En el curso del siglo XV Portugal había superado a Castilla en su expansión en los mares. Mientras la última se asentó en la Española y exploraba otras islas del Caribe, los portugueses habían navegado el Cabo de Hornos y estaban estableciendo puestos de comercio a lo largo de la costa este de Africa. En 1498 Vasco da Gama alcanzó la India y desde allí los portugueses pudieron extender su imperio comercial hasta Ceilan, Malaca y la colonia de Macao sobre terrenos chinos.
Esta lucrativa red de enclaves coloniales sobre los dos continentes podría absorber el interes de los P. Durante el siglo siguiente pero en 1500 una expedición dirigida por Pedro Alvarez Cabral, quien estaba camino a la India siguiendo la huella de Vasco de Gama se extravió de su curso y el 22 de abril toco tierra en un sitio al oeste, justo frente a la costa de Africa.
Otras expediciones fueron enviadas en 1501 y 1503/4 para explorar y evaluar el potencial comercial del nuevo descubrimiento. El único bien de interés que se encontró fue una especie de "dyewood" conocido como Brazil, entonces se establecieron pequeñas estaciones de comercio similares a las existentes en Africa, apropiadas para colectar y exportar la madera. Durante los siguientes 30 años Portugal se concentró en India y el este, prestando poca atención a su pequeña colonia en el oeste.
Cuando Francia proclamó su derecho a establecerse en cualquier parte del Brazil donde no hubiera presencia de Portugal, la corona se vio obligada a tomar la amenaza seriamente y ha modificar la modalidad de establecer pequeñas factorías al estilo de las existentes en Africa para impulsar una colonización que ya había sido promovida en las Azores y Madeira. En 1530 Martín Alfonso de Souza fue enviado con 400 hombres para fundar una colonia real en San Vicente, cerca al actual Santos.
Posteriormente se crearon las capitanías. Brazil fue dividido en doce capitanías "donatary-captains" con amplios derechos para los donatarios. Con excepción de Pernambuco, las capitanías fallaron como empresas de colonización. Una de las principales razones fue su incapacidad para captar la mano de obra indígena para la naciente industria de azúcar.
La unión de Portugal con España en 1580 bajo la regencia de Felipe II permitió adelantar las posesiones portuguesas. La unión de las coronas de España y Portugal entre 1578 y 1640.
El arribo de esclavos (africanos) en elevado número agregó una dimensión demográfica nueva a las colonias portuguesas en el nuevo mundo. La mixtura de razas se produjo muy pronto al igual que en las Indias Españolas: los mulatos o pardos (blanco-negro); los mamelucos o caboclos (indio-blanco) y los cafusos (indio-negro).
Estos territorios se convirtieron en importantes campos de misión de los jesuitas quienes arribaron en 1653 bajo el liderazgo del jesuita brasileño Antonio Vieira.
Así como los bandeirantes habían hecho en el sur, los cazadores de esclavos del norte empujaron la frontera brasileña mucho más al oeste de la linea del tratado de tordesillas....en 1637 la expedición de Pedro de Texeira colocó la frontera de Brasil unas 1500 millas al oeste de dicha linea.
El descubrimiento del Amazonas.
Durante el primer siglo luego de su descubrimiento, el poderoso río Amazonas era más español que portugués. Este fue descubierto por Vicente Yañez Pinzón, unos pocos meses antes de que Cabral descubriera la parte sur del Brasil. Los cuatro barcos de Yañez probablemente tocaron puerto en Pernambuco. Esta expedición navegó río arriba por casi 100 millas y fue llamado Santa María de la Mar Dulce. Una vez descubierto el río fue olvidado por los europeos. Por curiosidad, la boca del Amazonas queda dentro de la mitad del mundo adjudicada a los españoles en el tratado de Tordesillas. En 1531 Diego de Ordaz intentó llevar dos barcos con colonos pero los bancos y las fuertes corrientes se lo impidieron. El barco de Ordaz pudo regresar mientras que el otro encalló y algunos de sus sobrevivientes terminaron viviendo con indígenas. Por su lado los portugueses solo estaban interesados en las partes del Brasil que estaban dentro de su esfera de influencia respetando lo establecido por el Tratado de Tordesillas. Cuando el Rey Joao III dividió al Brasil en capitanías en 1534, solo lo hizo al este de esta línea. La capitanía más al norte fue la de Marañon.
