El intendente Jorge Tadeo Lozano señalaba
desde 1927 "... que tenía la certeza de que las condiciones
de paz y convivencia existentes a este momento iban a desaparecer
progresivamente, si las autoridades centrales no escuchaban a
los habitantes de las islas, si no lograban gobernar y administrar
con inteligencia a "La Arcadia Feliz y Deseada", como
el mismo llamaba a las islas de San Andrés y Providencia.
Setenta años después, al finalizar
el siglo XX, los problemas son aún más agudos: una
disputa creciente por un "Estatuto Raizal" que algunos
residentes del continente consideran lesivo a sus derechos y algunos
movimientos isleños han pasado a la acción desfilando
con banderas americanas y solicitando su anexión a los
Estados Unidos, paralizando además la isla durante 5 días
consecutivos, lo que nunca había sucedido en toda su historia.
Las razones: los empleados de la gobernación
no habían sido pagados durante más de una año,
se habían despedido a más 800 trabajadores de la
Gobernación, dos gobernadores elegidos popularmente se
encontraban presos y en el lapso de 4 meses, hubo 4 gobernadores
encargados de los destinos del Departamento.
Sin embargo, al contrario de lo que sucedía
en el continente, no se había producido ni un solo hecho
de sangre imputable a este estado de conflictualidad latente.
Al contrario, aunque la gobernabilidad había prácticamente
desaparecido, el archipiélago continuaba dando el mismo
ejemplo de convivencia abierta desde 1823, fecha en que las islas
adhirieron voluntariamente a la Nación.
¿Hasta cuando?