Según Jean Pierre Jardel , un
acercamiento al pensamiento del hombre creole antillés
requiere de una filosofía del ser en contraposición
a la filosofía del devenir, debido a que las preguntas
que se plantea esté son ¿Quién soy?
¿De donde vengo?, que obedecen a una búsqueda
de identidad, mientras que en el caso del hombre occidental
la pregunta pertinente es ¿Para donde vamos?. Para
Francisco Avella la filosofía del ser entendida
desde el pensamiento occidental es de base esencialista,
lo cual impide pensar la identidad de un pueblo en el
que los procesos a los que se ha enfrentado lo que han
hecho es negar cualquier esencia, por el contrario el
Caribe está hecho de mezclas, de ambigüedades,
se puede ser varias cosas a la vez, ¿cómo
encontrar en el sincretismo Caribe una identidad a través
de la búsqueda de la esencia?.
Para acercarse a la identidad Caribe
se requiere utilizar otra lógica que permita la
ambigüedad, la ambivalencia; "que relativise
los conceptos (especialmente el de identidad) y los defina
por la forma como aparecen, no por la pureza con que están
hechos (esencia)" , en este sentido se abre el espacio
para explicar la identidad caribe a través de las
manifestaciones, y es así como se puede ver que
en el Caribe aparecen ciertas figuras, que constituyen
imágenes especulares que reflejan la manera de
pensarse y la manera como el hombre caribe se enfrenta
el día a día.
Dichas figuras son, como lo entiende
Laroche para las figuras literarias, "...objetos
de nuestra reflexión, que se convierten en nuestros
sustitutos (nuestras figuras), en tanto que sujetos de
reflexión que construimos para mirarnos nosotros
mismos" . El objetivo de este trabajo es analizar
la figura del "pirata", como una manifestación,
un recurrente personaje que hace parte de la génesis
popular y estructura la forma de pensarse, es parte de
la identidad caribe. Aunque no es visto como una figura
literaria hace parte de la reflexión en las calles,
en los medios de comunicación y en el referente
universal cuando se dice que el Caribe es una tierra de
piratas; si nos remitimos a la historia "
Hay
que concluir que si nuestras islas no hubieran existido,
la historia del corso y la piratería no pasaría
de ser un folleto de veinte páginas
"
, fue el Caribe que como territorio de colonias y provincias
periféricas, el que sirvió de posición
militar a las potencias de Europa, de frecuente botín
y aún de base de operaciones a corsarios, bucaneros
y piratas. Actualmente el Caribe es sinónimo de
actividades ilegales, tráfico de drogas, lavado
de dólares a través de centros financieros
internacionales y espacio para el contrabando a través
de zonas de libre comercio. Dada la estructura económica
y los procesos internacionales actuales, lo intercambios
calificados como ilegales por la seguridad jurisdiccional
del estado se tornan como partes esenciales de la vida
en el Caribe.
Tal como lo afirma afirma Benítez
Rojo, en un proyecto de investigación sobre el
Caribe no puede faltar un capítulo dedicado "
.a
las características de nuestras sociedades periféricas,
incluyendo el surgimiento de una cultura local y la popularidad
del contrabando como alternativa económica"
, lo cual es difícil de pensar bajo el pensamiento
occidental adecuado para una sociedad donde la religión
y la moral no permiten ver un hombre que no aparece de
una única manera (de acuerdo a lo que es moralmente
aceptado), sino de muchas maneras en las que no cabe cuestionarse
por asuntos morales. Para los caribeños, "El
entramado bajo el nivel estatal posibilita a la gente
escapar de las condiciones marco formales insuficientes
y desplegar por competo su potencial de innovación"
, es decir, utilizar sus capacidades para jugarse las
reglas ante la incapacidad de las estructuras formales
para garantizar a la población caribe alcanzar
altos estandar de vida o simplemente sobrevivir.
Aspectos que aparecen reiteradamente
en las sociedades caribeñas como: la propensión
a vivir por fuera de la institucionalidad y legalidad,
la astucia para jugarse las reglas, el ejercicio de la
libertad, la búsqueda del botín y la sobrevivencia,
la forma como se da la vinculación con flujos económicos
internacionales legales e ilegales, son características
que recuerdan al pirata, pero que al aparecer como obvias
no son tenidas en cuenta en el estudio de la identidad
caribe, desconociendo que las soluciones individuales
halladas a través de las tramas informales cumplen
una función de peso en el complejo cultural caribe
.