para desarrollar la producción agraria mundial. La propuesta fue denominada: "Sustainable Agriculture & Rural Development" (SARD), lo cual significa en español "Agricultura Sostenible y Desarrollo Rural". Elzakker (1995), señaló que en el idioma Español se utilizan también las palabras "sustentable" y "duradero".
Gutiérrez (1996), señaló que quizás un concepto más directo de sustentabilidad sea aquel que la concibe como un proceso de cambio social en el cual la explotación de los recursos, el sentido de las inversiones, la orientación del desarrollo tecnológico y las reformas institucionales se realizan de forma armónica, ampliándose el potencial actual y futuro para satisfacer las necesidades y aspiraciones humanas.
Atendiendo a todo lo antes expresado, desarrollo sostenible para la agricultura significa manejo sostenible de los agroecosistemas.
8.2 Racionalidad de la agricultura y seguridad alimentaria.
Todo sistema puede describirse a través de la desagregación de su estructura y análisis de su funcionamiento. De esta manera, los agroecosistemas pueden desagregarse en sus componentes (recursos bióticos y abióticos) a distintos niveles y se pueden analizar a través de su manejo (manejo de insumos, prácticas agrícolas y tecnología) y desempeño (eficiencia, movimientos, flujos, reciclajes, productos, subproductos).
El concepto de sostenibilidad en el que se consideran las dimensiones antes mencionadas, constituye un estadio de cambio hacia una agricultura sustentada en la racionalidad humana.
La racionalidad humana aplicada conscientemente a la agricultura esencialmente significa: 1) El manejo del ecosistema en función de lo que puede aportar, toda vez que se le aporte, sin que se rompa la armonía necesaria entre sus componentes; 2) El balance de los recursos locales y los recursos externos como complemento indispensable generador de desarrollo como proceso continuo y de salto, para las condiciones y los problemas del mundo de hoy y de mañana; y 3) La capacidad para la satisfacción de las necesidades humanas crecientes bajo criterios de equidad social y entre generaciones sucesivas.
Según Hünnemeyer (1997), teniendo en cuenta las opiniones de otros autores precedentes (Cronway, Baldares y Gutiérrez), la sostenibilidad de un agroecosistema se puede caracterizar por cuatro propiedades básicas:
Productividad. Relación entre los productos
de un sistema y los insumos para esta producción.
Estabilidad. Grado al cual la productividad se mantiene constante,
enfrentando distirsiones pequeñas causadas por fluctuaciones
del clima y de otras variables ecológicas y económicas.
Resiliencia. Capacidad de recuperación del sistema de distorsiones
causadas por fuerzas externas, por el estrés continuo o por
una perturbación mayor.
Equidad. Distribución equitativa de los beneficios y riesgos
generados por el manejo del sistema.
La resiliencia y equidad se mencionan por Altieri (1997), como sustentabilidad
e igualdad respectivamente. Este autor, al comparar un sistema de
policultivo tradicional con un sistema de monocultivo moderno, presentó
el siguiente gráfico en el que es posible visualizar tales
propiedades sin ninguna dificultad.
Ahora bien, ¿qué tienen que ver estas propiedades con el planteamiento de este epígrafe?
La respuesta es sencilla. La búsqueda de sistemas de producción agropecuaria en los que se utilicen bajos insumos, se utilice eficientemente la energía, se obtengan altos rendimientos con bajos costos y en los que se garantice calidad y acceso a mercados, es una de las grandes preocupaciones de este mundo, tanto para los agricultores, como para los ecologistas y hasta para los políticos.
Un sistema de producción agropecuaria con tales propiedades o atributos favorables de un agroecosistema, puede ser considerado como ideal, pero no siempre los altos rendimientos y beneficios se corresponden con beneficios económicos, protección del ambiente y equidad.
La agricultura sostenible generalmente se refiere a un modo de agricultura que intenta proporcionar rendimientos sostenidos a largo plazo, mediante el uso de tecnologías ecológicas de manejo. Esto requiere que el sistema agrícola sea considerado como un ecosistema debido a que la agricultura, bajo un razonamiento lógico, no está orientada hacia la búsqueda de altos rendimientos de un producto en particular, sino más bien en la optimización del sistema como un todo. Se requiere ver más allá de la producción económica y considerar la cuestión vital de la sustentabilidad y la estabilidad ecológica.
No sería lógico obviar la razón de ser de la explotación agrícola a la hora de abordar las propiedades del agroecosistema referentes a productividad, estabilidad, sustentabilidad y equidad. Tal razón de ser puede definirse como la producción de alimentos y materias primas para la industria.
La comprensión de los términos hasta aquí abordados no puede excluir el término "seguridad alimentaria", base de supervivencia y premisa de desarrollo.
La seguridad alimentaria se define básicamente como el acceso de todas las personas en todo momento a una cantidad suficiente de alimentos para una vida activa y sana (FAO, 1996).
Las ideas principales en que se basa la definición de la seguridad alimentaria son:
Suficiencia de la disponibilidad de alimentos (suministro
eficaz).
Capacidad del individuo de adquirir alimentos suficientes, es decir,
la suficiencia del acceso a los alimentos (demanda efectiva)
Nivel suficiente de fiabilidad del suministro y la demanda.
La inseguridad alimentaria puede ser entonces el resultado de la
falta de la disponibilidad, acceso o de fiabilidad, o de una combinación
de estos tres elementos.
De acuerdo al concepto de seguridad alimentaria en el actual contexto, para garantizar la seguridad alimentaria, un sistema alimentario debe reunir las siguientes características: 1) capacidad de producir, almacenar e importar alimentos suficientes para atender las necesidades básicas de todos los grupos de la población; 2) Máxima autonomía y autodeterminación (sin que ello signifique necesariamente la autosuficiencia), a fin de reducir la vulnerabilidad a las fluctuaciones del mercado internacional y las presiones políticas; 3) Fiabilidad para reducir al mínimo las variaciones estacionales, cíclicas y de otra índole en el acceso a los alimentos; 4) Sostenibilidad, a fin de que el sistema ecológico esté protegido y mejore con el tiempo; 5) equidad, es decir el acceso seguro a alimentos suficientes para todos los grupos sociales.
8.3 Sistemas de agricultura sostenible.
En la agricultura es necesario distinguir entre una práctica agrícola, un sistema de prácticas agrícolas y un sistema de agricultura.
