En la valoración radiográfica
de dientes retenidos, incluidos o impactados en el maxilar
inferior se debe analizar:
- La profundidad de la retención medida con relación
al plano oclusal o a la apófisis alveolar.
- La inclinación del diente comparada con la línea
media y con el eje axial del diente erupcionado adyacente
- La longitud, forma, dirección y número
de raices.
- Grado de calcificación radicular.
- La forma y tamaño de la corona.
- El espacio del ligamento periodontal.
- La posibilidad de anquilosis.
- Reabsorción de dientes contiguos.
- La relación con la rama ascendente del maxilar.
- El espacio entre la cara distal del segundo molar y
el borde anterior de la rama, comparando este espacio
con el ancho mesodistal del tercer molar.
- La relación de las raices del tercer molar con
el conducto dentario inferior y la integridad de sus corticales.
Para el análisis de los dientes retenidos
o incluidos en el maxilar superior se debe tener en cuenta
además de la mayoría de las consideraciones
anteriores:
- La proximidad del seno maxilar. Debido a que este puede
estar en estrecha relación con los ápices
del tercer molar e incluso con el ápice de caninos
o supernumerarios incluidos.
- La proximidad de las fosas pterigo maxilar e infratemporal
y de la fosa nasal.
- La espina nasal anterior e incluso el reborde y el agujero
infraorbitarios.
- La tuberosidad es la continuación del proceso
alveolar y hacia ésta puede extenderse el seno
maxilar rodeando por completo un tercer molar retenido.
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