Una vez el procedimiento
quirúrgico se ha completado se debe dar a los pacientes
las instrucciones adecuadas del autocuidado desde el día
de la cirugía y los días siguientes a esta. Las instrucciones postoperatorias deben explicar lo que va a ocurrir y como manejar y controlar las secuelas postoperatorias típicas. Estas deben ir por escrito, incluyendo todos los datos del cirujano para que el paciente pueda localizarlo en cualquier emergencia.
Control de sangrado postoperatorio. Una vez finalizado el procedimiento, el manejo inicial del sangrado postoperatorio es la colocación de una gasa pequeña directamente en el alvéolo. Los apósitos grandes que cubren toda la superficie oclusal no aplican presión directa sobre el alveolo intervenido y no deben ser utilizados. El paciente debe morder la gasa durante 30 minutos sin que la mastique. Si no cede la hemorragia, hay que adoptar una conducta
más agresiva: Se debe informar al paciente que es normal que el alveolo sangre ligeramente durante las primeras 24 horas después de la cirugía. Se puede advertir que una pequeña cantidad de sangre que al mezclarse con la saliva puede dar la apariencia de sangrado abundante. Los pacientes deben ser advertidos de no utilizar o realizar cosas que vayan a aumentar el sangrado. Los pacientes fumadores deben evitar fumar cigarrillo. La presión negativa generada en los movimientos de succión pueden promover la hemorragia. No deben realizarse ejercicio durante las primeras 24 horas después del procedimiento ya que se incrementa la circulación y puede haber hemorragia. |