CAPITULO 2: conceptos básicos

CONTRATOS ÓN

El caso de la persona A nos muestra la dificultad del proceso de contratación. Y dichas dificultades derivan de varias formas de deficiencia en la información. Si la información pudiera obtenerse y si todas las transacciones se pudieran fortalecer a costo alguno entonces no habría problemas para la persona A. Al no presentarse este caso, entonces la persona A puede encontrarse con problemas como los siguientes:

 

SelecciÓn adversa o "informaciÓn oculta"

 

El primer problema que enfrentó la persona A es que no sabía dónde localizar a los especialistas, ni conocía sus verdaderas habilidades, ni tampoco sabía qué tan fiables eran. Para conocer todo esto, la persona A deberá dedicar tiempo. Sin embargo no va a poder buscar información ad infinitum, sin ningún tipo de límite; de lo contrario no haría otra cosa y la construcción nunca se llevaría a cabo.

Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo distinguir un buen y fiable especialista de uno malo ex ante? Este problema se deriva básicamente de que no puede saberse exactamente de antemano qué servicios específicos se requiere del especialista. Si el contrato entre la persona A y el especialista fuera claro y específico, entonces, la habilidad y la fiabilidad no serían un problema, ¿por qué?

Hay dos alternativas: o el especialista provee sus servicios tal y como los especifica el contrato y demuestra su habilidad y fiabilidad o, de lo contrario, no proporciona bien su servicio dada su incompetencia, lo cual acarreará una sanción.

Sin embargo, un especialista es valioso para la persona A precisamente porque no tiene el conocimiento para saber qué tiene que hacerse para proveer un buen servicio. Y la ausencia de este conocimiento le hará difícil a la persona A saber que credenciales se le debe pedir a la fuerza de trabajo potencial. Por tanto, todo especialista tendrá el incentivo para exagerar sus destrezas durante el proceso de negociación y los que realmente son hábiles trabajadores les será difícil demostrar su alto nivel a la persona A.

Este es el caso en que la información entre las diferentes partes es asimétrica y por tanto las transacciones entre partes conservarán dicha característica. El modelo de Akerlof (1970), Premio Nobel de economía en el 2001, expuso este problema por medio de su modelo de "cacharros".

Otro ejemplo es el de los seguros. Un vendedor de seguros no está tan bien informado acerca de las contingencias o posibles estados futuros como la persona que busca un seguro, por ejemplo, de salud. Los términos pactados por una compañía aseguradora pueden incluir algunos pedazos de información como la edad y la historia médica -información que puede adquirirse a bajo costo. Igual que en el caso expuesto por Akerlof (1970), las personas con buena salud encontrarán que los términos de los seguros serán desfavorables para ellos. Por ende, los más inclinados a tomar el seguro de salud serán los que sufren de mala salud.

Por tanto, tanto para la compañía aseguradora, como para los que quieren comprar un carro de segunda o como para la persona A, les será difícil distinguir entre buenos y malos riesgos, carros o especialistas, respectivamente.

 

Riesgo moral o "acciÓn oculta"

 

Volviendo al caso de la construcción, la persona A no sabe si se tomaron las medidas necesarias para saber si la ampliación realmente es segura. Mientras que el problema de selección adversa es un problema de no saber ex ante las dificultades potenciales, el problema de riesgo moral consiste en la dificultad de observar o deducir las acciones del proveedor.

Estudiemos el caso de una compañía aseguradora que promete dar un pago a una persona B si es víctima de robo. Hasta ahora hemos estudiado el caso de no saber con certeza si B está mintiendo a la hora de reclamar su seguro. El caso que nos atañe ahora es el de saber si B tuvo algo que ver con el robo. Es decir, el evento puedo que no haya sido independiente del comportamiento de B; es más, el comportamiento la persona B pudo haber incidido en dicho acto.

Los bienes muebles de una persona son más vulnerables si, por ejemplo, los deja desatendidos por largos periodos de tiempo y no compra unas buenas chapas de seguridad o una alarma. Esto sugiere que la compañía de seguridad está en su derecho de especificar dentro del contrato que la persona B debe tomar ciertas medidas de seguridad. La pregunta o el problema que surge es ¿cuál?

