Frente a este conflicto latente interétnico, como lo señalaba
el expresidente López Michelsen (1999), será posible un
discurso que se plantee otra alternativa diferente a la de "la
solución es el problema, como en las figuras del "traidor
a la patria" y del "invasor"? Por que, como se sabe,
en las imágenes especulares no es posible saber cual es la real
y cual la virtual, pues a fuerza de estar una metida en la otra, termina
por aparecer la solución como problema. Y no el problema generando
una solución, como se ha visto en el análisis de algunas
de estas figuras del conflicto, pues existen otras que aquí no
se analizan, como las que generan una paradoja imposible de desmontar
desde el análisis del problema interno que proponía el
expresidente López.
Para contribuir a desmontar la paradoja, se requiere cambiar la lógica
del discurso. Es decir pasar de la lógica de la necesidad, (Hay
que hacer...Tienen que ser...), a la lógica de la contingencia,
(Que es posible hacer...Qué quieren ser...). Es decir, pasar
de lo absoluto a lo relativo a fin de romper el círculo vicioso
solución - problema que produce la paradoja. Pues se hace evidente
que las soluciones planteadas por el Estado central a los problemas
de la soberanía nacional se vuelven los problemas sin solución
de la comunidad étnica raizal. Y en esa posición es imposible
cualquier diálogo.
Este escenario se puede caracterizar como el de un conflicto latente,
es decir el que solo se manifiesta en los discursos, pero que todavía
no ha pasado a las acciones que designen la relación amigo -
enemigo, o sea el conflicto abierto, (o la guerra?) del que hay notables
especialistas en este Simposio.