La mayor de los balances financieros se disfrazan, revela encuesta
En Colombia, sólo uno de cada diez balances financieros reflejan la verdadera situación de las empresas, según una encuesta de EL TIEMPO y Napoleón Franco, realizada entre 103 contadores públicos de las cuatro principales ciudades del país.
Los ojos de analistas y autoridades del mundo entero están puestos en la confiabilidad de los estados financieros que presenta una empresa, tras conocerse que Enron, el gigante estadounidense, mostraba solidez en sus balances, cuando en realidad estaba desbaratándose por dentro.
Según los contadores, solo en el 10 por ciento de los casos los estados financieros reflejan fielmente la situación económica de las compañías.
La omisión de grandes o pequeños 'detalles' se hace, o bien para mostrar menores utilidades y así pagarle menos impuestos a la Dian, o bien para todo lo contrario: verse más saludables de lo que realmente son y así tener acceso a créditos.
La encuesta es solo una pieza del rompecabezas que se está armando en Colombia sobre la posibilidad de que existan balances maquillados en las compañías, bien sea por acción o por omisión, lo cual tiene un grave perjuicio para la economía.
Los balances desinflados significan menores recaudos tributarios. Y en el caso de los inflados, dificultan la misión de los organismos de control de prevenir descalabros antes de que sea muy tarde; afectan la confiabilidad de los bancos a la hora de otorgar créditos; les impiden a los inversionistas tener tranquilidad en el momento de adquirir papeles de una u otra compañía, cuando se trata de firmas inscritas en la bolsa de valores; y como si fuera poco, los empleados no pueden saber cuál es en realidad el futuro de la empresa para la cual trabajan.
Fuentes de la Superintendencia de Sociedades le dijeron a EL TIEMPO que "en el 90 por ciento de los casos de empresas que quieren acogerse a la Ley 550 o de Intervención Económica, es necesario solicitar revisión de la contabilidad".
En algunas ocasiones, las inconsistencias ocurren por descuido de los contadores o por diferencias en la interpretación de las normas, "pero en otros hay flagrante manipulación de los estados financieros".
No solo en las compañías que acuden a la Ley 550 hay dudas sobre las cifras. "Es extremadamente comun encontrar inconsistencias en los balances de todas las empresas vigiladas y tener que enviar visitas para revisar los libros de la firma", dice la misma fuente.
El año pasado, la entidad impuso 351 multas relacionadas con inexactitud en los balances y/o violación de diversas normas contables.
La situación que vive la Supersociedades se repite en las Superintendencias Bancaria y de Valores, donde es igualmente común devolver balances para que los administradores de las empresas o entidades financieras hagan los ajustes o aclaraciones pertinentes.
De acuerdo con una fuente consultada en la Superintendencia de Valores, "más o menos en el 80 por ciento de los casos se hacen observaciones a las notas de los estados financieros, en las cuales se les exigen mayores niveles de claridad y precisión. Permanentemente, donde observamos infracciones, aplicamos multas".