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EL
SUELO Y SU MANEJO BAJO EL PARADIGMA ORGANICO |
9.1 Manejo agroecológico de suelos y nutrición
de las plantas.
La relación suelo - planta se caracteriza
por una interrelación cíclica dada por lo que el suelo
le aporta a las plantas y la necesidad de estas para que el suelo
mantenga su fertilidad natural.
La agricultura ecológica pretende reproducir
esta interrelación cíclica (Kolmans,1996).
Ahora bien, esta afirmación no implica no
recurrir a ninguna práctica agrícola. La agricultura
es en sí misma una actividad artificial, pero la agricultura
ecológica,para lograr una mayor productividad que en un ecosistema
natural, hace uso de técnicas basadas en los ciclos vitales
naturales.
Una de las medidas importantes para mantener la
fertilidad natural del suelo, es el reciclaje de nutrientes de la
materia orgánica.
Kolmans (1996), destaca la importancia del fomento
de los microorganismos para mejorar la fertilidad del suelo considerando
la calidad y cantidad de los nutrientes. Así mismo plantea
que en una nutrición vegetal indirecta, no se alteran las
poblaciones de organismos que se encuentran en relación con
las plantas, mientras que en la directa, es el factor humano el
que determina la cantidad de nutrientes, desactivando así
la capacidad que naturalmente las plantas tienen para ello.
El manejo agroecológico del suelo y la nutrición
vegetal se puede entender entonces como el manejo de los procesos
que intervienen en la rizosfera que caracterizan la interrelación
suelo - planta.
Con relación a la práctica de la fertilización,
las diferencias más importantes entre el modelo convencional
de agricultura y la agricultura alternativa se refieren a las características
del modelo de producción, la forma en que se conduce la nutrición
(directa o indirecta), la solubilidad de los fertilizantes, la relación
con los microorganismos del suelo, la forma de expresar el rendimiento
y los indicadores de la fertilidad, así como el consumo de
energía (Tabla 9.1)
| Agricultura convencional |
Agricultura alternativa |
| Modelo de producción abierto |
Modelo de producción cerrado |
Nutrición vegetal directa;
Nutrición de las plantas directamente con fertilizantes
fácilmente solubles.
Se desprecia y se desactiva la actividad del edafón.
|
Nutrición vegetal indirecta;
Alimenta el edafón para que sea este el que suministre
los nutrientes a la planta.
Estimula la actividad del edafón, convirtiéndolo
en un ayudante confiable y económico. |
| En los análisis de suelo, sólo importan los
nutrientes químicos solubles |
Considera como indicador de la fertilidad, la calidad y cantidad
de los nutrientes, así como la actividad biológica.
|
| Evalúa rendimiento en términos cuantitativos |
Evalúa rendimiento en términos cuantitativos
y cualitativos |
| Alto consumo de energía |
Bajo consumo de energía |
Tabla 9.1 Comparación entre modelos de agricultura referente
a la fertilización.
La agricultura ecológica presta especial atención
a las reacciones químicas, los equilibrios e interacciones
sinérgicas y/o antagónicas.
El manejo agroecológico de suelos y de la nutrición
vegetal se fundamenta en lo siguiente:
- Uso de suelos según su vocación.
- Uso de enmiendas para la mejora de los suelos.
- Uso de medidas integrales de conservación de suelos.
- Aplicación de técnicas de laboreo reducido.
- Uso de la rotación y asociación de cultivos.
- Uso racional de fuentes de fertilizantes inorgánicos
como complemento para manejar la nutrición vegetal.
- Fertilización científica.
- Uso de prácticas de abonamiento orgánico (Vermicompost,
Compost Natural, Biotierras y Abonos fermentados).
- Uso de prácticas de abonamiento verde.
- Uso de Biofertilizantes (Empleo de biopreparados a partir de
microorganismos de vida libre o asociados a las plantas).
9.1.1 Uso de suelos según su vocación.
Es una de las medidas más elementales que considera un manejo
agroecológico de suelos. Se refiere al estudio de los factores
limitantes de los mismos en relación con las exigencias del
cultivo y sus niveles de tolerancia a la presencia de determinadas
cualidades dadas por sus propiedades físicas y químicas.
En la medida en que los cultivos bajo explotación corresponden
en mayor medida con la vocación del suelo, la práctica
agrícola se acercará más a los procesos que
naturalmente tienen lugar en el suelo, requiriéndose a su
vez menos intervención externa y de los agricultores para
contrarrestar efectos negativos.
El uso de suelos según su vocación se consigue a
través de los estudios de factores limitantes y por tanto
de la clasificación agroproductiva general y particular para
los cultivos.
El estudio de suelos debe incluir el estudio de las propiedades
físicas, químicas y biológicas.
El estudio de los factores limitantes del suelo para que el mismo
permita la mayor expresión de los rendimientos y calidad
de las cosechas, incluirá, en la medida de las posibilidades
del agricultor, pero teniendo en cuenta la necesidad de su estudio,
los siguientes parámetros:
Profundidad efectiva.
La profundidad efectiva del suelo definida como la profundidad
a la cual aparece algún material restrictivo para el desarrollo
óptimo del sistema de raíces de las plantas.
Los requerimientos de profundidad son específicos para cada
cultivo, debiendo valorarse el efecto restrictivo real para el cultivo
y en que medida afecta los rendimientos y calidad de las cosechas.
Pedregosidad, rocosidad y gravillosidad.
Los libros clásicos de estudio de suelos refieren valores
restrictivos para la explotación de suelos en la agricultura
con presencia de piedras y rocas (porcentaje de la superficie) y/o
afloramientos rocosos, lo cual es cierto que restringen el laboreo
de áreas a gran escala en el marco de una agricultura que
basa su rentabilidad precisamente en el empleo de máquinas
e insumos de mayor productividad que el trabajo con herramientas
manuales. Este aspecto debe ser considerado de acuerdo a las condiciones
con que se cuenta para la explotación agrícola.
Pendiente.
La pendiente del terreno es un factor de extrema importancia muy
relacionado con el drenaje y el riesgo de erosión del suelo.
Se realizan prácticas de cultivo tales como la preparación
del suelo, riego, control de la vegetación indeseable, labores
de cultivo propiamente dichas (aporques, escarificación,
etc.) y otras que son aceleradoras de la erosión y degradación
de la fertilidad natural, lo que es imprescindible mantener en la
agricultura y más en el caso de una agricultura que se sustenta
en principios orgánicos. La horticultura a valores de pendiente
del suelo mayores del 8%, considerando sus características
físicas, regularmente demanda la realización de prácticas
de conservación y mejoramiento que permitan su explotación
sostenible.
Drenaje.
La textura y estructura del suelo determinan características
importantes que pueden restringir su capacidad productiva. En este
sentido el drenaje interno de un suelo dependerá de la velocidad
de infiltración del agua en el sentido de su profundidad
y el drenaje externo de la misma y de su pendiente. Muchos cultivos
son susceptibles a encharcamientos de agua mas o menos prolongados,
por lo que se deberán conocer las características
del área a fin de proceder con la ejecución de medidas
que atenúen el efecto negativo de este factor.
Erosión.
La erosión debe evaluarse atendiendo a sus riesgos y factores
relacionados, así como por indicadores tales como el porcentaje
de pérdidas de los horizontes del perfil orgánico
del suelo. La erosión está relacionada directamente
con la fertilidad natural del suelo, en la medida en que se hayan
perdido capas de suelo de los perfiles orgánicos se irá
deteriorando su fertilidad. En esta condición el uso de prácticas
de mejoramiento es necesario, útiles, pero costosas.
Características del suelo en relación
con la nutrición y fisiología de las plantas.
Un grupo de características del suelo puede ser por si mismas
o como resultado de su interacción, factores limitantes de
la adecuada nutrición de las plantas.
Entre estas características se encuentran el pH, la salinidad,
la sodicidad, el valor de la capacidad de intercambio catiónico
(valor T), la capacidad de campo, el porcentaje de arcilla, las
relaciones intercatiónicas, la relación sílice
sesquióxidos, porcentaje de saturación por
bases (V), contenido de materia orgánica y reserva nutricional
del suelo, etc.
Si bien algunas de estas características pueden no ser las
de mayor efecto negativo a considerar para su explotación
en los cultivos, en los cuales muchas veces la adición de
materia orgánica mejora determinadas condiciones, sí
están todas ellas en estrecha relación con la eficiencia
del sistema de cultivo especial que representa la agricultura ecológica.
En este sistema de producción el manejo de suelos y nutrición
de los cultivos demandan prácticas integrales que necesariamente
serán apropiadas condicionalmente al estudio de los mismos
y de sus complejas interacciones.
La agricultura ecológica como norma, siempre preocupa y
ocupa a los agricultores en el uso de compost y abonos orgánicos
de distinto tipo, sin embargo el abonamiento orgánico puede
ser un arma de doble filo si no se logran en ellos las condiciones
y efectos mas apropiados para el suelo y para las plantas.
Los abonos orgánicos aplicados al suelo deben verse como
un momento en el que estos materiales en movimiento cíclico
tienen determinadas cualidades, las cuales dependen de sus fuentes
y a su vez de las cualidades de las mismas. Esto quiere decir por
ejemplo que no se aporta lo mismo al suelo cuando se emplea un mismo
material, digamos un residuo de cosecha, proveniente de un suelo
o de otro, cuando se emplea un estiércol de una misma especie
animal de un lugar o de otro, cuando se emplea un residuo que tiene
un elemento que no está en el equilibrio óptimo o
con niveles de toxicidad.
El término manejo de suelos implica conocer el suelo.
El término manejo de la nutrición vegetal implica
conocer el suelo y su relación con la demanda en calidad
y cantidad de elementos nutrientes de la planta y su disponibilidad,
es decir conocer que práctica agronómica realizar
para que la planta tenga disponibles los nutrientes que demanda
para expresar su potencial de rendimiento en el momento oportuno.
9.1.2 Uso de enmiendas.
El uso de enmiendas puede verse como una oportunidad para aportar
al suelo una vez que se le ha alterado su equilibrio natural, o
que naturalmente presenta una condición desfavorable para
la explotación agrícola que puede ser manejada en
función de la mejora de un agroecosistema en función
de sus propiedades.
De esta manera, el uso de enmiendas como el encalado, es una práctica
agrícola que permite aprovechar posibilidades de sinergismos
en la absorción de nutrientes y mejora de los equilibrios
internutrientes.
El uso de enmiendas se refiere a la utilización de prácticas
agronómicas que permitan corregir limitaciones significativas
del suelo para su cultivo y que han sido denominadas como labores
de mejoramiento de suelos. Estas enmiendas pueden ser químicas
o físicas. Entre las enmiendas químicas cabe destacar
el encalado. Entre las físicas, la aplicación masiva
de materia orgánica dirigida a mejorar la estructura del
suelo, el mejoramiento de la nivelación y el drenaje de las
plantaciones, etc.
9.1.3 Uso de medidas integrales de conservación
de suelos.
Esta es una de las actividades agrícolas que menos explicación
requiere en relación con un manejo agroecológico de
suelos. Cabe destacar que el enfoque de la conservación de
suelos en este sentido va a dirigido hacia un manejo integral con
enfoque de sistema, es decir el uso apropiado de la medida que corresponda
en cada momento condición de espacio y tiempo. De esta forma
la conservación de suelos debe concebirse como un sistema
y estar sujeta a su proyección y replanteo de manera que
no obstaculice el mejor desempeño del sistema de medidas
fitotécnicas de un cultivo o grupo de cultivos determinados.
9.1.4 Aplicación de técnicas de
laboreo reducido
El uso de técnicas de laboreo reducido pretende evitar lo
más que se pueda cualquier labor que provoque compactación,
períodos prolongados de exposición y riesgos de erosión,
pérdida de la vida microbiana por desecación, entre
otros efectos negativos que provocan los sistemas convencionales
de preparación de suelos y métodos de siembra. Incluye
varias modalidades que se refieren a la reducción de labores
de labranza, a la preparación localizada del área
vital de las plantas conservando el resto del área en su
estado natural, a la reducción y sustitución de labores
mecanizadas por otras de tracción animal o a su combinación.
9.1.5 Rotación y asociación de
cultivos.
La rotación de cultivos se define como la sucesión
de un cultivo por otro en el tiempo siguiendo criterios por los
cuales se beneficie la interrelación suelo - planta.
La asociación de cultivos se define como el arreglo de dos
o mas cultivos en un mismo campo siguiendo criterios por los cuales
se haga un mejor aprovechamiento del suelo y de los sinergismos
y complementariedades que esta práctica pueda facilitar.
En el caso de la asociación de cultivos se pueden presentar
varios tipos de arreglos.
Tipos de asociación de cultivos:
Cultivos intercalados: Es la siembra de 2 o más cultivos
en un mismo campo, siguiendo surcos independientes pero vecinos.
Cultivos en franjas: Consiste en la siembra de 2 o más cultivos
en un mismo campo alternando en franjas.
Cultivos mixtos: Cuando se siembran 2 o más cultivos en
el mismo campo sin organización de franjas o surcos.
Cultivos de relevo: Cuando se siembran 2 o más cultivos
en secuencia, sembrando o trasplantando el segundo antes de la cosecha
del primero, siguiendo como propósito el mejor aprovechamiento
de la tierra y el abonado verde.
Asociación intensiva: Cuando se combinan 2 o más
cultivos que se intercalan desde la siembra y se utilizan además
cultivos de relevo.
El manejo integrado de suelos y de la nutrición vegetal
se benefician de la rotación y asociación de cultivos
a través de:
- Incorporación de vegetación de apoyo como abonos
verdes y cobertura. Diferentes cultivos aportan biomasa aprovechable
en función del otro cultivo y de la mejora de la fertilidad
del suelo a través de la incorporación de los nutrientes
de la materia orgánica.
- Exploración del perfil del suelo por raíces de
diferentes profundidades. El aprovechamiento del espacio vital
de desarrollo de las plantas con diferentes sistemas de raíces,
permite utilizar los nutrientes distribuídos en todo el
perfil. Los cultivos con raíces más profundas recuperan
y reciclan nutrientes haciéndolos disponibles para los
cultivos de desarrollo de raíces superficiales.
- Utilización diferencial de los nutrientes y la humedad.
Las distintas necesidades de nutrientes en cantidad y momento
pueden favorecer mutuamente a los cultivos de la asociación.
- Producción y movilización de nutrientes en función
del cultivo acompañante o sucesor. En el caso de las asociaciones
y rotaciones con leguminosas, éstas aportan nitrógeno
al medio para su uso por los demás cultivos. Diferentes
especies vegetales hacen movilizan nutrientes en cantidades que
pueden ser aprovechados por los cultivos sucesores.
- Incremento en la diversidad biológica del suelo. La diversidad
de especies vegetales favorece la diversidad de los microorganismos
del suelo, dadas las distintas interrelaciones que suceden en
las rizosferas de las mismas atendiendo a los procesos bioquímicos
que tienen lugar.
9.1.6 Uso racional de fuentes de fertilizantes
inorgánicos como complemento para manejar la nutrición
vegetal.
La agricultura orgánica aprueba el uso de fuentes minerales
de nutrientes que no han sido sujetas a síntesis o intervención
de química. Entre ellas las provenientes de fuentes mineras
como la roca fofórica y los quelatos de distintos elementos.
Si bien los agricultores orgánicos no pueden hacer uso de
los fertilizantes químicos y los agroecólogos están
convencidos que se puede lograr producir sin ellos, la práctica
agronómica ha demostrado que las propias labores de una agricultura
estrictamente orgánica, encierran efectos que atentan contra
el manejo agroecológico. Ejemplos de ellos sobran. Cuando
se utilizan fuentes de materia orgánica para el abonado directo,
pueden existir toxicidades por elementos y desequilibrios internutrientes
desfavorables para el aprovechamiento de las complementariedades
y sinergismos, los cuales supuestamente son la herramienta de que
se vale la agroecología en la fundamentación del abonado
orgánico. Las fuentes de materia orgánica pueden ser
vectores de agentes patógenos indeseables y de semillas o
propágulos de especies de plantas no deseables en los campos
de cultivo.
El uso de materiales con relaciones C/N muy altas pueden provocar
deficiencias de N en los cultivos, lo cual provoca otras deficiencias
y susceptibilidad a plagas y enfermedades, con la consecuente pérdidas
de rendimiento y calidad, no deseables en ningún sistema
de agricultura.
