| CONTAMINACIÓN
CON CADMIO Y ARSÉNICO EN SUELOS Y HORTALIZAS
DE UN SECTOR DE LA CUENCA DEL RIO BOGOTA.
Tomado de González, S. Y Mejía, L.
1995 Rev. de Suelos Ecuatoriales
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La agricultura en Colombia ha experimentado
una notable modernización en las zonas de mayor producción
y con más intenso uso. Esto aunque ha representado
un importante aumento de la producción agropecuaria,
ha aumentado la tasa de contaminación en algunas
regiones del país, ocasionando en ellas un notable
deterioro de los suelos, de las aguas, de la calidad de
muchos productos agropecuarios y en general del medio ambiente.
La magnitud y naturaleza de la contaminación del
Río Bogotá y sus afluentes ha sido estudiada
y reportada durante más de 50 años en numerosos
informes. Los informes confirman la presencia de concentraciones
significativas de metales como Hg (0.002-0.67 mg/lt), Pb
(>0.01 mg/lt), Cd (>0.01 mg/lt), Cr (0.050-0.076 mg/lt)
y de otros, que como el arsénico se consideran que
están presentes a juzgar por la naturaleza, volumen
y alto contenido de arsénico de los contaminantes
(desechos de curtiembres, de pinturas, colorantes, detergentes
industriales y caseros) que diariamente son arrojados por
toneladas en estos ríos. Las concentraciones de cadmio
y arsénico superan los niveles máximos considerados
permisibles para aguas de riego (Cd: 0.01 mg/lt y As: 0.10
mg/lt ) (AYERS & WESCOTT, 1985, Water quality for agriculture,
FAO, Nr 29) y para alimentos (< 1 ppm para Cd y As) (WORLD
HEALTH ORGANIZATION--WHO, 1963, International Standards
for drinking water).
| El
Cd y As en los cultivos:
El Cd puede ser absorbido por las plantas y acumulado
en cantidades que pueden entrañar serios
riesgos para la salud humana. Su similitud con el
Zn, le permite reemplazarlo, ser absorbido por la
planta en su lugar y desempeñar sus funciones.
Por su alta toxicidad ocasiona serios trastornos
en la actividad enzimática de la planta.
Se le atribuye un marcado efecto en la reducción
del crecimiento, la extensibilidad de la pared celular,
el contenido de clorofila, la rata de fotosíntesis,
la asimilación de CO2, y la apertura estomatal.
Todos los efectos negativos varían de una
especie a otra. Con relación al efecto del
As se presume que la alta afinidad de este elemento
con los grupos tilo (-SH) determina serios trastornos
en los procesos enzimáticos y en algunos
de los procesos metabólicos de las plantas. |
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Cd y As en humanos:
El Cd es acumulativo y altamente tóxico para
los humanos y animales. El 90% del Cd ingerido se
acumula en diversos tejidos en los que se asocia
a los grupos -SH de las proteínas para formar
el complejo "metalotioneina" siete veces
más tóxico que el Cd solo. Niveles
tóxicos de Cd dan origen a hipertensión
y trastornos cardiovasculares, disfunciones renales,
disturbios en las funciones del crecimiento, enfisema
pulmonar, rinitis, osteomalacia, y afecciones cancerígenas.
El comité mixto FAO-OMS recomienda una ingesta
máxima semanal entre 0.0067 y 0.0083 g/kg.
Niveles superiores a 1 ppm de As en alimentos se
consideran potencialmente peligrosa. La afinidad
del As por los grupos -SH de algunas proteínas
tisulares afecta sistemas enzimáticos esenciales
del metabolismo celular. La intoxicación
con As se manifiesta por degeneración grasa
del hígado, hiperhemía, y hemorragia
del intestino, problemas renales, neuropatías
axonales, cambios cutáneos, irritación
de las mucosas, anemia y/ o leucopenia, problemas
respiratorios, gastrointestinales, cardiovasculares
y nerviosa. |
Una importante fuente de contaminación
de los suelos y cultivos de la Sabana de Bogotá,
ha sido el uso tradicional y continuo de las aguas del Río
Bogotá y sus afluentes con fines de riego, especialmente
en las zonas hortícolas. Como lo indica la composición
de sus aguas y la alta concentración de metales pesados
como el cadmio, plomo, mercurio, arsénico, níquel,
etc., que son añadidos diariamente con el riego a
los suelos y a través de ellos a los cultivos.
