Estas estructuras no solo hacen labores estructurales, sino que dividen el espacio interior y exterior de la edificación. En las estructuras de superficie activa debe existir una forma determinada que permita distribuir las cargas actuantes repartiéndolas por toda la superficie mediante esfuerzos de pequeña magnitud. El uso de pliegues o curvaturas permiten conciliar la lucha entre una eficacia horizontal para cubrir los espacios y una eficacia vertical para la resistencia frente a fuerzas gravitacionales.
Son los mejores ejemplos: las placas planas plegadas, y las supeficies de curvatura como las membranas y cascarones, usados para cubrir grandes superficies, como coliseos, estadios. Las placas planas plegadas permiten cubrir luces mayores que las losas, que funcionan como estructuras de masa activa.
Figura 7.1.: placas planas plegadas de concreto postensado; cedida por Ingo Josué Galvis
Las membranas, carpas y estructuras neumáticas tienen esfuerzos básicos de tensión y son de espesor muy reducido. Los cascarones son generalmente en concreto reforzado, con espesores menores de
10 cm
, que aprovechan formas geométricas de doble curvatura y trabajan fundamentalmente a compresión. Los domos y los «paraboloides hiperbólicos» han sido las formas que más aprovechan artistas estructurales como CANDELA.
Figura 7.2.: paraboloides hiperbólicos en concreto reforzado, Candela, México, tomada de ref. 3
En el país, a mediados del siglo pasado se usaron estructuras curvas y aligeradas en concreto reforzado, de pequeño espesor, por el ingeniero Guillermo González Zuleta. Aún son motivo de admiración estética y constructiva las cubiertas de algunos estadios como el Estadio de Béisbol en Cartagena y el de fútbol en Pasto.