Es muy costos investigar las circunstancias que se requiere de B para establecer que acciones se requiere para desincentivar a los ladrones. Es más, una vez el contrato del seguro está firmado la persona B va a tener mucho menor incentivo de tomar las medidas necesarias para desincentivar a los ladrones.

El problema de poder verificar ex post si las acciones de una persona han sido compatibles con las cláusulas de un contrato es llamado riesgo moral. Demsetz (1969) lo define de la siguiente forma: "El riesgo moral es un costo relevante de producir seguros; no es distinto del costo que surge de la tendencia de las personas de holgazanear cuando su empleador no los está vigilando" (p. 167).

 

Racionalidad Limitada

 

Recordemos que uno de los problemas que tenía la persona A era la su inhabilidad de conocer todos los detalles y tareas que requiere de sus contratistas. Pero este problema no se soluciona ni siquiera cuando hay información simétrica. Es decir, es un problema más genérico y no sólo surge dado que la provisión del servicio por parte de uno/a va a depender seguramente de la provisión por parte de otro/a especialista.

El problema son las contingencias imprevistas que surgen a medida que la construcción se lleva a cabo. La capacidad de A de imaginar todas las posibles contingencias futuras en los contratos de cada especialista es obviamente limitada. Este es el problema llamado racionalidad limitada, estudiado por autores como Herbert Simon (1957, 1969, 1979) y Olivier Williamson (1975, 1985).

Dado que la racionalidad es concebida como seleccionar el mejor curso de acción para un objetivo específico. Y si conocemos la naturaleza de un juego, como por ejemplo, el ajedrez, sabemos que una decisión tomada (dadas todas las posibles variantes y partidas) es, al final de cuentas, una decisión que no es racional ¿por qué?

Los problemas de ajedrez son susceptibles de aplicar por medio de la razón, pero la complejidad del juego es tal que las decisiones son tomadas bajo condiciones de incertidumbre. Es por esto que el problema de la racionalidad limitada surge.

 

Especificidad de activos y el problema de "retenciÓn"

 

Cuando la situación es compleja y los contratos no son absolutamente incambiables ni perfectamente reforzables, habrá campo para ajuste a los términos contractuales a través del tiempo en respuesta al poder de negociación de los contratistas. Este es un problema muy serio en especial con las "transacciones-específicas".

A medida que va pasando el tiempo de construcción de la ampliación de la vivienda, el arquitecto cada vez acumula más conocimiento e información acerca de la circunstancias y preferencias de A, la naturaleza de la propiedad, las dificultades asociadas a la construcción, etc. Si A quisiera cambiar a su arquitecto por uno nuevo, el entrante no tendría acceso a la misma información y por tanto podría ser mucho menos efectivo mientras se toma el tiempo de aprender todo lo concerniente a la obra. Nótese que la inversión de A al contratar al arquitecto le ha permitido a éste acumular capital humano, que no es de A sino del arquitecto. Al notar esta acumulación, el arquitecto que con el capital humano acumulado puede caer en cuenta que él/ella tiene una ventaja frente a otros arquitectos y puede estar tentado a pedir un aumento de salario y, por ende, a incumplir su contrato original.

La clase anterior veíamos el problema de retención. Un agente es vulnerable a este tipo de fenómenos cuando, por ejemplo, el arquitecto a cargo de la ampliación de la vivienda (dada su acumulación de conocimiento especializado) decide pedir un excedente o "renta". Si no obtiene dicho excedente, amenaza con dejar la obra. En este caso el contratante fue afectado por una retención de activos.

Pero también, un contratista puede verse afectado cuando, por ejemplo, el plomero de la obra compra los materiales para llevar a cabo su labor. Si dichos materiales tienen poco valor en el mercado de segunda mano y son difícilmente utilizables en otras obras, entonces son activos físicos de transacción específica y cualquier excedente por encima de su precio constituye una renta. Ahora bien, el contratante A va a aprovechar para negociar a un precio menor estos materiales. El plomero va a estar en una situación débil para negociar que se mantenga los términos del contrato. En efecto, cualquier precio que le quieran pagar va a ser mejor que simplemente terminar el contrato.

¿qué pasa cuando existe una sociedad en que los efectos de la reputación son importantes?



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