

El cultivo de plantas que son materia prima para
la producción de drogas narcotizantes, es una actividad que genera
problemáticas sociales, políticas y económicas de inmensas proporciones.
Colombia ha sido un país discriminado por su producción a gran escala
de cocaína, de amapola y marihuana en menor escala, por los antecedentes
que dejó el narcotráfico, y por miles de "mulas" que son capturadas
cada año en diversos aeropuertos del mundo. En los países europeos,
lejos de un conocimiento de las necesidades reales de nuestra población,
de la terrible encrucijada que tejen los cultivos ilícitos y la
violencia, comienza a darse un fenómeno generalizado de rechazo
a las personas de nacionalidad colombiana. Mientras tanto, Estados
Unidos plantea y financia políticas egoístas, perjudiciales y altamente
destructivas. Antecedentes
A comienzo de la década de los setentas, las producciones
agrícolas del país comenzaron a sufrir los efectos de nuevas políticas
internacionales que permitían estabilizar los precios internos en
países industrializados ricos, pero no en los países del Tercer
Mundo. Se impone entonces la política del desarrollo empresarial
de la agricultura en términos de revolución verde, que excluía poco
a poco al campesinado libre. Las políticas posteriores de globalización,
de apertura al mercado libre mundial, y de sometimiento a las mercancías,
ofertas y tecnología de las transnacionales que dominan el campo
de los agroquímicos, las semillas y los alimentos, terminaron anulando
el potencial competitivo del campesino (Mejía, 1999).
Por otra parte, los primeros traficantes de coca
provenían de Medellín e inicialmente participaban en el contrabando
de cigarrillos, whisky y relojería. Al comienzo obtenían la cocaína
del Ecuador, pero posteriormente adoptaron las técnicas de procesamiento
y promovieron los cultivos en regiones selváticas del Caquetá para
evitar la compra de la hoja. La amapola aparece en el Valle del
Cauca a finales de la década de los ochenta y se extiende a varios
departamentos gracias al financiamiento del narcotráfico. La marihuana,
provenía de grandes siembras en la Sierra Nevada de Santa Marta;
había tenido su bonanza hacia 1977, pero inmediatamente se inicia
el desplome de los precios porque Estados Unidos comienza a ser
autosuficiente (Defensoría del Pueblo, 2000). Actualmente este país
es primer productor mundial, y la droga es producida además en Canadá
y varias naciones europeas.
Durante toda la década de los ochentas los grandes
capos se beneficiaban de un mercado estructurado y perfectamente
organizado: cultivos extensos, laboratorios sofisticados de procesamiento,
importación de insumos precursores, y exportación del producto final
a través de redes apropiadas de distribución (Mejía, 1999). Pero
durante los años siguientes, con la neutralización de estas mafias
se produjo la "atomización" del narcotráfico. Las guerrillas de
la selva se anotaron diversos éxitos a su favor en el proceso de
cocainización de la economía colonizadora: de un lado, al ascender
a un cierto grado de poder ejecutivo regional, pudieron captar simpatías
del colono al arbitrar las relaciones de éste con el narcotraficante,
y, de otro, fundaron el impuesto de gramaje como fuente financiera,
impuesto que ahora se extiende a los precursores y en especial al
dinero o capital de compra de la pasta o base (Mejía, 1990). Actualmente
existen dos frentes de acción (Defensoría del Pueblo, 2000):
-
Los cultivos de subsistencia, en los que
participan campesinos, indígenas y colonos, que alternan coca
o amapola con otras plantaciones de su parcela para complementar
sus ingresos familiares.
-
Los cultivos comerciales, son financiados
por el narcotráfico, la guerrilla y paramilitares, y están conectados
a redes de comercialización y distribución.
La coca está reportada en 19 departamento del país.
