Principales problemas y posibles vías de solución
Estas características son las que definen los tres problemas a los que tiene que enfrentarse el hombre actualmente. Dichos problemas son el hambre y la desnutrición, el desempleo y la contaminación. Para buscar soluciones viables, se han planteado múltiples opciones a las que los países y sus grupos económicos fuertes podrían acogerse y disminuir considerablemente el problema ambiental. Una de las posibilidades se basa en el actual crecimiento económico de algunos países del Asia suroriental. Según esta posibilidad, el crecimiento continuado del comercio mundial permitirá a los países del sur, con déficit de alimentos, producir y exportar bienes y servicios industriales, lo que les daría la posibilidad de adquirir cantidades significativas de alimentos. Estos métodos de producción intensiva se están adaptando a las necesidades actuales del desarrollo sostenible. Para que los alimentos lleguen a los países pobres expuestos a la inseguridad alimentaria, será necesario formular políticas nacionales eficaces que aseguren a la población pobre, tanto rural como urbana, mayores derechos a los alimentos mediante un acceso más amplio a éstos, gracias a la generación de ingresos y posibilidades de empleo, de acuerdo con lo expresado en Roma por la Cumbre mundial sobre alimentación (1996).
Otra de las posibilidades supone que los países pobres del sur deben aumentar de forma significativa su propia producción alimentaria, y hacerlo en tal manera que contribuya específicamente a eliminar la inseguridad en este aspecto. Se plantea una serie de mecanismos que ayudarían a que los problemas vitales del hombre se eliminaran con el paso del tiempo:
Estas posibles soluciones se fundamentan en la presencia de múltiples problemas, como se mencionaba anteriormente. Estos problemas se hacen más fuertes a medida que se va intensificando su presencia en diferentes zonas del planeta, con características similares y con las mismas posibilidades de mantenimiento, como ha sido su comportamiento en las dos últimas décadas. Uno de esos aspectos es la explosión demográfica, ya que según estadísticas, aproximadamente se calculan 100 millones de personas que se acomodan en el espacio terrestre actual de horma constante y sin tener un espacio determinado. Este problema es el mayor generador de los tres inconvenientes más comunes para el hombre, ocasionando altos niveles de desigualdad social aunada a un comportamiento negativo de la economía, redistribución ineficaz del ingreso y problemas de desempleo, hambre y contaminación del ambiente.
A pesar de los esfuerzos por desacelerar el crecimiento demográfico a nivel mundial, la población humana sigue aumentando, y crece también la presión sobre la tierra disponible para la agricultura, reduciéndose en todos los continentes. La adopción de la Declaración de Río durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992 por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas, ha confirmado la preocupación mundial por el medio ambiente y sus habitantes.
En casi todas las regiones, para aumentar la
producción de alimentos y la seguridad alimentaria se habrán
de buscar en el futuro procedimientos distintos a la conversión
en gran escala de hábitat naturales frágiles en tierras
de cultivo. Para esto, las naciones han aceptado compromisos jurídicamente
vinculantes en favor del desarrollo sostenible.