Primeros premolares. Estos dientes suelen tener dos raíces, pero existe mucha variación en cuanto al tamaño, forma y dirección de las raíces. Se pueden presentar raíces únicas, fusionadas y a veces hasta tres raíces. A menudo estas raíces terminan en punta y pueden estar incurvadas la una hacia la otra. El hueso alveolar en su porción vestibular suele ser muy fina. Para luxar el diente se hacen movimientos vestíbulo palatinos con una pinza universal superior o también hay una pinza ligeramente curvada en sus dos porciones, para permitir acomodarla con facilidad en el cuello del diente. La parte activa forma con la pasiva un ángulo obtuso. La lámina cortical externa en algunas ocasiones puede romperse. La torsión puede fracturar una o ambas raíces y esto está contraindicado.
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Segundos premolares. Estos dientes generalmente presentan una raíz algo aplastada mesiodistalmente. La técnica operatoria es muy parecida a la del primer premolar. Las relaciones de este diente con el seno maxilar son mayores que las del primer premolar y la cortical externa es gruesa por el nacimiento de la apófisis malar. |
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