Los departamentos con mayor extensión en cultivos de cocaína son
Putumayo, Guaviare y Nariño (ver fig). Se estimó que durante el
2000 se cultivaron 103.000 Ha, de las cuales sólo Puerto Asís (Ver
Declaración de Puerto Asis link), en el departamento del Putumayo,
representaba el 15%. La extensión de área cultivada se ha quintuplicado
desde 1984
Aunque la extensión de amapola se había reducido
drásticamente entre 1994 y 1995, en el 2000 ya se reportaban más
de 10 mil hectáreas cultivadas, concentradas en 9 departamentos.
La marihuana también muestra actualmente una ligera tendencia al
aumento. Los datos publicados por la Defensoría del Pueblo, sugieren
que los cultivos ilícitos siguen aumentando aunque desde 1996 se
ha dado un proceso intensivo de fumigación.
El impacto ambiental ocasionado por el cultivo
y procesamiento del producto, y por la aplicación de herbicidas,
es discutida en contaminación.

Plan Colombia
El Plan Colombia consiste en la entrega de 1550
millones de dólares al país por parte de los Estados Unidos, con
el fin de realizar una inversión significativa en la erradicación
de cultivos ilícitos. Este acto toca profundamente muchos hilos
esenciales de la problemática colombiana, y su realización representaría
consecuencias de tal magnitud, que podría conllevar a la multiplicación
de los conflictos socio-económicos que ya de por sí desestabilizan
al país. Se proyecta cumplir el objetivo mediante dos estrategias:
- La dotación necesaria de entrenamiento y armamento para que
el ejército pueda destruir sitios de cultivo y laboratorios.
- Mediante el empleo de fumigaciones químicas y biológicas.
Cualquiera de las dos alternativas recibe fuertes
arremetidas por parte de la población civil, congresistas, analistas
e indígenas. Como vimos anteriormente en la actualidad, buena parte
de quienes cultivan coca o amapola son familias desplazadas por
la violencia, cuyo sustento básico depende del narcotráfico, y a
las cuales la "apertura económica" anuló cualquier oportunidad de
competir en la comercialización de productos agrícolas como papa
o maíz. Cualquier forma de erradicación, sin que estas personas
reciban una alternativa real que abarque sus necesidades básicas,
resultaría en pobreza y más desplazamientos.
- Distribución del Monto. La Distribución de la solicitud
presupuestal adicional 2.000-2.001 presentada por el presidente
Clinton al Congreso de E.U. es la siguiente: 47% del dinero
destinado a helicópteros y un Batallón Antinarcóticos; 26.7%
a interdicción marítima y aérea; 7.5% a la Policía Nacional
para la lucha antinarcóticos; 11% en desarrollo alternativo
y 7.4% en el fortalecimiento de la justicia y la democracia.
En total, más del 80% son acciones armadas y de erradicación.
La meta para el año 2007 es reducir en 20% las zonas de tránsito
y en un 30% las áreas fuente o sitios de cultivo y producción.
- Fumigación. Esta técnica además de eliminar los cultivos
ilícitos, causa daños a gran escala en cualquier especie vegetal
y contamina los cursos de agua de los cuales se abastecen las
poblaciones cercanas. El disturbio de las selvas con contaminantes
de este tipo conllevaría a una reacción ecológica en cadena
y a la pérdida de biodiversidad en flora y fauna. Los herbicidas
químicos y biológicos, aunque confiables de acuerdo a Estados
Unidos, podrían resultar altamente peligrosos (ver link herbicidas).
Por otra parte, el proceso intensivo de fumigación, lo único
que causaría es la movilización hacia otros sitios donde pueda
comenzarse de nuevo la deforestación y el cultivo (ver links
contaminación y degradación antrópica del suelo). Los datos
existentes desde 1994, demuestran que el crecimiento del área
cultivada de coca, aumenta cada vez más aunque se intensifiquen
los procesos de fumigación (Defensoría del Pueblo, 2000)



-
Beneficios netos de los cultivadores. Existe
la creencia por parte de Estados Unidos, de que los cultivos,
los laboratorios de procesamiento, y el tráfico interno son
una fuente independiente de drogas y de ingresos que fortalece
al narcotráfico. Cabe mencionar que si un kilo de cocaína en
Norteamérica o en Europa cuesta aproximadamente de 100 a 150
veces lo que cuesta ese mismo kilo en Colombia, entonces el
narcotráfico es próspero gracias a la capacidad de introducir
las sustancias en éstos países. Es decir, que si se eliminaran
los cultivos y los laboratorios en Colombia, el narcotráfico
puede perfectamente abastecerse de pasta de coca peruana, o
de cualquier otro país suramericano, sin que haya una disminución
notable de las ganancias. De hecho, por cada 1000 pesos que
paga el comprador de coca en el exterior, el campesino colombiano
sólo recibe 6.2 pesos.