Para el caso de un modelo alternativo de agricultura, el uso de
fertilizantes químicos se considera como un complemento del
mantenimiento de la fertilidad del suelo y del mantenimiento de
los equilibrios necesarios entre los nutrientes que presentan relaciones
antagónicas. En este caso, el uso de los fertilizantes químicos
sólo se considera como complemento en función de mantener
equilibrios e intensificar interrelaciones suelo - planta - microorganismos.
Los desequilibrios entre los elementos del suelo son perjudiciales
a las plantas. Muchas veces estos desequilibrios pueden ser provocados
por la propia práctica agrícola, por ejemplo el mulching
e incluso la aplicación de materiales orgánicos provenientes
de residuos de cosecha y hasta de origen animal.
Algunos sistemas intensivos de agricultura utilizan combinaciones
de materia orgánica con fertilizantes minerales, a los que
se les ha denominado "organominerales". Con el uso de
estas formulaciones consistentes en composts mezclados con cantidades
previamente determinadas de portadores de N, P2O5 y K2O,Ca y Mg,
se estimula la actividad microbiana del compost y se mantienen equilibrios
importantes para la nutrición vegetal, tales como los equilibrios
Ca/Mg, K/Ca y Ca+Mg/K. Así mismo la relación C/N de
un material orgánico puede ser favorecida con la adición
de N.
9.1.7 Fertilización científica.
Por fertilización científica se ha entendido por
los agroquímicos, el aporte de los nutrientes en cantidad
y calidad necesarios a las necesidades de las cosechas, con el objetivo
de lograr el máximo de rendimientos y calidad comercial de
las mismas. Los sistemas de fertilización científica
se fundamentan en el monitoreo de los elementos minerales del suelo,
su extracción y aprovechamiento por las plantas atendiendo
a las distintas formas de aportación, con el objetivo de
aportar los mismos en formas solubles y aprovechables, en dosis,
momentos y métodos apropiados a la tecnología y condiciones
de cultivo.
Si analizamos el concepto, las intenciones son nobles y científicamente
argumentadas, sólo que la variable ambiental fue considerada
sólo en algunos casos en función de disminuir la contaminación
de las aguas y no en función de los efectos sobre los ecosistemas
en cuanto a la vida del suelo y la salud humana, entre otros.
Sin embargo el concepto metodológicamente deber ser retomado
en el manejo agroecológico en cuanto a lo sistémico
y metodológico, pues la fertilización, ya sea química
o natural no deja de ser una práctica artificial y, ambas
tienen en común el propósito de aportar los nutrientes
en cantidad y calidad necesarias para obtener cosechas productivas.
La fertilización como labor agrícola invariante del
manejo de suelos y nutrición vegetal, tiene que ser vista
en el sentido del aporte al agroecosistema traducido en la atención
a las necesidades cíclicas y estacionales de las plantas,
a la disponibilidad y equilibrio de nutrientes y su dinámica
bioquímica.
La fertilización en el marco de un modelo alternativo de
agricultura también tiene que ser considerada como una fertilización
científica, sólo que requiere del concurso de una
mayor cantidad de disciplinas científicas atendiendo a que
en este caso se trata, como fue definido antes, de una nutrición
indirecta que considera como indicador de la fertilidad, la calidad
y cantidad de los nutrientes, así como la actividad biológica.
9.1.8 Uso de prácticas de abonamiento
orgánico (Vermicompost, Compost Natural, Biotierras y Abonos
fermentados)
COMPOST
El compost puede obtenerse por las siguientes vías:
- Compost natural.
- Compost resultante del proceso de biodigestores para la obtención
de biogás como fuente alternativa de energía rural.
- Compost artificial con la inoculación de microorganismos
(Biotierra)
- Compost obtenido por la cría de lombrices (Humus de lombriz
o Vermicompost).
Los distintos materiales orgánicos disponibles (estiércoles
o residuos), tienen distintas características físicas
y químicas. La práctica ideal cuando se conforma el
componente orgánico para la mezcla con el suelo en el sustrato
es obtener un Compost en el que los distintos materiales hayan sido
mezclados. Esto permite uniformar las características de
los materiales disponibles y atenuar características indeseables
en alguno de los portadores. Por ejemplo cuando se compostea mezclando
estiércoles con residuos de gramíneas (zacates de
gramíneas: plantas de la familia botánica Poaceae),
se atenúa el aspecto negativo que representa una alta relación
C/N (Carbono / Nitrógeno) de los residuos de gramíneas.
Considérese que estos residuos en ocasiones pueden estar
en mayor abundancia que los estiércoles.
Las técnicas para producir compost naturalmente son diversas.
Ellas están en dependencia de las características
de los materiales que se compostean.
La producción de abonos orgánicos en general, abarca
variados procedimientos, que van desde sencillas tecnologías
como es el caso de la producción de humus de lombriz, hasta
complejos procesos tecnológicos, como puede ser el composteo
de las basuras urbanas de grandes ciudades.
A continuación estudiaremos uno de los tantos procedimientos
sencillos para obtener compost.
Procedimiento sencillo recomendado por el INIFAT (Instituto Nacional
de Investigaciones Fundamentales de Agricultura Tropical, 1997):
Consideraciones iniciales:
Para elaborar el compost debe escogerse un área de buen
drenaje, de fácil acceso desde el área productiva
o de origen de los desechos orgánicos, los cuales pueden
ser:
- Residuos de cosecha de todo tipo (no aprovechables para la alimentación
animal.
- Restos de chapeas, limpias y podas.
- Restos de beneficios de granos y cereales (frijoles, trigo,
arroz, maní, soya, etc.)
- Residuos de la agroindustria azucarera (bagazo, paja, cachaza,
mosto de destilerías, etc.)
- Restos de beneficio de frutas, viandas, hortalizas, etc.
- Desechos de cocinas y comedores y otras basuras biodegradables
(papel, cartón, cáscaras, etc.)
- Jacinto de agua (Eicchornia crassipes). Por tener un alto contenido
de agua estas plantas deben utilizarse ya marchitas.
- Excretas de animales (vacuna, equina, porcina, gallinaza, cunícola,
ovina, caprina, etc.)
- Aserrín y virutas de madera.
- Otros materiales utilizados en la alimentación humana
y animal ya descompuestos.
- Desechos de mataderos de aves, ganado y otros.
El Compost puede ser elaborado en trincheras o simplemente formando
pilas, tumbas o burros, como popularmente se les llama. Estas pilas
se forman al ir superponiendo capas de diferentes materiales a la
vez que se van humedeciendo.
- Los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora
de elaborar una pila se reflejan a continuación. Estos
es necesario respetarlos para que el proceso sea eficiente y el
producto final cuente con la calidad requerida.
- Relación C/N de los materiales de 25 a 35:1.
- Tamaño de la partícula < 5 mm para material
leñoso.
- Contenido de humedad de los materiales del 50 - 60 %.
- Temperatura de la pila de 55 - 6 oC durante tres días
como mínimo
- Aireación de las pilas por canales de ventilación
y volteo.
- Tamaño de la pila: Longitud > 2m, ancho = 1 - 2 m,
alto = 1 - 1.5 m.
Un aspecto importante es considerar la relación C/N de los
materiales iniciales.
Los residuos de gramíneas son materiales de una alta relación,
lo cual puede atenuarse con el uso de estiércoles, residuos
de leguminosas y otras fuentes ya descompuestas. Como alternativa
se ha planteado la incorporación de portadores químicos
de nitrógeno (urea, sulfato de amonio o nitrato de amonio),
lo cual tendría como objetivo en esta fase del composteo
bajar la relación C/N a fin de mejorar las posibilidades
para la actividad microbiana y por tanto la descomposición.
Mediante la adición de cultivos especiales de bacterias
(inóculo preparado en laboratorio) se puede lograr una aceleración
del proceso de obtención del compost. Al compost obtenido
por esta vía se le ha dado el nombre de "biotierra".
Otra forma de inoculación sería añadir de
1 a 2% en peso del compost producido en una pila previa, la cual
suministrará una población microbiana aclimatada a
los desechos frescos.
Procedimiento:
- Comenzar con una capa del material mas resistente (relación
C/N mayor) de aproximadamente 20 cm de espesor. A continuación,
si se va a trabajar con inóculo microbiano, añadir
éste a razón de 1,5 kg/m2 de residuos (aproximadamente
una capa de 1 cm). Humedecer rociando agua sobre la pila en la
medida que esta se va formando. Nunca agregue agua en forma de
chorro, pues de esta forma no logrará un humedecimiento
parejo.
- Añadir una capa de materia orgánica (estiércol,
cachaza u otro residuo de origen animal rico en Nitrógeno)
de aproximadamente 5 cm de espesor. En el caso de haber añadido
inóculo microbiano no es imprescindible agregar esta capa,
pero si se dispone de ella es muy conveniente incorporarla, ya
que eleva la calidad del compost, pero entonces será necesario
añadir una fuente de nitrógeno (urea, etc.) y volver
a humedecer.
- Esparcir una fina capa de tierra o suelo sobre toda la pila
(aproximadamente de 3 mm) y humedecer.
- A continuación se siguen conformando las capas en el
mismo orden (pasos 1 al 3), hasta lograr una altura de la pila
de 1,50 m de alto. Cuando se cuenta con diversos tipos de materiales
estos se pueden alternar en las capas.
- Para garantizar la ventilación (recuerde que este proceso
debe ser aeróbico), se colocarán, verticalmente
a lo largo de la linea central de la pila cada 1,2 m, tubos viejos
de regadío, trozos de caña brava o bambú
perforados o troncos de unos 10 cm de diámetro que se retiran
2 ó 3 días después, cuando la pila haya descendido,
con lo cual se logra hacer orificios que funcionarán como
chimeneas, a través de los cuales asciende aire caliente
y vapor de agua. Esto indica que el proceso está ocurriendo.
- A continuación se deja reposar la pila. Pasados 2 ó
3 días la temperatura se habrá elevado lo suficiente,
lo cual puede comprobarse introduciendo en la masa una cabilla
(varilla de acero) no muy gruesa hasta 1 m de profundidad en la
parte inferior de la pila, si la misma quema al tacto la temperatura
está en el rango aproximado de 55 y 60 oC.
- A los 9 ó 10 días de establecida la pila se procederá
a realizar el primer viraje, es decir, se invierten las capas
de modo que las superiores queden debajo y las inferiores arriba.
Para esta fecha la temperatura habrá comenzado a descender,
lo que indica que es conveniente realizar el volteo. Debe tenerse
en cuenta el cuidado de restablecer las dimensiones de alto y
ancho de la pila, aunque el largo se afecte. No debe olvidarse
hacer de nuevo los orificios de ventilación, así
como humedecer la masa si presentara signos de desecación
(la humedad debe mantenerse al 60 %).
- Después de esta primera vuelta, se deja de nuevo en reposo,
controlando la temperatura cada 2 ó 3 días, hasta
que la misma comience a descender nuevamente, entonces se procederá
a un segundo volteo, actuando de la misma forma que la primera
vez.
- Se repite el procedimiento tantas veces como sea necesario hasta
que la temperatura del interior de la pila no se eleve mas, lo
cual indica que el proceso ha concluído. En este momento
el material debe presentar la apariencia terrosa de la borra del
café, tener un color oscuro y un no desagradable olor a
humedad.
- A continuación se procederá a la fase de maduración
y secado del material para lo cual se dará vuelta a la
pila cada 2 ó 3 días sin humedecer mas. Cuando la
humedad esté entre el 35 y 45 % el compost estará
listo para ser utilizado.
Algunas recomendaciones útiles:
- El compost no debe ser envasado en sacos de fibra vegetal.
- La duración del proceso estará en dependencia
de los materiales utilizados (si la relación C/N es alta
demorará más, si es alta aumentará más
la temperatura y será más rápido). El proceso
debe durar entre 2 y 6 meses.
- Si no cuenta con inóculo o estiércol simplemente
se puede utilizar tierra rica en materia orgánica procedente
de algún montecillo o bosque cercano. Tratando de tomar
la parte mas superficial del suelo, es decir, del horizonte húmico.
- A las pilas se les puede añadir hierba fresca recién
cortada lo cual favorece la fermentación.
- Es preferible que las pilas estén en un lugar sombreado,
pero si esto no es posible, pueden cubrirse con un colchón
de hierbas secas u otro material para que mantengan la humedad,
lo que además es útil para evitar que el exceso
de agua de lluvia las pueda enfriar.
- El control de la temperatura es de mucha importancia, por lo
que resulta necesaria la máxima observación y proceder
con tantos volteos y rociados con agua de la pila como sean necesarios.
El programa de colaboración interinstitucional para la producción
orgánica de alimentos (PROA) en Costa Rica, ha publicado
recientemente un plegable conteniendo un método similar para
elaborar Compost, del cual se han tomado los elementos fundamentales.
COMPOST: Abono orgánico
de color oscuro, suelto, semejante al suelo, a partir de material
biodegradable, a través de un proceso donde actúan
microorganismos y el medio ambiente (sol, agua y aire) y durante
el cual se liberan gases y calor.
MATERIALES A UTILIZAR:
Desechos agroindustriales:
Gallinasa
Cachaza
Vinaza de caña
Restos de piña
Banano de desecho
Broza de café
Bagazo
Aserrín
Granza de arroz
Otros:
Basura de la casa
Zacate
ceniza
Roca fosfórica
Rastrojos
Restos vegetales
Melaza
Excremento de animales
Carbón
Carbonato de Calcio
Hojas de árboles (maderables, madero negro, negro, poró,
eucalipto, etc.)
LO QUE NO SE DEBE UTILIZAR:
Alimentos grasosos como aceite de freir
Residuos del patio tratados con plaguicidas químicos y malezas
con semillas.
Productos químicos en general
Excrementos humanos o animales domésticos.
Latas, vidrios, piedras o metales en general.
ANTES DE INICIAR:
Es importante considerar las características del material.
Una de ellas es la utilización de una relación de
los materiales ricos en carbono con respecto a los ricos en nitrógeno
en una relación de 3 a 1. Es decir por cada 3 materiales
ricos en carbono y mas pobres en en nitrógeno ud. puede utilizar
uno rico en nitrógeno y mas pobre en carbono.
Los materiales secos y duros como el zacate, borucha, aserrín,
granza de arroz, etc. son fuente de carbono. Por lo contrario, materiales
suaves como residuos orgánicos de cocina, estiércoles,
chapias verdes, etc. son fuente de nitrógeno. (Ver en la
lectura complementaria el listado de materiales con su relación
C/N).
DONDE CONTRUIR LA ABONERA
En un lugar que permita el movimiento del abono orgánico
para lograr su madurez. Puede ser bajo techo o taparse con plástico,
sacos y hojas anchas, sobre el suelo o concreto.
COMO COLOCAR LOS MATERIALES
Los materiales se colocan en capas, uno sobre otro, guardando la
relación de materiales vista anteriormente (3 : 1). Ud. los
puede variar de acuerdo a su disponibilidad. No necesariamente debe
utilizar los que aparecen en el ejemplo siguiente (no es una receta).
Coloque los materiales siguiendo una alternativa similar a este
ejemplo.
- Zacate picado, aserrín o suelo
- Estiércol
- Restos de cocina
- Chapia
- Aserrín
- Estiércol o gallinaza
- Restos de cocina, chapia
- Suelo, zacate picado
La recomendación más sensata es aquella por la que
se le exprese que el mejor COMPOST es aquel que se elabore con su
propia mezcla de materiales y utilizando materias primas de su Finca
y de acuerdo a su disponibilidad y precio.
PROCEDIMIENTO:
- Escoja el lugar (accesible y con agua disponible)
- Coloque una capa de suelo
- Agregar residuos de cosecha
- Agregue carbón
- Agregue carbón.
- Agregue residuos de cosecha
- Espaciar granza de arroz u otro material que le de volumen como
por ejemplo trozos de caña de maíz.
- Agregar estiércol
- Agregar residuos de cosecha
- Agregue agua y melaza
- Repita la operación con los materiales restantes. Revuelva
y forme un montículo de 1 m de alto (a la altura de la
cintura), y 2 m de ancho por el largo necesario.
- Tapar el montículo con plástico y sellar los bordes
con suelo.
- Todos los días se debe destapar. Ver si está calentando
(debe calentar). Para probar la temperatura, introducir un cuchillo
si al tocarlo con su mano no resiste la temperatura debe dejarlo
2 días así y luego darle vuelta al montículo.
Hágalo cuantas veces sea necesario.
- Comprobar la humedad, si al apretar el material este chorrea
agua entre los dedos, le sobre, entonces se debe revolver el montículo.
