A diferencia de la depredación, la competencia es una interacción entre organismos difícil de detectar, esta se genera porque los individuos requieren el mismo recurso para asegurar su sobrevivencia o su reproducción, esta lucha conduce a que por lo menos uno de los organismos participantes reduzca su probabilidad de subsistir o de dejar descendencia.
La competencia puede darse entre dos individuos de la misma especie (competencia intraespecífica) o entre individuos de especies diferentes (competencia interespecífica). En ambos casos la competencia puede darse por explotación o por interferencia.
4.7.2.1 Competencia por explotación y competencia
por interferencia
La competencia por explotación se da cuando los organismos
requieren un recurso limitado, por lo cual si un individuo consume una
parte de dicho recurso, los demás no dispondrán de ella
para suplir sus necesidades.
La competencia por interferencia se da cuando un individuo impide realmente el acceso al recurso de otro organismo. Un ejemplo de competencia por interferencia son aquellos animales que luchan de manera directa con otros por un territorio.
4.7.2.2 Competencia intraespecífica
Cuando una población se aglomera (llega a la capacidad de carga
del ambiente en el que habita) y los recursos comienzan a escasear las
poblaciones pueden implementar alguna de las siguientes estrategias. La
primera de ellas consiste en repartir los recursos entre los individuos
de la población hasta que estos se agoten del todo. La segunda
implica competir de manera directa por el recurso, de manera que los individuos
más fuertes tendrán acceso al recurso limitante, asegurando
su reproducción, mientras que aquellos más débiles
al no acceder al recurso morirán sin dejar descendencia.
En el primero de los casos la población llega de manera irremediable a la extinción, mientras que en el segundo la población mantiene su número estable en la capacidad de carga.
4.7.2.3 Competencia interespecífica
Cuando dos especies compiten puede que coexistan en el ambiente o
que una especie excluya a la otra del mismo, según Gause las especies
podrán coexistir sólo si los recursos mínimos que
necesitan para subsistir, o la manera de aprovechar dichos recursos se
diferencian, si estos no lo hacen, el competidor más fuerte ocupará
por completo el nicho del competidor más débil conllevando
a la exclusión de este último del ambiente.
BIBLIOGRAFÍA