Los suelos de seis zonas hortícolas de la Sabana
de Bogotá (Cundinamarca) tradicionalmente regadas
con las aguas altamente contaminadas del Río Bogotá,
fueron muestreados por los autores con el fin de determinar
las cantidades de Cd y As acumuladas en ellos. Y la cantidad
de estos elementos que pueden ser acumuladas en las partes
comestibles de tres hortalizas diferentes: Lechuga (Lactuca
sativa), pepino (Cucumis sativus) y zanahoria (Daucus caraota).
RESULTADOS:
| Tabla: 1 Contenido
total de Cd y As de los suelos de las seis zonas hortícolas
muestreadas (serie río Bogotá, promedio
de tres repeticiones) |
| Zona Hortìcola |
Profundidad cm. |
Concentraciòn
de Cd en ppm |
Concentraciòn
de As en ppm |
| 1 |
0-30
30-60 |
2.0
1.2 |
8.3
9.0 |
| 2 |
0-30
30-60 |
1.6
1.4 |
7.8
6.4 |
| 3 |
0-30
30-60 |
1.35
1.15 |
8.4
6.6 |
| 4 |
0-30
30-60 |
1.05
1.0 |
8.7
7.7 |
| 5 |
0-30
30-60 |
1.8
1.3 |
12.5
8.9 |
| 6 |
0-30
30-60 |
0.95
0.65 |
6.8
5.8 |
| Tabla 2: Concentración de
Cd en la parte comestible de las tres hortalizas bajo
los diferentes de Cd y As en el agua de riego. |
| Niveles
de Cd (ppm) |
Niveles
de Cd en la parte comestible |
|
|
Lechuga |
Pepino |
Zanahoria |
| 0.1 |
7.17 |
1.42 |
3.20 |
| 1.0 |
10.17 |
1.77 |
4.28 |
| 10.0 |
31.22 |
3.50 |
8.66 |
| |
| 0.1 |
26.46 |
2.44 |
5.02 |
| 1.0 |
25.64 |
2.31 |
5.88 |
| 10.0 |
26.41 |
2.02 |
5.24 |
| Tabla 3: Concentración de
As en la parte comestible de las tres hortalizas bajo
los diferentes de Cd y As en el agua de riego. |
| Niveles
de Cd (ppm) |
Niveles
de Cd en la parte comestible |
|
|
Lechuga |
Pepino |
Zanahoria |
| 0.1 |
6.12 |
0.46 |
0.47 |
| 1.0 |
5.94 |
0.47 |
0.45 |
| 10.0 |
6.22 |
0.49 |
0.44 |
| |
| 0.1 |
0.97 |
0.04 |
0.073 |
| 1.0 |
3.82 |
0.141 |
0.358 |
| 10.0 |
13.50 |
1.256 |
0.944 |
La tabla 1 muestra el contenido
de Cd y As en los primeros dos horizontes (0-30 y 30-60
cm) de los suelos de las seis zonas de la cuenca del Río
Bogotá muestreadas. Las tablas 2 y 3 muestran
la acumulación de Cd y As en la parte comestible
de las hortalizas bajo diferentes niveles de Cd y As en
el agua de riego.
Los suelos estudiados muestran un proceso
de acumulación creciente de Cd y As resultado del
aporte que con el tiempo han hecho las aguas de riego del
Río Bogotá o sus afluentes.Con el incremento
en las aguas de riego de Cd y As aumentó la tasa
de acumulación en las hortalizas. La lechuga acumuló
mayores cantidades de Cd y As que la zanahoria y el pepino
respectivamente.Para las tres especies los niveles de acumulación
superan ampliamente los límites establecidos por
la OMS para los niveles de Cd y As permisibles en productos
alimenticios.Las concentraciones encontradas en los suelos
y en las partes comestibles de las hortalizas representan
un alto riesgo para la salud de los humanos y animales que
consumen estos vegetales.
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