Este artículo busca explorar una de
las figuras del Panteón Caribe, el Trickster, a partir
del texto de Avella que discute los planteamientos de Jardel
de la filosofía del ser y del devenir, para situar al
hombre Caribe en una filosofía del "pensarse".
De esta forma, en el pensamiento Caribe no tendría una
base esencialista sino relativista, en la medida en que respondería
a una lógica de lo posible, lo aparente, sin pretensiones
de estructurar una escuela de pensamiento que responda a todas
las latitudes.
Es así, como "las preguntas que se plantea el hombre
creole antillés son básicamente ¿Quién
soy?, ¿De donde vengo?, más como una búsqueda
de su identidad, que como una necesidad de señalarse
un rumbo" .
Para acercarme a esa manera de pensarse analizare las particularidades
de esta figura en el Caribe, ¿qué es y cuales
son las caracteriza del trickster?. Luego, explorare una de
las esencias sobre la cual se estructura esta imagen especular,
las huellas de africania, buscando responder en alguna medida
la pregunta ¿De donde vengo?. Lo que nos permite dilucidar
la ambivalencia y complejidad que enriquecen y transforman esta
figura en el Caribe, volviéndola "objeto de nuestra
reflexión, se convierte en nuestro substituto (nuestras
figuras), en tanto que sujeto de reflexión que construimos,
para mirarnos nosotros mismos."
¿Qué es un trickster?
El trickster es un personaje presente en varias tradiciones
orales alrededor del mundo, tomando formas de animales tan variadas
como: el coyote, el cuervo o la araña entre otros, pero
presentando en cada caso el enfoque y características
particulares de cada contexto. El trickster o maestro de trucos,
como se conoce, ha sido definido como "un héroe
ofensivo" , poseedor del dominio de la ocasión,
la astucia, la codicia y la vanidad, que le permiten romper
los estereotipos y abrir un mundo de posibilidades ilimitadas
donde lleva a otros personajes a trabajar por él antes
de destruirlos de alguna manera.
"Trickster is at one and the same time creator and destroyer,
giver and negator, he who dupes others and who is always duped
himself. He wills nothing consciously. At all times he is constrained
to behave as he does from impulses over which he has no control.
He knows neither good nor evil yet he is responsible for both.
He possesses no values, moral or social, is at the mercy of
his passions and appetites, yet through his actions all values
come into being."
Es así como Abrahams plantea que la característica
más sobresaliente de esta figura es la amoralidad, al
analizarlo dentro de un contexto moral, como aclara Gómez
, dado que sus acciones no se consolidan como un modelo de comportamiento
a seguir sino como un ideal donde no existen límites
ni cuestionamientos sobre nuestras acciones.
Esta figura, "funciona principalmente como una válvula
de escape para todos los deseos antisociales reprimidos, y representa
el aspecto anarquista que existe incluso en las criaturas más
sociales. Este principio de energía pura y desbocada
que encarna el trickster, encausa a una forma humana y movido
por necesidades humanas primarias, es según Abrahams
lo que nos atrae de esta singular figura."
La ambivalencia de la figura del trickster demarca los límites
de la cultura occidental para el entendimiento de su que hacer,
su deconstrucción de los límites culturales a
través de su transgresión de estos, de su inversión
y su contrariedad, hace que desde esta visión la figura
se vea como un resultado de un proceso y tradiciones históricas,
donde simplemente hace parte de un mito o historia y no se analiza
como una manera de pensarse que estructura un proceso identitario,
redefinido a través de una lógica de la posibilidad
que cuestione conceptos (especialmente el de la identidad) y
los definida por la forma como aparecen no por la naturaleza
con que están hechos (esencia) .
Es así, como el trickster aparece inmerso en la práctica
sin necesidad de explicar su naturaleza o de justificar su modo
de proceder, es una forma de inteligencia y pensamiento, un
modo de actuar que aunque implica un conjunto complejo de actitudes
mentales y de comportamientos que responden a una combinación
de los sentidos, con la sagacidad, la previsión, la flexibilidad,
la habilidad para zafarse de los problemas, la atención
vigilante, el sentido de oportunidad, las habilidades diversas
y una experiencia largamente adquirida . El trickster es múltiple
y diverso, se ejercita en realidades fluidas, que no cesan de
modificar su forma y dependiendo la situación, va tomando
características particulares creadoras o destructoras
que liberadas de todos los parámetros de conducta social
lo llevan a obtener un beneficio propio, así sea el de
aprender a perder.
