FLAGELOS
Algunas bacterias de tipo bacilar (rara vez los cocos), llevan a cabo
desplazamientos de tipo primitivo por medio de un filamento proteico muy
delgado llamado flagelo (de aproximadamente
150 Å de diámetro y de 10 a 150µ de longitud) que sale a
través de la pared celular originado en una estructura ganular
o cuerpo basal en el citoplasma inmediatamente por debajo de la membrana
plasmática y que rota en el sentido de las manecillas del reloj
o en dirección contraria.
Cuando la rotación es en sentido contrario a las manecillas del
reloj, provoca una presión sobre el fluido en donde se encuentra
la célula de manera que ella se ve impulsada hacia delante en línea
recta, pero cuando la rotación del flagelo es en el sentido de
las manecillas el resultado del movimiento son volteretas. Esta rotación
debe también su energía al influjo de protones a través
de la membrana plasmática.
La composición básica de la estructura del flagelo bacteriano
difiere de la del flagelo eucariótico. La parte extendida está
compuesta por un polímero de la proteína flagelina que se
encuentra ensamblada en la base a un anillo interno conectado con la membrana
plasmática, la cual se encarga como se mencionó anteriormente
en proporcionar la energía utilizada en el movimiento.
Como se anotará más adelante el número y disposición
de los flagelos se utiliza como característica importante para
la clasificación taxonómica de las bacterias
PILI, VELLOSIDADES O FIMBRIAS
Además de los flagelos algunos grupos de bacterias también
tienen otras estructuras sobresalientes de forma alargada (pero más
cortas que los flagelos y no utilizadas en la locomoción), llamadas pili, vellosidades o fimbrias las cuales son organelos de fijación
que les permiten adherirse a ciertas superficies, como las de las células
a las cuales infectan o están implicadas como sitios de adsorción
para los virus bacterianos. Estas estructuras también se relacionan
con el apareamiento bacteriano y con la conjugación o intercambio
de material genético en ciertos tipos de bacterias Para este fin
existen pili o fimbrias especiales llamadas sexuales o F, conformadas
por estructuras huecas de proteína que en su interior dejan el
espacio exacto para que el ADN de las células masculinas pase a
las células femeninas.
CÁPSULAS
Algunos grupos de bacterias secretan sobre su cubierta protectora
una cápsula o capa mucosa de aspecto viscoso, constituida por polisacáridos
como dextrán, levan y dextrín entre otros. Esta cápsula
puede variar de espesor de acuerdo con el medio donde se desarrollan y
no se difunde hacia el interior de la célula. En ciertas especies,
la cápsula además de ser una estructura protectora se considera
un depósito de alimento o el sitio en donde dejan las sustancias
de desecho.
Por otra parte, la presencia de cápsula en algunas bacterias patógenas
aumenta su capacidad infecciosa de manera que cuando la pierden disminuyen
notablemente su invasividad
INCLUSIONES CITOPLASMÁTICAS DE BACTERIA
En el citoplasma de las bacterias se encuentran ribosomas diminutos que coordinan la síntesis protéica, compuestos
por dos subunidades que contienen ARN y proteínas. Como ejemplo
se puede describir el modelo más estudiado de los procariotes,
la Escherichia coli en la que se encuentran ribosomas con una subunidad
grande o 50S compuesta por dos moléculas de ARN y 32 proteínas
diferentes; la subunidad pequeña o 30S tiene una molécula
de ARN y 21 proteínas diferentes.
Dentro de las denominadas inclusiones o gránulos celulares, que
sirven de reservorios de energía y como base para la para la síntesis
de macromoléculas se consideran los gránulos de glucógeno,
ácido polib-hiroxibutírico (frecuentes cuando la célula
envejece), gránulos de polifosfato (conocidos también como
gránulos de volutina o metacromáticos), gránulos
protéicos y gránulos de azufre elemental a manera de glóbulos
en las sulfobacterias las cuales también incluyen glóbulos
de grasa que se orientan hacia la superficie celular, disuelven el azufre
y lo incorporan a la célula. Se encuentran además magnetosomas
que corresponden a partículas intracelulares cristalinas de magnetita
(Fe3O4) organizadas en cadena las cuales se sintetizan
a partir de hierro soluble que absorben del entorno, estas estructuras
son propias de las bacterias anaeróbicas de habitat acuático
y las utilizan para su orientación y dirección hacia el
fondo. Los magnetosoamas se encuentran rodeados de una membrana constituída
por fosfolípidos, proteínas y glicoproteínas.
Otras bacterias acuáticas poseen vesículas de gas responsables de su flotabilidad en el agua.