El Electrocardiógrafo es un galvanómetro diseñado
para que muestre la dirección y magnitud de las corrientes
eléctricas producidas por el corazón. La corriente
eléctrica del miocardio posee múltiples direcciones
(vectores), la sumatoria de estos es registrada mediante electrodos
colocados sobre la piel en diferentes partes del cuerpo.
Para obtener un trazo de ECG de buena calidad, en primer lugar se le debe explicar al paciente, en forma rápida en qué consiste el examen y se le debe pedir su colaboración. La habitación o el lugar en donde se va ubicar al paciente debe ser confortable para que el paciente esté relajado y no presente temblor muscular, los cuales pueden interferir produciendo un trazo vibrado (aparición de oscilaciones pequeñas e irregulares en a línea de base. Si persiste la vibración se debe considerar la presencia de ansiedad, Parkinsonismo o hipertiroidismo).
Para disminuir el temblor corporal se puede cubrir al paciente para mejorar su temperatura corporal o colocar los electrodos de las extremidades en brazos o muslos donde el temblor es menor.
La posición ideal para tomar el ECG es con el paciente en decúbito supino, si el paciente presenta ortopnea, el registro se debe hacer con la menor elevación posible en la cual el paciente esté cómodo. Si es imposible acostarlo y debe permanecer sentado, debe colocar debajo de los pies periódicos o libros para evitar la interferencia de corriente alterna.
¿Cómo puede minimizar la incomodidad del paciente?