INTRODUCCION
El dolor lumbar y cervicobraquial, los dolores en los codos, las manos y las rodillas son un problema serio en la consulta médica general y especializada no solo por su alta prevalencia sino por sus características crónicas y las dificultades para su manejo.
Las enfermedades musculoesqueléticas comunes tienen alta prevalencia y se encuentran dentro de las causas más frecuentes de consulta médica en el nivel básico de atención en salud (1;2) solo superadas por las enfermedades respiratorias altas.
Tradicionalmente los textos y los programas de formación médica subestiman la mayoría de estos temas para dedicarle más tiempo a los casos clínicos inusuales o de baja prevalencia o a las enfermedades en las que se pueden estudiar mejor sus principios biológicos. En el currículo médico las enfermedades musculoesquéleticas mejor estudiadas son la artritis reumatoidea, la osteoartritis, la artritis gotosa y las enfermedades del tejido conectivo. Por el contrario los denominados reumatismos de tejidos blandos (bursitis, epicondilitis, neuropatías de atrapamiento), el dolor lumbar, la cervicobraquialgia, la patología de hombro y la osteoporosis entre otros, han recibido menor atención y han sido descuidados en los programas de medicina de pregrado y posgrado a pesar de que se ha demostrado una alta prevalencia así como su impacto económico y en la calidad de vida.
Las razones que generan desinterés en estos temas son varias. En muchas de las enfermedades musculoesqueléticas comunes, los eventos fisiopatológicos están mal definidos y tienen componentes multifactoriales dentro de los cuales los factores psicosociales no se ajustan bien al modelo tradicional de la enfermedad, influyendo en su evolución y no son bien manejados por el médico.
Se sabe que el dolor de origen musculoesquelético tiene dos componentes: el dolor nociceptivo y el dolor neuropático. El dolor nociceptivo tiene un origen estructural y fisiopatológico bien definido tal como ocurre en las enfermedades articulares inflamatorias, en las fracturas o en una hernia discal. El dolor neuropático que puede tener un origen al Sistema Nervioso Central o Periférico se refiere a la generación y transmisión anómala de señales dolorosas que no siempre están relacionadas con la noxa que originó el evento las cuales continúan transmitiendo sin la presencia del daño fisiológico o estructural. En modelos animales experimentales se ha demostrado la generación de estos impulsos nerviosos anómalos en el nervio periférico, la raíz y en la médula espinal. Sin embargo, aunque en el dolor neuropático debe existir una alteración biológica, los factores emocionales ocupan un papel fundamental. Este tipo de consideraciones se deben tener presentes en el momento de evaluar pacientes con dolores regionales musculoesqueléticos y pacientes con dolores difusos como la fibromialgia.
La tendencia actual de los programas de formación médica en todo el mundo es orientar las escuelas de medicina a los problemas de la comunidad. Para la mayor parte de las patologías musculoesqueléticas, el interrogatorio, la búsqueda de los signos de alarma de enfermedad inflamatoria o neoplásica y el examen físico detallado son suficientes para tener un diagnóstico e iniciar un manejo en el nivel básico de atención. En países desarrollados se ha entendido la importancia del manejo de las enfermedades musculoesqueléticas en el nivel básico de atención.(3) Recientemente la O.M.S. ha propuesto los temas esenciales de la medicina musculoesquelética que deben ser desarrollados en los programas de formación médica. Dentro de estos temas se incluyen las competencias básicas en evaluación clínica y diagnóstico (historia clínica, examen físico, habilidades médicas de actitud y comunicación), la detección de problemas específicos (urgencias y signos de alarma, problemas traumáticos y no traumáticos de las extremidades, problemas de columna, y problemas manifestados por síntomas) y el manejo de enfermedades musculoesqueléticas más significativas por su alta prevalencia o por su gravedad (fracturas, luxaciones, trauma de tejidos blandos, trauma raquimedular, enfermedades articulares inflamatorias y degenerativas, dolor lumbar y radiculopatías, enfermedades óseas metastásicas y tumores óseos primarios).(4)
La gran mayoría de condiciones clínicas relacionadas con patologías musculoesqueléticas comunes se pueden resolver en el nivel básico de atención solamente con recomendaciones del médico general y sin necesidad de exámenes complementarios. Los casos de enfermedades articulares inflamatorias y los dolores lumbares complicados y algunos síndromes dolorosos crónicos deberán ser atendidos en niveles especializados. Solo un porcentaje reducido de pacientes necesitarán la participación de otros servicios de apoyo tales como psicología o fisioterapia y en un número reducido de situaciones clínicas, los médicos generales necesitarán exámenes de diagnóstico especializados.
En este curso se revisarán algunos conceptos fundamentales del enfoque clínico para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades musculoesqueléticas de más alta prevalencia. Se presentarán unas guías para la evaluación clínica e interpretación de los estudios paraclínicos de los pacientes con dolor lumbar, dolor de extremidades inferiores, dolor cervicobraquial, síntomas sensitivos y debilidad.