Diogo Nunes, un mameluco portugués al servicio de España estuvo en el alto amazonas antes de Orellana, con una expedición de Mercadillo. En 1538 llegó hasta la región de Tefé donde los Aizuares constituían la rica provincia de Machifaro, alí encontró un numeroso grupo de indios Tupinambá procedentes de Pernambuco en plena migración rumbo al Perú, dionde llegarían en 1549.
Los datos de la expedición de Orellana recopilados por Fray Gaspar de Carvajal proporcionan información de interés etnológico tales como disposición y tamaño de los poblados, ocupación continua a lo largo de las barrancas del río, caminos amplios que comunican el río Amazonas con la tierra firme, tácticas de guerra, rituales, costumbres y utensilios (cerámica polícroma).
En la descripción de Carvajal la primera provincia era la de Aparia, que algunas fuentes quinientistas llaman Carari. Se extendía por mas de seiscientos kilómetros desde abajo del Napo hasta san Pablo de Olivenza, entre el Javarí y el Iza. Cerca de veinte poblados con hasta cincuenta casas grandes se sucedíanb a lo largo y largo de la orilla del Amazonas. Aparia la grande, el poblado principal, se situaba algo arriba de la desembocadura del Javarí, hoy frontera de Brasil y tenía varios miles de habitantes. Todo indica que este pueblo era Omagua, tal como lo confirmó luego la expedición de Texeira.
La expedición de 1561 de Ursua y Aguirre proporciona información interesante de carácter demográfico como cantidad de poblados, abundancia de víveres y provisiones. La expedición se componía de 370 españoles y mas de 500 indios peruanos. Esta fuerza siempre se envcontraba en condiciones de inferioridad numérica conb relación a los atacantes selváticos.
Después de la trágica expedición de Aguirre transcurre casi un siglo en la más completa oscuridad por el lado español, mientras que los portugueses comienzan a establecerse en la región de Belém. Mientras tanto entre 1600 y 1630, franceses, ingleses, holandeses e irlandeses establecen factorías y fortificaciones en el litoral de Amapá, en la bahía de Marajó, en Gurupa y hasta en el bajo Xingú. Hacia 1623 los invasores habían sido desalojados.
En 1636 arribaron a Belém dos Franciscanos (Brieva y Toledo) provenientes de Quito. En respuesta Pedro de Texeira encargado de explorar y tomar posesión del Amazonas salió de Gurupa en octubre de 1637 con 47 barcos, setenta portugueses y mamelucos y 1100 indios de remo. En junio del año siguiente la expedición llegó a Quito y fue recibida con grandes festejos y también desconfianza ya que la corona de Portugal estaba a punto de restablecerse luego de una unión con la Corona de España que se prolongó desde 1580 hasta 1640 aproximadamente. Por esta razón Texeira fue devuelto rápidamente al Pará en compañía de dos jesuítas. Entre ellos Cristobal de Acuña, encargado de escribir la más importante crónica hecha sobre el Amazonas hasta la fecha.
Entre 1561 y 1639 ocurrieron cambios en la geografía humana de la región. Algunos relacionados con la ocupación portuguesa del litoral brasileño o del curso bajo del río y otras por la propia dinámica de la población indígena. En esta época el territorio de los Omagua (antes Aparia) comenzaba 120 kilómetros arriba de la desembocadura del Yavarí y se extendía hasta la desembocadura del río Mamoria entre el Jutaí y el Jurua. El territorio se extendía por más de 700 kilómetros.
