INTRODUCCIÓN
La Cultura del proyecto como ejercicio académico y el proceso de Componer o hacer el acto de la Composición se inserta, en términos generales, en un proceso de identificación y análisis de una realidad social, cultural, económica y tecnológica muy compleja y paradójica, determinada por una enorme diversidad discursiva y emergente de una red significativa de carácter infinito y global.
El Diseño de la Arquitectura o mejor, la Composición de ella, ya no es el productor o reproductor de identidades locales, pura y simplemente objétales, ni es el viejo concepto transformador del mundo, según el cual los esquemas conceptuales de la modernidad de finales del siglo 19 y principios del 20 son los únicos en ser identificados. Hay diferentes modernidades según los puntos de vista y miradas individuales y colectivas importantes para reconocer, pero también, es necesario reconocer el violento concepto de productor y transformador de conflictos sociales y funcionales.
Dentro del sistema productivo y creativo espacial, industrial y post-industrial conviven la producción en gran escala seriada y todos aquellos procesos de producción realizados a mano, la programación y la anarquía, el orden y el caos, los nuevos estándares, los indicadores de conducta y la diversificación infinita, la improvisación y los códigos históricos, los signos arquetípicos y lo puramente efímero, los idiomas internacionales y los dialectos, la cultura y el consumismo, los lenguajes de masas y los códigos privados, lo físico-químico-matérico y lo digital-virtual, el objeto mecánico y la interfase electrónica, y demás, todos aquellos códigos espaciales y funcionales que representan cada momento de las modernidades.
Como un gran tablero de ajedrez en el que en cada casilla se encuentra un estilo o tendencia que implique transformaciones diferentes, constituyendo un sistema en el que cada una de las partes es diferente a las otras y las diversidades no son más que muchas metáforas diferentes de la propia realidad.
En este complejo contexto, el arquitecto Diseñador o el Compositor de la Arquitectura debe apuntar a proyectar sistemas articulables, más que simples objetos, proporcionar servicios efectivos e integrados, no cosméticos por ‘renderización', crear entornos reales y virtuales para el usuario cotidiano, más que artefactos, y proponer conceptos globales e integrales en los que todas las funciones y espacialidades deseables de los sistemas ocupacionales estén resueltos de un modo sintético e integral. El Portafolio o la Carpeta de Trabajo, se constituyen en el documento técnico ideal por excelencia.
Estas ideas de procedimiento y producción de la Composición espacial [Diseño Arquitectónico], es decir, conjunto de materias o asignaturas que pertenecen a la mayoría de las Escuelas y Departamentos de la Arquitectura y el diseño, se deben integrar en un gran eje estructural de carácter supra académico de las carreras y tienen la finalidad principal de iniciar a los estudiantes que ingresan por primera vez a la Carrera de la Composición y el Diseño de la Arquitectura, de la misma forma, las áreas Industriales, técnicas, tecnológicas y a la Cultura universal del concepto de ‘proyecto-ejercicio' y la producción de documentos técnicos, mediante la definición de una síntesis de contenidos propios y los transferidos desde las asignaturas paralelas de cada nivel correspondiente.
Fortalecer estos procedimientos es dar acceso, entrada y presentar algo, producto de los imaginarios, pensamientos y miradas diversas sobre los ‘objetos-producto', para los cuales la mirada debe ser global, integral y particular a la vez, posibilitando el establecimiento de nuevas relaciones o interrelaciones más significativas del todo y sus partes.
No debe, ni puede permitirse entender esto, como una simple primera parte de un proceso, porque se corre el riesgo de generar, particularmente en el estudiante, una fragmentación en la concepción de las relaciones interdisciplinares que el proceso de composición conlleva.
Razón por la cual, se debe posibilitar una visión y percepción global, extensiva e importante del concepto del Lugar: socio-cultural-económico que representa la nueva Cultura del Proyecto-Ejercicio, y a la vez, se debe implementar por medio de una ejercitación particularizada e intensiva de áreas temáticas que se tienen como áreas significativas para la comprensión de la relación entre: Procesos y Productos de la Composición como un problema de pensamiento sobre la idea de ‘Proyecto-Oficio' de las arquitecturas.
Estas ideas de acceso a la Composición Arquitectónica permiten desarrollar sus contenidos académicos, metodológicos y de actitudes sobre la base de los conocimientos previos que el estudiante tiene, para luego ampliarlos y sitematizarlos, logrando así un proceso de enseñanza-aprendizaje significativos que fomentan el progreso importante y deseable en la etapa formativa, como sucede en la vida profesional, por cuanto el estudiante debe entender esta transición científico-disciplinar como un conjunto de objetos de conocimiento y de trabajo en forma simbiótica es decir, como ejercicios académicos.
Estas ideas, en términos generales, plantean un ‘propósito-objetivo' con base en los principios de diversidad ideológica, libertad de expresión, autonomía relativa y participación equitativa para todos sus integrantes, respetando sus respectivos roles, dentro del contexto analítico, productivo e interactivo de sus propios talleres de clase y reuniones de cátedra, y expresa su espíritu de pertenencia, integración y participación, con el que afronta su compromiso académico y de gestión para con la carrera, a través de dos instancias de vinculación reales intercátedras: Una en el sentido horizontal de las demás materias tomadas en forma paralela (El trabajo práctico del taller, integrado con todas las otras asignaturas de su propio nivel de la carrera) y otra en el sentido vertical, las materias electivas y cursos de contexto o áreas de intercambio inter universidades cuya materia análoga, es otro grado de complejidad, profundidad y de alcance conceptual.
Además, este procedimiento, ofrece y permite dar acceso a una profunda información académica, sobre el desempeño de los estudiantes, mediante una documentación escrita, gráfica-ilustrativa y fotográfica, usadas en forma sistemática y administrada por medio de Portafolios y Carpetas de trabajo, individuales y/o colectivos.
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