1.2 El dilema de los presos: Un Juego de Estrategia
“El director de una orquesta de la Unión Soviética, iba viajando en un tren hacia su siguiente concierto y estaba ojeando la partitura de la pieza que iba a dirigir esa noche. Dos agentes del servicio secreto vieron lo que leía y, pensando que se trataba de un código secreto, lo detuvieron por espía. Protestó diciendo que se trataba del concierto para violín de Tchaicovsky, pero no le creyeron.
Al segundo día de su detención, quien le interrogaba entró con aire satisfecho diciéndole: “…mas vale que nos lo cuente todo, por que hemos cogido a tu amigo Tchaicovsky y él ya está confesando”.
Supongamos que el servicio secreto tiene efectivamente a otro hombre cuyo único delito es llamarse Tchaicovsky y a quien están sometiendo por separado a un interrogatorio.
Si los dos inocentes insisten en su inocencia, les condenarán a tres años de cárcel, que es la máxima pena para un sospechoso. Si el director de la orquesta acepta culpabilidad mientras Tchaikovsky se mantiene firme, entonces el director tendrá un año de cárcel, y al otro lo condenan a veinticinco años por recalcitrante. La situación opuesta se presenta si es Tchaicovsky quien acepta y el director insiste en su inocencia. Si los dos aceptan culpabilidad se les condena a ambos a diez años.
Veamos cual puede ser el razonamiento del director de orquesta: sabe que Tchaicovsky está o bien aceptando culpa o bien aguantando; si está aceptando y él se resiste le caen 25 años, pero si acepta también, le caen diez; por lo que mas le vale aceptar. Por otra parte si Tchaicovsky resiste y el director también resiste les caerán tres años, y si acepta le cae un año; por lo que aquí también le conviene aceptar. Así que concluye claramente que para ambas situaciones le conviene aceptar la culpabilidad.
En la otra celda Tchaikovsky llega a la misma conclusión, así que ambos terminan aceptando y por tanto los condenan a diez años.
Mas tarde se encuentran en un patio de la cárcel conversan y al contarse sus respectivas historias se dan cuenta que a ambos les fue mal. Si los dos hubieran resistido les habían condenado a tres años. Si hubieran tomado su peor opción individual simultáneamente, habrían obtenido el mejor resultado, los dos.
Consideran que si hubieran tenido oportunidad de conocerse y hablar un poco antes de ser interrogados, podrían haber “concertado” para no ceder. Pero en seguida se dan cuenta que semejante acuerdo habría tenido pocas oportunidades de subsistir. Una vez separados, cada uno en su celda, el incentivo individual a traicionar al otro habría sido muy potente”. (Dixit, 1991. Pensar estratégicamente)
La concertación es según muchos la alternativa para situaciones de conflicto social. El dilema de los presos muestra como ésta no siempre lo es, y que mas vale el planteamiento estratégico con reglas y un sistema que las haga cumplir. Hay muchas ocasiones en que los acuerdos tienen “…pocas oportunidades de subsistir”. La pregunta es entonces si vale la pena buscar tales acuerdos, o si se pueden diseñar mecanismos o estrategias que permitan que los acuerdos se respeten. Cuales serían los elementos y criterios a considerar para el diseño de esas estrategias?
La esencia de un juego de estrategia está en la interdependencia de las decisiones de los participantes, pero los juegos de turnos consecutivos tienen principios estratégicos diferentes a los de interacción simultánea. En el primer caso siempre existe una estrategia que es mejor que las demás y hay que tratar de encontrarla. Un árbol de decisiones y las leyes de probabilidades ayudan a identificar y escoger entre las diferentes rutas posibles y deseables.
Los acuerdos de competitividad dentro de las cadenas productivas, la conquista de mercados nuevos, los acuerdos bilaterales y multilaterales de la organización mundial del comercio, la reconversión tecnológica y productiva del agro en general, la diversificación económica de lo rural, el desarrollo de la competitividad sistémica, el conflicto entre competitividad y sostenibilidad ambiental, social y económica de los procesos productivos, son ejemplos de los retos a enfrentar, donde se requiere del pensamiento estratégico como instrumento conceptual para abordarlos exitosamente.
Este documento es el resultado de las experiencias, investigaciones y reflexiones en torno al tema, producto de mis diez últimos años de trabajo en la Facultad de Agronomía, tanto en la actividad docente, como investigadora y de extensión universitaria. Se ha trabajado al frente de la Línea de profundización en planeación y desarrollo y en la Especialización en desarrollo rural. Cursos como Planeación Municipal y Planeación estratégica territorial, coordinación de pasantías de estudiantes para el acompañamiento a procesos de planificación de entes municipales, instituciones y empresas, tesis y trabajos de grado e investigaciones especificas, conforman el cúmulo de experiencias que han proporcionado insumos para el examen, la reflexión y la propuesta.