CARGAS DE SISMO (E)
Figura 2.3. Daños causados por sismo debido a cambios de rigidez en la estructura
La respuesta de una edificación a los sismos depende de varios factores, como: la rigidez de la estructura (que se relaciona con la mayor o menor deformabilidad; un edificio de pocos pisos es un edificio más rígido que un edificio alto); la distribución de la masa, tanto en planta como en altura; el tipo de suelo sobre el que está apoyada, siendo mayor para suelos blandos que para roca; las características del terremoto (duración, magnitud, distancia del epicentro); la historia sísmica de la construcción. Los códigos sismorresistentes le dan al diseñador estructural las recomendaciones para que sus diseños tengan un margen de seguridad adecuado para proteger la vida y bienes de los propietarios de las edificaciones situadas en zonas de gran actividad sísmica.
Figura 2.4 Destrucción total en un sismo que buscan evitar las normas sismorresistentes (Armenia 1999)
En nuestro país la ley 400 de 1997, y el decreto 33 de 1998 adoptan la Norma sismorresistente colombiana, NSR-98, que fija los criterios y requisitos que deben cumplir las edificaciones que puedan verse sometidas a fuerzas sísmicas y busca como objetivo el que puedan resistirlas, reduciendo a un mínimo el riesgo de pérdidas de vidas humanas y la defensa del patrimonio del Estado y de los ciudadanos. Al respecto dice:
Una edificación diseñada siguiendo los requisitos consagrados en las normas que regulen las construcciones sismorresistentes, debe ser capaz de resistir, además de las fuerzas que le impone su uso, temblores de poca intensidad sin daño, temblores moderados sin daño estructural, pero posiblemente con algún daño en elementos no estructurales y un temblor fuerte con daños a elementos estructurales y no estructurales pero sin colapso.
Estos objetivos de la norma, conocidos y entendidos por los ingeneiros profesional, algunas veces no son claramente entendidos por la comunidad en general; muchos propietarios entienden que sus edificaciones construidas después del código son antisísmicas, es decir no se dañan en temblores. Los ingenieros deben explicarle a sus clientes que los diseños y procesos que se realizan para una determinada construcción, tienen unos factores de seguridad y riesgo asumidos por la sociedad al expedir la norma sismorresistente y que si desean una estructura especial que no sufra daños, tendrán que asumir unos costos adicionales que pueden ser muy altos. En la ingeniería existen estructuras, como las plantas nucleares, que se diseñan con altas especificaciones, para evitar daño alguno.
Figura 2.5 Diversidad de efectos sobre estructuras en un área reducida, causados por un sismo (Popayán 1883)
La norma sismorresistente colombiana NSR-98 reúne disposiciones que tradicionalmente se expiden por separado en otros países: el código general de construcciones, el código sísmico, los códigos de diseño con materiales estructurales diversos, tales como acero, concreto, mampostería.
Figura 2.6 destrucción total en sismo de Armenia, 1999
La ley 400-97 crea la «comisión permanente», que tiene entre muchas funciones la de recomendar al Gobierno Nacional la actualización de los aspectos tecnológicos de la norma, comprendidos en el decreto 33 de 1998. Se obtiene con este mecanismo un proceso ágil para revisar periódicamente la norma, sin necesidad de recurrir al Congreso de la República.