Texeira, tal vez con exageración, hablo de unas 400 aldeas, lo que significaba, sin tener en cuenta las aldeas insulares, una aldea cada 4 o 5 kilómetros en cada margen, lo cual no esta lejos de la realidad. La expedición encontró con asombro que una de las islas cerca de la desembocadura del río Madeira estaba habitada por Tupinambá que habían migrado desde Pernambuco en la época de la invasión portuguesa. Cansados de la violencia y persecución de los colonos, ochenta y cuatro pueblos habían decidido migrar tierra adentro. Ellos subieron por el San Francisco y cruzaron al país por el norte de Matto Groso, cruzaron las fuentes de varios ríos que drenan hacia el Paraná y el Plata atravesando territorios de tribus hostiles. Tiemp antes estos mismos Tupinambá encontraron españoles en las fuentes del Madeira y decepcionados de encontrar blancos emprendieron de nuevo el viaje, descendiendo por el Madeira hasta la isla donde Texeira los encontró. Habían viajado tres mil quinientos kilómetros en su exodo de aproximadamente 60.000 personas, dispersos en varios grupos.
En 1647 Laureano de la Cruz, primer misionero en vivir varios años entre las tribus de esta parte del Amazonas, llegó a las primeras aldeas Omagua unos cien kilómetros arriba de la actual frontera de Brasil donde se dedicó a catequizar a la tribu y presenció el impacto de las epidemias. La primera aldea Omagua, Piramota, fue encontrada por Laureano en una isla, 70 leguas debajo de la desembocadura del Napo de ahí a la desembocadura del Iza el cronista cuenta 100 leguas ( de donde se desprende que cada legua mide 4,8 kilómetros). La isla de Piramota se encuentra 38 kilómetros debajo de la desembocadura del Atacuari (más o menos donde queda hoy la isal del cacao.
El Diario de Samuel Fritz quien estuvo en la región entre 1686 y 1730 nos deja una de las más completas descripciones de la población de las islas y la tierra firme entre la desembocadura del rio Napo y la del Negro. El nombró 38 aldeas ubicadas en las islas y mapeo 22 de ellas.
El pau Brasil
El primer portugués en ver el Brasil fue Pedro Alvarez Cabral el 22 de abril de 1500. Quien al mando de 13 barcos navegaba hacia la India bordeando el recientemente descubierto Cabo de Buena Esperanza y a raíz de un fuerte temporal fue desviado hacia el oeste.
Durante su corta estadía en las costas de Brasil (nueve días) y antes de reemprender el viaje a la India, para continuar su aventura comercial, Cabral percibió pocas posibilidades de comercio con los nativos ante la ausencia de oro y otros metales. Los marineros intercambiaron individualmente algunas curiosidades como arcos, adornos de plumas y otras manufacturas por hojas de papel, capas viejas o cualquier cosa. Una de las posibilidades que Cabral entrevió fue la del comercio de madera ya que las inmensas llanuras y montañas de Brasil estaban cubiertas de bosques. Por eso Cabral envió el barco Lemos de regreso a Portugal repleto de troncos.
Durante esta pequeña estadía los portugueses dejaron en el Brasil dos de las más potentes armas del colonialismo: el alcohol y los primeros colonos (dos convictos con sentencia de muerte) a quienes se les abandonó con la intención de que entraran en contacto y mezcla (matrimonio) con mujeres nativas.
El descubrimiento del Brasil se presentó en momentos en que Portugal adelantaba una asombrosa empresa de expansión marítima. La ventaja comparativa con su vecina España consistía en que había expulsado hacia tiempo, hacia mediados del siglo 13, a los invasores moros, mientras España apenas en 1492, año del descubrimiento de América, se vió libre al derrotar a Granada como último reyno Moro. Portugal había sido un reyno separado de España desde 1139 y había luchado exitosamente contra su dominio gracias a la existencia de procesos de fortalecimiento de su identidad expresados en tres siglos y medio de independencia.
En un comienzo Portugal mostró poca importancia por las nuevas tierras descubiertas. La única importancia comercial del Brasil, y el origen de su nombre fue un gran árbol conocido como brazilwood. Desde el siglo XII se cosechaba una madera de color rojo conocida como brasile (el nombre latino para rojo). En el nuevo continente se encontró una madera muy dura cuyo color variaba de marrón a Ocre y que se llamó pau do brasil (Caesalpinia echinata) El pau brasil es un árbol de corteza color y hojas gris de hojas siempreverdes. Es parecido a un roble inglés pero tiene flores amarillas y brillantes. La madera del árbol es de color crema cuando recién se corta, pero pronto cambia a un color rojo profundo.En 1502 el Rey Manoel concedió un monopolio a un grupo de comerciantes de Lisboa para el comercio del Brazilwood. Dentro de ese grupo estaba Fernando de Noronha quien intentó colonizar la isla que hoy lleva su nombre.