Una práctica agrícola puede ser una labor agrícola, es decir la actividad puntual que realiza el agricultor que puede estar formada por una o varias operaciones ya sean manuales, mecanizadas, semimecanizadas o mediante el uso de otra fuente de energía animal o de la naturaleza.
Un sistema de prácticas agrícolas es el conjunto de ellas que están interconectadas entre sí y que siguen una secuencia en el proceso de producción agrícola.
Un sistema de agricultura es todo el conjunto de subsistemas de prácticas agrícolas sobre el suelo, las plantas, los animales y los componentes del agroecosistema.
Cada región tiene una configuración propia de agroecosistemas que son el resultado de las variaciones locales en el clima, suelo, hidrología, relaciones económicas, estructura social, cultura, historia, etc. A pesar de que cada finca es distinta, puede haber similitudes entre ellas en cuanto a los componentes del agroecosistema presentes, el sistema de prácticas agrícolas para cada cultivo, cría animal y/o grupos de cultivos o animales, antecedentes, acceso a mercados, etc. De esta manera sus sistemas productivos son similares.
De esta forma los agroecosistemas se pueden clasificar atendiendo a distintas variables.
Altieri (1997) señaló varios determinantes del agroecosistema que establecen el tipo de agricultura de cada región. Entre ellos mencionó los determinantes físicos, los biológicos, entorno de vegetación natural, determinantes socioeconómicas y determinantes culturales.
Los sistemas de agricultura que clasifiquen como sistemas de agricultura sostenible serán aquellos que cumplan con los atributos descritos en epígrafes anteriores.
Kolmans (1995), advirtió que no sólo basta con prescindir del uso de insumos químicos para considerar un sistema agrícola como ecológico y sostenible. Si bien es cierto que se dan condiciones que favorecen y facilitan el cambio hacia una agricultura ecológica, no se debe pensar de manera que se desvirtúe el pensamiento agroecológico por razones de un pragmatismo desmedido.
También es necesario mencionar que la creciente demanda de productos agrícolas ecológicos u orgánicos, en los países desarrollados de Europa y los Estados Unidos, puede inducir el enfoque unilateral de que agroecología es dejar de usar insumos químicos. Tal enfoque distorsionaría el verdadero papel de la agricultura ecológica en el desarrollo rural.
Los sistemas agrícolas modernos se basan en cultivos anuales, cultivos perennes, de cría animal y en la combinación de los mismos.
Los sistemas de agricultura se pueden clasificar para las condiciones tropicales en:
Sistemas de cultivos anuales en rotación bajo riego.
Sistemas permanentes de cultivo de secano.
Sistemas semipermanentes de cultivo de secano.
Sistemas de cultivo itinerantes.
Sistemas de cultivos perennes.
Sistemas mixtos agrosilvícolas, silvopastoriles y agrosílvopastoriles.
Sistemas de agricultura controlada y de agricultura urbana.
Teniendo en cuenta los atributos de la sostenibilidad, los sistemas
de agricultura se clasifican de forma general:
a) Sistemas modernos.
Aquellos en los que se dan las características de un proceso de modernización, basados en paquetes tecnológicos compatibles con un manejo sostenible, en el que los incrementos de los rendimientos se sustenten en técnicas intensivas, viables desde el punto de vista económico, ecológico y social, que sobre estos principios continúa utilizando las ventajas de la economía de escala e insumos de alto rendimiento.
Caso: Sistema de cultivo en rotación de la papa bajo riego en la Empresa de Cultivos Varios Horquitas, Provincia de Cienfuegos, Cuba.
Se cultiva la papa a partir de semilla importada de Canadá (Variedades de alto potencial de rendimiento), utilizando un sistema de preparación de suelos mecanizado, bajo un sistema de máquinas de riego de pivote central KUBAN, se aplica compost al suelo para mejorar sus propiedades físicas, la fertilización mineral del suelo se hace a través del estudio agroquímico y consiste en la incorporación al suelo de los portadores de N en dos aplicaciones y P2O5 y K2O en una aplicación, las áreas de cultivo se encuentran bajo el sistema de manejo integrado de plagas y se combinan aplicaciones de pesticidas químicos autorizados y biopesticidas. La cosecha es semimecanizada. Se obtienen rendimientos por encima de los 40 t/ha. Se siembran otros cultivos en rotación después de la cosecha de la papa.
b) Sistemas de agricultura alternativa.
Los que se fundamentan en sistemas de prácticas de agricultura alternativa a la agricultura convencional que se fundamentan en la sustitución de insumos químicos por otros orgánicos o biológicos, pero que no renuncian al uso de los primeros, sino que los considera como insumos complementarios. También bajo los principios de la sostenibilidad pero más apropiada a una agricultura de menor escala e insumos alternativos, que tiene que valerse de herramientas tales como el incremento de la biodiversidad, reciclajes, diversificación y otros manejos no compatibles con una agricultura de escala.
Caso: Producción de hortalizas, granos y viandas en la Empresa de Cítricos Arimao.
Se utilizan variedades de cultivo adaptadas a la localidad y según las recomendaciones para el uso de bajos insumos. En dependencia del cultivo precedente se realiza la primera labor de preparación de suelos de forma mecanizada, sino todas las labores de preparación de suelos y cultivo, se realizan con la tracción animal (bueyes). No se utilizan fertilizantes minerales, sólo alternativas orgánicas (compost) y biofertilizantes. Se practica el manejo integrado de plagas y sólo se aplican productos autorizados si los niveles de las plagas y enfermedades lo exigieran. La protección de los cultivos se hace integralmente y fundamentalmente basándose en el uso de los medios biológicos de producción local artesanal. Se practica la rotación de cultivos y se maneja la estación seca de forma que se pueda minimizar el uso del riego.
c) Sistemas de agricultura orgánica.
Una agricultura orgánica o natural totalmente excluyente de insumos químicos, los cuales se sustituyen por insumos biológicos y orgánicos, también como sistema de agricultura sostenible para pequeñas o medianas explotaciones dirigidas a mercados de productos ecológicos. Puede ser utilizable tanto como sistema de monocultivo insertado en otro sistema o formar varios subsistemas al nivel de la Finca.
Elzakker (1995), calificó la agricultura orgánica como el sistema de producción más sostenible que existe, el cual se fundamenta en tres principios interrelacionados entre sí que permiten un manejo autónomo del agro-ecosistema: 1) diversificación de la producción; 2) Rotación de cultivos y 3) Optimización del ciclo de la materia orgánica.