Si al apretar no suelta agua y conserva su forma la pelota de
material, está perfecta y si se desmorona, le falta, entonces
agregue agua.
- cada vez que se revuelva el montículo, este debe recobrar
la forma
- Es importante el desarrollo de hongos en el compost. ¡
Es una buena señal !
- Se continúa revolviendo y manteniendo la forma. Entre
mas tiempo madure, mejor, no menos de 3 meses.
En el plegable al que hemos hecho referencia se concluye diciendo
que: "El hacer COMPOST es como hacer pan, cada quien debe desarrollar
su propia receta con sus ingredientes".
Retomando esa afirmación se hará mención a
otros métodos reportados por Miranda (1996), para la elaboración
de compost por horticultores mejicanos. Se trata de la elaboración
de compost en hoyos y en tanques.
La elaboración de compost en hoyos se adecua a las condiciones
de la huerta casera. Estudios realizados en Méjico han revelado
que un buen número de familias producen mas de 200 kg de
basura orgánica al año.
Para hacer un "hoyo de composta", se debe seguir el siguiente
método :
- Hacer un hoyo de 0,60 x 0,60 x 1 m de profundidad.
- Recoger la basura orgánica del hogar en un bote o recipiente
exclusivo para ello.
- Vaciar la basura orgánica en el hoyo.
- Tapar la basura depositada con una palada de tierra (suelo de
la capa arable), a fin de proporcionar fuente de microorganismos
y que no se produzcan malos olores y moscas.
- Mantener la humedad evitando encharcamiento del hoyo.
- Cada vez que se vacíe el bote de basura orgánica
se cubre con tierra nuevamente y así se van obteniendo
capas alternas de basura y suelo, hasta que se llene el hoyo.
- Cada cierto tiempo se deben hacer unos agujeros en la composta.
- Al extraer el compost del hoyo, se separarán los últimos
20 cm de basura que todavía no está lista y posteriormente
se echarán en el fondo para poder comenzar de nuevo.
Mediante este procedimiento se pueden obtener 0,28 m3 de compost
cada 3 - 6 meses.
El hoyo de composta puede ser apropiado para horticultores que
no se dedican a tiempo completo a esta actividad y que marginalmente
pretenden explotar la basura orgánica hogareña sin
dedicar el mayor tiempo a esta práctica. Lo anterior se plantea
pues existen prácticas mas productivas en las cuales se puede
emplear también la basura orgánica doméstica
para formar un verdadero sistema biodinámico como lo constituye
la cría de lombrices para obtener el Vermicompost.

Figura 9.1. Hoyo de composta.
El composteo en hoyos para procesar mayores volúmenes de
material, según lo demanda el composteo para elaborar sustratos
para fomentar organopónicos, puede ser realizado mediante
un sistema de tres hoyos continuos en los que se rota el material,
según refieren Morales y Masson (1996), a los 30 y a los
60 días.
Otro método referido para la elaboración de compost
por Miranda (1996), es la elaboración en tanque o tambo.
Este método se utiliza igualmente para procesar la basura
doméstica.
El tanque puede permitir una extracción sistemática
del compost. Según podrá apreciarse en la figura siguiente
el tanque puede facilitar la ventilación y drenaje, así
como aislar la basura del exterior protegiéndola de roedores,
insectos y malos olores.
Para esto se pueden usar 2 variantes: 1) El tanque estacionario
y 2) el tanque rotatorio.
El tanque estacionario constará de una tapa con agarradera
y dos puertas en la sección inferior. En las ¾ partes
del círculo de la tapa que no componen la tapa, es decir
que queda fija, se inserta en un orificio un tubo ventilador que
se conecta en ese espacio con una cavidad vacía que quedará
entre el borde del tanque y una lámina galvanizada perforada
o simplemente una malla metálica con orificios de diámetro
apropiado.
Las puertas de la parte inferior dan paso al material, ubicándose
un anillo con malla metálica separado del fondo del tanque
que permitirá drenar el tanque e ir extrayendo el material.


Figura 9.2 Tanque para la elaboración de compost.
El tanque estacionario puede ser útil también para
la lombricultura.
BIOTIERRA
La Biotierra es el compost obtenido por la inoculación de
la mezcla de materiales orgánicos con microorganismos que
descomponen la materia orgánica a través de diferentes
procesos bioquímicos naturales. Ha sido una práctica
utilizada para acelerar el composteo y facilitar el proceso de descomposición.
La producción del compost "Biotierra" se popularizó
en Cuba como una alternativa de fertilización de suelos,
realizándose un conjunto de investigaciones en distintos
cultivos con excelentes resultados, entre los cuales para plantaciones
de papa, los mejores resultados se alcanzaron cuando se combinó
su uso con el de fertilizantes minerales balanceados (NPK).
La aplicación de un inóculo compuesto por distintos
microorganismos acelera el proceso de descomposición de la
materia orgánica y aumenta la calidad del producto final.
Mayea (1993), atribuyó los inicios del composteo en Asia
desde hace varios siglos y lo definió, según su tecnología,
como la obtención rápida de humus fuera del suelo
mediante la desintegración física y descomposición
química por los macro y microorganismos existentes y añadidos.
Entre los microorganismos añadidos como parte del inóculo
de laboratorio se encuentran : Aspergillus orizae, Bacillus nato,
Sacharomycae cerevizae y Trichoderma viride.

La harina puede hacerse de yuca, boniato, plátano, maíz,
cabecilla de arroz. En el caso del maíz y la cabecilla de
arroz añadir agua hasta el 60 %. Si la harina está
muy húmeda como puede ser en el caso del boniato, se puede
añadir cachaza seca o bagazo, u otro material similar seco.
Las harinas de boniato, yuca y plátano se obtienen por molinado
directo de las raíces o tubérculos, según el
caso.


Figura 9.3 Técnica operativa para obtener la biotierra
Entre los 2 y 7 días la temperatura irá subiendo hasta
alcanzar 55 ó 60 0C, la cual debe mantenerse. Si la temperatura
excede este valor, hay que virar la pila y/o humedecerla. A los
9 d ías se hace el primer viraje aunque esté alta
la temperatura (viraje de homogeneización) y se vuelve a
mantener a 55 - 60 0C. Durante el viraje se humedece si es necesario.
Una vez que baje la temperatura, lo cual puede deberse a falta de
humedad, falta de aire, compactación, se da un nuevo viraje
y humedecimiento, lo cual se repite hasta que la temperatura ya
no suba mas después del viraje.
Algunos índices prácticos de que la pila está
lista son el hecho de que haya decrecido su volumen a 1/3 aproximadamente,
el material está frío, tiene color oscuro o negro
y posee un olor agradable a bosque húmedo.
Rendimiento : Una pila de 1,5 x 2 x 10 m tendrá 30 m3 de
restos al inicio del proceso. Una vez terminado el mismo, se habrán
obtenido aproximadamente 12 t de Biotierra.
La siguiente tabla es una guía para los productores de Biotierra
para conformar su sustrato orgánico y balancear los materiales
a llevar a la pila de acuerdo a su relación C/N, de forma
tal que la misma esté entre 30-40 : 1 (óptimo entre
26 - 35 :1). De forma general los residuos del grupo de plantas
leguminosas poseen relaciones C/N mas bajas que los residuos provenientes
de las gramíneas. La materia orgánica descompuesta
proveniente de fuente animal posee generalmente una relación
C/N baja. La combinación de la pila y la ubicación
por estratos alternando materiales de relación C/N alta y
baja permitirá proporciones mas apropiadas para la acción
microbiana y nos permitirá utilizar una mayor diversidad
de residuos.
| Material |
C/N |
Material |
C/N |
| Paja de arroz |
72/1 |
Plumas de ave |
1/1 |
| Cáscara de arroz |
63/1 |
Cachaza |
25/1 |
| Aserrín de madera |
805/1 |
Crotalaria |
26/1 |
| Raquis de Banano |
61/1 |
Caña santa |
62/1 |
| Hojas de Banano |
19/1 |
Hojas de eucalipto |
15/1 |
| Bagazo de caña |
128/1 |
Hojas de frijol gandul |
29/1 |
| Pulpa de cacao |
16/1 |
Hojas de frijol de terciopelo |
22/1 |
| Cáscara del fruto de cacao |
38/1 |
Restos de habichuela |
32/1 |
| Cáscara de café |
53/1 |
Hojas de Inga sp. |
24/1 |
| Pulpa de café |
16/1 |
16/1 |
7-11/1 |
| Hoja del cafeto |
38/1 |
Paja de maíz |
112/1 |
| Cangre (ramas de yuca) |
40/1 |
Hollejos de naranjas |
18/1 |
| Cáscara de yuca |
96/1 |
|
|
| Hojas de yuca |
12/1 |
|
|
Tabla 9.2. Relación C/N de algunos materiales posibles
a utilizar en la preparación del compost.
ABONOS ORGANICOS FERMENTADOS
Entre los métodos para elaborar abonos orgánicos
se encuentra el BOCASHI, abono orgánico desarrollado en Centroamérica,
fundamentalmente en Costa Rica.
El término Bocashi, es un término japonés
que significa "fermentación suave" (PROA, 1996).
Este tipo de abono proviene del proceso de fermentación
de diferentes residuos orgánicos que se incorporan al suelo
sin terminar el proceso en sí, lo cual permite aportar al
suelo poblaciones de microorganismos en crecimiento y desarrollo
y así aportar "vida al mismo".
Los procedimientos para elaborar abonos fermentados pueden ser
muy variados y semejan el proceso de elaboración de biotierras,
ya que se emplea como inóculo un abono elaborado anteriormente
o tierra fértil, sólo que el proceso es más
corto, estando listo el material entre 15 y 20 días de iniciada
la fermentación.
El procedimiento de forma general consiste en mezclar fuentes de
materia orgánica proveniente de residuos de cosecha y estiércoles,
añadir una fuente de carbohidratos, arinas de granos o viandas,
miel y el inóculo. Después de varios días de
movimiento para no dejar subir la temperatura de fermentación
ya está listo para envasar y aplicar.
A continuación un procedimiento de elaboración de
un BOCASHI, utilizado como referencia por el Programa de Colaboración
Interinstitucional (PROA) en Costa Rica, para promover la agricultura
orgánica.
Elaboración de un Bocashi.
Para iniciar: Un lugar tapado o materiales para cubrir y una superficie
de trabajo de suelo compacto o concreto.
Materiales:
- 6 sacos de tierra (sacos a 50 kg)
- 1/2 sacos de Bocashi
- 3 sacos de gallinaza (sacos a 40 kg)
- 3 sacos de cascarilla de arroz (sacos a 15 kg)
- 1/2 saco de carbón molido (sacos a 30 kg)
- 1/2 saco de semolina de arroz o alimento para ganado (sacos
a 50 kg).
- 10 kg de roca fosfórica
- 1 galón (3,78 l) de melaza
- 50 Galones de agua (200 l)
Procedimiento:
- Se dispersan dos sacos de tierra en la superficie de trabajo.
- Se agrega un saco de cascarilla de arroz.
- Se agrega gallinaza.
- Se añade un saco de carbón.
- Se coloca una capa de semolina.
- Se disuelve la melaza en agua y se riega sobre la mezcla.
- Se agrega la roca fosfórica.
- Se coloca una capa de Bocashi.
- Los pasos anteriores se repiten en capas con los materiales
restantes.
- Se revuelven bien todos los materiales.
- Se agrega agua si es necesario hasta mantener la mezcla con
un 50 % de humedad aproximadamete.
- Una vez conformado la pila extendida a lo largo con las dimensiones
similares a una pila ce compost, se cubre durante 1 ó 2
días.
- Diariamente se revuelve la mezcla para mantener la temperatura
alrededor de los 55 0C, se puede regular también variando
la altura de la pila.
- El material estará listo en unos 15 días.
El Bocashi se aplica en las camas de semilleros, bandejas (4 partes
de suelo por una de Bocashi, en los canteros, o en aplicación
localizada al fondo del surco.
En áreas del INIFAT (Instituto Nacional de Investigaciones
Fundamentales de Agricultura Tropical), La Habana, Cuba, Ojeda et
al. (1997),no encontraron diferencias entre el tratamiento con 0,745
t de fertilizante químico fórmula 8-9-14 y el tratamiento
con 2 - 4 t/ha de Bocashi en el cultivo de varias hortalizas. Sin
embargo la calidad fue superior con el uso del abono orgánico
fermentado con un 5 % de frutos con calidad comercial mayor que
con el fertilizante químico.
VERMICOMPOST
La cría de lombrices en un ambiente controlado para obtener
el humus resultante de su alimentación a partir de la materia
orgánica y para obtener la materia seca de su propio cuerpo,
se conoce como lombricultura.
El uso del humus de lomriz, casting o vermicompost, como alternativa
de fertilización, es una de las posibilidades con que se
cuenta para el manejo agroecológico de la nutrición
vegetal.
La literatura científica reconoce entre las ventajas del
uso del vermicompost, su riqueza en nutrientes y el alto porcentaje
de la materia orgánica que los porta. Sin embargo, más
directamente, los agricultores orgánicos le agradecen a este
animal, los favores que les hace cuando trabajan voluntariamente
día y noche para proveerlos de un abono rico en nutrientes.
En el presente epígrafe no se pretende realizar una presentación
de los detalles de la lombricultura, más bien se abordarán
los elementos más importantes en el manejo de la producción
de vermicompost, que frecuentemente conducen al fracaso de esta
práctica alternativa al uso de fertilizantes químicos.
La lombricultura es la explotación intensiva de la lombriz
de tierra con el objetivo de producir humus y proteína animal
(Alonso et al., 1996; MINAGRI, 1995).
El humus es el apreciado producto del incesante trabajo de ingestión
y de digestión de sustancias orgánicas por parte de
la lombriz.
La composición química es variable.
Elementos
N ................................ 1,5-3 %
P................................. 1,8-3 %
K ................................ 1,0-3 %
Materia Orgánica ................. 50-60 %
PH ............................... 6,7 - 7,3
Relación C/N ..................... 21,1 : 1
Intercambio catiónico ........... 167,6 meq/100 g
Cationes de Calcio .............. 2,5 meq/100 g
Mg ............................... 2,5 -3 meq/100g
Na ............................... 0,02 meq/100g
Fe ............................... 0,20 meq/100g
Al ............................... 0,95 meq/100g
Zn ............................... 40 ppm
Mn ............................... 30 ppm
Co ............................... 2 ppm
El humus es de color oscuro, inodoro, de granulometría tipo
polvo, suelto, ligero.
Es soluble en agua lo que nos permite preparar un abono líquido
para mezclarlo con el agua de riego.
Permanece inalterable conservando una rica reserva de sustancia
orgánica ya que posee una humedad menor del 50% que le permite
una estabilidad microbiológica y térmica. Su empleo
debe ser óptimo durante el año de producción
después de este período conserva sus propiedades pero
algunas de sus actividades puede resultar inferior.
Su uso no tiene contradicción, es apropiado para cualquier
cultivo y aunque se suministre en exceso no provoca ningún
daño.
Influye positivamente en las propiedades físicas, químicas
y biológicas del suelo.
Propiedades físicas
El humus ejerce una acción muy favorable sobre la estructura
del suelo, es decir la agrupación de partículas en
agregados de tamaño medio y lo permite una buena circulación
del agua, del aire y de las raíces. Se obtiene un aumento
en la permeabilidad, una mayor capacidad de retención del
agua y menor cohesión del suelo por lo que mejora los suelos
arcillosos.
Propiedades químicas
Equilibra las funciones físicas del suelo, debido a sus
condiciones de humidificación y de una mineralización
de las sustancias orgánicas nitrogenadas facilitando la absorción
de los elementos nutritivos por parte de la planta, aumenta la capacidad
de cambios de iones del suelo por la formación del complejo
"arcillo húmico" absorventes y regulador de la
nutrición de la planta, también se forman complejos
"fosfo húmico" que mantienen el fósforo
asimilable por las plantas.
Propiedades biológicas
Están determinadas por el numero de microorganismos por
unidad de volumen y en su capacidad de actividad, las cuales son
pertenecientes a los principales grupos fisiológicos del
suelo, que aseguran la fertilidad reactivando el proceso de desintoxicación
por contaminantes químicos, favorece la acción antiparasitaria
y protege las plantas de las plagas, aumentando las defensas naturales.