-
Acuerdos de la ONU 1998. El Acuerdo Mundial
contra las Drogas Ilícitas promulgó que el contexto de la erradicación
de los cultivos ilícitos se enmarca dentro de una gran cruzada
mundial integral y de pleno respeto a los derechos humanos.
Aprobó el Plan de Acción sobre Cooperación Internacional para
la Erradicación de Cultivos Ilícitos para la Producción de Drogas
y Desarrollo Alternativo, basado en la necesidad de emplear
el desarrollo alternativo como una herramienta para solucionar
el problema de cultivos ilícitos en los países en desarrollo
(Defensoría del Pueblo, 2000). Aunque Colombia pactó con el
resto de países la puesta en marcha de dicho plan, el Plan Colombia
sólo destina el 11% de los recursos al desarrollo alternativo.
-
Beneficio a los Paramilitares. Dado que
el país no se han efectuado las investigaciones necesarias para
estimar hasta qué punto existe complicidad entre paramilitares
y ejército, la dotación de armamentos y equipos puede resultar
beneficiando conjuntamente a los dos grupos armados, y estimular
una guerra cruda y mucho más devastadora de lo que ha sido hasta
hoy.
-
Crimen Organizado. La posición actual de
Estados Unidos, actuando de lleno en los aspectos que involucran
a Colombia en el problema del narcotráfico, deja la sensación
de fracaso en su propio control del crimen organizado. La incapacidad
de intervenir un andamiaje que permite la entrada y lavado de
dinero procedente de narcóticos, que finalmente abastece el
contrabando de armas o cualquier otro producto, mueve casinos
y redes internacionales de prostitución. La desestabilización
que produce el narcotráfico en los sectores financieros, comerciales
e industriales, constituye la mayor preocupación de esa nación.
-
Declaración de Puerto Asís. El 8 y 9 de
septiembre de 2000, se realizó en Puerto Asís el Foro Sur Respuesta
al Plan Colombia. A dicho acto asistieron 325 participantes
en representación de las comunidades, líderes sociales, indígenas,
mujeres, niños, autoridades locales y departamentales de Valle,
Cauca, Caquetá, Nariño y Putumayo, ONG de derechos humanos y
medio ambiente. Las partes reunidas coincidieron en que "el
Plan (Colombia) enfatiza los instrumentos de represión que afectan
al eslabón más débil de la producción de la economía cocalera,
que son los pequeños cultivadores de coca y los recolectores
o raspachines ... las fumigaciones son la repetición de una
política fracasada que en nada contribuye a solucionar este
problema y sí promueve el desplazamiento de los cultivos hacia
zonas no intervenidas agravando los impactos ambientales". El
foro propuso una Propuesta de Acción de 17 puntos, entre los
cuales se destacan:
- Desarrollar un proceso de descentralización del debate
sobre el Plan de Acción que involucren veredas, municipios,
resguardos que a pesar de no tener cultivos ilícitos van
a resultar gravemente afectados por la aplicación de la
ofensiva del Plan.
- Exigir al Estado el cumplimiento de la 387 sobre desplazamiento
y la inclusión de los desplazados por fumigaciones para
brindarles atención integral.
- Crear veedurías comunitarias de los recursos del Plan
Colombia y sobre los efectos que éste va a producir.
- Implementar programas de capacitación en el sector Salud,
para la atención integral de la población desplazada por
las fumigaciones.
- Exigir del Estado y el gobierno nacional medidas efectivas
contra los grupos paramilitares que se van a fortalecer
con el modelo agroindustrial promovido por el Plan Colombia.