Estas particularidades se desarrollan en realidades fugaces,
movedizas, desconcertantes y ambiguas, que no se prestan a la
medida precisa, al calculo exacto o al razonamiento riguroso
occidental. Aunque se ha planteado su análisis en el
marco de la filosofía a través de comparaciones
con personajes como la Metis griega, como lo hacen Detienne
y Vernant "El personaje de la Metis, su papel en los mitos
de la soberanía y en los relatos cosmogónicos,
incitan a la comparación con las tradiciones míticas...De
modo más general la metis griega plantea el problema
de la posición en la economía de los mitos de
un gran número de pueblos del personaje típico
del mentiroso, al que los antropólogos anglosajones han
convenido en designar con el nombre de trickster, el embaucador.
" Es por eso que es necesario remitirse a sus orígenes
africanos para lograr profundizar en el entendimiento de esta
figura.
Orígenes Africanos
El trickster en Africa es conocido a través de diferentes
formas como: el coyote, el cuervo, el conejo o el zorro y es
una figura definitoria en su tradición oral. Su forma
cambia dependiendo del lenguaje y la cultura, para la comunidad
Yoruma de Africa Occidental, una de las más númerosas
y en la cual centrare mi análisis dado que en esta comunidad
se enmarca el trabajo de Gates que brindará las herramientas
para el desarrollo de este ensayo, se conoce como Eshu, la divinidad
mensajera que es amada y temida por el tipo de actividades,
o mejor, travesuras, su generosidad y sus duras lecciones.
Se plantea que "Eshu is a mirror of us. He embodies all
the forces, positive and negative. Eshu is the one who guards
the secrets. He has the power to manipulate man or to free man,
because there is so much of man in him. You are linked to him
by your humanness and he plays on that. And you are linked to
him by your divine spirit and he tests that...How do you know
you're good and righteous if you haven't passed through the
fire? What is the force that will test you through that fire?
Even is that thing has to bear your weight-infamous, evil, whatever-that
is the thing that gives you the opportunity to test yourself.
That is what Eshu does."
Eshu puede ser el profesor más cruel o el más
benévolo, que obtiene placer al probar las debilidades
o fortalezas de la humanidad, y provee la lección de
realizar la elección correcta, como plantea Susanne Iles
"He can be found at the crossroads and can see in all directions,
watching carefully those who do wrong. His punishment is swift
but he can be kind as well, sitting judgement and viewing all
sides of a situation. Eshu is seen as sitting at the threshold,
guarding the many doors and roads which make up the human journey
through life."
En la concepción Yoruba, plantea Iles, Eshu conoce las
posibles vías y puede proveer oportunidades y dirección.
Cuando se le tiene en cuenta y se le pregunta amablemente puede
señalar el camino pero la persona debe decidir por ella
misma cual camino recorrer. Como un mensajero entre el cielo
y la tierra Eshu comunica las plegarias de la humanidad y por
esto en cualquier ceremonia tradicional debe ser honrado como
primera medida para que el mensaje sea escuchado y los deseos
sean concedidos. Aunque Eshu crea el caos, confrontación
y saca beneficio de esta, así sea el reconocimiento de
su importancia, en segunda instancia se dedica a restaurar el
equilibrio.
Este vinculo entre lo humano y lo místico de permite
incluso alterar las palabras sagradas, el supuestamente ineludible
destino-, debería ser prueba suficiente para considerar
a Eshu la figura misma de lo indeterminado, como afirma Gómez.
Esto se evidencia en el mito de los dos amigos analizado por
Gates, el cual Eshu se viste con una túnica que por un
lado es blanca y por el otro negra y camina entre los dos amigos
que habían hecho un pacto de amistad, cuando los dos
amigos se hablan acerca del misterioso hombre de la túnica
cada uno defiende la posición del color que vio la túnica
y tras una fuerte discusión aparece Eshu que les explica
el suceso, mostrándonos la relatividad de los conceptos
y la imposibilidad de hablar de una verdad. Este mito le permite
a Gates demostrar "cómo la propia tradición
deja sin fundamento aquella tendencia de la crítica literaria
que se centra en la búsqueda de significados determinados,
únicos y absolutos para cada texto." Igualmente
esta indeterminación se extiende a su género,
aunque Gates se refiere al dios masculino, Eshu no tiene género
o es de género dual, lo que ratifica su ambigüedad
que se manifiesta en sus antagonismos: ruptura y reconciliación,
traición y lealtad, apertura y clausura, que como afirma
Sosa, una de las características a nuestro juicio escenciales
de Eshu: la naturaleza dialéctica (conversión
de contrarios) de su personalidad, traducida en su praxis social.