Fortalece diversos metabolismos biológicamente activo por
el aporte de enzimas, estimulando las plantas, la presencia de humus
favorece el desarrollo de las raíces, posee además
una actividad fitohormonal que le brinda condiciones ventajosas
en el aumento de la velocidad y porcentaje de germinación
de la semilla, mejora del estado vegetativo, crecimiento de las
plantas, la floración, la producción de frutos y absorción
de elementos nutritivos, sus riquezas en microorganismos también
le permiten el aporte energético por la gran cantidad de
organismos mineralizantes, reactivando los terrenos estériles
ya que regenera la flora bacteriana, regula el incremento y la actividad
de los nitratos del suelo.
Especies utilizadas
- Híbrido Rojo Californiano (HRC).
Esta especie, descubierta en California en 1954, permitió
el desarrollo vertiginoso de la lombricultura.
Su característica fundamental es que no escapa del cultivo,
por lo que se le considera como una especie doméstica.
Además de esta característica, el HRC tiene una
vida de 16 años en comparación con las otras especies
que tienen una vida promedio de 4 años. También
entre sus características podemos señalar una
mayor resistencia a las condiciones ambientales y mayor productividad.
El HRC fue introducido en Cuba en 1985 y se ha cultivado intensamente
para ampliar los pies de cría.
- Africana Roja.
Es la segunda especie más utilizada. Es la más abundante
en Cuba y se puede encontrar naturalmente en la tierra húmeda
de patios y cultivos. Esta especie, si bien tiende a escapar del
cultivo ante condiciones adversas del clima o del cultivo puede
cultivarse por su alta productividad.
A continuación se refieren algunas características
de las lombrices que son de especial importancia para el proceso
de la cría y obtención del humus.
Morfología externa.
La lombriz es un animal alargado, de cuerpo cilíndrico y
anillado que pertenece al Phylum Annéiida. Clase Oligochaeta,
su longitud varia entre los 5 y 10 cm en la especie Híbrido
Rojo Californiano. Su cuerpo está revestido por una fina
cutícula que lo protege de la desecación.
Todos sus segmentos ó metámeros son iguales, excepto
el primero que se le denomina Prostomio, el segundo Metastomio que
contiene la boca y el último Pigidio que contiene el ano.
También en la época de la madurez sexual aparece
una sona diferenciada glandular que se le denomina CLITELO y está
relacionada con la reproducción y puesta de huevos o capullos.
La morfología interna y externa son utilizadas en sistemática
para clasificar distintas especies de lombrices.
La morfología externa se apoya en estructuras como: número
de quetas, número de segmentos del cuerpo del animal, cantidad
de segmentos y posición que ocupa el clitelo con respecto
al prostomio, caraterísticas del extremo posterior en la
lombríz; estas características junto a otras son las
empleadas en la clasificación.
2.- Morfología interna:
a) La respiración:
Es epitelial, las lombrices necesitan tener la piel húmeda
para poder captar el oxígeno ya que en un medio muy seco
no se podría llevar a cabo el intercambio, al igual ocurre
con un medio muy anegado en agua que provocaría la muerte
por asfixia.
b) El sistema digestivo:
Es rectilíneo y consta de boca succionadora sin dientes
por donde entra el alimento húmedo y se dirige hacia la faringe,
de aquí pasa al esófago que tiene a ambos lados las
glándulas calcíferas las cuales segregan una sustancia
denominada Carbonato de Calcio, la que tiene la propiedad de neutralizar
los ácidos en los alimentos. Ahora bien, si la acidez es
muy elevada no pueden neutralizarlas pues estos alimentos diariamente
consumen una cantidad de excreta equivalente en peso a su peso corporal,
que en un adulto es aproximadamente igual a un gramo.
Ahora bien, una vez que el alimento ha llegado al esófago
pasa al buche, al estómago y de ahí al intestino en
donde actúan varias enzimas desdoblando los alimentos en
sustancias más simples; las deyecciones salen a través
de ano enrriquecidas por microorganismos propios de la flora bacteriana
cuyas enzimas, se plantean que son del orden de 4 x 10 colonias
de bacterias por gramo de humus activo.
c) El aparato circulatorio:
La sangre de las lombrices es un pigmento semejante a la Hemoglobina,
pero no lo es propiamente. La misma circula a través de los
diferentes vasos, siendo los más representativos de este
sistema: el vaso longitudinal dorsal, el vaso longitudinal ventral
y el subneural, además de otros cinco vasos pulsátiles
anastomosados metamericamente en las proximidades del prostomio
que impulsan la sangre a la parte posterior del cuerpo del animal
y que algunos autores hacen llamar corazones.
d) Los órganos excretores:
Poseen un par de nefridios por segmento y son unos simples tubitos
por donde se eliminan las sustancias de desecho al exterior a través
de unos poros que se les denomina poros nefridiales o nefrioporos
y que se comunican con unos embudos ciliados, los cuales atraen
las sustancias de desechos antes mencionadas respondiendo a la función
de excresión.
e) El sistema nervioso:
Está representado por un par de ganglios supraesofágicos
que se encuentran por encima del esófago y que algunos autores
lo hacen llamar cerebro ya que en animales algo más evolucionados
que los anélidos este par de ganglios se corresponde con
el cerebro.
También aparece un collar periesofágico alrededor
del esófago y la cadena ganglionar ventral.
Organos de los sentidos:
Poseen cedas, papilas táctiles, fosetas ciliadas, células
visuales subcutáneas las cuáles no permiten la visión
pero sí perciben la luz. Las lombrices podemos decir que
son animales fotosensibles y su tropismo dentro de otras cosas,
corresponde a su respuesta en presencia de la luz, las cuales huyen
ante esta prefiriendo los habitats oscuros. A este tropismo se le
denomina fototropismo negativo.
Se conoce que la exposición de las lombrices por más
de 24 horas a luz natural a luz natural las mata y antes la luz
ultravioleta ocurre lo mismo, pero solo admiten esta exposición
muy pocos minutos sin que mueran.
Las lombrices también responden a los alimentos moviéndose
verticalmente hacia arriba en busca de ellos, también bajan
verticalmente para huir de un pH muy ácido o muy básico,
para refugiarse en el humus y buscando la humedad óptima
en el fondo de la litera para evitar la incidencia de los rayos
solares en las horas más críticas, que provocan el
recalentamiento de los canteros y su desecación en la parte
superior de ellos.
Locomoción:
Intervienen los músculos, el líquido celómico
y las quetas. Cuando la lombriz quiere avanzar apoya las quetas
en la superficie y el líquido celómico ayudado por
los músculos se dirige hacia adelante, la parte posterior
del cuerpo del animal se acorta avanzando de esta forma, entonces,
se retiran las quetas, seguidamente el líquido celómico
se desplaza hacia atrás estirándose el cuerpo y puede
comenzar de nuevo este movimiento que le permite avanzar.
g) Reproducción:
Cuando estamos en presencia de una lombriz con clitelo hablamos
de que esta ha alcanzado la madures sexual o sea que es adulta,
ya que el clitelo no tipifica el estadio juvenil.
Las lombrices son hermafroditas, es decir poseen los dos sexos
el femenino representando por los ovarios y el masculino por los
testículos, pero no se autofecundan, o sea necesitan del
apareamiento de dos lombrices.
Esta unión no está precedida de ninguna manifestación
amorosa, sólo les guía el instinto, en la misma se
van a entrelazar estrechamente las lombrices en posición
invertida haciendo coincidir ambos clitelos, en esta posición
pueden permanecer hasta 15 minutos quedando en contacto el poro
genital masculino con el femenino intercambiando el material espermático
ambas lombrices; es por eso que se plantea que la producción
de las lombrices, es recíproca cruzada, ésta unión
es facilitada por secresiones del clitelo.
Ahora bién, los espermatozoides no siempre fertilizan las
huevas inmediatamente, sino que esto puede suceder posteriormente,
por tanto, el material espermático es almacenado en el aparato
genital femenino hasta la fecundación.
El acoplamiento de dos lombrices se efectúa con no menos
de 7 días entre uno y otro, del cual se obtienen 2 capullos,
uno por cada una de las lombrices que intervienen. Si las condiciones
del medio en cuanto a humedad y temperatura se refiere son óptimas,
a los 21 días tendremos el nacimiento de las pequeñas
lombrices.
Las lombrices recién nacidas tienen color blanco y son capaces
de alimentarse por sí solas, siendo parecidas a sus progenitores,
solo varían en tamaño y color. A los tres días
aproximadamente se tornan de color rosáceo y seguidamente
de color rojo.
Regeneración:
Es la capacidad que tiene el extremo que contiene la boca de regenerar
toda la parte posterior del cuerpo del animal, pero es válido
aclarar que el extremo posterior no puede regenerar cabeza. Dicha
capacidad no está relacionada con la reproducción.
Condiciones de vida:
Las condiciones de vida de las lombrices pueden ser controladas
los criadores sí son capaces de velar por algunos de los
parámetros que influyen directamente sobre ellas como son:
temperatura, humedad, la alimentación cuidando el pH óptimo
para permitir un desarrollo pleno del cultivo.
Cuando las lombrices están en los rangos óptimos
de dichos parámetros son capaces de vivir, reproducirse y
producir humus, pero dejan de reproducirse, si los valores se hacen
extremos pueden provocar la muerte a las lombrices.
Cobertura
Se recomienda no utilizar cobertura directamente sobre los canteros,
como en los casos de la experiencia, sino que se recomienda usar
la sombra de árboles como la higuereta que nos excluye el
inconveniente de la presencia de cochinillas que compiten por los
alimentos.
Alimentación adecuada:
La alimentación de las lombrices puede ser cualquier desecho
o basura de origen animal o vegetal rico en materia orgánica
descomponible o en avanzado estado de descomposición, en
general, los materiales más usados para la alimentación
son los estiércoles de vaca, conejos, ovejas, etc. También
se recomienda introducir en la alimentación algún
tipo de fibra y celulosa, bien en forma de cartón como residuos
de fábricas de papel, como hojas de papel común, ya
que se sabe que la celulosa tiene efecto positivo en la neutralización
de la acidez de los alimentos.
También se conoce que al suministrar celulosa a la dieta
de las lombrices mejoran los resultados en la etapa reproductiva,
y se ha observado además que los productos que contienen
lignina demoran mucho más que otros en ser consumidos ya
que su descomposición es más lenta.
Se debe velar que los alimentos que se van a suministrar deben
ser neutros y húmedos para que puedan ser ingeridos por las
bocas sin dientes de las lombrices, porque estos son succionados
hasta por las más pequeñas de ellas.
Trastornos fisiológicos para la lombriz:
Las alteraciones físico - químicas en el medio o
un desbalance en la alimentación provocan un estado tóxico
alimenticio, donde puede peligrar la supervivencia de las lombrices
o en casos más drásticos la muerte.
Este desbalance alimenticio puede ser ocasionado por una intoxicación
proteica que se le conoce en la literatura internacional como "gozzo
ácido" y lo causa un excesivo contenido de sustancias
proteicas en los alimentos, por lo que los microorganismos allí
presentes en el proceso de descomposición producen una elevada
acidez y la consiguiente liberación de gases, por eso, las
lombrices al ingerir el alimento en esas condiciones pueden sufrir
una inflamación a todo lo largo de su cuerpo dando la apariencia
de abultamientos y constricciones ya que las glándulas calcíferas
antes mencionadas no pueden neutralizar la acidez, con la modesta
secreción de Carbonato de Calcio de sus glándulas,
es por ello que se ocasiona en esos casos trastornos fisiológicos
los cuáles se revelan como:
a) Inflamación de la región clitelar y necropsia.
b) En la mayoría de los casos aparecen constricciones y
abultamientos a todo lo largo del cuerpo del animal.
c) Se mostrarán filiformes y rosadas quedando en el fondo
de las literas casi inmóviles.
d) En otros casos se tornarán blancuzcas y pueden morir.
Enemigos Naturales:
Ranas, ratas, mancaperros, aves, y las hormigas, las cuáles
pueden ser controladas cuando efectuamos el regadío como
se requiere.
Densidad de población:
La densidad de población de un cultivo de lombrices puede
llegar a su clímax por unidad de área cuando las condiciones
para su desarrollo son óptimas o sea cuando encuentran todos
los requerimientos nutricionales indispensables para su desarrollo,
cuando numéricamente la población de lombrices es
superior a la de sus enemigos y puede competir con ellos dominando
como población, cuando están mejor adaptados en su
habitat, pero para que eso ocurra, como individuos, ellas necesitan
de un espacio vital donde se le facilite su desarrollo.
Una población débil numéricamente puede ser
desplazada por otros organismos más fuertes que compiten
con ellas por el habitat, por los alimentos, etc.
Cuando en un área pequeña hay alta densidad de población
los alimentos comienzan a escasear, el espacio vital se va reduciendo,
comenzando a predominar los enemigos más fuertes y mejor
adaptados.
Siempre que seamos capaces de proporcionar a un cultivo las condiciones
de pH, temperatura y humedad óptima podemos encontrar de
cuarenta mil a cincuenta mil lombrices por metro cuadrado, aunque
algunas experiencias en Cuba han arrojado valores en cultivo superiores.
Tecnología de producción del humus.
Para el establecimiento de una explotación de lombricultura,
en primer término debe contarse con un área de cría
destinada a la producción. Sus dimensiones estarán
en correspondencia con las necesidades de producción, teniendo
en cuenta el potencial de alimentación y disponibilidad de
agua.
Condiciones que debe reunir el área de cría:
- Superficie plana con una ligera pendiente que facilite el drenaje
externo.
- Disponibilidad de agua y alimentos.
- Disposición que permita disponer los canteros o contenedores
de norte a sur.
- Permitir la protección del área.
- Contar con personal calificado.
- Posibilidades de sombreo.
Pie de cría.
La cantidad de lombrices necesaria para comenzar la cría
es de 1 kg/m2 de superficie a sembrar, lo que representa entre 1
000 y 1 200 individuos en los distintos estadios.
La cría normalmente se comienza con el fomento del pie de
cría, por lo cual es necesario haber acondicionado un área
con ese fin. De esta área partirá el pie para el fomento
en los canteros o contenedores en producción.
El fomento del pie de cría se realizará aplicando
la masa de lombrices sobre el cantero y cubriéndolo con una
capa de materia orgánica de 15 cm de espesor.
Métodos.
Existen varios métodos de producción a distintas
escalas. La producción puede llevarse a cabo en pequeños
contenedores de distintas forma, sin embargo la explotación
más convencional plantea el uso de contenedores en los cuales
se pueda realizar el manejo rotatorio necesario del proceso. Existen
métodos de cultivo en canteros sobre el suelo utilizando
la sombra natural de cultivos como el plátano (Musa spp.)
u otras especies utilizadas con el propósito de dar sombra
como la higuereta (Ricinus spp.). Se han creado centros productores
en los que las actividades que incluye la tecnología se realizan
mecanizada o semimecanizadamente.
Alimentación.
El alimento puede estar constituído por cualquier tipo de
materia orgánica en descomposición que posea un pH
entre 7,5 y 8,5.
Entre las fuentes, se encuentra el estiércol vacuno, equino,
caprino, ovino, etc., que estén bien fermentados.
También se podrán utilizar compost fresco y residuos
orgánicos de diverso tipo, entre los cuales se incluyen las
basuras orgánicas domésticas. Estos materiales se
podrán mezclar con estiércol al 50 % y con varios
días de antelación de forma que las fermentaciones
hayan ocurrido y se haya estabilizado la acidez y la temperatura.
Todo alimento que se vaya a utilizar deberá ser sometido
a la Prueba de la Caja.
La Prueba de la Caja consiste en tomar una caja de madera o plástica,
con orificios de drenaje y las siguientes dimensiones: largo=30
cm, ancho=30 cm y alto= 10 cm. Se colocan 5 a 6 cm del alimento
que se va a proporcionar, previamente humedecido y cuyo pH haya
sido controlado. Se instalan en la caja 50 lombrices colocándolas
en la superficie. Si el alimento está bueno las lombrices
descenderán rápidamente. Se deja reposar por 24 horas
y se cuentan de nuevo. Si se encuentran los 50 individuos el alimento
es excelente, sino tiene limitaciones en la medida de la cantidad
de lombrices que se encuentren.
Al iniciar la cría la primera capa de alimento debe ser
de 15 cm. Con posterioridad se añadirán capas de 10
cm, colocádolas en el centro del cantero con un margen libre
de 15 a 20 cm a ambos lados de los bordes. La frecuencia normal
de alimentación debe ser de una vez por semana, no obstante
cuando la densidad de la población aumenta, ésta puede
reducirse a tres o cuatro días, lo cual se determina al observar
que la superficie ya está convertida en humus. La altura
del cantero no debe sobrepasar los 70 cm.
