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Una vez aclarado el objetivo de una entidad económica
y de sus administradores, cabe analizar el objetivo final de la
contabilidad. Pues bien, el objetivo de la contabilidad es generar
y comunicar información útil para la toma de decisiones
oportuna de los diferentes usuarios de la misma. Es conveniente
aclarar que uno de los datos más importantes para la contabilidad
y de la cual es conveniente informar, se refiere a la cuantificación
de los resultados (beneficios netos) por la realización de
la prestación de servicios a los clientes y su correspondiente
efecto en el valor de la entidad económica.
LA CONTABILIDAD COMO HERRAMIENTA
ESTRATÉGICA
La empresa de hoy no puede ser competitiva si no
cuenta con sistemas de información eficientes de todo tipo,
incluyendo un sistema de contabilidad.
Ante un ambiente de globalización, donde
la competencia es intensa entre todo tipo de organizaciones, del
tamaño que sean, se necesita un flujo de datos constante
y preciso para tomar las decisiones correctas y llevar a la entidad
al logro de sus objetivos.
Sin la información proporcionada por la
contabilidad sería punto menos que imposible tomar las siguientes
decisiones:
- ¿A qué precio vender los productos?
- ¿A qué precio es conveniente comprar la materia
prima?
- ¿Cuánto cuesta lo que vendo?
- ¿Cuánto gasto para vender?
- ¿Cuánto es el costo de administración?
- ¿Cuánto cuesta el dinero que se pidió
prestado?
- ¿Cuándo debo pagar por los recursos que necesito
adquirir?
- ¿Cuánto se supone que deben generar como rendimiento
dichos recursos?
- ¿Cuánto dinero, si es necesario, debo pedir
prestado?
- ¿Qué capacidad de pago puedo tener?
- ¿Cuánto está ganando o perdiendo la empresa?
- ¿Cuál opción de financiamiento es más
conveniente?
- ¿Cuánto se puede repartir como utilidades a
los accionistas?
- ¿Cuándo es conveniente pedir un financiamiento
adicional?
- ¿Cuánto valen las acciones de los socios?
- ¿Cuál es la situación financiera de la
compañía?
- ¿Es recomendable vender una parte de las acciones a
nuevos socios?
Lo anterior es tan sólo una breve muestra
de los diferentes tipos de decisiones que se pueden tomar basándose
en la información proporcionada por la contabilidad. Vale
la pena aclarar que, desde ese punto de vista, la información
no es un fin en sí mismo. El fin de la contabilidad no es
tan sólo generar la información, sino que ésta
sea aprovechada para lograr la misión del negocio y para
realizar los objetivos, planes y proyectos de los diferentes usuarios
de la misma, tanto internos como externos.
Sólo así se puede dar a la contabilidad
un sentido y un uso verdaderamente útil, un uso estratégico.
Tan pronto como se le dé este tipo de uso a la contabilidad,
se percibirá inmediatamente que la contabilidad estará
apoyando o será de hecho una clara herramienta de competitividad
para los negocios.
La magnitud del valor de la información
es incalculable, ya que aquellas empresas que cuenten con la mayor
cantidad y calidad de datos, podrán tomar las mejores decisiones.
Es decir, la información es una herramienta de competencia
que marca la diferencia a la hora de realizar acciones que impactarán
en la salud financiera de una organización.
Supongamos una situación muy común
hoy en día: existen dos, tres o más empresas que producen
o venden los mismos productos o servicios. A los clientes les interesan
cuatro atributos de lo que compran: precio, calidad, servicio y
tiempo de entrega. Qué pasaría si una de las empresas
tiene problemas en el flujo de información:
- Acerca de la determinación del costo del producto
y no está disponible, por lo tanto se le asigna uno no
exacto.
- Sobre el control de calidad y por lo tanto produce bienes
defectuosos.
- Acerca de las necesidades del cliente y su grado de satisfacción,
resultando en una pérdida del mercado.
- Sobre la fecha estimada de entrega del bien a vender y proporcionando
como resultado una entrega tardía o inoportuna.
Sus clientes se irán con otras empresas
que puedan cubrir sus expectativas.
Sin embargo, en una empresa donde la información
antes mencionada es preparada correctamente y llega a las manos
de las personas que la necesitan, se pueden evitar los problemas
anteriores y, en consecuencia, mantener y ganar clientes. Es decir,
le sirve como herramienta estratégica para luchar contra
la competencia.
En síntesis, el ejemplo anterior permite
remarcar que la contabilidad proporciona la información para
que los usuarios internos y externos de una organización
tomen decisiones adecuadas con el objetivo de que la entidad económica
como un todo pueda competir en el contexto en que se desenvuelve.
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