Las características primordiales que definen el rol
de esta figura son: la indeterminación, la dualidad,
la capacidad de restaurar el equilibrio, condición de
portador de ase (con lo que se creo el universo), y su control
sobre el proceso interpretativo como mensajero entre los dioses
y la humanidad. Estos rasgos se manifiestan a través
de poemas narrativos de alabanza, en versos adivinatorios y
en prosas narrativas tradicionales.
Es así como "Gates lo considera la figura primordial
en y para una tradición hermeneútica verdaderamente
negra. Esta es la principal y muy innovadora conclusión
a la que llega después de haber estudiado la tremenda
importancia de Eshu para la tradición oral africana y
por supuesto, para el conjunto de la cultura".
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De Africa al Caribe, de Eshu
a Anansi
La figura de Anansi es la figura dominante del trickster en
el Caribe, y es resultado del proceso de transculturación
que se dio en la región a causa del encuentro cultural
que dentro del marco de la plantación esclavista. Este
proceso implica, como define Fernando Ortiz , las diferentes
fases del proceso transitivo de una cultura a otra, éste
no consiste solamente en adquirir una cultura distinta, que
es lo que en rigor indica la voz angloamericana acculturation,
sino que el proceso implica también necesariamente una
pérdida o desarraigo de una cultura precedente, lo que
pudiera decirse una parcial desculturación, y, además
significa la consiguiente creación de nuevos fenómenos
culturales que pudieran denominarse neoculturación. Al
fin, como bien sostiene la escuela de Malinowski, en todo abrazo
de culturas siempre tiene algo de ambos progenitores, pero también
siempre es distinta de cada uno de los dos. En conjunto, el
proceso es una transculturación, y este vocablo comprende
todas las fases de su parábola.
El intercambio entre las diferentes culturas que se encontraron
en la región llevo al desarrollo de una nueva realidad
compleja y original, donde Eshu dio las bases para el re-creación
de Anansi reconociendo lazos de filiación, marcados a
través de la dualidad, su status de mensajero e intermediario,
además de las características que enmarcan al
trickster. "La historia del impulso estético africano
sugiere sólo un desarrollo que puede ser predecido sin
problemas -nuevas formas y nuevos estilos evolucionarán
constantemente de los viejos. Tendremos héroes nuevos
e incluso dioses nuevos usando mecanismos de poder modernos
para actuar: pero su conexión con los dioses viejos y
los viejos modos siempre será profunda, pues el Trickster,
payaseando, todavía viviendo en las encrucijadas, siempre
estará con nosotros. No continuará bajo la forma
del conejo o la araña, la hiena o la liebre, pues él
cambia de forma para adaptarse a la situación. El pulso
estético que atraviesa al arte africano mantiene de esta
manera su conexión con el espíritu vital, con
la vida misma. Mientras el arte y la vida sean uno solo, la
belleza y la persistencia serán hermanas"
Sin embargo es conveniente aclarar que es necesario profundizar
más este tipo de análisis.
Gómez Rodríguez con el objetivo de descifrar
el perfil de Anansi analiza los tipos de cuentos presentados
en AfroAmerican Tales que es la obra que más cuentos
sobre este trickster ofrece. En primera instancia, analiza un
tipo de cuentos que transcurren en tiempos funcionales, al principio
de la vida y explican el por qué de las cosas, tienden
a definir presentar el mundo a partir de oposiciones entre personajes.
Luego, tras el análisis del cuento Adquiriendo sentido
común, Anansi se muestra como una figura que explota
sus rasgos de trickster, tras la codicia y la búsqueda
de su propio beneficio y donde es portador de su tesoro en una
calabaza al igual que Eshu.