Herbicidas
Glifosato. Durante 1.999, fueron invertidos
10.000 millones de pesos en fumigaciones con glifosato; para ese
mismo año se había triplicado el cultivo de cocaína en el país.
Anualmente la Defensoría del Pueblo recibe quejas y reportes de
la población campesina e indígena, que certifican el daño constante
que el glifosato ocasiona en cultivos de maíz, arroz, plátano, piña,
yuca, hortalizas, legumbres y en pastos, entre otros. También se
ha reportado en Caquetá y Meta la muerte de animales y diversas
sintomatologías como dolor de cabeza, y en varios municipios del
país la contaminación de los cuerpos de agua (ver link impacto ambiental
herbicidas). Aunque no se ha comprobado científicamente que exista
una relación directa entre el glifosato fumigado y diversas afecciones
humanas, se sabe que a concentraciones mayores a 100cc. ya resulta
altamente peligroso. Dependiendo del tipo de suelo, el glifosato
puede ser absorbido y posteriormente tomado por las plantas. Por
ejemplo, se ha encontrado glifosato en fresas, moras azules, frambuesas,
lechuga, zanahoria y cebada después de su aplicación. Según la Organización
Mundial de la Salud, su uso antes de la cosecha de trigo para secar
el grano resulta en "residuos significativos" en el grano".
- En varios países desarrollados, el glifosato está clasificado
entre los primeros plaguicidas que causan incidentes de envenenamiento
en humanos. La mayoría de estos relacionados con irritaciones
dermales y oculares en trabajadores, después de exposición durante
la mezcla, cargue o aplicación del producto.
- A Se han reportado náuseas, problemas respiratorios, aumento
de la presión sanguínea y reacciones alérgicas. Médicos japoneses
han registrado casos de envenenamiento, la mayoría de ellos
por ingestión accidental de Roundup (nombre comercial del glifosato),
pero también por exposición ocupacional. Los síntomas de envenenamiento
agudo pueden incluir dolor gastrointestinal, pérdida masiva
de líquido gastrointestinal, vómito, exceso de fluido en los
pulmones, congestión o disfunción pulmonar, pérdida de conciencia,
destrucción de glóbulos rojos y daño o falla renal. Algunos
elementos que lo componen tienen potencial mutagénico, y por
lo tanto puede provocar cáncer a las personas expuestas.
- A Es tóxico en crustáceos, en peces y en lombrices de tierra,
y en la microflora del suelo. Afecta a aves, mamíferos e insectos.
No obstante las insistentes denuncias por parte
de la población sobre los daños y perjuicios relacionados al empleo
de herbicidas, por ser parte éste de un plan de prioridad nacional,
no puede exigirse licencia ambiental. Por otra parte, el Concejo
Nacional de Estupefacientes tiene autonomía para definir la política
antidrogas, y cuida por su estricto cumplimiento.

Para el caso específico de su función herbicida,
parece ser que el Roundup sólo elimina las matas jóvenes de coca,
ya que para secar las adultas se requerirían por lo menos tres fumigaciones.
Aunque el gobierno de Washington ha reconocido, finalmente, que
el glifosato, " evita la muerte real de las plantaciones", y que
"según se estima, sólo logra efectividad de erradicación en un 27.58%
de los cultivos", durante años apoyó firmemente el empleo del compuesto,
ya que era proporcionado por la casa Monsanto, en Estados Unidos.
No satisfecha con los considerables ingresos obtenidos por la venta
a países suramericanos, actualmente trabaja una nueva versión de
glifosato, más agresiva, y de entenderse, más nociva (Def, del P.
2000).
Bioherbicidas. Mucho es lo que se ha discutido
respecto al tema de suplantar al glifosato con bioherbicidas. Una
de las especies más mencionadas es el micopatógeno Fusarium Oxysporum,
del cual se trabaja en la creación de una raza para el control de
la coca (Agricultural Research Service del USDA -US Departament
of Agriculture, en Beltsville, Maryland). Existen indicios de que
dicha cepa ya ha sido probada clandestinamente en Perú: en cercanías
a un laboratorio de Investigación de la DEA, en Santa Lucía se ubicó
el foco de dispersión de una variedad de Fusarium que causó la epidemia
en cultivos que los campesinos denominaron "seca-seca".
