Aunque cualquier caso de equilibrio de un cuerpo rígido se puede analizar y resolver por los métodos descritos anteriormente, hay situaciones especiales que merecen un análisis particular, ya que las conclusiones que se derivan de éste permiten solucionarlas de una manera más rápida y eficiente.
Cuando un cuerpo está sometido a dos fuerzas, o mas generalmente a fuerzas en dos puntos, para que esté en equilibrio, se necesita que las fuerzas en cada punto (o sus resultantes) sean de igual magnitud, sentido contrario y que su línea de acción pase por los dos puntos, [Fig. 1-31].
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Equilibrio
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No
Equilibrio
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Figura 1-31
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Figura 1-32
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Los dos primeros requisitos son necesarios para satisfacer la condición de que la sumatoria de fuerzas en cualquier dirección, por ejemplo AB, se cumpla y el tercero para que se cumpla la condición de que los momentos respecto de cualquier punto (A o B) sean cero. Es claro que si cualquiera de los tres requisitos no se cumple, el cuerpo no estará en equilibrio, [Fig. 1-32].
Cuando un cuerpo esta sometido a tres fuerzas, o mas generalmente a fuerzas en tres puntos no colineales, para que esté en equilibrio es condición necesaria que los tres puntos sean concurrentes, [Fig. 1-33]. De no ser así, no se cumplirá que la suma de momentos respecto a la intersección de dos de las fuerzas sea cero, [Fig. 1-34].
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Equilibrio
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No
Equilibrio
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Figura 1-33
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Figura 1-34
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Un caso especial se da cuando las tres fuerzas
son paralelas, el punto de concurrencia está en el infinito y entonces
el cuerpo sometido a tres fuerzas paralelas puede estar en equilibrio
si se cumplen las ecuaciones [1-19], [Fig. 1-35].
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Tipos de Apoyo |
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