Caso: Cultivo de vegetales frescos en los organopónicos de la Ciudad de Cienfuegos.
En este sistema se prescinde totalmente del uso de pesticidas químicos, utilizándose como alternativas la fertilización orgánica y biológica a través del composteo, producción de humus de lombriz, aplicaciones de materia orgánica fresca, etc. En el control fitosanitario se utilizan alternativas biológicas y de otros elementos como la cal para combatir los hongos fitopatógenos, barreras de plantas repelentes, etc. Todo el laboreo es manual. Los productos se ofertan en el mismo organopónico como productos frescos recién cosechados.
8.4 La agroecología como ciencia.
En la medida que se conoce más sobre la agricultura primitiva se conoce más sobre la práctica agrícola de las comunidades primitivas teniendo en cuenta las variables del medio ambiente natural. Por esta razón la agroecología como ciencia tiene sus antecedentes en las sociedades primitivas.
Altieri (1997), ubicó el uso contemporáneo del término Agroecología en los años 70.
La agroecología puede definirse como la disciplina científica cuyo objeto es el estudio de los componentes, interacciones y principios que regulan el funcionamiento de los agroecosistemas.
Es la ciencia que provee los principios ecológicos básicos para estudiar, diseñar y manejar agroecosistemas que sean productivos y conservadores de los recursos naturales, que también sean culturalmente sensibles, socialmente justos y económicamente viables.
La agroecología busca la expresión de la armonía entre la naturaleza y la práctica agrícola, desde la perspectiva de lo ecológico, lo económico y lo social.
8.5 Modelo alternativo versus modelo convencional.
8.5.1 El modelo alternativo
A pesar de que algunos se cuestionan el término "agricultura alternativa" y alegan que es un término importado y sustituible por otros más apropiados, lo cierto es que el origen del término "alternativo", está precisamente en la contraposición a los elementos de una agricultura convertida en convencional después de su uso durante décadas de desarrollo de la industria agroquímica y de la maquinaria. Es también quizás el término apropiado para los que no acceden a las inversiones del proceso de modernización sustentado en la alta tecnología. Dado lo que promueve este modelo, puede ser precisamente considerado como un modelo alternativo para la subsistencia y el desarrollo del sector agrario en las circunstancias del mundo contemporáneo.
En Cuba el concepto fue adoptado de la escuela de los Estados Unidos, una vez que se produjo la difusión de la experiencia de científicos norteamericanos y los primeros intercambios y la participación en la descripción del proceso en los primeros años después del colapso del bloque socialista de Europa y la URSS. Esto provocó su rápida transmisión entre la comunidad científica y profesional, la cual no reparó en el término pues la búsqueda de alternativas a insumos y solución de problemas no sólo fue un movimiento en la producción agrícola, sino en todo el proceso de producción y servicios del país ante la crisis.
La agricultura alternativa fue definida por Altieri (1997), como el enfoque de la agricultura que intenta proporcionar un medio ambiente balanceado, rendimiento y fertilidad del suelo sostenidos y control natural de plagas, mediante el diseño de agroecosistemas diversificados y el empleo de tecnologías autosostenidas. Las estrategias se apoyan en conceptos ecológicos, de manera que se maneja el reciclaje de materia orgánica y nutrientes, flujos cerrados de energía, poblaciones balanceadas de plagas y un uso múltiple del suelo y el paisaje. La idea, según refiere Altieri (1997), es explotar las complementariedades y sinergismos que surgen al combinar cultivos, árboles y animales en diferentes arreglos espaciales y temporales. Algunas de las prácticas o componentes de sistemas alternativos son tomados de prácticas agrícolas tradicionales, que durante siglos han sido el fruto de la experiencia y la racionalidad campesina, así como de prácticas que, independientemente de los principios de la revolución verde, no han sido perdidas de vista por la agricultura que hoy se llama convencional. Entre estas prácticas se encuentran: las rotaciones de cultivo, el manejo integrado de plagas, las técnicas de conservación y mejoramiento de suelos, enmiendas orgánicas, sistemas de pastoreo rotatorio, la sanidad vegetal y animal preventiva, el uso de variedades resistentes y adaptadas, entre otras.
Los objetivos del actual movimiento agroecológico que tiene lugar en el mundo están en línea con el paradigma del modelo alternativo. El paradigma del modelo alternativo es adaptado para cada zona geográfica. Este modelo promueve menos dependencia externa de insumos tales como: fertilizantes, pesticidas, combustibles, maquinaria, alimentos para la nutrición animal, semillas híbridas, presupuestos, tecnologías avanzadas, etc. en comparación con el modelo convencional (Tabla 3.1).
| Modelo clásico |
Modelo alternativo |
|---|---|
| Alta dependencia externa | Menos dependencia externa |
| Alta tecnología (tecnologías de punta) | Tecnología apropiada. |
| Importación de materias primas para la alimentación animal. | Uso racional de pastos y forrajes y búsqueda de suministros locales para la nutrición animal. |
| Amplia utilización de pesticidas químicos y fertilizantes. | Fertilizantes orgánicos, biofertilizantes, control biológico de plagas, biopesticidas, rotación de cultivos e intercultivos. Manejos integrados. |
| Utilización de sistemas de irrigación modernos. Apropiación de los sistemas de riego. | Uso de los ciclos biológicos y estacionalidad. |
| Alto consumo de aceites y lubricantes. | Tracción animal y uso de fuentes naturales de energía. |
| Uso de recursos humanos externos. | Recursos humanos de los predios, zona o localidad. |
| Exodo rural acelerado. | Se detiene el éxodo rural. |
| Consecuencias ambientales negativas, tales como : erosión de suelos, erosión genética, salinización y contaminación de las aguas. | Preservación del medio ambiente y el ecosistema. |
| No promueve cooperación entre productores y comunidades. | Promueve cooperación entre productores en y entre comunidades. |
| Introducción de nuevos cultivos a expensas de los cultivos y los sistemas de producción autóctonos. | Promueve la introducción de prácticas científicas que corresponden a las particularidades de cada zona. Uso de cultivos localmente adaptados. |
| Monocultivo extensivo de cultivos foráneos. | Diversidad de cultivos y sistemas integrados en fincas. |
| Monocultivos plantados en grandes extensiones o tenencias para explotar las ventajas de la economía de escala. | Tendencias a la empresa de pequeña y mediana escala y a las formas de la economía solidaria. |
El proceso de transición de un modelo convencional a un modelo alternativo se le denomina también "Conversión". Este proceso, para un predio de producción, significa restaurar la fertilidad de la tierra y el control natural de plagas en el predio que ha hecho previamente un uso convencional de fertilizantes químicos y pesticidas. Según Rosset y Benjamín (1994), este proceso requiere de tres a cinco años para igualar los niveles de productividad y rentabilidad obtenida en los años finales de producción convencional
Los cambios tecnológicos necesarios para la conversión hacia un modelo alternativo, fueron presentados en la Tabla anterior.
