Un breve análisis de algunos escritos históricos del
Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
muestra que, además de las denuncias reiteradas sobre la deplorable
situación en la que el gobierno nacional ha tenido prácticamente
todas las regiones periféricas del país, se agrega la
amenaza recurrente de la secesión. Con una diferencia importante:
que al contrario de la fábula del pastorcito mentiroso, el lobo
nunca ha aparecido y no ha pasado nada.
Hasta ahora.Pues las islas, como anota Parsons han seguido siendo colombianas,
pero no por la tradición centralista del Estado de unir por la
fuerza lo que la Nación no ha podido unir por la voluntad de
sus gobernados. La visión predominante en las islas es que ha
sido por la libre determinación de los isleños, que adhirieron
voluntariamente a la Constitución de Cúcuta desde 1823,
lo que constituye una de las particularidades más importantes
de la historiografía regional del caribe colombiano, pues diferencia
radicalmente la historia de la Costa de la historia del Archipiélago.
En el primer caso la historiografía de la Costa Caribe "deconstruye
volens nolens" los mitos de unidad nacional, y saca a la luz pública
"un enemigo simbólico" que la Historia Patria siempre
ocultó: el Estado centralizador . Su problema ha sido la imposición
de Bogotá sobre Cartagena desde los tiempos del Virreinato (y
sobre Barranquilla en el período republicano), y la contienda
se prolonga hasta el día de hoy.
En el caso del Archipiélago por el contrario la adhesión
voluntaria tiene más que ver con un "contrato social"
que con una imposición o una conquista de un territorio por la
fuerza. Por lo tanto, según los escritores isleños , también
se puede deshacer voluntariamente. Por ello para los nativos de tradición
inglesa, es tan natural romper un contrato voluntariamente como contraerlo,
pues como dicen, no hay que olvidar que fue Enrique VIII quien inventó
el divorcio.
El Archipiélago, ha permanecido unido a Colombia también
por tratados internacionales gestionados por la Cancillería,
que fueron reconocidos, pero que actualmente son contestados como en
el caso especial de Nicaragua. También por la acción del
Estado pues desde 1821 figuran en los primeros decretos constitutivos
de la República de Colombia, en la que formaban parte integral
del Estado de Cundinamarca . Y según la historiografía
analizada, el Estado ha sabido responder a través de casi dos
siglos a todas los intentos de desconocimiento del "utis possidetis
juris" de 1810 hechos por gobiernos extranjeros, por lo cual "El
problema de San Andrés no es el dominio de Colombia sobre las
islas.