Demanda y oferta de divisas

El valor de libre mercado de una moneda nacional se determina mediante la interacción de la oferta y demanda. Si la cantidad demandada es superior a la cantidad ofrecida, la nación tendrá un superávit de la balanza de pagos. El déficit de la balanza de pagos se produce cuando la cantidad de moneda ofertada excede a la cantidad demandada.

La oferta de divisas extranjeras dentro de un país se obtiene como producto de las exportaciones de mercancías, por el ingreso proveniente de la prestación de servicios al exterior , por las entradas de transferencias unilaterales y por el ingreso de capitales resultante de inversiones externas de riesgo, o de préstamos de corto, mediano y largo plazo contraídos con al banca internacional tanto por el gobierno como por residentes en el país.

Las divisas extranjeras se demandan para la importación de mercancías, para la demanda de servicios del exterior , para el envío de las remesas unilaterales hacia otros países , para realizar inversiones del país en el exterior , para los viajeros al exterior y para atender las salidas de capital para la amortización de capital e intereses por deudas externas contraídas.

En último término, la oferta de moneda nacional depende igualmente de la política monetaria del país; si un país emite demasiado dinero, provocando inflación, se llegará a una situación de déficit de la balanza de pagos.

Efectos de la devaluación

La devaluación de la moneda afecta principalmente a la balanza de pagos de un país, que refleja las diferencias entre el valor de sus exportaciones y el de sus importaciones.

Dependiendo de la respuesta de productores y consumidores ante los cambios en los precios, una devaluación efectiva tendría que reducir las importaciones del país y aumentar la demanda mundial de sus exportaciones. La mejora en la balanza por cuenta corriente del país provocará un aumento en la nueva entrada de moneda extranjera; esto, a su vez, puede ayudar a reforzar la balanza de pagos del país.

Igualmente la devaluación tiene efectos nefastos sobre los ahorros públicos o privados en moneda nacional, cuando se requiere cambiarlos o convertirlos para alguna operación con otras monedas más fuertes y sobre las deudas contraídas en moneda extranjera.

Se suelen criticar las devaluaciones porque se dice que son una medida de política monetaria inflacionista, puesto que aumentan el precio nacional de las exportaciones y las importaciones, por lo que es una medida impopular, especialmente en los países pequeños que tienen una gran dependencia de las importaciones de materias primas y de bienes de capital provenientes de países desarrollados.

LA DEVALUACIÓN EN COLOMBIA

La tasa de cambio resulta de fundamental importancia para cualquier economía en proceso de inserción en los mercados mundiales de bienes, servicios y capitales, en la medida en que ella determina buena parte de la capacidad competitiva de un país para superar exitosamente los retos que la internacionalización y la globalización imponen.

En Colombia, con la adopción del modelo de apertura, fue necesario realizar cambios radicales en el manejo cambiario entre los que se pasaron de un sistema de devaluación gradual que hizo historia, a un mecanismo de bandas cambiarias.

Antes de 1990 el país tenía un sistema de cambio fijo que estaba sujeto a la inflación del país y de la inflación externa y el régimen de cambios de las operaciones en moneda extranjera estaba centralizado y era controlado por el Banco de la República, el cual se fijaba una meta de devaluación anual utilizando como fórmula el resultado de restar de la inflación interna, la inflación del país con el que se comparaba nuestra moneda, así:

Inflación interna – inflación externa = devaluación interna

Ejemplo: Si la inflación en Colombia en un año determinado fue del 12.6 % -y la inflación en EE.UU. para ese mismo año fue del 2.3%, entonces la meta de devaluación fijada por el del Banco de la República para el año siguiente era del 10.3%.

La ley 9 de 1991 en virtud del programa de modernización e internacionalización de la economía estableció un régimen cambiario dependiendo de los flujos del mercado y descentralizó el manejo de las operaciones bancarias con divisas que hasta la fecha eran exclusividad del Banco de la República, función que se extendió a nuevos intermediarios financieros como bancos y corporaciones financieras y a las casa de cambio.

Igualmente, la reglamentación permitió a los nacionales la constitución de depósitos en cuenta corriente en el exterior debidamente registradas en el Banco de la República que es el encargado de elaborar un reporte con los movimientos de estas cuentas, para hacer un seguimiento a los flujos de divisas, relacionados con las transacciones externas, que no ingresan al país.

Estas medidas provocaron una avalancha de dólares provenientes de actividades lícitas e ilícitas, lo que obligó al estado a restablecer el control de la actividad cambiaria para evitar la reevaluación que se estaba dando del peso por efectos de una abundante oferta de dólares.

