Autor: Javier Romero
Finalidad y objetivos de la contabilidad
Podemos decir que la contabilidad financiera es un medio a través del cual diversos interesados pueden medir, evaluar y seguir el progreso, estancamiento o retroceso en la situación financiera de las entidades, a partir de la lectura de los datos económicos y financieros de naturaleza cuantitativa, recolectados, transformados y resumidos en informes denominados estados financieros, los cuales, en función de su utilidad y contabilidad, permiten tomar decisiones relacionadas con dichas empresas.
Por lo tanto, se dice que la finalidad de la contabilidad financiera es producir t, comunicar información financiera comprensible, útil y confiable que sirva de base para la toma dc decisiones. Además de este propósito principal, la contabilidad financiera comprende lo siguientes tres objetivos generales, según una de las declaraciones normativas más recientes, establecidas en la Declaración de Conceptos núm. 1 del Financial Accounting Standard Board (FASB), a saber:
Asimismo, podemos decir que la contabilidad financiera también es utilizada como medio e instrumento de control interno, para informar sobre el correcto de los bienes y recursos de la empresa en las actividades de la misma.
De los objetivos listados en la figura 2.2, nótese que el primero, aunque es muy parecido al fin principal en lo que respecta a la toma de decisiones, más bien se refiere al uso de la información para determinar qué tan atractiva es la empresa como medio de inversión.
Esto se debe al hecho de que los inversionistas decidirán si la empresa les suministrará utilidades en el corto o largo plazo. Los acreedores tomarán la decisión de incrementar, disminuir o cancelar las líneas de crédito y los plazos, y los propietarios determinarán si reinvierten sus utilidades o las retiran.
El segundo objetivo es de vital importancia, ya que en la toma de decisiones, uno de los elementos más importantes es la información que se refiere a los flujos de efectivos presentes y futuros, derivados de las operaciones realizadas por la empresa, como la venta de mercancías, los cobros a clientes y otras entradas de efectivo por inversiones u otras transacciones, además de los flujos de salida de efectivo originados por compras de mercancías, pagos a proveedores y acreedores, pago de gastos e intereses, y otros conceptos.
Por ello, la contabilidad debe suministrar suficiente información para permitir a los usuarios determinar montos, oportunidad e incertidumbre de los flujos netos de efectivo de la empresa.
El tercer objetivo presenta una naturaleza más particular y tiene que ver fundamentalmente con fines o tipos particulares de información, los cuales son satisfechos mediante informes o estados financieros específicos.