Para que se tenga una idea del consumo de materia orgánica
en el proceso, se puede calcular que por cada m2 de cantero, se
necesitan 2 t por año. Por cada t de materia orgánica
que se consuma se producirán de 500 a 600 kg de humus.
Riego.
El riego estará en dependencia de las condiciones climáticas
y de la época del año. Debe garantizarse el 80 % de
humedad en el sustrato durante todo el tiempo.
El riego y el manejo de la sombra permitirán controlar la
temperatura, la cual deberá mantenerse entre 20 y 28 0C.
Métodos de manejo y cosecha del humus
Colecta de la superficie del cantero.
Consiste en un raspado de la capa superficial una vez que se haya
retirado antes el riego. Una vez que se retira esa primera capa,
no habitada por las lombrices, pues ellas descienden durante el
día en busca de la humedad y retirándose de la luz,
se espera durante 30 - 60 minutos para realizar un segundo raspado
y así sucesivamente se procede por capas hasta que queda
una gran concentración de lombrices en el fondo del cantero.
Esa última capa rica en lombrices puede utilizarse para inocular
otros contenedores recién montados, o simplemente se vuelven
a alimentar para continuar la cosecha de humus.
El desdoble o inoculación de nuevos canteros debe hacerse
cuando la densidad de población alcanza los 3 kg/m2 de superficie
para Eudrilus o 20 000 individuos/m2 en el caso de Eisenia. Aunque
de forma general se plantea que la población deberá
estar entre 20 000 y 30 000 lombrices/m2.
Para conocer la densidad de población se deben hacer muestreos
una vez por mes cada 10 m2 de cantero. La muestra debe tener 20
x 20 x 30 cm, dividida en estratos de 10 cm de acuerdo al momento
en que se tome.

Figura 9.4
De esta forma se conoce la densidad de población de lombrices
y capullos en cada uno de los perfiles. El número de capullos
es muy importante, ya que si las condiciones no les son favorables,
la reproducción disminuye, disminuyendo el números
de capullos. Cuando las lombrices tienen las condiciones óptimas
el número de apareamiento aumenta.
Otro dato que nos el muestreo es la relación entre juveniles
y adultas, ya que en una población sana deben encontrarse
todos los estadios de vida de las lombrices. Cuando una población
sólo tiene lombrices adultas es que no hay reproducción
y cuando solo hay juveniles, las condiciones son adversas, ya que
este estadio es el más resistente.
Con el muestreo se puede además saber el estado físico
en que se encuentran las lombrices y cuál es su desplazamiento
vertical, debido a que el muestreo se realiza a tres niveles diferentes
(0-10, 10-20, 20-30 cm). El muestreo se debe realizar en los canteros
sacando las muestras de los tres perfiles para determinar la cantidad
de lombrices y capullo. Un muestreo más exhaustivo se podrá
hacer sacando una de cada uno de los extremos del cantero (entre
los 3 a 5 m) y uno del centro para de esta forma tener datos representativos
de la realidad. En las canoas o contenedores, la técnica
utilizada es la misma, solo que se saca una sola muestra con los
tres perfiles.
Debemos aclarar que al comienzo del cultivo, no tendremos los tres
perfiles mencionados anteriormente, pues es bueno recordar que se
comienza con sólo 15 m de excreta.
Las muestras se deben recoger en bolsa de nylon señalando
claramente en que parte del cantero y a perfil pertenece, para poder
llevar sin dificultad el control de número de lombrices y
capullos y de ésta forma hacer las comparaciones necesarias
entre las muestras, y los muestreos.
El conteo del número de lombrices y capullos nunca debe
ser pasadas las 24 horas de sacada la muestra, ya que pasado este
tiempo se pudiera afectar la población, el conteo se debe
realizar el mismo día de sacada la muestra.
El número de capullos debe estar por encima de las 500/m2,
con estos datos podemos decir que nuestra población se encuentra
en óptimas condiciones. Para llevar nuestros datos de un
área de 400 cm2 a 1 m2, sólo necesitamos multiplicar
los valores obtenidos por 25.
II. Método de la pirámide
Se extrae todo el humus de los canteros y se forma una pila en
forma de pirámide (cónica) al sol. Al cabo de 1-3
horas, las lombrices migran hacia el centro y base de la pila, se
disgrega el humus y se colectan las lombrices.
Tamizado
Consiste en la cosecha total del cantero por un tamizado a través
de una criba o una máquina tamizadora. El diámetro
de los orificios será de 2 mm para obtener un humus fino,
de 2,4 a 4,6 para una granulometría media y de 6 mm para
una gruesa.
Desdoble.
El desdoble puede realizarse en dos modalidades:
- Desdoble con cosecha total del cantero.
- Desdoble sin cosecha del cantero.
Desdoble con cosecha total del cantero (Figura 9.5):
- Se divide el cantero A que se va a desdoblar en tres partes
iguales.
- Se preparan tres canteros (B,C y D) de iguales dimensiones que
el cantero A que se va a desdoblar.
- Se suspende la alimentación hasta atrasarla 3 a 4 días
para que las lombrices se encuentren hambrientas.
- Se procede a alimentar el cantero con una capa de 5 cm de espesor.
Pasados unos 7 días esta capa estará llena de lombrices.
- Se retira la capa con alta densidad de población de lombrices
en las tres secciones marcadas anteriormente y cada una se distribuye
en los tres nuevos canteros.
- Se repiten las operaciones No. 4 y 5 hasta tres veces.
- Se cosecha el humus del cantero A.
- Alimentar los canteros para dar inicio a un nuevo ciclo.
Desdoble sin cosecha (Figura 9.6).
- Se divide el cantero A que se va a desdoblar en tres partes
iguales.
- Se preparan dos canteros (B y C) de iguales dimensiones que
el cantero A que se va a desdoblar.
- Se suspende la alimentación hasta atrasarla 3 a 4 días
para que las lombrices se encuentren hambrientas.
- Se procede a alimentar el cantero con una capa de 5 cm de espesor.
Pasados unos 7 días esta capa estará llena de lombrices.
- Se retira la capa con alta densidad de población de lombrices
en dos de las tres secciones marcadas anteriormente, dos se distribuyen
en los dos nuevos canteros (B y C) y una permanece en el que se
desdobla A.
- Se repiten los pasos No. 4 y 5 tres veces.
-
Se redistribuye el material que quedó
en el cantero A (1/3 con tres capas de alimento superpuestas) 
- Alimentar los canteros para dar inicio a un nuevo ciclo.
Figura 9.6




El uso del vermicompost en el manejo agroecológico de suelos.
Transplante de árboles
Distribución en el hoyo de 100 a 300 g en directo contacto
con las raíces o el soporte que lo contiene, en fase de replante
suministrar 300/500 g y regar.
Transplantes difíciles
De 15 a 20 días antes de ser removido enterrar en el área
de las raíces 250 g/m2 de humus regando abundantemente y
en el lugar donde ha de ser ubicada (proceder como se indica arriba)
Terrenos agotados
Independientemente de la situación distribuir de 300 a 800
g/m2, labrar con azada y regar.
Semilleros
Esparcir 300g/m2.
Fruticultura
De 1 a 2 kg por planta jóven y de 2 a 3 kg/planta en producción
ó de 20 a 25 kg/ha. Echar sobre la semilla o antes de la
siembra.
Fertilización floral
Disolver en agua de 60 a 70 g/1 de humus y dejar reposar durante
24 h.
Césped
De 80 a 150 g/m2 dos veces al año y regar.
Tiestos y plantas interiores
En tiestos de 10 a 20 cm de diámetro echar 3 cucharadas
cada dos o tres meses y de 20 a 40 cm de diámetro echar 5
cucharadas cada dos o tres meses.
Organopónicos
Aplicar de forma localizada en los canteros 600 g/m2/año
del humus, lo cual podrá hacerse de forma fraccionada en
las sucesiones de cultivos.
9.1.9 BIOFERTILIZANTES
Los biofertilizantes son productos elaborados a partir de microorganismos
de distinto tipo que una vez aplicados al suelo o a las plantas,
a través de distintos mecanismos, realizan funciones de fertilización,
a las cuales se les ha llamado fertilización biológica.
Los biofertilizantes son uno de los puntales de la agricultura
orgánica. Actualmente su producción comercial se ha
extendido considerablemente, existiendo una amplia gama de productos.
A continuación se resume en varias páginas la caracterización
de los principales biofertilizantes de uso agrícola, a partir
de los trabajos publicados por Herrera (1993):
1.Microorganismos fijadores de nitrógeno
- Simbióticos: Rhizobium sp.
Bradyrhizobium sp.
- No Simbióticos: Azotobacter chrooccocum
Azospirillum brasilense
2.Microorganismos solubilizadores de fósforo y potasio
- Fosfobacterias: Pseudomona fluorescens
Bacillus meghaterium
- Hongos: Aspergillus niger
Penicillium lilacium
- Actinomicetos : Géneros Streptomyces y Actinomyces
3.Hongos formadores de micorrizas
- Géneros : Glomus
Acoulospora
Gigaspora
A continuación se ampliará en lo concerniente a los
principales elementos necesarios para la comprensión de la
acción de estos microorganismos utilizados como base para
la fabricación de productos biofertilizantes.
A continuación se resumen algunos de los aspectos fundamentales
que sobre el tema de los Biofertilizantes han sido estudiados por
el Instituto de Ecología y Sistemática y varias instituciones
del Ministerio de Agricultura en Cuba.
Considerando la acción que realizan desde el punto de vista
espacial, los biofertilizantes pueden clasificarse en dos grandes
grupos:
- De acción indirecta
- De acción directa.
En el primer grupo (acción indirecta) el producto de la
biofertilización (nutrientes solubilizados, mejoramiento
de la estructura del suelo, etc.) es aprovechado indirectamente
por los cultivos, aunque estos pueden adicionalmente influir sobre
los primeros. En el segundo (acción directa) se agrupan microorganismos
que total (nódulos fijadores de nitrógeno) o parcialmente
(micorrizas) habitan algún componente de los tejidos vegetales,
y por ello la acción de la biofertilización se realiza
en parte del vegetal y no en su medio circundante.
Desde el punto de vista de su distribución, los biofertilizantes
pueden ser considerados como:
- de distribución RESTRINGIDA (Simbiosis Azolla-Anabaena,
fijadores biológicos de nitrógeno simbióticos
-FBNS-, algunos tipos de endomicorrizas y ectomicorrizas)
- de distribución AMPLIA (fijadores biológicos de
nitrógeno de vida libre -FBNL-, microorganismos solubilizadores
de fósforo y potasio -MOSP y MOSK-, microorganismos estimuladores
del crecimiento vegetal -MECV-, lombrices de tierra -LT-, Y micorrizas
vesículo-arbusculares -MVA-).
En general, el procedimiento seguido en el estudio de cualquiera
de ellos consiste en tres grandes pasos:
- Aislamiento y caracterización de cepas de los diferentes
biofertilizantes
- Ensayos de efectividad sobre el crecimiento vegetal
- Establecimiento de técnicas para la reproducción
masiva que permita su introducción en la practica agrícola.
Todos, de una u otra forma, contribuyen a mejorar la calidad y
productividad de los cultivos mediante la eliminación total
o parcial de la adición de fertilizantes químicos.
Aunque normalmente se trata de encontrar las cepas mas efectivas
de cada uno de los biofertilizantes conocidos, también pueden
producirse tecnologías de manejo para mejorar la influencia
de los biofertilizantes nativos "in situ", mediante la
optimización de la fertilización, el empleo de pesticidas
compatibles, mejoramiento de la calidad de los suelos, etc.
Los biofertilizantes de acción INDIRECTA.
- Simbiosis Azolla-Anabaena.-
De utilidad mayormente restringida a los campos de arroz, las algas
del género Anabaena se asocian de manera simbiótica
con helechos acuáticos del género Azolla, estimulándose
el crecimiento de este último de manera notable, de modo
que al depositarse toda la biomasa del helecho en el suelo, en los
periodos de secano, se produce una rápida descomposición
con considerables aportes de nitrógeno al terreno. En algunos
lugares, donde el cultivo de arroz se encuentra totalmente mecanizado,
este efecto biofertilizador no puede ser aprovechado debido a que
las maquinarias impiden el desarrollo del helecho o éste
entorpece el uso de aquellas. Se ha comprobado que esta Simbiosis
es capaz de fijar entre 103 y 312 kg de N/ha/año y de incorporar
al ecosistema cantidades sustanciales de materia orgánica
que van de 150 hasta 300 t/ha/año.
- Los microorganismos solubilizadores de fósforo (MOSP).-
Para que los compuestos orgánicos del humus o de la materia
orgánica recién incorporada puedan ceder fósforo
a la solución del suelo y a las plantas, parece ser necesaria
la acción hidrolítica de las fosfatasas. Algunos trabajos
han demostrado que varios microorganismos del suelo poseen actividad
fosfatasa. La disolución microbiológica de fosfatos
insolubles debe ser entendida como la transformación de este
elemento de una forma insoluble a otra soluble en agua. Esta disolución
puede ocurrir por acción de ácidos orgánicos
o inorgánicos producidos durante el metabolismo de los microorganismos.
El término "fosfobacteria" ha sido utilizado genéricamente
para referirse a las bacterias que presentan la propiedad de liberación
del fósforo de las formas insolubles y mas recientemente
se ha utilizado para referirse a bacterias que liberan el fósforo
de compuestos inorgánicos por acidificación del medio.
Originalmente, el término fue utilizado en Rusia para referirse
a un "fertilizante biológico" consistente en Bacillus
megaterium var. phosphaticum que fue utilizado con posterioridad
a la Segunda Guerra Mundial, pero su uso decayó' a medida
que la industria de los fertilizantes se desarrollo' en ese país.
Sin embargo, no son sólo bacterias las que se consideran
actualmente en el grupo de los microorganismos solubilizadores de
fósforo. También algunos hongos y actinomicetos realizan
esta función. Entre los géneros bacterianos reportados
como capaces de la solubilización de fosfatos inorgánicos
se encuentran Pseudomonas, Achromobacter, Agrobacterium, Micrococcus,
Aerobacter, Flavobacterium y otros; entre los hongos solubilizadores
se encuentran los géneros Aspergillus, Penicillium, Sclerotium,
Rhizopus, etc. Actinomicetos del género Actinomyces también
se han involucrado.
Es interesante resaltar que todos estos microorganismos son heterótrofos
y necesitan por tanto de fuentes energéticas carbonadas para
su metabolismo. En los suelos, en las condiciones comunes de cultivo,
la materia orgánica carbonada es limitante de la actividad
microbiológica y consecuentemente de la disolución
de fósforo. Se sabe que el 30-40 % de los microorganismos
aislados de la rizosfera son capaces de disolver fósforo,
mientras que del suelo no rizosférico sólo el 10 -
17 % lo hacen. Esto significa que las potencialidades de estos microorganismos
están restringidas mayormente a la rizosfera (donde está
mas asegurado el suministro de fuentes carbonadas), lo que no puede
garantizar los requerimientos de las plantas de por sí, pues
los fertilizantes añadidos mas allá de la rizosfera
se perderían por lixiviación o fijación.
- Los fijadores de nitrógeno atmosférico de vida
libre (FBNL).-
La única e inagotable fuente de nitrógeno en la naturaleza
la constituye la atmósfera, en la cual este elemento ocupa
alrededor del 80 % del volumen total. Se calcula que en la atmósfera
están contenidas alrededor de 80 mil toneladas de nitrógeno
sobre una hectárea de suelo.
Los primeros organismos nitrofijadores aislados fueron Clostridium
pasteurianum y Azotobacter (1893 y 1901, respectivamente), desplegándose
desde entonces un enorme interés en estudiar estos organismos
debido a la contribución que pudieran hacer a la nutrición
nitrogenada de las plantas superiores. Como consecuencia de este
interés, hoy se sabe que el proceso mediante el cual el nitrógeno
atmosférico es reducido a nitrógeno amoniacal e incorporado
por ese curso al reservorio de nitrógeno del suelo, sólo
es llevado a cabo por procariotas, bacterias, actinomicetos y algas
verde-azules (cianofíceas).
Los microorganismos que fijan nitrógeno pueden ser aerobios
o anaerobios, autótrofos o heterótrofos, tener vida
libre o estar asociados en Simbiosis con otros organismos, como
sucede con la Simbiosis del Rhizobium con plantas leguminosas, que
se excluye de este grupo.
