LA CONTAMINACIÒN VISUAL. En el ámbito urbano no sólo contaminan los vehículos que emiten gases tóxicos o perturban el sistema nervioso con ruidos por encima de los decibeles permitidos. Hay otro tipo de contaminación que entra por los ojos, agresivamente, y se la conoce como contaminación visual, la cual surge a partir de la evolución natural de los medios de comunicación, especialmente de índole comercial, en una sociedad con un régimen económico de competencia, donde poco a poco y de manera desordenada los mensajes publicitarios se van multiplicando, superponiendo, hasta alcanzar una manifestación caótica y saturada de los objetos visuales, que se reflejan en el espacio público. CONTAMINACIÒN EN LOS ESPACION INTERIORES. Si un espacio interior se halla saturado
de fuentes de información, el resultado puede afectar
la capacidad de concentración. Muchas veces nos quedamos
parados frente a estantería de un supermercado, bombardeados
por la variedad de objetos y colores, sin saber o recordar
siquiera si queremos comprar algo de ese sector. Es como si
nuestro cerebro hubiera entrado en cortocircuito.
También constituyen un fuerte foco de contaminación visual las campañas políticas, principalmente cuando los anuncios se colocan en lugares prohibidos. La colocación de elementos publicitarios en el espacio público ocasiona una saturación que provoca una fuerte contaminación visual, además de aportar una serie de elementos físicos que se agrega a los ya existentes (árboles, señales de tránsito, columnas de iluminación, etc.) que terminan conformando un plano virtual sobre la línea del cordón que impide apreciar las fachadas, además de constituir una barrera de elementos que dificulta el desplazamiento peatonal. Este hecho es doblemente perjudicial, especialmente en zonas donde existen edificios de alto valor patrimonial e histórico.
CAUSAS DE LA CONTAMINACION
VISUAL
El problema se manifiesta principalmente a través de carteles que invaden hasta los rincones más inaccesibles, de todos los colores y formas imaginables, constituyendo potenciales riesgos para los ciudadanos y principalmente, para los automovilistas. Estos carteles producen diversos trastornos: en primer lugar, alteran el paisaje natural de la ciudad y deterioran su imagen, que queda escondida entre luces de neón y ofertas de productos variados. Además, sobreestimulan a quien los percibe, que se ve sumergido en un mar de anuncios de todo tipo. Y por último, pero lo más importante en cuanto a la seguridad, es que reducen la atención de los automovilistas y favorecen la posibilidad de accidentes de tránsito. La lógica indica que esos carteles son puestos para ser leídos por los automovilistas, y su lectura obliga a restarle atención al manejo. El peligro se multiplica cuando ello ocurre en una vía rápida, sobre todo cuando en las arterias donde, debido al alto grado de circulación vehicular, y por lo tanto, de potenciales consumidores, tienden a proliferar los nocivos anuncios publicitarios. CONSECUENCIAS DE LA CONTAMINACION VISUAL
No estamos, por supuesto, en contra de la
publicidad, pero creemos que ella debe realizarse bajo una
adecuada regulación que sirva para prevenir potenciales
abusos, y al mismo tiempo sancionar las irregularidades, otorgándole
adecuadas facultades y presupuesto al organismo contralor.
Es sin duda la autoridad municipal la responsable de brindar
una solución integral y efectiva a este tipo de problemas,
los cuales inciden directamente sobre la población
y el paisaje de la ciudad. Además es fundamental la modernización
del marco normativo, la toma de conciencia por parte de la
ciudadanía en general acerca del cuidado del espacio
público, y en especial de los dirigentes políticos,
los que son responsables en gran medida de abusos en materia
de publicidad. Es lamentable, y al mismo tiempo paradójico,
que sean las campañas electorales una de las principales
causas de contaminación visual urbana. Quizás
ha llegado la hora en que el ciudadano común castigue
con su rechazo a aquellos candidatos que, mediante la colocación
de carteles, pintadas, pasacalles, etc. atropella en forma
desmedida y en ocasiones violenta, al patrimonio público
que pretenden defender en sus discursos y plataformas CONTAMINACIÒN ACÙSTICA. La contaminación acústica es considerada por la mayoría de la población de las grandes ciudades como un factor medioambiental muy importante, que incide de forma principal en su calidad de vida. La contaminación ambiental urbana o ruido ambiental es una consecuencia directa no deseada de las propias actividades que se desarrollan en las grandes ciudades. La causa principal de la contaminación acústica es la actividad humana; el transporte, la construcción de edificios y la industria, entre otras. El término contaminación acústica
hace referencia al ruido como, un sonido molesto que puede
producir efectos fisiológicos y psicológicos
nocivos para una persona o grupo de personas. Técnicamente,
el ruido es un tipo de energía secundaria de los procesos
o actividades que se propaga en el ambiente en forma de ondulatoria
compleja desde el foco productor hasta el receptor a una velocidad
determinada, la cual disminuye su intensidad con la distancia
y el entorno físico. La contaminación acústica perturba las distintas actividades comunitarias, interfiriendo la comunicación hablada, base ésta de la convivencia humana, perturba el sueño, el descanso y la relajación e impide la concentración y el aprendizaje, y lo que es más grave, creando estados de cansancio y tensión que pueden degenerar en enfermedades de tipo nervioso y cardiovascular. Existe documentación sobre las molestias
de los ruidos en las ciudades desde la antigüedad, pero
es a partir del siglo pasado, como consecuencia de la Revolución
Industrial, del desarrollo de nuevos medios de transporte
y del crecimiento de las ciudades cuando comienza a aparecer
realmente el problema de la contaminación acústica
urbana. Las causas fundamentales son, entre otras, el aumento
espectacular del parque automovilístico en los últimos
años y el hecho particular de que las ciudades no habían
sido concebidas para soportar los medios de transporte, con
calles angostas y poco adecuadas. El ruido es un sonido que a determinada intensidad y tiempo de exposición produce daños (en algunos casos irreparables) en nuestra capacidad de audición, además de otras reacciones psicológicas y fisiológicas en nuestro organismo. PRINCIPALES CAUSAS DE CONTAMINACION POR RUIDO
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