Subsecciones
Un sistema dinámico es BIBO estable si cualquier entrada acotada produce una salida acotada. En otras palabras, si ante entradas de valor fininto la respuesta (su valor absoluto) no tiende a infinito.
La figura
muestra que las funciones continuas cuyos valores absolutos crecen indefinidamente tienen sus polos en el semiplano derecho. Si una función de transferencia tiene uno de sus polos en esa zona la respuesta natural tenderá a infinito, independientemente del valor de la entrada, y por tanto el sistema sera inestable.
En consecuencia, para asegurar que un sistema dinámico lineal sea estable, todos los polos de su función de transferencia deben estar en el semiplano izquierdo. Basta con que un polo esté en el semiplano derecho para que el sistema sea inestable. Si existe un polo en el eje imaginario, es decir, en la frontera entre los semiplanos derecho e izquierdo, se dice que el sistema es marginalmente estable.
Dado que la estabilidad de un sistema dinámico está determinada por la ubicación de los polos de su función de transferencia, es decir por la ubicación de las raíces de un cierto denominador, planteamos ahora el siguiente problema:
¿Cómo determinar si las raíces de un polinomio como (5.15) están ubicadas todas en el semiplano izquierdo?
Antes de contestar esta pregunta, hacemos notar lo siguiente:
Para demostrar lo anterior, supóngase primero que (5.15) tiene sólo raíces reales, y por tanto puede factorizarse asi:
Si las raíces
son todas negativas, los términos
serán
todos positivos, y en general el producto
tendrá todos los coeficientes
positivos. De esta forma, los coeficientes de (5.15) serán
todos positivos o todos negativos, dependiendo del signo de
en
(5.16). Por esta razón, si
tiene coeficientes de signos diferentes o cero, necesariamente al menos un término
debe ser negativo, lo que implicaría que tendría al menos una raiz positiva (en el semiplano derecho).
Ahora supóngase que (5.15) tiene dos raíces complejas conjugadas:
El producto de los términos que tienen que ver con las raíces complejas es:
Si
, es decir si las raíces están en el semiplano izquierdo, (
5.18) tendrá sólo coeficientes positivos, y por tanto (5.15) tendrá todos sus coeficentes del mismo signo
(positivos si
es positiva y negativos si
es negativa).
Como consecuencia de lo anterior, si (5.15) tiene coeficientes de signos diferentes, o cero, podemos asegurar que tiene una o más raíces en el semiplano derecho o en el eje imaginario. Si por el contrario tiene todos los coeficientes de igual signo, es necesario realizar otro tipo de pruebas antes de establecer la ubicación de sus raíces. Una de esas pruebas se conoce como la prueba de Routh-Hurwitz, para lo cual es necesario primero construir un arreglo específico con los coeficientes de (5.15)
Dado un polinomio
como (5.15)
Es posible construir el arreglo de Routh de
a partir de los
coeficientes
que aparecen en (5.15). Para ello,
inicialmente construimos el arreglo que se muestra en la figura
5.3. A continuación, se completa el arreglo de Routh línea
por línea, siguiendo las siguientes indicaciones.
La figura 5.5 muestra las dos primeras líneas del arreglo de routh para (5.20)
Los valores de la línea correspondiente a
se calculan
asi:
Para la línea correspondiente a
se tiene:
Para la línea correspondiente a
:
Y para la línea correspondiente a
:
El resultado es el arreglo que se muestra en la figura 5.6
Es conveniente resaltar algunos aspectos de la construcción del arreglo
El criterio de Routh-Hurtwiz puede expresarse asi:
| Criterio de Routh-Hurwitz |
|---|
| El número de raíces de (5.15) en el semiplano derecho es igual al número de cambios de signo que se suceden en la primera columna del arreglo de Routh de dicho polinomio. |
Retomando el ejemplo 5.20, el polinomio (5.20) tiene dos
raíces en el semiplano derecho, ya que su arreglo de Routh (figura
5.6) tiene dos cambios de signo en la primera columna:
uno al pasar de
a
, y otro al pasar de
a
.
