5.9 TRATAMIENTO EN LA DENTICION PERMAMENTE JOVEN
| Los dientes
maduros se caracterizan por un desarrollo apical completo,
mientras que los permanentes jóvenes se distinguen
por su erupción reciente y un cierre radicular incompleto.
La protección y terapéutica pulpares de la dentición
permanente joven exigen considerar muchos de los objetivos
y técnicas que se aplican en dientes primarios y permanentes
maduros. Sin embargo, otro interés primordial por el
diente permanente joven con pulpa enferma o traumatizada es
fomentar la terminación apical normal o estimular un
cierre apical atípico. Se buscan estos objetivos para
garantizar el establecimiento de una proporción corono
- radicular adecuada, y así, de ser preciso, poder
concluir con buen éxito un procedimiento endodóntico
definitivo. Como el cierre radicular fisiológico normal
puede llevar de dos a tres años después de la
erupción, los dientes permanentes jóvenes se
desarrollan desde los 6 años hasta mediados de la pubertad.(33);
por lo tanto el manejo endodóntico de estos dientes
es a menudo complicado. (232) |
Múltiples factores pueden alterar la salud pulpar de estos dientes, pero hay dos circunstancias fundamentales:
La caries profunda y las lesiones traumáticas.
La primera afecta más a los dientes posteriores,
en especial a los primeros molares permanentes. Los traumatismos
dañan con más frecuencia a los anteriores, en particular
los incisivos superiores. (33)
En las piezas permanentes jóvenes, procedimientos similares a los utilizados en piezas primarias son recubrimiento pulpar directo e indirecto y pulpotomías con Hidróxido de Calcio. (21) Además de la aplicación de procedimientos como la apexificación y la apexogénesis, que pretenden lograr el adecuado desarrollo radicular.
Con una odontología preventiva y sistemática pocos niños presentan caries en los dientes anteriores permanentes y mucho menos afección pulpar. Incluso en los molares y premolares permanentes, las complicaciones pulpares son raras. Sin embargo, muchos niños sufren lesiones traumáticas en los dientes anteriores durante los primeros años escolares, y de hecho, la principal indicación de la endodoncia en dientes permanentes jóvenes son las necrosis secundarias a lesiones periodontales o la exposición traumática de la pulpa por fractura de la corona. (202)
Es importante propiciar un adecuado tratamiento a las piezas permanentes jóvenes debido a que cualquier lesión de la cubierta epitelial de la raíz constituye un riesgo de detención del crecimiento radicular, formándose una raíz poco desarrollada. También hay que tener en cuenta que la eliminación del tejido pulpar produce la inmediata detención de la formación de dentina en la zona correspondiente, dejando de formarse la constricción natural de la cámara pulpar, lo que, a su vez, reduce la fuerza del diente, con el consiguiente riesgo de fractura en caso de traumatismo. Por otra parte, la amplitud de la luz puede interferir en los posteriores trabajos de restauración. (202)