Los abordajes intraorales se caracterizan por ser rápidos y seguros, no dejan cicatrices visibles en piel y presentan relativamente pocas complicaciones. Permiten además, una excelente exposición de los huesos de la cara y otras estructuras anatómicas. Además de su uso en cirugía dentoalveolar y preprotésica, son utilizados individualmente o combinados con abordajes faciales, en cirugía ortognática, craneofacial y reconstructiva. Igualmente en el manejo del trauma maxilofacial, patología tumoral, cirugía articular y en lesiones vasculares e infecciosas de los maxilares. En tumores localizados o infiltrados a fosa nasal o a base de cráneo, los abordajes intraorales, acompañados de osteotomía Lefort I, permiten el acceso quirúrgico a estos, con menos morbilidad y menos complicaciones que las vías transesfenoidal e infratemporal usadas regularmente. Aunque existen variados procedimientos para eliminar lesiones in situ, como la criocirugía, la electrocauterización y aún la embolización selectiva, la resección quirúrgica es muy utilizada para resolver la mayoría de los casos de patología oral. A través del tiempo se han diseñado gran cantidad de técnicas quirúrgicas, algunas de las cuales han sido modificadas, otras están revaluadas y unas cuantas utilizadas en un principio para casos específicos, se han adaptado a la cirugía actual. La decisión de tratamiento quirúrgico depende no solo de una muy buena historia clínica, diagnóstico e indicación quirúrgica precisa, sino del compromiso anatómico, comportamiento biológico de la lesión y posibilidad de reconstrucción. El seguimiento de los principios de la técnica quirúrgica se considera indispensable,para obtener los mejores resultados postoperatorios. Las incisiones deben ser realizadas con seguridad y delicadeza para conservar la integridad de vasos, nervios, conductos secretorios y demás estructuras relacionadas. En los colgajos es necesario asegurar una adecuada vascularización y su correcta reposición sobre tejido sano. El diseño y disección de los colgajos deben proporcionar buena visualización del campo operatorio, así como permitir la instrumentación necesaria sin lesión de los tejidos que lo limitan. Para prevenir fibrosis cicatrizal es necesario evitar los ángulos agudos, la desfacelación del tejido y el trauma por retracción. No es aconsejable trazar incisiones verticales ni oblicuas sobre las eminencias radiculares ni incidir las papilas interdentales. También se debe procurar no incidir cerca al surco gingival en las incisiones horizontales o semilunares puesto que puede comprometerse tanto la irrigación local como el acceso al campo quirúrgico. |