Miremos ahora el sistema realimentado de la figura 5.1.
La función de transferencia, y por lo tanto sus
polos, dependen de la variable
, como claramente se establece en
(5.5). La utilización del criterio de Routh-Hurwitz
permite establecer condiciones en la varible
para que el sistema realimentado sea estable. Esto podemos verlo mediante los ejemplos 5.5, 5.6 y 5.7:
La función de transferencia del sistema realimentado es
El arreglo de Routh para el polinomio del denominador
se muestra
en la figura 5.7.
Para que todas las raíces estén en el semiplano izquierdo, y por lo tanto el sistema sea estable, se necesita que todos los signos de la primera columna sean iguales, y por lo tanto:
Podemos concluir que para cualquier valor de
superior a
el sistema
será estable, y para cualquier valor menor que
será inestable. Justo
cuando
el sistema tendrá estabilidad Marginal.
La función de transferencia del sistema realimentado es
El arreglo de Routh para el polinomio del denominador
se muestra en la figura 5.8.
Para que todas las raíces estén en el semiplano izquierdo, y por lo tanto el sistema sea estable, se necesita que todos los signos de la primera columna sean iguales, y por lo tanto:
Podemos concluir que para cualquier valor de
en el intervalo
el
sistema será estable, y para cualquier valor por fuera de ese intervalo
será inestable. Justo cuando
o
el sistema tendrá
estabilidad Marginal.
Para que el sistema sea estable se necesita que todos los términos de la primera columna sean del mismo signo, por lo tanto deben cumplirse las siguientes dos condiciones
La segunda condición podría darse si tanto numerador como denominador son del mismo signo, sin embargo descartamos la opción de que ambos sean negativos, porque la primera condición impone que el denominador sea positivo, es decir las dos condiciones son:
La segunda condición se cumple si
o
. De estas dos
posibilidades descartamos la primera, debido a que
debe ser positivo. Por
lo tanto, aseguramos que el sistema sea estable si y sólo si ![]()
Debido a que los términos del arreglos de Routh se calculan como está indicado en (5.19), surge una dificultad cuando en la primera columna aparece un cero, pues para calcular los términos de las columnas siguientes será necesario dividir por cero. Tal es el caso del polinomio
Para calcular los términos de la siguiente columna sería necesario dividir por cero. Una estrategia para obviar este problema consiste en remplazar 0 por
, completar el arreglo, y luego analizar el límite cuando
tiende a cero por la derecha. En esas condiciones, el arreglo de Routh será como el que se muestra en la figura 5.11. Cuando
, el arreglo resulta ser como el de la figura 5.12, y por lo tanto el polinomio tiene dos raíces en el semiplano derecho.
Una dificultad mayor surge cuando todos los términos de una fila se hacen cero. Este hecho se conoce como la terminación prematura del arreglo, y está relacionada con polinomios cuyas raíces están ubicadas en forma simétrica respecto al origen, como por ejemplo cuando existen raíces en el eje imaginario. Tal es el caso del polinomio
La estrategia a emplear en este caso consiste en
escribir el polinomio
que se obtiene con los coeficientes de la fila inmediatemente superior a la que quedó con ceros; el orden del primer monomio está dado por el término a la izquierda de la línea vertical (
en el ejemplo) y el de los demás monomios se decrementa en dos:
El arreglo resultante se muestra en la figura 5.14
De acuerdo con la ecuación (5.5) los polos de la
función de transferencia de un sistema como el de la figura5.1 dependen del valor de
. El lugar geométrico de las raíces, o simplemente root-locus es el gráfico en el plano
de la ubicación de los polos de (5.5) conforme
varia de cero a infinito (
).
Se define también el root-locus complementario como el gráfico en el plano
de la ubicación de los polos de (5.5) conforme
varia de menos infinito a cero (
)
De tal manera que la función de transferencia del sistema realimentado es
Los polos de 5.22 estarán dados por
La tabla 5.3 muestra el valor de
para diversos valores positivos de
, según (5.23). La figura 5.15 muestra cómo varía la ubicación de los polos de (5.22): en rojo se muestra qué sucede al variar
de 0 a
es decir, lo que corresponde al root-locus; en azul se muestra el efecto de variar
de menos infinito a cero, lo que corresponde al root-locus complementario.

