| EL
ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL |
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El estudio de impacto ambiental (EIA) es
una herramienta de planificación, ordenamiento y toma
de decisiones de las acciones del hombre y/o la naturaleza
para preservar o mantener una oferta de bienes naturales para
el desarrollo sostenible de la sociedad.
El EIA busca identificar, describir, evaluar y controlar los
efectos que las acciones del hombre tienen sobre el medio,
incluyendo al hombre como agente principal que induce cambios
sobre el ambiente. El EIA es un instrumento legal específico
promulgado (numeral 11 de los Fundamentos de política
Ambiental del Decreto 99/93) con el fin adquirir un cuerpo
suficiente de conocimientos interdisciplinarios e integrales
para permitir o negar una variedad de modificaciones motivadas
por el hombre sobre los elementos ambientales del orden nacional.
Los objetivos de un EIA de un proyecto son:
- Identificar y describir los componentes del medio que
se verán afectados por el proyecto propuesto, bajo
condiciones existentes o sin el proyecto.
- Definir los efectos que el proyecto propuesto tendría,
incluyendo los efectos positivos y los negativos, los
directos e indirectos, a corto, mediano y largo plazo,
junto con una descripción de las formas específicas
con las cuales el diseño del proyecto minimizaría
los efectos adversos y maximizar los efectos positivos.
- Describir alternativas al proyecto propuesto, con las
cuales se podrían lograr los mismos resultados
deseados por el responsable del mismo, pero con una serie
de efectos ambientales menores, incluyendo una descripción
técnica y económica de los efectos asociados
con las alternativas.
- Plantear medidas de mitigación y/o compensatorias
de las acciones del hombre sobre el medio.
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La premisa básica de los EIA es que
el responsable del proyecto no tiene derecho a utilizar los
recursos en forma tal que la pérdida de bienestar público
o calidad de vida lograda con el proyecto sea mayor que la
ganancia del mismo; es decir busca que el desarrollo de un
proyecto se lleve a cabo con los mínimos daños
posibles del ambiente y que al mismo tiempo promueva el desarrollo
económico y social sostenidos.
La evaluación de los impactos se debe
basar en los siguientes puntos:
- Comparación con leyes, regulaciones o normas
establecidas.
Consultas con responsables de las decisiones relevantes.
Referencia o criterios prefijados, tales como zonas de
reserva, fenómenos espaciales o especies amenazadas.
- Consistencia con los objetivos políticos del
gobierno.
- Aceptación por parte de la comunidad local o
del público en general.
El plan de mitigación consiste en un conjunto de
medidas para prevenir, reducir, remediar o compensar cada
uno de los impactos adversos evaluados como significativos.
Si la evaluación de los impactos es significativa
se debe plantear el plan de manejo ambiental o el plan
de mitigación. Las medidas posibles de mitigación
incluyen:
- El cambio de los sitios, rutas, procesos, métodos
de operación, lugares para disposición de
desechos, cronograma o diseños de ingeniería
del proyecto.
- Control de la contaminación, tratamiento de
desperdicios, monitoreo, paisajismo, capacitación
de personal o educación del público.
- Oferta compensatoria de restauración de áreas
intervenidas o de recursos perjudicados, compensaciones
económicas a personas afectadas, concesiones en
otros temas o programas fuera de sitio para mejorar aspectos
del medio ambiente.
- Acciones de recuperación de paisajes y lugares
arqueológicos.
Se debe llevar a cabo un análisis
explícito de las diferentes alternativas, con el fin
de ayudar a que las opciones queden claras para los responsables
de las decisiones, para lo cual existen varias técnicas
analíticas:
- Análisis de costo/beneficio, donde todos los
factores son convertidos en valores monetarios y las acciones
son evaluadas por su efecto sobre el costo y los beneficios
del proyecto. Este análisis se complementa con
estudios de sensibilidad de costos.
- Explicación del curso de acción, la cual
se seguirá a partir de varios juicios de valor
muy amplios (por ejemplo que los impactos sociales sean
más importantes que los efectos sobre los recursos).
- Una matriz sencilla de indicadores ambientales versus
medidas de mitigación, la cual contenga breves
descripciones de las consecuencias de cada medida.
- Comparaciones cortas, donde se analicen brevemente
los efectos de una acción comparados con los efectos
de cada una de las demás acciones alternativas
(por pares).
- Análisis de transación de alternativas
en función del tiempo y la calidad de vida.
Un paso muy importante en el proceso del
EIA es la documentación del estudio y sus conclusiones,
con una presentación oportuna y adecuada de resultados.
El EIA generalmente contiene:
- Un resumen ejecutivo de los resultados del EIA.
- Una descripción detallada del proyecto en si,
junto con la decisión o las decisiones que el EIA
pretende apoyar.
- Una descripción del ambiente existente, línea
base o estado de referencia.
- Una evaluación de los impactos del proyecto
sobre el ambiente (en comparación con el ambiente
base sin el proyecto), junto con la forma de identificación
y predicción de estos impactos. Generalmente esta
evaluación comprende tres fases: sin proyecto,
con proyecto y con proyecto en operación.
- Una discusión de las opciones para mitigar los
impactos adversos y para adecuar el proyecto al ambiente
existente y un análisis de las diferencias encontradas
entre las diferentes alternativas.
- Una visión general de los vacíos o incertidumbres
en la información encontrados en la fase de predicción.
- Un resumen del EIA para el público en general,
el cual constituye la declaración del efecto ambiental
y es un documento conciso, fácil de leer, con referencias
cruzadas o documentos de respaldo, las cuales se incluyen
en un apéndice
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