La dualidad económica es, sin lugar a dudas, uno de los aspectos más importantes de la contabilidad financiera, toda vez que hace referencia a los recursos de que disponen las entidades y a las fuentes de donde provienen, lo cual nos coloca ante dos conceptos vitales para la adecuada comprensión de la situación financiera de la entidad: el origen y la aplicación de recursos, elementos que dan vida a dos estados financieros, el balance general y el estado de cambios en la situación financiera, ya que hablar del balance general, es hablar del activo, pasivo y capital a una fecha, y referirse al estado de cambios en la situación financiera es hablar de los cambios que experimentaron el activo, el pasivo y el capital en dos periodos, o sea, cuál fue su origen y cuál su aplicación.
La dualidad económica se constituye de:
La doble dimensión de la representación contable de la entidad es fundamental para una adecuada comprensión de su estructura y su relación con otras entidades.
A los recursos con que las entidades han de realizar sus actividades de negocios los conocemos y denominamos como activo.
Las fuentes de tales recursos pueden ser de dos tipos: externas e internas.
A las fuentes externas, que corresponden a las entidades que han entrega. do bienes o recursos a la entidad (activos) a cambio de un pago, las definimos como pasivo.
Y a las fuentes internas, integradas por los propietarios, dueños, socios y accionistas de la entidad, que igualmente han entregado bienes o recursos (activos) a la misma, a cambio de una ganancia o utilidad, los conocemos con el nombre de capital contable.
Lo que es importante tener en cuenta y entender, es que la dualidad de la entidad siempre se mantiene, pues si pensamos en principios o leyes como el que dice que toda causa tiene un efecto, o que a toda acción corresponde una reacción igual y de sentido contrario, y que nos encontramos ante una ecuación o igualdad matemática, podemos comprender sin lugar a dudas que cada vez que un recurso ingrese a la empresa, éste debe de proceder de una fuente ya sea externa o interna. Expresado en otros términos: cada vez que aumenten los recursos (activos), se experimentará indudablemente un aumento en las fuentes de dichos recursos, ya sean externas (pasivo) o internas (capital).
La fórmula original de activo es igual a pasivo más capital, la cual nos da la pauta para comprender los conceptos de origen y aplicación de recursos, toda vez que por tratarse de una igualdad, cada vez que uno de los miembros de la ecuación aumente, el otro lo hará inmediatamente y por el mismo importe; en el caso de que uno de los miembros de la ecuación disminuya, el otro también reconocerá ese efecto de disminución por el mismo importe; por ello, cada vez que aumente el activo, podemos estar seguros de que éste procede de un incremento ya sea del pasivo o del capital, o de ambos. Por tanto, podemos concluir que cada vez que se presenten aumentos de pasivo o capital (+P, +C), estaremos ante las fuentes u orígenes de los recursos, que estos recursos debieron de aplicarse en la entidad, y esta aplicación es representada por el aumento del activo (+A). Para demostrar lo anterior, veamos los siguientes ejemplos:
1. Se constituye como empresa La Dual, S.A., con una aportación inicial de sus socios por $100.000 en efectivo. Esta operación podemos representarla en la fórmula de la dualidad económica que muestra la igualdad de los recursos y sus fuentes.Observemos que ciertamente el aumento en el capital derivado de la aportación de los socios constituye la fuente o el origen de los recursos, y que esos recursos se aplicaron para aumentar el activo en el renglón de efectivo. Representada en un balance general.
2. Compra mercancías a crédito por $200.000.