8.5.2 Componentes.
Los objetivos básicos de la agricultura sostenible, se pueden expresar de manera resumida como el aseguramiento de la seguridad alimentaria, la erradicación de la pobreza y la protección del ambiente y los recursos naturales.
A pesar de las múltiples definiciones, la agricultura sostenible persigue:
Los principios tecnológicos que pueden considerarse en un sistema de agricultura sostenible y que caracteriza a un modelo agrícola alternativo, pueden resumirse como:
8.6 Los retos de la práctica agrícola del siglo XXI. La necesidad de la racionalidad.
Nation (1998), señaló que "los hombres de éxito del siglo XXI van a ser aquellos que sean capaces de hacer lo que las computadoras no puedan hacer y seguramente van a poder hacer muchas cosas, excepto pensar holísticamente".
El pensamiento lineal esta condenado al fracaso, pues las computadoras lo pueden hacer más rápido y más barato que las personas. El pensamiento holístico proclama el hecho de que lo general no es simplemente la suma aritmética de las partes que lo componen, existen interrelaciones y efectos que una acción puede ejercer sobre otras. Hoy tenemos grandes evidencias de ello, por ejemplo somos capaces de hacer grandes proezas intelectuales pero no somos capaces de predecir la economía de la empresa el próximo mes.
Otra evidencia es el hecho de diseños que se beneficien de un problema y no de evitar el problema. Esto es como el caso de que los encargados de resolverlo no se benefician de que se resuelva. Por ejemplo si se acaba el delito la policía no hace falta.
Si aplicáramos este razonamiento al análisis de algunos modelos de agricultura, vemos que en la agricultura se han dado recetas que se benefician del problema y no para resolverlos.
Por ejemplo se han proclamado modelos de desarrollo endógeno y autogestionario que suponen el desarrollo a partir de recursos localmente disponibles, de la apropiación tecnológica, de la diversificación, del empleo familiar, prescindiendo del uso de recursos externos y produciendo lo necesario para la familia y si queda algo para competir en el mercado. Por otra parte se ha criticado la transferencia de tecnología a agricultores con escasos recursos y niveles de inversión, ahora bien, habría que ver que clase de desarrollo es el que promueven estos modelos que no contemplan los atributos del desarrollo sostenible, en primer lugar porque son ajenos a la equidad y la justeza social.
La agricultura tendrá que enfrentar en los próximos años un conjunto de retos que pueden resumirse como:
8.7 Estudio de caso: El modelo alternativo cubano.
La conversión de la agricultura convencional a la orgánica en el mundo se ha limitado a granjas individuales. El proceso de conversión de Cuba ha sido considerado un proceso de conversión en gran escala por diferentes personalidades extranjeras.
El único otro caso de adopción extendida de prácticas alternativas fue en la República China en los años 1970, pero ahora el uso de agro-químicos y la mecanización han regresado debido a la liberalización de la economía. Así, Cuba ofrece una oportunidad única para estudiar el proceso de conversión a gran escala (Rosset y Benjamín, 1994).
Altieri (1994), calificó el proceso agrícola cubano como un experimento nacional de conversión orgánica. El experimento de Cuba no sólo oferta una oportunidad única para llevar a cabo una tecnología apropiada a gran escala, sino también el desarrollo de una agricultura sostenible (Perfecto, 1993).
Para la comprensión del proceso que ocurre en Cuba, es necesario saber las características de la agricultura cubana y las áreas rurales antes de y después del derrumbamiento del Bloque Socialista en 1990.
8.7.1 La transformación agraria actual en Cuba.
Antecedentes:
Los antecedentes de la transformación agraria que tiene lugar en Cuba en la actualidad están dados básicamente por los elementos que caracterizaron la transformación agraria posterior a la implementación de las leyes de Reforma Agraria posteriores al triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y por las condiciones que se crean como consecuencia del derrumbe del bloque socialista.
Estos antecedentes se pueden resumir como:
La situación previa al colapso del bloque socialista.
Desarrollo tecnológico - productivo:
Desarrollo rural:
El desarrollo de las fuerzas productivas como consecuencia de la transformación antes descrita tuvo efectos colaterales tales como una fuerte migración de personas de áreas rurales a las ciudades, fuerte dependencia tecnológica y de mercados, efectos negativos sobre el medio, tales como un rápido crecimiento de la erosión y compactación de suelos, salinización, pérdida de controles naturales de plagas, resistencia a los plaguicidas por las plagas y enfermedades de los cultivos, deforestación y contaminación de las aguas.
La crisis inmediata al derrumbamiento del bloque socialista.
Esta crisis no sólo estuvo matizada por la pérdida de los suministradores de los principales insumos, los créditos y los mercados, sino también por la velocidad con que ocurrió. A este efecto se unió el bloqueo de los Estados Unidos y su recrudecimiento en materia de guerra económica.
La respuesta a la crisis. Los rasgos que caracterizan la transformación agraria en Cuba.
El impacto inmediato de la crisis generada por el derrumbamiento del bloque socialista se sintió en todos los sectores de la economía y la sociedad. Sin embargo el impacto en el sector agropecuario, según el tipo de agricultura que se realizaba fue una manifestación negativa de los indicadores de producción a pesar de los esfuerzos.
Principales medidas de respuesta a la crisis:
Medidas económicas con efecto directo e indirecto en el sector agropecuario, tales como la despenalización del dólar y el fomento de empresas de capital mixto.
Ahora bien, en sentido general, ¿qué rasgos del contexto agrícola internacional caracterizan la transformación agraria en Cuba?