Entre las bacterias nitrofijadoras de vida libre se cuentan géneros
tales como Azomonas, Azotobacter, Beijerinckia, Derxia (de Azotobacteraceae,
aerobios); Bacillus, Clostridium (de Bacillaceae, anaerobios); Klebsiella
y Enterobacter (de Enterobacteraceae, anaerobios facultativos).
Azotobacter ha sido el género de bacterias nitrofijadoras
mas estudiado hasta nuestros días. La mayoría de los
cultivos de Azotobacter asimilan no más de 10 mg de nitrógeno
molecular por gramo de fuente de carbono utilizada, aunque en algunos
casos fijan hasta 15 e incluso 30 mg de nitrógeno por gramo
de glucosa utilizada.
En general, se calcula que para obtener una fijación de
nitrógeno atmosférico equivalente a 100 kg/ha, los
organismos fijadores requieren metabolizar aproximadamente 10 000
kg de compuestos carbonados. La rizosfera es un ambiente favorable
para la fijación de nitrógeno, debido a la presencia
de fuentes de carbono como exudados radicales, células desprendidas,
etc. Muchas bacterias nitrofijadoras viven asociadas a la rizosfera,
lo que produce influencias mutuas. Sin embargo, las principales
fuentes de energía en los suelos, la celulosa, hemicelulosa
y lignina, no son directamente utilizables por las bacterias nitrofijadoras,
por lo que deben contar con la acción de otros microorganismos
que desintegren previamente esos complejos polímeros. En
condiciones naturales, el suministro de esas sustancias viene dado
por los residuos de los vegetales que se acumulan en el suelo, mientras
que en el caso de los agroecosistemas, sólo la paja que queda
después de la cosecha constituye la fuente proveedora de
material carbonado energético para las poblaciones de nitrofijadores
heterótrofos libres. En cultivos que ofrecen pocos residuos,
o en aquellos mecanizados, donde la paja se retira o se quema, la
regeneración de estos microorganismos se ve disminuida, así'
también como los beneficios que pueden obtenerse de ellos.
- Los estimuladores del crecimiento vegetal (MECV)
Algunos microorganismos fijadores de nitrógeno de vida libre
como Pseudomonas, Enterobacter, Azospirillum y Azotobacter, así
como algunos microorganismos solubilizadores de fósforo,
se incluyen en este grupo.
En determinadas condiciones ambientales, el efecto beneficioso
de estos microorganismos, especialmente Azotobacter, no se debe
al nitrógeno fijado, cuya cantidad puede ser exigua, sino
a las sustancias fisiológicamente activas que son excretadas
al medio circundante - la rizosfera - de donde son tomadas por las
raicillas absorbentes de las plantas, produciendo en éstas
un aumento del crecimiento al ser absorbidas en determinadas concentraciones.
Entre estas sustancias se encuentran vitaminas, las auxinas, citoquininas
y giberelinas, de reconocido efecto estimulador del crecimiento
vegetal, fosfolípidos, ácidos grasos, y un gran número
de sustancias. También se ha reportado la síntesis
de sustancias fungistáticas que, al inhibir el crecimiento
de los hongos fitopatógenos del suelo, promueven indirectamente
el desarrollo de las plantas.
Todas estas sustancias, mediante su acción conjunta, son
capaces de estimular la germinación de las semillas y acelerar
el crecimiento de las plantas, especialmente en sus primeros estadios
y siempre que sea adecuada la concentración de organismos
en el sistema radicular.
El efecto estimulador del crecimiento vegetal ocurre solamente
cuando en el suelo hay suficiente cantidad de materia orgánica,
ya que en suelos poco fértiles, con escaso contenido de materia
orgánica, no se obtiene efecto agronómico positivo.
Los biofertilizantes de acción DIRECTA.
- Los fijadores biológicos simbióticos de nitrógeno
(FBNS).-
Dentro de este grupo se incluyen todos los microorganismos que
de forma directa, es decir, habitando alguna parte del vegetal,
son capaces de fijar nitrógeno resultando de ello un beneficio
para la planta hospedera:
a) La Simbiosis Rhizobium-leguminosas.
b) La Simbiosis formadoras de nódulos con algunas plantas
no leguminosas.
c) La Simbiosis de algas verdeazules con la familia Cycadaceae.
d) Los nódulos foliares fijadores de nitrógeno.
a)La Simbiosis Rhizobium-leguminosas.
La síntesis de amonio a partir de nitrógeno elemental
e hidrogeno fue puesta en practica como proceso industrial desde
1913 y se halla muy difundida en el mundo para la producción
de fertilizantes nitrogenados. Esta reacción transcurre a
alrededor de los 350 grados Celsius y 350-1000 atmósferas
de presión, es decir, en condiciones que requieren de un
alto consumo de fuentes energéticas.
El mismo proceso reductor del nitrógeno elemental es llevado
a cabo por las bacterias a temperatura ambiente y presiones atmosféricas
normales gracias al complejo enzimático que poseen, la nitrogenasa,
cuya función es la activación de la molécula
de nitrógeno y su posterior reducción.
Por ello, una importante alternativa para la solución de
la falta de abonos nitrogenados, sobre todo en los países
pobres, es el manejo de la actividad nitrofijadora de los microorganismos
del suelo, de modo que pueda suplirse en alguna medida el suministro
de fertilizantes nitrogenados a los cultivos.
Las plantas no pueden utilizar el nitrógeno del aire para
su nutrición, sino que lo toman cuando se encuentra en forma
de ión amonio o nitrato. Sin embargo, ya desde la antigüedad
se conocían los efectos beneficiosos del cultivo de leguminosas
sobre los cultivos posteriormente plantados en los mismos suelos.
Los avances de la microbiología a fines del pasado siglo,
posibilitaron que se describiera el fenómeno de la fijación
del nitrógeno en las leguminosas como una asociación
simbiótica entre la planta y cierta bacteria, que fue descrita
en 1888 por Beijerinck como Bacillus radicicola, hoy conocido como
género Rhizobium.
La fijación simbiótica del nitrógeno es la
vía mas productiva, por la cual el nitrógeno puede
ser incorporado al suelo en proporciones que se han calculado entre
73 y 865 kg/ha/año. Se calcula que la fijación de
nitrógeno atmosférico por las plantas leguminosas
alcanza el 20% de la cantidad total fijada anualmente sobre el planeta,
con valores similares a los de la producción mundial de fertilizante
nitrogenado.
No todas las leguminosas pueden formar nódulos y por el
contrario, otras que se conoce que son capaces de nodular, en ocasiones
carecen de nódulos ya que en el suelo donde han crecido está
ausente el otro miembro de la Simbiosis, es decir, la especie de
Rhizobium que provoca la formación de los mismos.
Los primeros métodos de inoculación con Rhizobium
consistieron en la transferencia de suelo infectado a las nuevas
áreas de siembra, aplicando directamente a las semillas pequeñas
cantidades de este suelo como una pasta enriquecida con azúcar.
Actualmente, tienen mas aceptación las inoculaciones consistentes
en cultivos líquidos de la bacteria en los que se sumerge
la semilla inmediatamente antes de la siembra; o el cultivo incorporado
a una turba neutra finamente granulada, que puede ser almacenado
por varios meses en condiciones apropiadas. La aplicación
de turba seca a las semillas no es practica debido a su baja adherencia,
por lo que se prepara una mezcla pastosa con metil-etil-celulosa
o con goma arábiga, complementada si se prefiere con carbonato
de calcio, en la que se remueven las semillas y se dejan secar luego,
para formar una pastilla o "pellet". El "pellet"
preparado sin semilla y sembrado junto con ésta también
ha sido utilizado, especialmente cuando se quiere aislar el inóculo
de las semillas que han sido tratadas con pesticidas. Los cultivos
liofilizados también han sido utilizados como inóculo,
constituyendo un inoculante poco voluminoso y biológicamente
muy estable.
La elección de la forma de inóculo depende de factores
tales como la demanda, organización y consideraciones de
mercado, disponibilidad de los portadores, posible necesidad de
liberar de contaminación el cultivo y existencia de factores
en el suelo que afecten la supervivencia de la bacteria en la semilla
inoculada.
El número de bacterias viables por semilla para obtener
resultados satisfactorios es variable. En el campo es difícil
que se establezca la nodulación cuando se tienen menos de
100 bacterias por semilla y se considera como mínimo permisible
entre 100 y 1000. Sin embargo, cuando hay mucha competencia por
las bacterias ya establecidas, son necesarias de 100 000 a 1 000
000 de bacterias por semilla.
En el caso de la turba preparada para aplicar a razón de
300 g/kg de semilla, se necesitan para alcanzar esas concentraciones
de bacterias, cultivos que contengan entre 1 y 70 millones de bacterias
por gramo de turba, según sea el tamaño de la semilla.
En Cuba se ha encontrado como población o'ptima 8 X 108/g
de turba, con un mínimo de 5 X 106.
La utilidad de la inoculación está demostrada tan
fehacientemente que, en México se ha reportado la inoculación
por año de 40 000 ha de frijol, 250 000 ha de garbanzos y
30 000 ha de alfalfa; en Perú' se inoculan anualmente 170
000 ha que incluyen toda la soya y el 30% del maní que se
siembra, mientras que en otros muchos países existen amplios
planes de inoculaciones con Rhizobium.
b) Las Simbiosis Frankia-plantas no leguminosas.
Algunas plantas angiospermas crecen normalmente en Simbiosis con
microorganismos fijadores de nitrógeno específicos,
confinados a nódulos especializados que se forman en sus
raíces. Los microorganismos que participan en estas Simbiosis
no son bacterianos, sino muy similares a los actinomicetos, con
la sola excepción de la nodulación radical por Rhizobium
spp. en Trema cannabina var. scabra (Ulmaceae).
Los estudios sobre esta Simbiosis fueron muy escasos hasta los
años 50. En 1970 J. H. Becking propuso que estos endófitos
se clasificaran en el género Frankia, nombre sugerido por
L. M. Brunchorst en 1886. El género (fam. Frankiaceae, relacionada
con Actinomycetaceae y Streptomycetaceae, integrando el Orden Actinomycetales)
contiene sólo 10 especies y no se ha considerado conveniente
una mayor subdivisión debido a lo escaso de los conocimientos
sobre ellas que, por demás, no se pueden cultivar en medios
artificiales.
Los endófitos de Frankia crecen saprofíticamente
en el suelo y pueden tener una amplia distribución, independientemente
de las plantas hospederas. Además, parecen poseer una gran
longevidad, pues se ha observado nodulación en plantas sembradas
sobre suelos en los que no ha habido las especies hospederas conocidas
por mas de 100 años.
Los nódulos se forman solamente cuando están presentes
en la rizosfera los organismos apropiados. La infección se
produce por crecimiento hifal del endófito que provoca una
actividad mitótica pronunciada en las células corticales
que atraviesan, llenándose de racimos de hifas que forman
en este lugar vesículas características. Las células
vecinas a la capa cortical aumentan de volumen, dando origen al
nódulo primario, el que después de 1-2 semanas se
ramifica en los ápices, tomando un aspecto coraloide. Alrededor
de la zona infectada se forma un peridermo, quedando así'
constituido el nódulo típico o "rizotamnio"
cuyo crecimiento continuo se produce de forma basípeta (células
mas viejas hacia la base del nódulo), pudiéndose prolongar
por muchos años, hasta que el nódulo llega a necrosarse.
Los nódulos necróticos pueden contener el endófito
en fase altamente activa, por lo que ante el deterioro total de
aquellos, éste puede volver al suelo e infectar nuevas raíces.
Los nódulos frescos son de color rojo naranja o carmelita
y pueden alcanzar, en condiciones de campo, hasta 5-6 cm de diámetro.
Se distinguen dos tipos de nódulos radicales en las plantas
no leguminosas: los del tipo coraloide de Alnus (en el género
Alnus de Betulaceae y en las especies noduladoras de las familias
Elaeagnaceae, Rhamnaceae, Coriariaceae y Rosaceae); y los ramificados
dicotómicamente, del tipo Myrica y Casuarina (en las especies
noduladoras de las familias Myricaceae, Casuarinaceae, Asteraceae,
Ericaceae, Zygophyllaceae y Ulmaceae). Cabe insistir en que no todas
las especies de estas familias forman nódulos, habiéndose
comprobado este fenómeno en 156 especies de 613 posibles
que comprenden estas familias.
Las plantas no leguminosas fijadoras de nitrógeno atmosférico
tienen una amplia distribución mundial, no encontrándose
solamente en las regiones polares, desprovistas totalmente de plantas
vasculares.
Algunas especies están adaptadas a condiciones ecológicas
especializadas, como Myrica cordifolia, que estabiliza las dunas
arenosas, mientras que otras tienen una mayor amplitud ecológica,
lo que las hace muy adecuadas para el mejoramiento de suelos en
regiones donde no pueden usarse leguminosas. En los países
tropicales, por ejemplo, se utilizan especies de Casuarina con este
propósito. C. equisetifolia es frecuentemente encontrada
sobre las playas arenosas de muchas islas tropicales debido a su
alta tolerancia a la salinidad. En las selvas tropicales húmedas
no se han reportado especies noduladas, pero en las selvas tropicales
de montaña se encuentra comúnmente Myrica javanica
nodulada, colonizando activamente las corrientes de lava recientes
o los bosques destruidos por la actividad volcánica.
Esto significa que la utilidad de estas Simbiosis podría
estar dirigida a las recolonizaciones de áreas totalmente
degradadas, donde la ausencia de nitrógeno en el suelo podría
ser suplida, al menos en parte, por esta Simbiosis. En condiciones
de campo, se alcanzan normalmente fijaciones de nitrógeno
entre 60 y 100 kg/ha/a, y algunas especies como Casuarina equisetifolia
y Alnus rubra, pueden fijar mas de 200 kg/ha/año.
c) La Simbiosis de algas verde-azules con la
familia Cycadaceae.
Las algas verdeazules, además de su amplia distribución
como organismos de vida libre, pueden formar asociaciones de carácter
simbiótico o comensalista con una serie de organismos tales
como hongos (para formar líquenes), hepáticas, líquenes
y plantas superiores. Debido a su gran movilidad, invaden espacios
vacíos y penetran en determinados tejidos de las plantas
hospederas. En algunas de estas asociaciones ocurre fijación
de nitrógeno atmosférico, aunque debe aclararse que
la misma fijación puede ocurrir cuando estas algas se encuentran
en vida libre, por lo que no depende de su forma de vida.
Una gran cantidad de líquenes son capaces de formar asociaciones
simbióticas fijadoras, especialmente con algas del género
Nostoc. La mas destacada y conocida de todas estas Simbiosis resulta
ser la de este género Nostoc y el género Anabaena
con la familia Cycadaceae (especies de Cycas, Microcycas, Encephalarthos,
Bowenia, Zamia, Ceratozamia, Macrozamia y Stangeria).
En las raíces de estas plantas se producen nódulos
en los que se aloja el alga, formando las cadenas que le son características.
La cianobacteria pierde o disminuye la capacidad fotosintética
y aumenta la proporción de heteroquistes y la actividad de
fijación de nitrógeno, pasando a recibir fotosintatos
del hospedero.
La escasez de información sobre estas Simbiosis, así
como su distribución reducida a unas pocas familias, mayormente
de ambientes naturales, indican que su importancia como biofertilizantes
es casi nula y hacen que sean apenas señaladas dentro de
este grupo.
d) Los nódulos foliares y caulinares
fijadores de nitrógeno.
No podemos dejar de mencionar este grupo, aunque su importancia
como biofertilizantes, dada su estrecha distribución y las
cantidades de nitrógeno que son fijadas, es bien escasa.
Algunas plantas de las familias Rubiaceae, Myrsinaceae y Dioscoriaceae
presentan nódulos en sus hojas. Los nódulos foliares
se derivan de estructuras secretoras primitivas cuya formación
no depende de la presencia del microsimbionte. Durante el desarrollo
de la hoja, algunos de los tricomas crecanos a las glándulas
secretoras exudan una sustancia mucilaginosa donde se encuentran
las bacterias, las que pasan a los estomas y entran a la cámara
subestomática, que se alarga y origina los nódulos
foliares cuando las hojas jóvenes emergen de la región
apical. Las células mesofílicas crecen dentro de la
cámara del nódulo y forman un retículo celular
cuyos intersticios son ocupados por las bacterias. Esta infección
puede ocurrir tanto en el primordio foliar como en el floral, por
lo que la semilla es infectada generalmente, estableciéndose
un ciclo.
Al tratar de establecer la identidad de los endófitos en
algunas de estas plantas, los investigadores han descrito miembros
de los géneros bacterianos Chromobacterium y Klebsiella.