Si nos referimos a la ecuación (5.5), encontramos que
la condición para los polos de
será
Es importante hacer notar que la condición expresada en
(5.24) está dada en términos de la ganancia
de lazo abierto
en lugar de la función de transferencia del sistema
realimentado (5.5). Dado que
es un complejo,
(5.24) puede escribirse en términos de su magnitud y
ángulo:
De acuerdo con (5.25), si un valor
forma parte del
root-locus, entonces
o;
además, podemos saber cuál es
el valor de
que hace que la rama del root-locus pase justamente por
,
pues
; como
es positiva (estamos suponiendo
que
está en el root-locus) entonces
.
Si por el contrario,
forma parte del root-locus complementario, entonces.
o; el valor de
que hace que la rama del root-locus
pase justamente por
, será tal que pues
;
como
es negativa (estamos suponiendo que
está en el root-locus
complementario) entonces
.
De esta manera, podemos concluir que para valores de
menores que
siempre habrá un polo en el semiplano derecho, y por lo tanto el sistema será
inestable. Para valores
mayores que
todas las ramas del root-locus
están en el semiplano izquierdo, y por lo tanto el sistema será estable.
La figura 5.16 muestra los diagramas de Root-Locus y Root-Locus
complementario para (5.26). Nótese como una rama del root locus
complementario (en azul) viene desde
por el eje
real, y pasa del semiplano derecho al semiplano izquierdo. Esto significa que
para valores de
muy negativos el sistema realimentado tiene un polo en el
semiplano derecho y por lo tanto es inestable.
Sin embargo, conforme
aumenta y se acerca a 0 el polo que origina la
inestabilidad se desplaza a la izquierda, y en algún momento pasa al semiplano
izquierdo y por lo tanto el sistema realimentado deja de ser inestable. Para
determinar cuál es el valor de
en el que sucede esta transición, observamos
que la rama cruza el eje imaginario justo en
. De acuerdo con
5.25 tenemos:
![]() |
(5.27) |
La ecuación (5.28) establece cuál es el valor absoluto
de
que hace que la rama del root-locus complementario pase del semiplano
derecho al izquierdo. Como sabemos que se trata de valores negativos de
podemos establecer que para
el sistema realimentado es inestable,
mientras que para
es estable.
Si observamos ahora el diagrama de root-locus (en rojo)
observamos que existen dos ramas (simétricas respecto al eje horizontal) que
nacen en el semiplano izquierdo y pasan al semiplano derecho. Esto significa
que para valores pequeños de
el sistema realimentado es estable, pero a
partir de algún valor positivo de
se torna en inestable.
Las dos ramas cruzan el eje imaginario simultaneamente, asi que para determinar
el momento en el que sucede la transición basta con estudiar una de ellas.
Tomemos por ejemplo la rama superior, que cruza el eje imaginario en
. El valor de
en el que esto sucede puede determinarse empleando
5.25:
![]() |
(5.29) |
Según la ecuación (5.30) para
el
sistema retroalimentado es estable, y para
es inestable.
Combinando esta información con la que se obtuvo al analizar el root-locus
complementario puede concluirse que el sistema realimentado es estable si y
sólo si
![]()
La figura 5.15 ha sido construida a partir de la expresión exacta de la ubicación de los polos, dada por (5.23). No obstante, podría haberse empleado un método diferente, ya que existen varias reglas constructivas, que permiten trazar manualmente el root-locus y el root-locus complementario de funciones de transferencia de orden superior, con un alto grado de precisión.
Estas reglas constructivas, algunas de las cuales se han resumido en la tabla 5.55.4, se basan en la ecuación (5.5). En el ejemplo 5.11 se muestra cómo se emplean estas reglas.