Sin escapar a la situación internacional y con un matiz propio, condicionado por los últimos acontecimientos, los rasgos que caracterizan el contexto agrícola contemporáneo mundial que tocan la transformación agraria en Cuba pueden resumirse como:
Como se mencionó anteriormente, la agricultura fue uno de
los sectores mas deprimidos debido a la alta dependencia externa
y a los riesgos naturales y vulnerabilidades. De repente la agricultura
no tuvo acceso a los insumos que necesarios para mantener la tecnología
en uso. Las importaciones decrecieron considerablemente. La disponibilidad
de petróleo, la cual significa uno de los insumos más
importantes para el país y para la agricultura se redujo
al 50% aproximadamente. La Tabla 3.2, muestra las importaciones
en petróleo, fertilizantes, pesticidas y alimento animal
en 1989 y 1992.
| Item |
1989 |
1992 |
% cambio |
|---|---|---|---|
| Petróleo | 13 000 000 MT | 6 100 000 MT | - 53 % |
| Fertilizantes | 1 300 000 MT | 300 000 MT | - 77 % |
| Pesticidas | US $ 80 000 000 | menos de US $ 30 000 000 | al menos - 62,5 % |
| Alimento animal | 1 600 000 MT | 475 000 MT | 70 % |
Así, en esa situación la agricultura tenía que sobrevivir. El cambio fue muy drástico considerando la disponibilidad de recursos anteriores y la tecnología en uso, pero algunas estrategias se llevaron a cabo en un tiempo corto, el gobierno empezó a hacer varios arreglos en la agricultura y la comunidad de científicos tuvo la oportunidad de introducir en la práctica productiva todo los resultados que estaban siendo investigados algunos años antes. De esa forma la agricultura alternativa llegó a convertirse en una estrategia necesaria para la producción de alimentos perteneciente al Programa Alimentario Nacional.
Durante los últimos años, la agricultura ha mostrado varios avances. La clave principal del éxito ha sido el uso de alternativas en todos los campos de tecnología y reformas agrarias basado en un modelo alternativo de desarrollo agrícola.
Algunos ejemplos que ilustran la transformación:
En los gráficos 3.1, 2 y 3 se pueden apreciar los resultados productivos en la producción hortícola urbana, la producción de hortalizas, viandas y granos total de los sectores estatal y no estatal, así como la producción de leche a nivel nacional, como ejemplos que ilustran algunos éxitos de la transformación agraria que tiene lugar en Cuba en condiciones de cambio y con un hecho muy significativo: con el 27 % aproximadamente de disponibilidad de agroquímicos (pesticidas y fertilizantes químicos) respecto al año 1997. Según se puede observar se registran crecimientos sostenidos en los últimos años de esas producciones básicas como garantía de seguridad alimentaria.



La magnitud de la transformación agraria que está ocurriendo en la actualidad cubana, también se puede apreciar en el siguiente resumen informativo de la entrega de tierras al cierre de diciembre de 1998 por el Ministerio de la Agricultura (agricultura no cañera).
Entrega de tierras:
Para la producción de Café:
6212 solicitudes
15846 personas incorporadas
5 063.4 cab
Para producción de Tabaco:
23 535 incorporados
3 477 cab
Parceleros (productores de hortalizas en parcelas de 6 cordeles):
54 547 solicitudes
1005 cab.
La existencia de formas organizativas de la producción en la agricultura no cañera cerró en diciembre de 1998 con:
1562 UBPC....................... .111 853 cab
767 CPA............................ 27 095 cab
2230 CCS............................ 57 432 cab
8.7.2 Desafíos para el desarrollo agrario sostenible en Cuba.
Si tomamos en cuenta los retos señalados en el epígrafe anterior, para el sector agrario en los próximos años, podemos definir entonces como los desafíos de la transformación agraria sostenible que enfrenta y enfrentará la agricultura en Cuba se resumen como:
La agricultura en Cuba tendrá que enfrentar los desafíos
antes mencionados en el contexto de un mundo diferente, bajo los
efectos de una globalización de apellido neoliberal, pero
sin dudas transitará por un camino firme hacia su sostenibilidad.
Así se ha venido demostrando después de 40 años
de Reforma Agraria ante situaciones diferentes de contexto nacional
e internacional.
8.7.3 Las bases tecnológicas del modelo alternativo cubano
Las bases del modelo alternativo cubano al nivel de la tecnología se resumen en los puntos siguientes:
Manejo Integrado de Plagas.
Estos cinco últimos puntos sobre programas de control biológico
se apoyan los 218 Centros para la Reproducción de Entomophagos
y Entomopatogenos (CREE), los 14 Laboratorios Provinciales de Protección
de Plantas pertenecientes al Servicio Nacional de Protección
de Plantas que además incluyen el Instituto Nacional de Sanidad
Vegetal (INISAV) Plantas con un Laboratorio Central, 60 Estaciones
Territoriales y 27 Puestos de Frontera. Las Tablas 8.3 y 8.4 muestran
los medios biológicos en uso para plagas y enfermedades de
las cosechas basados en entomopathogenos, entomophagos y microorganismos
antagonistas. Varias instituciones nacionales trabajan en la tecnología
de producción a escala comercial de algunos productos que
están disponibles para su extensión en el país
(Tabla 8.5).
Uso de vitroplantas libres de patógenos provenientes del cultivo de tejidos para el establecimiento de los nuevos campos de cultivo.
Manejo Integrado de malezas basado en el uso de técnicas de señalización, esquemas de rotación de cosechas y combinación de métodos químicos y culturales.
| Cultivo |
Plaga o enfermedad |
Medio biológico |
|---|---|---|
| Tabaco
|
Heliothis virescens Phytophtora parasitica Bacillus thuringiensis |
Trichoderma viride |
| Plátanos
|
Cosmopolites sordidus Tetranichus tumidus |
Meloidogyne incognita bassiana thuringiensis P. lilacinus |
| Boniato |
Cylas formicarius elegantulus | bassiana |
| Arroz |
Lissorhoptrus similis | Metarhizium anisoplae |
| Cítricos |
Pachnacus litus Spiders |
Metarhizium anisoplae Bacillus thuringiensis Hirsutella tompsonii |
| Vegetales
|
Bemissia tabaci Verticillium lecanii | P. fumasoroseus |
| Pastos
|
Boophilus microplus Mocis lapites |
Verticillium lecanii Bacillus thuringiensis |
| Maíz |
Spodoptera frugiperda | fumasoroseus Nomuraea rileyi |
| Cultivo |
Insecto a combatir |
Regulador biológico |
|---|---|---|
| Caña de azúcar |
Diatraea sacharalis Mocis latipes |
Lixophaga diatraeae Trichrogramma sp. Trichogramma sp. |
| Plátanos |
Cosmopolites sordidus | Tetramonium guineensis |
| Boniato |
Cylas formicarius elegantulus | Pheidole megacephala |
| Yuca |
Erynnis ello | Trichogramma sp. |
| Maíz |
Spodoptera frugiperda | Telenomus sp. |
| Vegetales |
Lepidoptera | Trichogramma sp. |
| Pastos |
Boophilus microplus Mocis latipes |
Pheidole megacephala Trichogramma sp. |
| Cítricos |
Aleurocanthus woglumi | Eretmocerus serius |
| Especie
| Producto comercial |
Usos (control de ) |
|---|---|---|
| Bacillus thuringiensis |
ThuriSAV LBT-1
ThuriSAV LBT-21 ThuriSAV LBT-24 ThuriSAV LBT-13
Bactivec |
Insectos y ácaros.