Estos microorganismos, sin embargo, pueden sobrevivir libremente
y fijar nitrógeno sin la presencia del hospedero. Por otra
parte, algunas de las plantas parecen necesitar de la Simbiosis
para su desarrollo normal, achaparrándose y deformándose
las yemas axilares en caso de su ausencia. Para otros hospederos
no existen evidencias de que la Simbiosis sea obligatoria. Por lo
contradictorio de los resultados que se tienen, no existe acuerdo
entre los investigadores en relación a si los beneficios
que se derivan de la Simbiosis se deben a la fijación de
nitrógeno que desarrollan o a la producción de sustancias
estimulantes por parte del endófito.
LAS MICORRIZAS
El término "micorrizas" fue primeramente propuesto
por el botánico alemán Albert Bernard Frank en 1885,
quien lo tomó del griego, donde "mico" significa
hongo y "riza" raíces. Son pues, asociaciones entre
ciertos hongos del suelo y las raíces de las plantas.
Para Frank, las micorrizas representaban un fenómeno generalizado,
resultante de la unión orgánica entre las raíces
y el micelio de los hongos, como un órgano morfológicamente
independiente, con dependencia fisiológica intima y reciproca,
seguida por el crecimiento de ambas partes y con funciones fisiológicas
muy estrechas, siendo consideradas como el fenómeno de la
naturaleza mas inesperado y sorprendente.
Desde por lo menos 50 años antes de Frank estas asociaciones
eran ya conocidas, pero se consideraban de naturaleza parasítica.
Debido a esto, las especulaciones de Frank en cuanto al posible
papel de la asociación en la nutrición y crecimiento
de las plantas fueron refutadas por los científicos de la
época, hasta que en 1884 pudo demostrar, de manera convincente,
que la colonización de las raíces de árboles
por los hongos producida micelio abundante en la rizosfera, que
esto ayudaba a la absorción de nutrientes del suelo y del
humus, y que el hongo era incapaz de atacar, dañar o causar
ninguna disfunción en las raíces, quedando así
establecido el carácter mutualista de la asociación.
Tradicionalmente, las micorrizas se han agrupado sobre la base
de la anatomía de las raíces que colonizan en:
a)Ectomicorrizas, que se caracterizan por la penetración
intercelular del micelio fúngico en la corteza radicelar,
que forma la "red de Hartig" y el "manto" que
se desenvuelve alrededor de los segmentos de raíces colonizados,
provocando cambios anatómicos evidentes que producen el crecimiento
dicotómico de esas raíces.
b)Ectendomicorrizas, que son generalmente ectomicorrizas con penetración
intracelular. Existen diferencias anatómicas en función
de la planta hospedera, de manera que se diferencian los subgrupos
de las Pinaceae y de las Ericales (géneros Arbutus y Monotropa;
micorrizas arbutoides).
c)Endomicorrizas, caracterizadas por la penetración inter
e intracelular, pero sin formación de manto ni modificaciones
morfológicas evidentes en las raíces. Cumplen con
estas condiciones los tipos de micorrizas ericoides, orquidoides
y las vesículo-arbusculares, siendo los dos primeros tipos
de distribución restringida a los taxones hospederos que
le dan nombre y el tercero, las micorrizas vesículo-arbusculares,
las de mas amplia distribución de todos los microorganismos
biofertilizadores, tanto geográfica como florísticamente.
Utilización de las micorrizas VA
La utilización de las micorrizas como biofertilizantes no
necesariamente implica que se pueda dejar de fertilizar, sino que
la fertilización se hace más eficiente y puede disminuirse
la dosis a aplicar desde comúnmente 50 - 80 % y en ocasiones
hasta 100 %. Se plantea que de las cantidades de fertilizantes aplicadas,
sólo se aprovecha un 20 %, mientras que normalmente el resto
se fija o lixivia sin remedio, mientras que con la utilización
de las micorrizas, puede ser recuperado por las plantas un porcentaje
mucho mayor. Mientras que un pelo radical puede poner a disposición
de una raicilla los nutrientes y el agua que se encuentran hasta
2 mm de la epidermis, las hifas del micelio extramátrico
de las micorrizas V-A pueden hacerlo hasta 80 mm, lo que representa
para la misma raicilla la posibilidad de explorar un volumen de
suelo hasta 40 veces mayor.
9.2 La experiencia cubana en alternativas orgánicas
y biológicas de fertilización.
La agroproductividad de los suelos cubanos presenta limitaciones
a considerar para su manejo agrícola. Los niveles de nutrientes
en los suelos que han sido explotados durante años en sistemas
intensivos bajo fertilización química, provoca que
ese factor propiamente se haya convertido en uno de los factores
limitantes de la productividad.
Esta situación puede apreciarse por el hecho de que sólo
el 28 % de los suelos cubanos se encuentren en las categorías
de muy productivos y productivos (Marrero, 1997).

| Factor limitante |
Superficie (millones de ha) |
% de la superficie agrícola |
Salinidad y sodicidad |
1,00 |
15.00 |
Erosión fuerte y media |
2.90 |
43.50 |
Mal drenaje |
2.70 |
40.50 |
Baja fertilidad |
3.00 |
45.00 |
| Alta compactación |
1.60 |
24.00 |
Acidez (pH en KCl) < 6.6 |
0.47 |
7.00 |
Bajo contenido de M.O. |
4.66 |
69.80 |
Baja retención de humedad |
2.50 |
37.50 |
Pedregosidad y rocosidad |
0.80 |
12.00 |
Tabla 9.3 Principales factores limitantes de los
suelos cubanos.
A esto debe añadirse la no disponibilidad de fertilizantes
químicos y una reducción considerable en su uso en
el país.
La reducción en la disponibilidad de fertilizantes fue muy
drástica, solamente en el período 1989 - 1992, la
disponibilidad de fertilizantes se redujo en un 77 %. Prácticamente
el fertilizante químico se redujo a un 28.9 % en el período
1991/97 si se toma como referencia el promedio anual del período
1981/90.

Como contrapartida a esta situación se desarrolló
vertiginosamente los que pudo denominarse como la industria de los
biofertilizantes.
El uso de enmiendas orgánicas para la mejora de suelo era
una práctica habitual de la agricultura cubana. En los años
1989 y 1990 se aplicaron 2 973,7 y 2 822,8 t de materia orgánica.
Tomando como referencia los años 1993 y el 1994 en el cual
tuvo su máxima expresión el uso de los biofertilizantes,
se beneficiaron:
| Biopreparados |
1993 |
1994 |
Cultivos |
Azotobacter |
100 000 ha |
200 000 ha |
diversos |
Fosforina |
9 400 ha |
8 500 ha |
diversos |
| Rhyzobium y Brady rhizobium |
|
|
|
| Azospirillum |
- |
4 000 ha |
Arroz |
Micorrizas |
8 000 000 posturas |
23 000 000 posturas |
Café |
Tabla 9.4 Areas beneficiadas con el uso de biofertlizantes en
1993 y 1994 en Cuba.
9.2.1 Alternativas orgánicas
La experiencia cubana en cuanto al uso de alternativas orgánicas
de fertilización se da en mayor medida en la utilización
de residuos orgánicos descompuestos en gran escala, en el
uso de abonos verdes y en la elaboración de biotierras y
vermicompost.
El uso de materiales orgánicos descompuestos de manera directa
es más utilizado para la mejora de suelos en gran escala,
este es el caso del uso de la cachaza (subproducto de la industria
azucarera)y de otras fuentes provenientes de la producción
animal y el beneficio del café.
Algunos resultados experimentales demuestran las ventajas del uso
de los composts en la producción vegetal.
La tabla 5 muestra los resultados obtenidos en el cultivo de la
lechuga con el uso de composts por investigadores de la Universidad
de Ciego de Avila (Rodríguez y Herrera, 1997)
| Tratamientos
|
Longitud de las hojas (cm) |
Cantidad de hojas |
Rendimiento (t/ha) |
% N |
% P |
% K |
| Sin compost |
19.7 |
10 |
5.0 |
2.5 |
0,4 |
3.2 |
Con compost |
29.2 |
17 |
18.8 |
3.0 |
0.5 |
3.9 |
| Significación |
** |
*** |
*** |
* |
*** |
** |
Tabla 9.5. Resultados obtenidos en la aplicación de compost.
* P<0.05 **P<0.01 ***P<0.001
En este mismo centro se obtuvieron resultados positivos con el
empleo de abonos orgánicos en los cultivos del frijol y el
maíz en una rotación (tabla 9.6).
| Tratamientos |
Rendimientos (t/ha)
|
| frijol |
maiz |
P0 |
0.54 b |
9.95 b |
P100 |
1.31 a |
11.47 a |
Gallinaza |
0.93 f |
11.51 a |
Gallinaza + 50 % de P mineral |
1.31 a |
11.34 a |
Gallinaza + 50 % de P Mineral |
1.15 d |
11.53 a |
Porqueraza |
0.92 f |
11.45 a |
Porqueraza + 50 % de P mineral |
1.27 b |
11.35 a |
Porquerasa + 25 % de P mineral |
1.02 e |
11.47 a |
Cachaza |
0.79 g |
11.51 a |
Cachaza + 50 % de P mineral |
1.23 c |
11.24 a |
Cachaza + 25 % de P mineral |
0.92 f |
11.51 a |
Tabla 9.6. Efectos de la aplicación de abono orgánico
sobre el rendimiento del maíz y el frijol (Herrera, Fernández
y González, 1997).
Letras iguales no difieren estadísticamente para P<0.05
Mayea, Díaz y Dávila (1997) en la Universidad Central
de Las Villas estudiaron la sustitución de fertilizantes
químicos por compost en varios cultivos (Tabla 5.7)
En el pimiento obtuvieron resultados asociados a la menor incidencia
de enfermedades.
| Tratamiento |
Rendimiento (kg/parcela) |
Ataque (%) |
Compost (50 t/cab) |
7.22 a |
7.22 a |
Compost (50 t/cab) + NPK (3 t/cab) |
7.07 a |
0 c |
| NH4NO3 (4 t/cab) |
6.55 a |
62 a |
| Testigo |
4.40 b |
5 b |
Tabla 5.7. Rendimiento e incidencia de Cercospora en el pimiento
al sustituir NPK y NH4NO3 por compost.
En la papa (tabla 8) obtuvieron resultados de sustitución
del fertilizante mineral en una cosecha Díaz, Mayea y Dávila,
1997).
| Tratamiento
|
Tubérculos (t/ha) |
| Comerciales |
No comerciales |
NPK 1,5 t/ha |
39.68 |
0.38 |
| NPK 0,75 t/ha + compost 3,7 t/ha |
35.14 |
0.45 |
| NPK 0,50 t/ha + compost 3.7 t/ha |
34.90 |
0.42 |
| Compost 8 t/ha |
31.74 |
0.27 |
Tabla 9.8. Rendimiento de los tubérculos de papa.
La biotierra y otras modalidades de compost son practicados en
la fertilización indirecta de cultivos en gran escala como
la papa y las hortalizas.
El uso de las alternativas orgánicas de fertilización
es el sustento de la fertilidad de los sustratos en el manejo del
cultivo organopónico.
Las figuras 9 y 10, muestran algunos resultados con el uso de materia
orgánica y el humus de lombriz (vermicompost) en un organopónico
de la ciudad de Cienfuegos con el cultivo de la lechuga (Socorro
y Díaz, 1997).
Es necesario señalar que la práctica de la lombricutura
es la alternativa de fertilización más extendida y
adoptada en el caso del cultivo organopónico en la provincia
de Cienfuegos. En esta provincia se han obtenido los mejores indicadores
del desarrollo de la agricultura orgánica del país
de manera sostenida en los últimos cuatro años.
Los resultados con la adición de materia orgánica
y humus en diferentes cultivos permitió demostrar el alto
potencial de rendimiento en los organopónicos sin el uso
de fertilizantes químicos.


Las tablas 9.9, 10 y 11, corresponden a resultados obtenidos en
el INIFAT en la Ciudad de La Habana (Carrión, Peña,
Companioni, Ojeda, Arcia; INIFAT, 1997).
Tabla 5.9. Efecto de sustratos orgánicos sobre la producción
de hortalizas (varias especies).
| Variantes |
Kg/m2
1995 |
Kg/m2
1996 |
| 75 % Humus + 25
% suelo |
12 c |
19 a |
| Humus 100 % |
15 b |
18 ab |
| 1/3 humus + 1/3
suelo + 1/3 zeolita |
17 b |
18 ab |
| Compost 100 % |
16 b |
15 bc |
| 1/3 compost + 1/3
suelo + 1/3 zeolita |
19 a |
14 bc |
| 75 % Compost +
25 % suelo |
20 a |
13 c |
| ES |
1.5 * |
1.94 * |
Tabla 9.9. Efecto de sustratos orgánicos sobre la producción
de hortalizas (varias especies).
| Variante |
Kg/m2/año |
| Con materia
orgánica |
20 |
| Sin materia
orgánica |
13 |
| ES |
1.17 |
| Humus a 10
kg/m2 |
13 |
| Humus a 3 kg/m2 |
9 |
| ES |
1.08 |
Tabla 9.10. Efecto de la materia orgánica y el humus
sobre la producción de organopónicos (varias especies).
| Dosis
(kg/m2) |
Tomate |
Lechuga |
| Masa promedio
del fruto (g) |
Frutos/parcela |
Rendimiento (kg/m2) |
Rendimiento (kg/m2) |
| 0 |
124 |
13 b |
1.6 b |
1.9 b |
| 3 |
142 |
15 ab |
2.2 ab |
3.6 a |
| 6 |
141 |
20 a |
2.4 a |
4.0 a |
Tabla 9.11. Influencia del estiércol en la producción
de tomate y lechuga.
Durante el período 1992 - 1996, se llevó a cabo un
programa de investigaciones en el INCA (Instituto Nacional de Ciencias
Agrícolas) con el objetivo de estudiar el comportamiento
de diferentes especies de plantas como abonos verdes en las condiciones
de Cuba, así como evaluar sus posibilidades para ser utilizadas
como sustituto de las necesidades parciales o totales de fertilizantes
nitrogenados en los cultivos de la calabaza, papa y malanga. Los
resultados fueron positivos con incrementos significativos en los
rendimientos y mejora de las propiedades físicas y químicas
de los suelos bajo tratamiento (Tabla 9.12)
| Especie |
Masa verde (t/ha) |
Masa seca (t/ha) |
N (kg/ha) |
P (kg/ha) |
K (kg/ha) |
| Sorghum vulgare |
23-88 |
7-22 |
100-300 |
13-65 |
65-240 |
| Crotalaria juncea |
11-63 |
4,8-17 |
85-300 |
4,5-25 |
53-230 |
| Canavalia ensiformis |
9-27 |
2.5-6.6 |
70-130 |
4-31 |
27-147 |
| Mucuna aterrimun |
4-20 |
1-4.3 |
30-120 |
2-8 |
15-65 |
| Vigna radiata |
10-20 |
2.5-5.6 |
18-94 |
2-13 |
23-136 |
| Lupinus albus |
0-4 |
0-0.7 |
0-20 |
0-4 |
0-15 |
Tabla 9.12 Aporte de fitomasa y nutrientes de especies de abonos
verdes promisorios (García, Treto y Alvarez, 1997).
| Tratamientos |
Cantidad
de frutos |
Peso |
| Calabaza cuello
largo |
Calabaza cuello
corto |
Total |
Kg/parcela |
Kg/fruto |
| Vegetación natural |
5.95 b |
6.4 b |
13.6 c |
17.6 c |
1.28 b |
| Vigna unguiculata |
9.50 a |
7.2 a |
19.2 b |
25.4 b |
1.36 b |
| Crotalaria juncea |
11.15 a |
13.1 a |
29.2 a |
38.3 a |
1.53 a |
| ES |
1.01 *** |
0.79 *** |
|
1.21 *** |
0.03*** |
Tabla 9.13. Efecto de la incorporación de abonos verdes
sobre el rendimiento de la calabaza y sus componentes. (García,
Treto y Alvarez, 1997).
Las medias con letras iguales en la misma columna
difieren a P<0.05 (Test de Duncan).