Para trazar el diagrama de root-locus, comenzamos por ubicar en el plano
complejo los polos y ceros de
(figura
5.17(a)). De acuerdo con la Regla
, podemos definir
qué intervalos del eje real forman parte del root locus y cuales del root locus
complementario (figura 5.17(b)). Las reglas
y
nos permiten determinar si las ramas del eje real llegan o salen de los
ceros y polos de
(figura 5.17(c))
Según la regla
, deberán existir
ramas que van al infinito en el
root locus, y otras
ramas que vienen desde el infinito en el root locus
complementario. Estas ramas serán asíntotas a unas rectas que cruzan el eje
real en el centroide
, que según la regla
será:
Podemos calcular los ángulos de esas rectas siguiendo la regla
(figura 5.17(d))
|
|
RL | RLC |
| 0 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Con esta información podriamos trazar parte de las ramas que van o vienen al infinito (figura 5.17(e)), pero sería necesario emplear otras reglas, o programas de simulación, para obtener los diagramas completos (figura 5.17(f))
El análisis del lugar geométrico de las raíces permite establecer la ubicación de los polos de un sistema como el de la figura 5.1 conforme cambia el valor de
. Si estamos interesados en estudiar la estabilidad del sistema, debemos analizar los puntos en los cuales las ramas del root-locus y el root locus complementario cruzan el eje imaginario, pues es en ese punto en donde los polos pasan del semiplano izquierdo al derecho, o viceversa, y por lo tanto son los puntos en donde puede cambiar la estabilidad del sistema realimentado.
Además, el root-locus es simétrico respecto al eje horizontal, por lo cual basta con estudiar en qué momento las ramas atraviesan una de las dos mitades del eje imaginario, generalmente la mitad positiva.
Este hecho sugiere otra posibilidad de estudiar la estabilidad de los sistemas realimentados: En lugar de estudiar en dónde están ubicadas las ramas del root-locus en todo el plano complejo, centrar nuestra atención únicamente en el eje imaginario positivo, y detectar cuándo es atravesado por alguna rama del root-locus.
Recordemos que de acuerdo con (5.25) los puntos del plano complejo que forman parte del root-locus son tales que al evaluar en ellos la función
el ángulo del número complejo resultante debe ser
o o
o.
De acuerdo con lo anterior, los puntos en donde puede cambiar la estabilidad del sistema realimentado coincide con aquellos puntos
del eje imaginario en donde
Para encontrar cuáles son los valores de
que satisfacen (5.31) pueden trazarse los diagramas de bode5.5 de
y buscar gráficamente en el diagrama de fase cuáles son los puntos en donde el ángulo de
vale
o o
o, tal como se muestra en la figura 5.185.6.
Para determinar los valores de
en los cuales la rama del root-locus
atraviesa el eje imaginario, puede emplearse nuevamente
(5.25):
El valor de
puede leerse (en decibeles) en
el diagrama de bode de magnitud, tal como se muestra en la figura
5.18. A partir de ese valor, y empleando
(5.32) puede determinarse los valores de
para
los cuales una rama del root-locus atraviesa el eje imaginario (
en la
figura 5.18).
Las ecuaciones (5.31) y
(5.32) establecen dos condiciones que deben
cumplir los puntos
del plano complejo para formar parte del
root-locus o del root-locus complementario; una de las condiciones hace
referencia a la gananacia de
y la otra a su fase.
La idea de los márgenes de estabilidad consiste en suponer que
,
y explorar qué margen se tiene cuando se cumple una de esas condiciones:
Para el caso en que
, el margen de ganancia puede leerse (en decibeles) en los diagramas de bode como el valor negativo de la ganancia a la frecuencia en la que la fase es de
o.
Para el caso en que
, el margen de ganancia puede leerse (en decibeles) en los diagramas de bode como el valor negativo de la ganancia a la frecuencia en la que la fase es de
o.
Para el caso en que
, el margen de fase puede leerse en los diagramas de
bode como
o
, donde
es el ángulo a la frecuencia en la que la ganancia es de
.
Para el caso en que
, el margen de fase puede leerse en los diagramas de
bode como
, donde
es el ángulo a la frecuencia en la que la ganancia es de
.