Los registros de un barco portugués el Bertoa han sobrevivido. Este barco partió de Lisboa en 1511 y demoró tres meses en Brasil cargando pau brasil. Este barco gastó un mes en una bahía llamada de todos los santos en el nordeste del Brasil y luego se dirigió al sur en cercanías a la bahía de Guanabara (la futura ciudad de Río de Janeiro). El Bertoa regresó a Portugal con 5000 troncos que pesaban aproximadamente 125 toneladas.
Del comercio a la esclavitud.
Cuando los portugueses visitaron por primera vez el Brasil su costa estaba siendo invadida por naciones belicosas de habla Tupi. Situación ligeramente análoga a la de los incas en Perú o los Aztecas en México. Los Tupi estaban migrando, probablemente hacia el norte desde un núcleo en la cuenca del Paraguay y fueron conduciendo a las tribus que vivían en la costa a buscar refugio en el interior. Los Tupi se habían fragmentado en una serie de tribus a lo largo de la vasta curva de la costa del brasil central. Esas tribus estaban en constante lucha unas con otras, divididas por antiguas vendetas. Esta situación fue muy bien aprovechada por los invasores europeos.
Los primeros años de intercambio pacífico de herramientas de metal por troncos de pau brasil pronto comenzaron a degenerar en derramamiento de sangre y opresión. La rivalidad entre comerciantes franceses y portugueses creció violentamente.
Anarquía en el Amazonas
Los colonos del Brasil central y del sur insistían en la necesidad de que los esclavos indígenas debían cortar pau brasil o trabajar en las plantaciones de azúcar. Los de Marañón y Pará planteaban que ellos deberían tener indígenas porque esas provincias eran muy pobres para proveerse de esclavos de Africa y porque nadie como los indígenas estaban en sus casas en el bosque. La respuesta a la escasez de mano de obra fue la captura de la densa población del Amazonas y había dos maneras de hacerlo una enviando expediciones esclavistas para comprar cautivos a cambio de otros bienes o simplemente su captura por medio de la fuerza bruta a través del denominado rescate "tropas de rescate" y la otra la adquisición de la mano de obra indígena mediante descimentos (reducciones) llevados a cabo por los misioneros cerca de los asentamientos europeos. Los indios nominalmente libres podían ser forzados a trabajar para los colonos a cambio de pagos por vestidos ordinarios suministrados a ellos.
El Governador Manoel de Sousa envío al capitán Pedro de Texeira en una expedición de rescate a la poderosa tribu de los Tapajos a la cual fue acompañado de un padre capuchino quien se aseguraría que los procedimientos utilizados fueran los adecuados. Esta expedición volvió con las manos vacías no así las subsiguientes para las cuales los métodos cambiaron.
Luego de que los portugueses aniquilaron de esta manera a los Tupinambá continuó el negocio de conquista en el bajo amazonas y en Pará. El resultado fue la rápida extinción de las tribus que vivían cerca de las bocas del Amazonas. Las autoridades reales reconocieron que "innumerables paganos habían sido asesinados en Marañon" 17 aldeas muy populosas habían sido destruidas
La competencia de los portugueses en el Amazonas.
Fueron los franceses quienes se movieron dentro del vacío dejado por los españoles y los portugueses cerca del Amazonas. Un francés que había sido capturado por los portugueses en Paraiba luego de volver a Francia promovió la idea de formar una colonia en Marañon. Otros poderosos cortesanos ontuvieron una carta real y en 1612 tres barcos salieron, bajo el mando del Lord de la Ravardiere para colonizar la costa norte del Brasil. Tanto los franceses como los indios Tupinamba vieron la necesidad de aliarse contra su enemigo común representado en los portugueses. Los franceses además planeaban expandir su dominio mediante la conquista. Ellos empezaron a explorar el Amazonas y a hacer la guerra a las tribus, también enemigas de los Tupinambá, asentadas cerca de su desembocadura.
