Y bajo estas diversas formas del pensarse, aparecen
(entre otras formas del pensarse) las figuras de un nuevo Panteón
Caribe, cuyo estudio se propone para ilustrar lo que sería el
pensamiento caribe, (no uno sino múltiple diverso, adecuado a
las identidades desde las cuales se piensan los Caribes y el Caribe)
y que eminentes antropólogos, filósofos, y pensadores,
han estudiado largamente y desde hace mucho tiempo, pero que hoy día
no parece ser uno de los temas de preocupación intelectual en
el Caribe .
Lo que se afirma hasta aquí, es que esta manera de pensarse
cualquiera puede intentar hacerla suya partiendo conceptualmente desde
sus identidades, mediante un ejercicio reflexivo, que como en un salón
de los espejos de una feria popular, pueda encontrarse en estas figuras
del Panteón Caribe que constituyen las imágenes especulares,
que de "...objetos de nuestra reflexión, se convierten en
nuestros substitutos (nuestras figuras) en tanto que sujetos de reflexión
que construimos, para mirarnos nosotros mismos".
Estas figuras, empezando por la del creole, el mestizo, el mulato,
etc., son formas del aparecer muy particulares que se constituyen en
espejos para pensarse. O se expresan en forma de cuentos muy cortos
como los de Ananse. También por formas muy variadas de magia
para la buena suerte, el equilibrio del mundo o el amor.
Por eso el Panteón Caribe, que al contrario del griego, (lleno
de Dioses y de esencias que luchan heroicamente), está plagado
de antihéroes cotidianos: astutos, vivos, embaucadores, piratas,
cobardes, o de brujos que para contrarrestar o producir el mal acuden
a la obia, la santería, el vudú, el candomblé,
etc, o en formas muy particulares y variadas de expresión del
"W´re one" a través de pequeñas canciones,
comparsas y actos simbólicos completamente intrascendentes como
los que se presentan durante los carnavales, pero que tienen la virtud
de unir.
Estos antihéroes, que representan una forma del pensarse que
la historia de corte heroico rechaza por que no están dispuestos
a derramar la sangre para construir una libertad que occidente sistemáticamente
les negó a los pueblos esclavizados, han conseguido a través
del desorden una CONVIVIALIDAD, una capacidad de existir juntos autónomamente
fuera de las reglas impuestas.
Conviviabilidad que hasta el día de hoy nadie envidia, por que
no se conoce claramente sobre que manera del pensarse está montada,
pero que le podría servir muy bien a Occidente (que siempre ha
sacado buen partido a través de sus conceptos de razón
utilitaria, o racionalismo que Sloterdijk llama adecuadamente la razón
cínica ), para evitarse otra Edad Media.
A no ser, que Occidente fervientemente la desee.