Insectos Insectos Insectos y ácaros
Insectos * |
| Bacillus sphericus |
Griselesf | Insectos * |
| Beauveria bassiana |
B. bassiana | Insectos |
| Verticillium lecanii |
V. lecanii | Insectos |
| Paecilomyces lilacinus |
P. lilacinus | Insectos y nemátodos |
| Metarhizium anisoplae |
M. anizoplae | Insectos |
| Trichoderma viride |
Trifesol | Hongos |
| Nicotiana tabacum |
Tabaquina | Insectos |
| Azadirachta indica |
OleoNim 80 OleoNim 50 OleoNim 60 CubaNim-M CubaNim-t DerNim-U DerNim-P |
Insectos y ácaros Insectos
Acaros * Insectos * |
| Melia azedarach |
Melitox 50
Paraíso-M Meliacin |
Insectos y ácaros
Insectos Acaros * |
| Solanum globiferum |
Solasol | Moluscos |
| Gliricida sepium |
Glisep | Malezas |
| Salmonella enterica |
Biorat | Roedores * |
Programa de salud animal alternativa.
Este programa se basa en:
Manejo de suelos y nutrición de las plantas.
a) Microorganismos fijadores de nitrógeno. Producen fijación
del N por vías simbiótica y no simbiótica.
b) Bacterias fósforo-solubilizadoras. Algunas bacterias
promueven la solubilización de fósforo hacen el
PO4 disponible para las plantas de complejos insolubles minerales
a complejos solubles.
c)Micorrizas Vesiculo-Arbusculares (MAV). Hongos que penetran las raíces y ayudan a tomar el fósforo y otros nutrientes. Esta es una de las alternativas más importantes que tienen probado su influencia positiva en el rendimiento de las cosechas.
La producción comercial de biofertilizantes llegó
a ser una realidad y algunas industrias empezaron a producir a gran
escala. Existen algunos productos comerciales tales como el Azotobacter
que se basan en las cepas más apropiadas para cada cultivo
y suelo (Tabla# 6). A pesar de esto muchos problemas existen hoy,
con el uso de los biofertilizantes basados en formulaciones líquidas
(Azotobacter, Azoespirillum y Fosforina) debido a la necesidad de
conservar estos en condiciones de refrigeración. En Cuba
las empresas no tienen almacenes apropiados con estas condiciones
para uso en gran escala o la estructura de base de transportación
necesaria. Por esa razón los investigadores trabajan por
cambiar las formulaciones a estado sólido.
| Producto comercial |
Cultivos |
|---|---|
| Azotoryza | Plátanos, Arroz, Maíz, Trigo y otras gramíneas. |
| Biostin | Yuca, Café, Boniato, Papa, Cítricos, Tomates y otros vegetales. |
| Oniobiostin | Coles, cebolla y ajo. |
Uso de la tracción animal.
En Cuba hay un programa para desarrollar el uso alternativo usa del buey y el uso de implementos agrícolas nuevas para la tracción animal. Cada año nuevos bueyes trabajan en el campo. Se han introducido varios métodos con éxito tales como un multi-arado arrastrado por bueyes que corta debajo de la tierra cortando las raíces de las malezas sin invertir el prisma de suelo.
Cambios radicales en ganadería.
La producción de leche fue el sector más dañado por la crisis. En Cuba la producción lechera se basó en vaquerías de alta tecnología con ordeño mecánico y refrigeración. Además se basó en el uso de ganado de alto valor genético pero menos ajustado a las condiciones tropicales y que demanda de un nivel particular de nutrientes.
El principal cambio en la ganadería ha sido la conversión al sistema de bajos insumos de Pastoreo Racional Voisin con el asesoramiento de de profesionales brasileños. Recientemente, a causa de algunos fracasos, han habido cambios en el sistema para ajustarlo a las condiciones cubanas.
Otros cambios que se han hecho las vaquerías:
Agricultura Urbana o Agricultura de Ciudad.
Para aumentar la producción de alimentos en áreas de las ciudades, un programa importante ha sido desarrollado. Por eso, todas las áreas no usadas dentro de y alrededor de las ciudades se convirtieron en reales huertos urbanos, en Cuba, se conocen como "Organopónicos." Estos "Organopónicos" se basan en el uso de sustratos orgánicos dentro de diferentes tipos de recipientes, mitad estiércol mitad suelo. La producción de la verdura fresca en las ciudades es una realidad hoy. Algunos de estos organopónicos urbanos producen rendimientos de más de 20 [kg]/ m2/ año.
Sistemas de cultivo.
Uno de los sistemas de cultivo que Cuba desarrolla es la integración de la producción animal y la producción vegetal en granjas pequeñas con las condiciones más apropiadas. Hay algunos proyectos aceptados para investigar en sistemas del cultivo. El problema está en las UBPC donde existen superficies grandes con sistemas de irrigación tales como máquinas FREGAT y KUBAN máquinas para monocultivos tales como la papa en la estación seca. Las vías para minimizar el efecto negativo del monocultivo en esas UBPC son la rotación de la cosecha y el uso de áreas marginales alrededor del sistema en cultivos y cría animal. La misma solución está siendo usada para las UBPC productoras de la caña de azúcar. Para esos tipos de sistemas de cultivo el modelo alternativo combina el uso de insumos externos con las prácticas descritas sobre los recursos genéticos, manejo integrado de plagas, enfermedades y malezas, manejo de suelos y nutrientes.
Hay otros proyectos en ejecución para las zonas de la montaña combinando bosques, cosechas y cría animal.
Reforestación, uso alternativo usa de áreas marginales, represas, y estanques para peces.