Por su parte los portugueses iniciaron los preparativos y en agosto de 1614 se embarcaron hacia la bahía de Marañon. De manera audaz establecieron un fuerte en Guaxenduba al frente de la isla ocupada por los franceses que contaban con una fuerza de 400 hombres muy bien equipados y 2000 indios en 45 canoas. No obstante esta fuerza fueron atacados por sorpresa y derrotados por los portugueses. Noventa franceses y 400 indios fueron muertos, muchos ahogados y todas las canoas quemadas. Los Tupinambá quedaron impresionados con la facilidad con que los portugueses derrotaron a los franceses y no demoraron en trasladar su fidelidad hacia el lado de los vencedores. Luego de un año de tregua, los franceses aún tenían 200 hombres bien armados en San Luis, pero los portugueses una vez más los desalojaron con relativa facilidad. En noviembre de 1615, luego de rendirse, los franceses abandonaron su colonia y dejaron el Brasil para siempre.
Inmediatamente después de desalojar a los franceses en noviembre de 1615, los Portugueses se movieron vigorosamente para explorar, conquistar y explotar el hinterland de Marañón. El mes siguiente, Francisco Caldeira de Castelo Branco fue enviado con 150 hombres en tres barcos para establecer un puesto de avanzada sobre el Amazonas. Ellos navegaron por unas cuatrocientas millas a lo largo de la costa y dentro del estuario del río Pará, que a su vez es la boca sur del Amazonas
Los ingleses también tenían ambiciones sobre el Amazonas. Walter Ralegh se embarcó por el Orinoco río arriba en busca del elusivo imperio Inca de El Dorado. Ralegh cayó en desgracia pero sus escritos inspiraron otras aventuras en las Guianas. En 1609 Sir Thomas Roe obtuvo una comisión del Rey James para poner pie en el Amazonas y establecer un asentamiento.
Hacia 1623 el gobierno español-portugués reaccionó con vigor para detener esas incursiones. No obstante hacia 1625 y 1626 hubo otra muestra de rivalidad colonial con los holandeses. Los holandeses destruyeron una base portuguesa cerca de Gurupa pero un contraataque portugués destruyó otro fuerte holandes, algunas plantaciones inglesas y el fuerte irlandes O´Brien. Los éxitos portugueses no detuvieron los intentos colonizadores y las ambiciones inglesas y holandesas. En 1627 se formó en Londres una nueva compañía (Guyana Company) con el expreso propósito de colonizar la Amazonia. La expedición financiada regresó al Amazonas por abril de 1629 pero encontró el primer fuerte destruido. En septiembre Texeira apareció con una expedición de 120 portugueses y 1600 indios en 98 canoas y recuperó el fuerte irlandés en un ataque nocturno. En 1629 Texeira atacó y capturó establecimientos ingleses y holandeses en la isla de los Tucujus.
Jesuítas.
Los primeros jesuitas llegaron a Brasil en 1549 con el primer Gobernador Real Tomo de Sousa. Su lider eera Manoel de Nobrega. Así llegaron los dos poderes que darían a los indígenas esperanzas de protección en esos turbulentos tiempos. La sociedad de Jesus tenía menos de una década ya que Ignacio de Loyola la había fundado en 1539 como una orden monástica militante y como una élite moral e intelectual cuyo propósito era defender al papado contra la reforma protestante. Loyola organizó la orden sobre bases militares y él mismo fue su primer general en 1541. Los jesuítas fueron muy activos a nivel internacional y su acción estaba lejos de la calma de los monasterios.
Los jesuítas pronto aprendieron el lenguaje Tupi y fueron los primeros en hacer serios estudios sobre el modo de vida de los indios. Nobrega produjo el libro información sobre Brasil que fue traducido a varios idiomas y en 1556 escribió el Diálogo sobre la conversión de los infieles que a la larga fue la primera obra literaria brasileña, cuyo contenido versaba sobre la naturaleza, la filosofía y las costumbres de los indios.
