El paciente debe recibir indicaciones
y recomendaciones claras tanto verbales como escritas acerca
del posoperatorio de su intervención quirúrgica
y del proceso de cicatrización. También debe
conocer la fecha e importancia de los controles.
El dolor posquirúrgico es de origen inflamatorio y generalmente se acompaña por los signos típicos: calor, rubor, pérdida de la función, dolor y tumefacción. El control del dolor en la mayoría de los pacientes se realiza con analgésicos antinflamatorios no esteroideos (AINES), buscando una posología de fácil manejo, alivio rápido del dolor y efecto analgésico prolongado, buena tolerancia local y sistémica, efectividad, mínimos efectos secundarios, baja toxicidad y ausencia de interacciones con otros medicamentos o sustancias. La vía de administración más frecuente es la vía oral. Dentro de las reacciones adversas comunes se encuentran, algunas molestias gastrointestinales como náuseas, vómito, diarrea, malestar y hasta formación de úlceras. A nivel renal los AINES pueden favorecer la retención de agua y sodio y disminuir la función renal. Otros efectos son la antiagregación plaquetaria y en ocasiones la inhibición de la síntesis de protrombina. El manejo de antibióticos en general está indicado para el tratamiento de infecciones establecidas (uso terapéutico) y para la prevención de infecciones (uso profiláctico). En Odontología y en Cirugía Oral existen situaciones específicas en las cuales está indicada la profilaxis antibiótica según los protocolos de la Asociación Americana de Cardiología: En la prevención de endocarditis bacteriana, de infecciones de prótesis valvulares, de infecciones en pacientes trasplantados e inmunosuprimidos. Por tanto el uso de antibióticos pre y/o posquirúrgicos sin justificación clara estaría contraindicado por el riesgo de propiciar resistencia antibiótica. El paciente no debe suspender los medicamentos prescritos con anterioridad por otros profesionales a menos que sea estrictamente necesario durante el pre, intra o posoperatorio. Los antisépticos y la higiene oral con cepillo y crema dental, durante el período posterior a la cirugía, son importantes en la cicatrización. Los medios físicos antinflamatorios como el hielo local durante las primeras 48 horas del posoperatorio y el calor húmedo posterior, deben ser explicadas detalladamente para evitar efectos adversos. Usualmente se indica dieta líquida fría el
día de la cirugía y posteriormente dieta blanda
a tolerancia.
Es posible que ocurra un sangrado leve, horas después de la intervención, el cual es fácilmente controlado con gasas a presión, colocadas sobre la herida quirúrgica durante 30 a 40 minutos. Si persiste es necesario hacer una revisión de área intervenida. |