- La variabilidad genética de un patógeno cualquiera le permite
un amplio rango de adaptación. En EEUU, la Agencia de Protección
Ambiental de Florida se opuso enfáticamente al empleo de F.
oxysporum. El director de dicha agencia afirmó que "No sólo
es difícil, si no imposible, controlar las dispersiones de Fusarium.
Los hongos mutados pueden causar en enfermedades en un gran
número de cultivos". La infestación de Fusarium oxysporum en
cereales ocasionó la muerte de miles de personas en Rusia a
fines de la segunda Guerra Mundial.
- En cuanto a la selectividad de la variedad Erythroxylum de
dicho hongo, que se postula como el candidato a usar en la guerra
contra la coca, podría eventualmente atacar sólo las plantas
de coca. Pero siendo el tratamiento probado bajo condiciones
ex situ, no se tiene ninguna seguridad de que las condiciones
medioambientales del suelo, micro y macroclimáticas, y la vegetación
de entorno, no produzcan una alteración del comportamiento esperado,
y en el peor de los casos, favorezcan la dispersión de Fusarium
a manera de plaga. Los científicos norteamericanos afirman que
esta variedad sólo atacará plantas que pertenecen al género
Erythroxylum, del cual hace parte la coca. Si se tiene en cuenta
que de 283 variedades de coca conocidas, sólo 2 son usadas para
la extracción de la materia prima de la cocaína, asumiendo que
la especificidad del hongo sea correcta, se eliminarían 281
variedades, las cuales pueden tener importancia medicinal, alimenticia
y religiosa para las comunidades indígenas (Def. del. P. 2000).
- Talvez el aspecto más importante a considerar sobre F. oxysporum
es su alta tasa de permanencia en el suelo. Una vez dispersado,
las esporas del hongo pueden permanecer almacenadas en el suelo,
conservando su viabilidad durante 20 años o más. En otras palabras,
de ser aplicado y resultar comportándose como plaga, no habría
modo de erradicarlo totalmente a corto plazo.
- F. oxysporum es considerado un patógeno humano, entrando
al organismo con la respiración y la ingestión de alimentos
que lo contengan. Una vez diseminado en órganos como los pulmones,
riñones, aparato gastrointestinal, ojos y cerebro, los riesgos
de mortalidad son del 51.6%.
- Tebuthiurón. Es un herbicida de amplio espectro, es
decir, destruye indistintamente la vegetación sobre la que cae.
Devasta bosques primarios y secundarios y elimina la capa orgánica
del suelo (Pinillos, 1996). Estados Unidos sugirió pruebas experimentales
en Colombia para su empleo en cultivos de coca, mientras el
fabricante del compuesto advirtió acerca de su incontrolable
toxicidad.
- Otros herbicidas comunes son el Imazapyr, Diuron, Triclopyr,
Bromacil, Picloram y la Hexazinona; de éstos sólo el Triclopyr
es de menor espectro (selectivo) y tiene un grado mínimo de
residualidad en el suelo (algo más de mes y medio).
Entre 1997 y 1999, la Defensoría del Pueblo recibió
denuncias del empleo de Tebuthiurón y de Imazapyl (otro herbicida
de amplio espectro) en el departamento de Putumayo. El Concejo Nacional
de Estupefacientes y el Ministerio del Medio Ambiente, reconocieron
que se habían empleado estos compuestos sólo durante una fase experimental.
Es necesario resaltar en el presente documento, la actitud irresponsable
de estos dos estamentos. No es necesario probar experimentalmente,
en los campos de nuestro país, compuestos cuya alta toxicidad ya
ha sido ampliamente demostrada en otros países. Un descalabro de
tales proporciones, puede traer consecuencias tan nefastas, como
imposibles de reparar.
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