Los primeros encuentros entre jesuitas e indios fueron muy positivos para ambos grupos. Los indios encontraron en los jesuitas los primeros portugueses en quien ellos podían creer y quienes devolvían su hospitalidad con honestidad y amistad. Por su parte los jesuitas estaban encantados por la disposición de los indios para aprender acerca del cristianismo. Ellos veían a los indios como la materia prima "una tabla rasa" en la cual ellos podrían imprimir la religión cristiana. Posteriormente los jesuitas cayeron en cuenta de su error al verificar la existencia de sus creencias y mitos. En un comienzo los indígenas corrían en tropel para ser convertidos en masa en grandes ceremonias de bautismo y la política era crear grandes asentamientos de misión conocidas en portugués como aldeas (reducciones).
Pero no tardo mucho tiempo para que los jesuitas comenzaran a darse cuenta de que sus triunfos iniciales eran superficiales. Los indios estaban interesados en el cristianismo por las ventajas que esto les representaba: protección contra los colonos, ceremonias y música, atención de los sacerdotes, presentes de variada clase, entre los que destacaban las herramientas. Por otra parte la existencia de las aldeas de misión significaba un profundo cambio en la forma de vida de los indios. Pronto empezaron a imponer un código con varias normas entre las que estaban 1) la prohibición de comer carne humana o de hacer la guerra a otras tribus sin permiso del gobernador 2) tener solamente una esposa (la poligamia era una prerogativa de los lideres indígenas), 3) cubrirse el cuerpo con ropas de algodón, 4) prohibir la práctica de la brujería, 5) desplazarse a otro lugar. Los padres impusieron además una disciplina que ocupaba cada hora del día y controlaban el ciclo de vida desde el nacimiento hasta la muerte. Cuando los misioneros se dieron cuenta de que sus indios continuaban celebrando sus festivales tradicionales, con danzas y bebidas por fuera del perímetro de la misión, el gobernador ordenó a los indios desistir bajo la amenaza de quemar sus ranchos. La ira de los jesuitas fue especialmente evidente en el caso de los shamanes. Los padres pronto se dieron cuenta de que las aldeas indias estaban plagadas de superstición y miedo a la brujería. Sin una religión formal las tribus revestían a los animales, las plantas y a la gente con propiedades espirituales Nobrega llegó a declarar que los brujos y shamanes eran el enemigo principal de las misiones.
Todo esto significaba la supresión de la cultura indígena. Esta destrucción se llama hoy etnocidio. La desnudez indígena había sido cubierta, los ornamentos fueron reemplazados por vestimentas impersonales. La vida intelectual en las misiones también fue controvertida y a pesar de que los jesuitas eran educadores brillantes, fundando escuelas en los pueblos de blancos como en los de indios, sus fracasos fueron mayúsculos. Luego de muchos intentos de organizar la vida de los indios declararon que ellos eran inherentemente inferiores.
A pesar de las frustraciones y reversos los jesuitas lograron establecer y fundar muchas aldeas de misión. Ellos estuvieron a cargo de los indígenas brasileños por dos siglos lapso en que se puso a prueba la coexistencia entre nativos y europeos.
Jesuitas y bandeirantes
Hasta el siglo XVIII, los esclavos constituían el principal bien de la sociedad fronteriza brasileña. La cacería de esclavos indígenas se convirtió en la especialidad de la región de Sao Paulo. Ella desarrolló una empresa altamente organizada que realizaba frecuentemente expediciones de varios miles de hombres equipados con armas y provisiones, incluyendo ganado menor, para proporcionar el sostenimiento durante la marcha. Esas compañías de esclavistas fueron conocidas como bandeiras, las cuales se podían internar en las praderas y las selvas durante años en busca de indígenas para vender a las plantaciones de azúcar y a los fazendeiros en las capitanías de Sao Paulo y Río de Janeiro.. Los bandeirantes fueron particularmente activos a comienzos del siglo XVII, cuando los portugueses perdieron Angola a mano de los holandeses y las plantaciones brasileñas se vieron privadas del comercio de esclavos negros.
Después que Portugal recuperó Angola los bandeirantes debieron buscar otras fuentes de riqueza....Fueron los bandeirantes de Sao Paulo los primeros en descubrir las primeras minas de oro en Minas Gerais hacia los años 1690 y continuando con Goias y Matto Grosso. Tales excursiones sirvieron para extender el radio del control portugués hacia lo profundo del continente suramericano.....