La figura 5.19 muestra los Diagramas de Bode de
. Según (5.31) los puntos en los cuales puede cambiar la estabilidad del sistema realimentado son aquellos en los que el ángulo de
es
o o es
o.
Al observar la figura 5.19 notamos que el ángulo de
es
o para una frecuencia de
Hz, es decir para
. En esa frecuencia el valor de la magnitud de
es de
db, lo que significa que la magnitud de
, en decibeles, para la cual una rama del root-locus atraviesa el eje imaginario es tal que
, lo que equivale a:
También debemos buscar los puntos para los cuales el ángulo de
es
o. En la figura 5.19 se observa que el diagrama de fase es asintótico a
o, es decir, que para
el ángulo de
es
o. El diagrama de magnitud de
es asintótico a
db, lo que significa que la magnitud de
, en decibeles, para la cual una rama del Root-Locus complementario atraviesa el eje imaginario es tal que
, lo que equivale a:
Hemos encontrado los valores de
para los cuales un polo cruza el eje imaginario, y han resultado ser
y
. Esto significa que al variar
desde
hasta
, la estabilidad del sistema realimentado sólo puede cambiar en
y
. En consecuencia, podemos definir tres intervalos para
en los cuales la estabilidad es constante; para conocer la estabilidad de cada intervalo basta con determinar la de uno de sus puntos:
Como el denominador tiene coeficientes de signos diferentes al menos tiene una raiz en el semiplano derecho, y en consecuencia el sistema realimentado es inestable.
Las raices del denominador son negativas (
,
y
) , y en consecuencia el sistema realimentado es estable.
Para poder presentar el criterio de Nyquist, es conveniente recordar antes el principio del argumento, que puede explicarse a partir de la metodología gráfica para calcular el valor de una función compleja racional.
Supóngase una función compleja
que puede escribirse como una razón de
polinomios:
Al factorizar los polinomios, la ecuación (5.34) podrá escribirse como
![]() |
(5.35) |
Si se quiere calcular el valor de
para un valor específico de
,
digamos
, es decir, si se quiere calcular
, basta con remplazar
por
:
Cada uno de los paréntesis que aparecen en (5.36) puede
determinarse de forma gráfica, tal como se explica a continuación: La figura
5.20 muestra el diagrama de polos y ceros de una función de
transferencia
hipotética; en dicho diagrama se observa que el vector
corresponde al vector que va desde
hasta
. La magnitud y el ángulo de dicho vector pueden medirse en la gráfica, y correspondería al
primero de los paréntesis de (5.36).
De forma similar podría procederse con cada uno de los paréntesis de
(5.36), de tal manera que una forma de calcular la magnitud y el ángulo de
sería:
La figura 5.21 muestra dos planos complejos: en el primero de
ello se ha dibujado el diagrama de polos y ceros de (5.39);
este plano lo denominaremos plano s. En el segundo plano se ha dibujado el resultado de calcular
, y por eso lo denominaremos plano F.
Para obtener
y poder graficarlo en el plano
se ha empleado el
método gráfico en el plano
, y el resultado se ha trasladado, tal como se
señala en la figura 5.21.
Si ahora quisieramos calcular
no en un único punto
sino en todos
los puntos de una trayectoria cerrada del plano
, podriamos repetir el
procedimiento anterior en cada uno de los puntos de la trayectoria. Las figuras
5.22 y 5.23 muestran los resultados para dos
trayectorias diferentes que se han recorrido en el sentido horario. En ambos
casos se produce en el plano
otra trayectoria cerrada en sentido horario.
La principal diferencia entre las dos trayectorias seleccionadas es que la primera de ellas (figura 5.22) no encierra al cero de
mientras que la segunda (figura 5.22) sí lo hace. Como consecuencia de esto, en el primer caso la trayectoria cerrada que aparece en el plano
no encierra al origen, mientras que en el segundo sí lo hace.
