Decíamos que la inflación puede ser entendida como el descenso del poder adquisitivo ocasionado por el alza sostenida y generalizada de los precios. El fenómeno inflacionario que afectó al país a finales de los años 70, ocasionó que los datos contenidos en los estados financieros preparados sobre la base del costo histórico perdiera significación para los usuarios de la misma, por ello, la CPC del IMCP, se dio a la tarea de realizar una serie de propuestas desde el año de 1979 por medio del Boletín B-7 ("Revelación de los efectos de la inflación en la información financiera") y posteriormente con la publicación en 1984 del Boletín B-10 ("Reconocimiento de los efectos de la inflación en la información financiera"), referentes a que los datos contenidos en los estados financieros permitieran reconocer tales efectos y que la información presentada mantuviera sus características de utilidad y confiabilidad.
Dada la importancia del fenómeno inflacionario y su impacto en la información financiera, se hacen estos comentarios, pero de hecho el estudio particular del reconocimiento de los efectos de la inflación corresponde a niveles superiores de estudio y en este momento nos concretaremos a hacer referencia a la normatividad establecida por el Boletín B-10.
Boletín B-10
El Boletín B-10, en su primera publicación, establece la obligatoriedad a partir de 1984 de dar reconocimiento a los efectos de la inflación en la información financiera.
Su objetivo es establecer las normas relativas a la valuación y presentación relevante de partidas, para lograrlo, establece que los estados financieros deben reflejar adecuadamente los efectos de la inflación en los siguientes renglones considerados altamente significativos:
Y como consecuencia de la actualización, los siguientes conceptos:
Adecuaciones
Primer documento (octubre de 1985).
Segundo documento (noviembre de 1987).