Para retomar el control se optó por el establecimiento de la denominada banda cambiaria adoptada en el año de 1994.

Sistema de banda cambiaria

El sistema de banda cambiaria fue un esquema intermedio entre un régimen de tasa de cambio fijo y uno de libre flotación, fue un mecanismo para fijar el tope máximo de aumento o de baja del dólar en el mercado. La tasa de cambio nominal debería flotar entre los límites de la banda cambiaria. El límite superior era el valor máxima que el Banco de la República estaba dispuesto a permitir en el mercado cambiario , si el mercado por exceso de demanda llevaba la tasa hasta el valor máximo fijado , el Banco vendía los dólares necesarios para no dejar sobrepasar el nivel; si por el contrario, la gran oferta de dólares en el mercado hacía llegar su valor a los precios mínimos fijados por el Banco , éste compraba los dólares necesarios para no dejarlo bajar del límite.

Esto le significó al país cuantiosas pérdidas de divisas para sostener el valor del dólar , lo cual obligó al país a abandonar este sistema en septiembre de 1999 , pasando Colombia a un sistema de cambio flexible, como se había establecido en la reforma a principios de la década .

DEVALUACION DE LA TASA DE CAMBIO NOMINAL EN COLOMBIA % E INDICE DE LA TASA DE CAMBIO REAL

 

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

Tasa de cambio nominal $ por US

630.4

733.4

803.5

829.4

988.2

1000.8

1296.7

1524.6

1888

2188.2

2306.9

2851.3

Indice de Tasa de cambio real (1994 =100) (1)

113.0

106.8

107.5

100

102.0

98.83

93.26

98.33

108.2

115.7

118.5

 

Devaluación Promedio Año (2)

11.9

16.4

9.56

3.21

19.1

1.28

29.57

17.6

23.6

15.77

5.52

23.6


Fuente. Banco de la República. (1) Promedio anual comercio no tradicional (2) Devaluación anual fin de período

A principios del 94, ante la persistencia de presiones reevaluacionistas y teniendo en cuenta las expectativas que se tenían sobre el ingreso de divisas a Colombia como producto de la bonanza petrolera y de la inversión extranjera, se desplazó la banda 7 puntos hacia abajo. Desde que se optó por este sistema, el tipo de cambio se mantuvo en los extremos de la franja.

Así, al analizar el comportamiento de la devaluación nominal, se pasó de presiones devaluacionistas desde mediados del 95 hasta junio del 96, a presiones reevaluacionistas desde esa fecha hasta mediados del 97. En estos últimos meses predominó la tendencia a la devaluación nominal, situación que se agravó a raíz de las operaciones especulativas y al ambiente de incertidumbre que vivió el país, obligando a las autoridades económicas a intervenir directamente en el mercado cambiario vendiendo divisas para impedir que la tasa de cambio del mercado superase el techo de la banda cambiaria.

No obstante los episodios de devaluación, la tasa de cambio real registró una clara tendencia decreciente en lo corrido de la década de los 90. Es así como el índice se redujo de 177 en diciembre del 90, a solamente 90 puntos en abril del 98, es decir, a pesar de una altísima devaluación nominal, se produjo una reevaluación en términos reales del peso colombiano. Al respecto, es importante recordar que antes de adoptar el nuevo régimen cambiario, se produjo una significativa devaluación de 31% en términos nominales y 9% en términos reales.

En el año 2001 la tasa de cambio no correspondió con las expectativas frente a los niveles de inflación, al contrario se presentó un rezago en la misma, pues frente a una inflación de 7.65% la devaluación apenas llegó a 2.78%; todo lo contrario al año 2000, cuando el peso perdió valor frente al dólar en 18.79%.

¿Qué tanto es necesario devaluar?

Depende de la presión de las importaciones y de la cantidad de dólares en reserva que tenga el Banco de la República.

Por lo tanto para evitar la devaluación es necesario incrementar las exportaciones; pero para exportar más se requiere mejorar la competitividad de los productos colombianos y a la vez estimular el consumo nacional.

La devaluación por un lado protege la industria y el consumo nacional, lo cual genera empleo y por otro lado su excesivo crecimiento en términos reales puede conducir al estancamiento del país por la dificultad de importar bienes de capital.

Teniendo en cuenta que la devaluación de una parte es un mecanismo proteccionista para estimular el consumo de bienes internos pero de otro lado nuestro país requiere el financiamiento de las importaciones de bienes de capital, las políticas para estimular la devaluación deben evitar la ligera desaceleración de una economía.

 



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