Otros resultados con abonos verdes se pueden apreciar
en las tablas 9.14 y 15
| Tratamiento |
Producción
de café cereza (t/ha) |
Altura
(cm) |
Diámetro
(cm) |
N (%) |
| N0 |
N50 |
N100 |
N150 |
N200 |
N250 |
| Con Canavalia |
7.5 abc |
11.2 a |
8.6 abc |
8.8 abc |
6.6 bc |
8.2 bc |
142.8 |
98.1 |
4.07 |
| Sin Canavalia |
7.0 bc |
6.4 c |
7.2 abc |
9.1 abc |
10.7 ab |
7.4 abc |
148.5 |
106.2 |
2.97 |
| ES |
1.2 * |
3.6 |
2.9 |
0.08*** |
Tabla 9.14. Efecto de la combinación fertilizante
nitrogenado y Canavalia ensifomis en el crecimiento, producción
y contenido de N foliar (Bustamante, Ochoa y Rodríguez, 1997).
| Abono verde |
Papas/m |
Peso promedio
del tubéculo (g) |
Rendimiento
(qq/ha) |
Rendimiento
exportable (qq/ha) |
| Testigo |
33 |
85,2 |
403 |
129 |
| Con Mucuna |
38 |
91,2 |
595 |
282 |
| Con Canavalia |
36 |
88,6 |
533 |
220 |
Tabla 9.15. Efecto de los abonos verdes en el comportamiento de
la cosecha de papas (Crespo, Fraga y Gil, 1997)
Se estudió el intercalamiento de especies de leguminosas
con maíz y la rotación con el cultivo de la papa. En la experiencia
se obtuvo como biomasa para la mucuna (Styzolobium aterrimum cv.
Semilla Prieta) 14,7 t MS/ha; para la canavalia (Canavalia ensiformis)7.2
t MS/ha y para el tratamiento testigo 7.3 t MS/ha dadas por vegetación
expontánea con presencia de escoba amarga, bermudas, bledos, etc.
9.2.2 Alternativas
biológicas: los biofertilizantes.
La experiencia cubana con el uso de los biofertilizantes,
tiene sus antecedentes en la década de los 70 cuando se realizaban
los primeros estudios en Cuba sobre microorganismos tales como el
Azotobácter chroococcum en el INIFAT (Instituto Nacional de Investigaciones
Fundamentales de Agricultura Tropical).
En los últimos 30 años se realizaron numerosos estudios
sobre la microflora de los suelos cubanos. Según refiere Martínez
(1998), se han organizado colecciones de especies microbianas con
características de biofertilizantes a partir de aislamientos realizados
en gran número de regiones y suelos del país.
Se cuenta con resultados de investigación sobre la
selección de las cepas más eficientes y efectivas para cada especie
vegetal, mediante estudios quimiotóxicos y pruebas de screening
en bandejas. Así mismo han sido creados nuevos medios de cultivo
que permiten una rápida multiplicación de las cepas y que incrementan
la síntesis de sustancias activas. Se han determinado las tecnologías
de fermentación, con los escalados correspondientes, para diferentes
especies microbianas.
En los primeros años de la presente década, como
resultado de la crisis posterior al derrumbe del bloque de países
socialistas de Europa, la investigación y aplicación de todo el
conocimiento acumulado se intensificó al punto de que se desarrolló
una red de fabricación sin nuevas inversiones. En 1990 se trataron
las primeras 3 000 ha en las hortalizas. Sólo con el aprovechamiento
de las capacidades instaladas para otros fines, entre 1991 y 1996,
se logró el beneficio promedio de unas 500 000 ha de diferentes
cultivos.
La búsqueda de alternativas para la fertilización
de los suelos ante la no disponibilidad de fertilizantes minerales,
provocó en Cuba un movimiento fuerte en el uso de los biofertilizantes,
fundamentalmente entre 1991 - 1995, con la generalización de la
aplicación de productos comerciales a base de cepas de Azotobácter
chroococcum, a ello sucedió el uso del Azospirillum, la Fosforina,
el Rhizobium, el Bradyrhizobium y las micorrizas.
Principales resultados con el uso de los biofertilizantes
en Cuba:
Azotobácter
La bacteria Azotobacter chroococcum se encuentra
en gran parte de los suelos cubanos en poblaciones de 1 000 a 10
000 células/g de suelo. Con estas poblaciones, según refiere Martínez
et. al.(1994), no se puede apreciar la acción benéfica de las bacterias,
sin embargo el aumento artificial de las poblaciones a través de
la aplicación de biopreparados obtenidos por métodos biotecnológicos,
permite obtener poblaciones de hasta 100 000 000 de células/g de
suelo después de aplicar el biofertilizante.
Las cepas cubanas de Azotobacter son capaces de suministrar
el 50 % de las necesidades de nitrógeno de los cultivos en un ciclo,
lo cual permite reducir en igual proporción los fertilizantes nitrogenados,
fuente de contaminación de las aguas subterráneas y de los frutos
agrícolas con nitratos perjudiciales a la salud humana.
Las cepas cubanas producen una gran diversidad de
sustancias fisiológicamente activas tales como sustancias con actividad
reguladora del crecimiento vegetal (actividad auxínica, giberélica
y citoquinina), así como concentraciones apreciables de aminoácidos
(ácido aspártico, serina, glicina, valina, isoleucina, ácido glutámico,
alanina, ornitina, lisina, arginina, treonina, leucina, fenilalanina,
prolina, tirosina).
Los productos comerciales en medio líquido comercializados
en gran escala fueron:
- Biostín (tabaco, tomate, hortalizas, cítricos, yuca, boniato
y café).
- Oniobiostín (cebolla, ajo, col)
- Azotoriza (arroz, maíz, trigo, otras gramíneas y plátano)
El Biostín fue elaborado a base de una cepa con efectos
benéficos en una gran diversidad de cultivos (cepa INIFAT-12), el
Oniobiostín a partir de la cepa INIFAT-17 y la Azotoriza de la INIFAT-8
(CEN, 1992).
El efecto alcanzado en los vegetales con el uso del
azotobacter puede ilustrarse tomando como referencia los resultados
obtenidos en el cultivo del tomate por el INIFAT (Martínez, 1996).
Efectos:
- En los semilleros se obtiene un aumento de la población de plántulas
entre un 30 - 40 %.
- Se acorta el período en el semillero entre 7 y 10 días, lo cual
se atribuye a la influencia de las sustancias activas del crecimiento
que son producto del metabolismo bacteriano. La altura de las
plántulas es mayor en un 30 %, el diámetro del tallo lo es en
un 40 %, el número de hojas en un 20 %, la longitud de las raíces
en un 2,2 % y la masa seca de las plantas completas es mayor en
un 52 %.
- La cantidad de flores por plantas es mayor en los campos tratados.
- La fructificación de las plantas que fueron tratadas ocurre
más temprano y la cantidad de frutos por planta fue superior en
35 % en la época de siembra normal y en un 60 % en las siembras
fuera de época.
- Se obtuvo un incremento promedio de rendimiento del 38 % en
la época normal y del 60 % fuera de época.
- La calidad comercial de los frutos fue superior. En la época
normal se obtuvo entre un 82 - 85 % de frutos de primera calidad
en las áreas tratadas y sólo un 65 - 70 % en las no tratadas.
La relación beneficio costo promedio obtenida experimentalmente
con estos productos oscila entre 30 y 50.
Otros estudios realizados en el INIVIT (Instituto
Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales) con el uso combinado
del Azotobacter y otros biofertilizantes, han sido reportados con
un efecto favorable para las viandas y hortalizas, con incrementos
significativos de los rendimientos (Ruiz, 1995)
Las recomendaciones del empleo del azotobacter son
específicas para cada cultivo pero sus dosis oscilan entre los 20
a los 40 l/ha.
En los últimos años el uso del azotobácter ha disminuido,
lo cual se atribuye a algunos inconvenientes de la formulación en
medio líquido, fundamentalmente en lo que se refiere a la conservación
del producto y a la demanda de una disciplina tecnológica - productiva
por los agricultores que no está arraigada culturalmente para el
uso de los medios biológicos en general. Además el proceso de transformación
agraria que ocurre actualmente en el país, que comenzó desde 1993
con la creación de las UBPC (Unidades Básicas de Producción Cooperativa)
a partir de la granja estatal, la entrega de tierras en usufructo,
entre otras transformaciones institucionales, han provocado la no
intervención del estado en la toma de decisiones tecnológicas en
esas áreas y en cuanto a la planificación de la producción agrícola
la cual está más sujeta a las decisiones de las cooperativas y entidades
productivas.
Las instituciones de investigación del país trabajan
en la formulación del producto en medio sólido y con soluciones
más viables para su uso por el agricultor.
| Lugar |
Superficie (ha) |
Variantes |
Rendimientos
(t/ha) |
| Siembras en época
normal |
| Batabanó |
1.50 |
Testigo
Tratada |
7.40
10.50 |
| Quivicán |
2.00 |
Testigo
Tratada |
8.20
11.20 |
| Siembras fuera de
época |
| Batabanó |
3.20 |
Testigo
Tratada |
5.0
7.90 |
| Quivicán |
2.60 |
Testigo
Tratada |
5.20
8.50 |
Tabla 9.16. Algunos resultados que fueron obtenidos
con el tomate en dos épocas y localidades de la provincia de La
Habana (Empresas de producción).
| Variante |
Clon
de yuca |
Clon
de boniato (Camote) |
| CMC-40 |
Señorita |
Yabú 8 |
CEMSA 78-354 |
| 100 % de N |
31.5 |
32.9 |
25.0 |
35.9 |
| 50 % de N |
28.9 |
28.6 |
18.7 |
25.5 |
| %0 % N + BIOSTÍN |
35.5 |
37.6 |
33.7 |
41.3 |
Tabla 9.17. Efectos de la aplicación de BIOSTÍN
sobre el rendimiento de la yuca y boniato (t/ha).
| Variante |
Rendimiento
(t/ha) |
| banano |
plátano |
| 100 % N |
42.19 |
23.84 |
| 100 % N + Azotoriza |
44.77 |
27.74 |
| 70 % N |
37.97 |
20.48 |
| 70 % N + Azotoriza |
41.83 |
23.08 |
| 50 % N |
34.50 |
15.09 |
| %0 % N + Azotoriza |
36.90 |
18.06 |
Tabla 9.18. Efecto de la aplicación de diferentes
dosis de fertilizantes nitrogenados en combinación con AZOTORIZA
sobre bananas y plátano (Cavendish Gigante y Burro CEMSA).
| Tratamiento |
Rendimiento
(t/ha) |
| Toronja (Grape
Fruit) |
Naranjo |
| 50 % N + 40 l/ha
Biostín |
73.00 |
46.00 |
| 50 % N + 25 l/ha
Biostín |
70.00 |
38.89 |
| 100 % N |
66.50 |
36.25 |
| 50 % N |
57.90 |
27.90 |
Tabla 9.19 Efecto de la aplicación del BIOSTÍN
sobre el rendimiento en cítricos.
Fosforina.
La eficiencia en el uso del fertilizante
fosfórico, aplicado al suelo, oscila entre el 10 y e 25 %, es decir,
que la cantidad utilizada por las plantas representa sólo una pequeña
parte del fósforo total presente en el suelo, ya que una gran proporción
se encuentra en formas no utilizables (Paul y Clark, 1989).
Muchos microorganismos, incluyendo bacterias, hongos
y actinomicetos, son capaces de solubilizar el fósforo inorgánico.
En Cuba se han obtenido biopreparados en base a una
mezcla de microorganismos aislados de los suelos del país y seleccionados
por su alta eficiencia solubilizadora y por su capacidad para establecerse
en la zona rizosférica de una gran cantidad de cultivos agrícolas.
Estos biopreparados se aplican sobre suelos con altos contenidos
de fósforo total y bajas disponibilidades de fósforo asimilable,
en cultivos de yuca, boniato, viveros y plantaciones de café y cítricos,
en los que permite reducir, según los resultados experimentales
obtenidos, entre el 50 y el 80 % de las necesidades de fertilizante
fosfórico.
Las aplicaciones de fosforina permiten el incremento
de los rendimientos agrícolas y también tienen la capacidad de aportar
sustancias biológicamente activas en la zona rizosférica de las
plantas.
Biofertilizantes a base de Rhizobium y Bradyrhizobium.
En lo que se refiere a la fijación simbiótica
de Nitrógeno, en Cuba se utilizan cepas nativas de Rhizobium que
son específicas para frijol, caupí, maní y otras leguminosas, así
como cepas de Bradyrhizobium para soya y otras leguminosas forrajeras.
Las distintas cepas empleadas pueden sustituir hasta el 80 % de
las necesidades de nitrógeno de estos cultivos, en los cuales la
inoculación es una operación de rutina dada la facilidad del tratamiento,
es decir la inoculación de la semilla antes de la siembra con una
pasta elaborada con el Rhizobium en formulación sólida.
Micorrizas.
En Cuba se viene trabajando desde hace varios
años en las micorrizas. El Instituto de Ecología y Sistemática aisló
y estudió una gran cantidad de cepas de los suelos cubanos, liberándose
los materiales de partida para el fomento del biofertilizante en
el país. Actualmente se dispone de la tecnología para la producción
de distintos tipos de Zeofert y se trabaja para perfeccionar su
producción y conservación. Existe todo un programa de investigación
extensión para ello y la práctica de la inoculación en los viveros
forestales, frutales y de café se encuentra generalizada.
Los resultados con el uso de los biofertilizantes
por separado evolucionaron rápidamente hacia los estudios de la
combinación de ellos con cada vez menores dosis de fertilizantes
minerales.
Existen múltiples resultados de investigación y extensión
conducidas por las principales instituciones del país en este sentido
(tablas 5.20 y 21).
| Cultivos |
Biofertilizantes |
Dosis
(kg/ha) |
Rendto
(t/ha) |
Incremento
del Rendto (t/ha) |
|
Arroz
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Azospirillum brasilensis
|
10
1
|
Primavera
5.6-6.2
Frío
7.1-8.5
|
Primavera
2-3.2
Frío
1-2.6
|
|
Yuca
|
Micorrizas (Glomus manihotis)
Azospirillum brasilensis
|
50
2
|
13-25
|
2-7.6
|
|
maní
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Rhizobium
|
5
0.5
|
1-1.6
|
0.2-1
|
|
frijol
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Rizobium
|
5
0.5
|
1-1.2
|
0.25
|
|
maíz
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Pseudomonas cepacia
|
5
0.2
|
3.5-5.5
|
0.6-1
|
|
Zanahoria
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Azospirillum brasilensis
Pseudomonas cepacia
|
1
2
2
|
23-32
|
5-13
|
|
Tomate
|
Micorriza (Glomus manihotis; Glomus mosseae;
Glomus fasciculata)
Azospirillum lipoferum
Azospirillum brasilensis
|
1
2
2
|
15-22
|
4-10
|
|
Ajo
|
Micorrizas (Glomus fasciculatum;
Glomus manihotis)
Azospirillum brasilensis
Pseudomonas cepacia
|
1
2
2
|
7.4-15
|
0.3-10
|
Tabla 9.20 Resultados obtenidos en la biofertilización de diferentes
cultivos de interés económico para Cuba. Resultados del INCA (Gómez
et. al., 1997)
| Tratamiento |
Minitubérculos (miles/ha) |
Rendimiento (t/ha) |
Incremento Rdto
(%) |
| Testigo |
125.7 e |
1.3 d |
- |
| M + F |
320.7 cd |
3.7 c |
188 |
| M + A |
327.4 c |
4.4 c |
240 |
| A + F |
301.9 d |
3.8 c |
197 |
| M + A + F |
324.2 cd |
4.6 bc |
257 |
| M + A + F + 50
% NPK |
331.5 c |
5.7 b |
339 |
| M + A + F + 75
% NPK |
417.4 a |
8.0 a |
522 |
| 100 % NPK |
381.9 b |
7.5 a |
484 |
| ES |
0.03* |
0.4 * |
|
Tabla 9.21 Efecto combinado de la Micorrizas VA, la Fosforina,
el Azotobacter y dosis de NPK en el rendimiento y número de minitubérculos
de papa para semilla en condiciones de campo. Resultados del INIVIT
(Ruiz et al., 1997).
La experiencia cubana ha permitido comprobar que
los biofertilizantes, al igual que las alternativas orgánicas y
sus combinaciones funcionan para sustitutir los fertilizantes químicos,
pero también ha permitido conocer, lo complejo que resulta su empleo
en las condiciones de la producción, dado lo imprescindible de la
disciplina tecnológica para su empleo y dadas las complejas interacciones
que tienen lugar.
Basado en el libro: "Modelo Alternativo
para la Racionalidad Agrícola" de Alejandro R. Socorro
Castro. Capítulo 5: "Manejo Agroecológico de
Suelos y Nutrición Vegetal". |