Las figuras 5.24 y 5.25 muestran cuál habría
sido el resultado si
tuviera un polo en
en lugar de un cero, es
decir si
. En el plano
aparecen trayectorias cerradas que sólo encierran al origen si la trayectoria del plano
encierra al polo. Sin
embargo, debe resaltarse que el sentido de la trayectoria que encierra al origen es antihorario, lo que se explica observando que en la ecuación
(5.38) el ángulo de los vectores que van de polos a
tiene signo negativo.
Ahora bien, si la trayectoria hubiese encerrado varios ceros y varios polos,
cada uno de estos ceros habría contribuido en 5.36 con un
término que habría variado
o en sentido horario, mientras que cada polo lo haría con otro término que habría variado
o en sentido antihorario.
Otro detalle a tener en cuenta, es que si la trayectoria pasa por un polo de
, al calcularla en ese punto el resutado será
, y por lo tanto la trayectoria generada en el plano
no necesariamente será cerrada. Estos hechos pueden consignarse en el principio del argumento, que se presenta a continuación:
| Principio del argumento |
|---|
| Dada una función |
Nótese que la trayectoria de Nyquist recorre todo el eje emaginario y
regresa por una semicircunferencia de radio
, abarcando todo el
semiplano derecho.
Para el caso especial en que
tiene polos en el eje imaginario es
necesario modificar la trayectoria, tal como se muestra en la figura
5.26, mediante pequeñas semicircunferencias de radio
arbitrariamente pequeño
Si calculamos
a lo largo de la trayectoria de Nyquist
, el
resultado es una curva
. El criterio de Nyquist se deriva de aplicar
el principio del argumento a esta curva. Aplicando (5.40) se
tiene:
La ecuación (5.42) puede escribirse de otra forma, si se tiene en cuenta que:
Con estas consideraciones la ecuación (5.42) se convierte en
es la curva que resulta de calcular
a lo largo de la
trayectoria de Nyquist
, pero como
,
es
igual al diagrama de Nyquist de
desplazado a la derecha una unidad;
de tal manera que evaluar cuántas veces encierra
al origen es igual
que evaluar cuántas veces encierra el diagrama de Nyquist de el punto
. Por esta razón podemos convertir (5.43) en la forma
conocida como el criterio de Nyquist:
| Criterio de Nyquist |
|---|
| El número de polos en el semiplano derecho que
tiene un sistema continuo realimentado como el de la figura 5.1
, con |
|
|
| Para que el sistema realimentado sea estable debe tener cero polos en el semiplano derecho. |
El criterio de Nyquist también permite determinar qué valores puede tener
en la figura 5.1, para que el sistema realimentado sea estable. Para ello debe notarse que el diagrama de Nyquist de
difiere del diagrama de Nyquist de
sólo en la escala, es decir tienen la misma forma, pero el primero está amplificado respecto al segundo
veces. Observando el diagrama de Nyquist puede determinarse qué tanto debe amplificarse
para asegurar que no haya polos en el semiplano derecho.
Para estudiar los valores negativos de
que harían que el sistema fuera
estable, podríamos trazar el diagrama de Nyquist de
; sin embargo
esto no es necesario, ya que ese diagrama sólo puede diferir del de
en una rotación de
o, por lo tanto es suficiente con averiguar qué tantas
veces se encierra el punto
.
En esa figura se han destacado los puntos en los que el Diagrama de Nyquist
cruza el eje real (
y
). El número de polos que
tiene en el semiplano derecho es cero, de acuerdo con (5.45). De esta forma, el criterio de Nyquist, ecuación (5.44), establece que:
![]() |
(5.45) |
Evaluamos ahora la estabilidad para valores negativos de
Remitiéndonos nuevamente a la figura 5.29, observamos que podemos amplificar 6 veces el diagrama sin que cambie el número de veces que
encierra al punto
, lo que significa que para
el sistema sigue siendo estable. Si se amplifica por un valor mayor
a
el punto
resulta encerrado una vez por el diagrama, y por lo
tanto el sistema realimentado tendrá un polo en el semiplano derecho, es
decir, será inestable. En resumen, el sistema será estable para
.