Después de la revolución cubana, se le dió atención al problema severo de la deforestación y erosión de la tierra. Comenzando en los años 1970, se creó un programa nacional para coleccionar semillas, obtener posturas en viveros (viveros comunitarios) y plantar ellos en el campo. Bajo el nombre de "Plan Manatí," el gobierno cubano ha continuado la reforestación de áreas degradadas. Para las montañas se desarrolla otro programa bajo del nombre de "Plan Turquino." En 1959 los bosques cubrían sólo el 17 % de la tierra y hoy cubren el 18 %.
Buscando alternativas para la producción de alimentos, un nuevo programa se desarrolla en el campo de la acuicultura. Todas las represas, presas y micro-presas construídas para los sistemas de la irrigación en los campos se sembraron con diferentes especies de peces en las décadas pasadas. Actualmente un movimiento alrededor de la acuícultura se lleva a cabo incluyéndose la construcción de micro-estanques artificiales en las zonas rurales.
Generación y uso del conocimiento.
Los científicos cubanos han llegado a convertirse en aumento dependientes en la innovación del granjero y en la experimentación por direcciones de investigación que complementan los esfuerzos para desarrollar prácticas de cultivo orgánico promisorias, así como ajustando otras técnicas de otros países (Rosset y Benjamín, 1994).
El Ministerio de la Agricultura ha empezado a desarrollar un sistema nuevo de extensión agraria a todos los niveles incluyendo los agentes territoriales de extensión. La participación popular es la clave para la adopción de los cambios a las prácticas de la agricultura alternativa.
La adopción del modelo alternativo es difícil y tiene muchos riesgos y desafíos porque el objeto del trabajo de la extensión, el agricultor cubano en este caso, ha conocido previamente los adelantos y ventajas de la alta tecnología y uso de insumos externos. Ellos son los mismos protagonistas de la agricultura en el campo hoy.
La agricultura cubana ha sobrevivido y se ha desarrollado desde 1990 porque se ha basado en la implementación de un obligado modelo alternativo que tenía algunos elementos favorables como antecedentes en el campo de las ciencias y macro - organización. Este modelo se basa en una agricultura alternativa que, al nivel tecnológico, reduce los insumos externos y la dependencia.
La adopción de cambios generales por el Ministerio de Agricultura en Cuba ha hecho posible los adelantos mostrados hoy en el Programa Alimentario Nacional. Este ha sido evaluado como un proceso de cambio rápido y de gran escala que el mundo no había conocido antes, aún en las peores condiciones económicas.
La agricultura alternativa practicada en Cuba tiene sus propios éxitos y fracasos. Existen muchos riesgos y vulnerabilidades, pero la convicción acerca de la necesidad de una agricultura sostenible ya existe en la comunidad científica y tecnológica.
Estudio de caso: La transformación agraria en la provincia Cienfuegos, Cuba
La provincia de Cienfuegos puede ser estudiada como un caso que ilustra la transformación agraria en Cuba y en particular como un caso particular ante un reto de mayor envergadura dadas sus condiciones de disponibilidad de tierras agrícolas y sus antecedentes de planeamiento territorial y económico previo a la crisis.
Se realizó una una investigación de archivo en distintos departamentos y entidades del Ministerio de la Agricultura en la provincia para estudiar el comportamiento de los insumos, indicadores económicos y la tenencia de la tierra. De acuerdo a la información recuperada, la situación de los principales insumos para la producción agrícola se muestra en los gráficos 3.4 - 6
El uso de combustibles en 1998, representó el 47.1 % del combustible utilizado en 1989, lo que significa un -52.9 % de reducción para el caso de la agricultura no cañera (Gráfico 3.4).
En el caso de los fertilizantes minerales (Gráfico 3.5), se utilizó en 1997 sólo el 12,00 % del total que se utilizó en 1989 en la agricultura no cañera, es decir en la producción de viandas, hortalizas, granos, frutas y otros, significando un -88.00 % de reducción.
En 1996 se utilizó solamente el 24,65 % de los pesticidas utilizados en 1987 (un -75,3 % de reducción), para el caso de la agricultura no cañera. En 1998 este porcentaje subió al 44,16 % (Gráfico 3.6).



Es necesario señalar que prácticamente en el caso de los pesticidas y los fertilizantes la mayor parte ha sido destinada al cultivo de la papa, que por su carácter estratégico para la seguridad alimentaria, continúa recibiendo la asignación de insumos.
Esta significativa reducción de insumos en la agricultura no ha sido el resultado de un hecho premeditado para hacerla más sostenible, sino que ha tenido lugar como consecuencia de la crisis, lo cual explica que en la medida en que ocurra una recuperación de la economía, como ha empezado a suceder, lógicamente cabe esperar un mayor uso de los mismos, pero a niveles muy inferiores que en los años 80, con un criterio de uso mas racional acorde a manejos integrados de plagas y nutrición, con criterios de racionalidad económica y también acorde a las regulaciones y legislación vigente sobre la protección del medio ambiente.
Por otra parte como alternativas a esta "obligada reducción de insumos producto de la crisis", la agricultura cubana y en este caso la agricultura en la provincia Cienfuegos se sustentó un incremento de la tracción animal, que puede evaluarse en la existencia de bueyes en 1996, 2 veces superior a la de 1989 (118,7 % de incremento), así mismo la sustitución de motores de combustión por motores eléctricos mas eficientes para los sistemas de riego y de otros portadores naturales se incrementó considerablemente (Gráfico 3.7).
El uso de alternativas de fertilización puede notarse a través de 1 872 ha aplicadas con Azotobácter en 1996, 287,3 ha inoculadas con Rhizobium, 87,91 ha beneficiadas con micorrizas y 2 991 ha que recibieron la aplicación de compost. Todo ello sin precedentes antes de la crisis (Gráfico 3.8), excepto el uso del compost para el mejoramiento de suelos que se aplicaba desde décadas anteriores.
En cuanto a las alternativas para la lucha contra plagas, enfermedades y malezas, se incrementa el uso de medios biológicos con nuevos microorganismos entomopatógenos y antagonistas (Gráfico 3.9). Se perfecciona la formulación de productos y calidad. Se consolida la red de Centros de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos (CREE) con un total de 10 en el Ministerio de la Agricultura (MINAGRI), 4 en empresas pecuarias, 5 en empresas de cultivos varios y 1 en una Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA), además de 2 en Institutos Politécnicos Agropecuarios (IPA). Se mantienen funcionando las 4 Estaciones Territoriales de Protección de Plantas (ETPP) y el Laboratorio provincial de Sanidad Vegetal.