El otro gran frente de frontera del Brasil colonial fue la región ecuatorial del norte que incluía las áreas de Maranhao y Pará. Los cazadores de esclavos (roamed) el Sertao de Maranhao y , desde los asentamientos de Belém en la boca del Amazonas, penetraron río arriba en busca de indios. Esas excursiones fueron conocidas como tropas de rescate compuestas por flotas de canoas conducidas por indios al mando de esclavistas caboclos. ....Un religioso reportó en 1616 que en las regiones de Maranhao y Pará a lo largo de treinta años unos pocos cientos de colonos causaron la muerte de más de dos millones de indios.
Durante los años que los jesuitas españoles cruzaron el Paraná dentro de Guairá, los colonos de Sao Paulo, 400 millas al este, planeaban ataques sobre los indios que vivían hacia el sur y el oeste de los límites de la ciudad. Los colonos de Sao Paulo conocidos como paulistas llamaban a los indios Guaraní Carijó. Hacia 1580 los indígenas que vivían alrededor de Sao Paulo fueron exterminados y los colonos empezaron a hostigar a los Carijó. En 1585 el consejo de la ciudad hizo referencia a la esclavitud y autorizo adelantar expediciones dentro del sertao en búsqueda de indígenas. Los jesuítas españoles denunciaron que uno de los paulistas, el capitán Jeronimo Leitao y sus mestizos (mamelucos) destruyeron 300 poblados y esclavizaron a sus 30.000 habitantes. Otyra campaña oficial marchó hacia el noroeste, presumiblemente dentro de Goias, durante 4 años, entre 1596 y 1600, asolando a todas las tribus que encontraron a su paso. Estas expediciones fueron el inicio de un movimiento extraordinario de esclavización. Por más de siglo y medio la delgada frontera de Sao Paulo, que en 1600 no tenía más de 2000 habitantes y 100 casas rústicas, envió grupos de hombres dentro de los bosques y rios de suramerica central. Estas expediciones tomaron el nombre de bandeiras y sus participantes los bandeirantes. Sao Paulo se convirtió en el núcleo a causa de su relativo aislamiento y su incapacidad para producir azúcar...Los paulistas hicieron unión con mujeres indígenas y luego las bandeiras fueron dirigidas ampliamente por mamelucos, hijos de padre portugués y madre indígena. Las bandeiras fueron activcidad donde los blancos y los indios cooperaron en armonía. Cada bandeira era dirigida por blancos y mamelucos pero tripulada por cientos de indios (Tupi o Carijó).
Las reducciones jesuitas españolas llenas de miles de dóciles Guaraní constituyeron una irresistible tentación para los bandeirantes. Los bandeirantes se consideraban cristianos y les gustaba proclamar que los esclavos que ellos traían estaban siendo salvados espiritualmente, asi ellos sufrieran física y sicológicamente. Los bandeirantes eraqn también patriotas pero su nacionalismo era de origen portugués y por tanto dirigido contra los españoles. Ellos ignoraban, por conveniencia, el hecho de que el rey de Portugal también era rey de España, al tiempo que ignoraban la censura jesuita de su política esclavista.
Manoel Preto fue el primer bandeirante en atacar las misiones jesuitas. La respuesta desesperada de los jesuitas consistió en armar a sus parroquianos con armas de fuego. Los jesuitas españoles además estucvieron en Europa en 1639 protestando contra los bandeirantyes y obtuvieron una bula del papa Urbano VIII, reiterando la de 1537, en el sentido de que cualquier forma de esclavitud estaba prohibida so pena de excomunion y reiterando la libertad de los indios.
No obstante, en 1647 Antonio Raposo Tabares llevó su bandera compuesta por sesenta blancos y unos pocos indios atravesando América del sur. Fue el grupo que atacó la misión de Mboymboy y asesinó al jesuita Alonso Arias.... Ellos exploraron las poco conocidas selvas de los ríos cercanos a Santacruz de la Sierra e hicieron el mismo largo viaje de los Tupinambá que partieron de Pernambuco, descxendiendo por el Mdeira y el Amazonas. Fueron los primeros blancos en recorrer el perímetro conformado por las cuencas del Plata y el Amazonas. Este viaje de aproximadamente 7000 millas fue conocido como "la gran bandeira del gran bandeirante"