Algunos indicadores económicos
La producción mercantil ha venido creciendo desde 1993 de forma sostenida ( Gráfico 3.10).

De igual manera los gastos de salario por peso de producción mercantil han venido mostrando un decrecimiento sostenido, llegando a niveles del inicio de los años 90.


En el Gráfico 3.12, se puede constatar incluso una mejoría de la relación productividad - salario medio en 1997 y 1998 respecto a 1990.
Tenencia de la tierra.
La transformación en el sentido de la tenencia de la tierra es un factor de extrema importancia.
La implementación de prácticas de agricultura alternativa se favorece por su uso en pequeñas extensiones de tierra respecto al uso en plantaciones bajo una tecnología altamente mecanizada de grandes extensiones de monocultivos en las que se aprovecha la economía de escala.
En la Tabla 8.7 se presenta la distribución de la tierra de la provincia entre los distintos tenedores.
Aquí es posible comprobar la importancia relativa de la tenencia de la tierra por tenedores no estatales, lo cual exige cambios en la estrategia de la extensión agrícola.
Nótese que al estudiar el uso de la tierra se hace referencia al término tenencia y no al término propiedad, pues en el caso de las UBPC y los llamados parceleros (parcelas de hasta 6 cordeles2 de tierra = 0,25 ha), no se tiene propiedad privada sobre la tierra, sino la condición de usufructo.
La Finca de pequeñas extensiones de tierra es el marco propicio para el desarrollo de las prácticas alternativas, reducción - sustitución de insumos que han sido ilustradas en los gráficos anteriores.
Los gráficos 3.13 y 14 muestran como aunque la mayor proporción de tierras se encuentra en formas estatales de explotación, la cantidad de tenedores es importante en el sector no estatal.
Un hecho significativo en el estudio de este caso fue el crecimiento en los indicadores económicos al nivel macro en la provincia. Sin embargo los resultados expresados en rendimientos agrícolas también han mostrado resultados alentadores.
Si bien los rendimientos en plantaciones permanentes de cítricos, frutales y café, dependientes de insumos, se han reducido considerablemente, en el caso de los cultivos de viandas, hortalizas y granos se puede apreciar un 25,2 % de incremento de los rendimientos promedio en 1995 respecto a 1989. En los gráficos 3.15 y 16 se puede apreciar el comportamiento de los rendimientos en los sectores estatal y privado respectivamente.
| Tipo de tenedor |
Cantidad de tenedores |
Area
(cab) |
Usufructo |
Coperativa |
Privada |
Solicitada |
Resueltas |
Pendientes |
Sin solicitud |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Total |
12440 |
35634.90 |
31515.92 |
1629.06 |
2489.92 |
12293 |
11601 |
692 |
147 |
| MINAGRI |
10570 |
10570 |
19085.94 |
527.06 |
1589.90 |
10504 |
9847 |
657 |
66 |
| Empresas |
20 |
11205.85 |
11205.85 |
- |
- |
2o |
19 |
1 |
- |
| U.B.P.C. |
55 |
3925.87 |
3925.87 |
- |
- |
55 |
51 |
4 |
- |
| C.P.A. |
17 |
757.84 |
230.78 |
527.06 |
- |
17 |
17 |
- |
- |
| Granjas Estatales |
1 |
594.86 |
594.86 |
- |
- |
- |
- |
- |
1 |
| Agric. Pequeños |
6767 |
1782.49 |
192.59 |
- |
1589.90 |
6721 |
6127 |
594 |
46 |
| Autoc.Familiar |
3424 |
62.17 |
62.17 |
- |
- |
3424 |
3375 |
49 |
- |
| Autoc.Estatal |
264 |
413.38 |
413.38 |
- |
- |
245 |
236 |
9 |
19 |
| Invest. Agropec. |
1 |
1.00 |
1.00 |
- |
- |
1 |
1 |
- |
- |
| Otros MINAGRI |
21 |
2459.44 |
2459.44 |
- |
- |
21 |
21 |
- |
- |
| MINAZ |
1788 |
13006.53 |
11004.61 |
1102.00 |
900.02 |
1785 |
1750 |
35 |
3 |
| C.A.I. |
12 |
1049.11 |
1049 11 |
- |
- |
11 |
10 |
1 |
1 |
| U.B.P.C. |
87 |
9677.87 |
9677.87 |
- |
- |
87 |
75 |
12 |
- |
| C.P.A. |
24 |
1109.61 |
7.61 |
- |
- |
24 |
24 |
- |
- |
| Agric. Pequeños |
1661 |
934.27 |
34.27 |
- |
900.02- |
166.1 |
1632 |
29 |
- |
| Invest. Canera |
1 |
2.00 |
2.00 |
- |
- |
1 |
1 |
- |
- |
| Otros .MINAZ |
3 |
213.78 |
213.78 |
- |
- |
1 |
1 |
- |
2 |
| F.A.R. |
47 |
315.46 |
315.46 |
- |
- |
- |
- |
- |
47 |
| MININT |
27 |
304.11 |
304.11 |
- |
- |
- |
- |
- |
27 |
| Academia de Ciencias |
1 |
7.00 |
700 |
- |
- |
1 |
1 |
- |
- |
| Granjas MININT |
3 |
194.00 |
194.00 |
- |
- |
3 |
3 |
- |
- |
| Granjas E.J.T. |
4 |
604.90 |
604.90 |
- |
- |
- |
- |
- |
4 |
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La agricultura Urbana en Cienfuegos.
Durante tres años consecutivos la provincia Cienfuegos y con especial referencia la Ciudad cabecera, ha mostrado los mejores resultados del país en cuanto a los indicadores fundamentales de la actividad de los organopónicos, los huertos intensivos y los patios y parcelas familiares. Entre estos indicadores se encuentran un incremento apreciable de la superficie cultivada, producción y los rendimientos por unidad de superficie en kg/m2 (Gráficos 3.17 y 3.18).
Nótense los estimados para el año 1999.


Consideraciones finales:
Las estadísticas anteriores nos permiten una reflexión y motivan la inquietud de cómo en el caso estudiado con mucho menos insumos químicos y con el uso de distintas alternativas se han mantenido niveles de producción ícolas en ascenso.
Basado en el libro: "Modelo Alternativo para la Racionalidad Agrícola" de Alejandro R. Socorro Castro. Capítulo 2: "El significado del desarrollo sostenible para la agricultura" y Capítulo 3: "El Modelo Alternativo. Sus Componentes".