Otro tipo de cuentos, el más característico y
en el cual se desarrolla la faceta más conocida del trickster
es aquel en el que su astucia le permite ganarles o burlarse
de animales superiores a él. Otra variación, es
donde el trickster desempeña un papel distinto al que
suele ocupar, como mediador entre el conflicto entre otros animales
sin obtener nada a cambio.
Pero ¿qué relación existe entre estos
cuentos y la realidad del Caribe? ¿Cómo analizar
esta figura dentro de este contexto? ¿Qué representan
las variaciones frente a Eshu?
Una primera lectura, que nos sugiere Abrahams, es aquella en
la que el trickster encarna al esclavo, su rebeldía y
sus anhelos de vencer al esclavizador a través de su
astucia. Pero como afirma Gómez Rodríguez esta
ignoraría gran cantidad de cuentos donde el trickster
es derrotado por su codicia o donde se enfrentan varios trickster.
Este tipo de lecturas se ejemplifica en el trabajo de Jay Edwards
"Aspectos sociales e históricos del folklore de
la isla de San Andrés" y los trabajos de Forbes
en el Archipiélago donde el maniqueo moral no permite
profundizar el análisis de este figura y simplemente
se observa como una lucha proto revolucionaria donde el negro
es puesto en la posición del más débil
pero astuto, el trickster, y el blanco en la de animal con poder,
fuerte pero que será derrotado por la astucia de su opositor.
Con el fin de superar esta visión y analizar la transformación
de Eshu, Gates parte de la tensión entre oralidad- escritura
definiendo a Eshu como el meta discurso que actúa entre
la intención y el sentido, entre el habla y el entendimiento.
A través de su trabajo con el Mono Gates propone el análisis
la figura del trickster desde el concepto de signifyin(g) como
principio semiótico propio de la comunidad afro-norteamericana
que actúa como el motor de su lenguaje y sus manifestaciones
artísticas, realizando un giro lingüístico
que garantizará su supervivencia en una sociedad dentro
de la cual no poseían derechos. Así, "reorientando
el significado asociado al significante significación,
los esclavos hicieron una crítica a la naturaleza misma
del significado blanco, pues atacaron directamente la ecuación
de su signo lingüístico, la famosa "significación=
significado/significante"" Eldesarrollo de una lengua
propia permite comparar a Gates al Mono significador con Eshu
como metadiscurso, concluyendo que estas figuras son equivalentes
y complementarias.
A partir del análisis de la obra de Gates, y el significar
como un factor que depende del juego en y con la cadena de significantes,
y no de un significado supuestamente trascendente Gómez
plantea que la novela de Anansi o cualquier texto que se construya
a partir de ese "significado transcendente", y no
de las estrategias retóricas que se manifiestan al nivel
del significante, no es un texto Significador.
Surge la inquietud, en que medida se relaciona el hecho de
ser un texto significador con el hecho de permitir ver la imagen
especular de nosotros?
El análisis de Anansi presentado por Gómez a través
de las herramientas desarrolladas por Gates nos cuestiona acerca
de la forma en que la figura del trickster se consolida como
imagen especular participe del proceso identitario en casos
como el del archipiélago de San Andrés donde la
existencia de historias de Anansi no implica que sea una cultura
Significadora? Qué pasa en el resto del Caribe?
A nivel de macroregión se mantiene la dualidad y ambivalencia
del trickster, unidad en la diversidad sostenida por una matriz
étnica que ha generado un acercamiento por encima de
las diferencias, pocos rechazos interétnicos, facilidad
para convivir con el otro y una exogamia donde el intercambio
de mujeres se da como ejercicio para asimilar el otro. Este
tipo de prácticas sólo pueden desarrollarse a
través de una formación y un proceso que explote
las habilidades de trickster, del astuto como condición
para la supervivencia.
A nivel local aunque no se pueda considerar, en términos
de Gates, las historias de Anansi como significadoras en el
Archipiélago esto no implica que la figura del trickster
no este presente en este punto del Caribe. Al contrario vemos
como esta figura esta inmersa en las relaciones cotidianas que
se establecen dentro de este grupo social y en sus relaciones
como grupo frente a terceros, y como actúa como estrategia
de supervivencia en momentos de crisis como la actual que no
tiene antecedentes en su historia. Dado que el puerto libre
como modelo de desarrollo parece haber llegado a su fin, el
turismo comercial como principal incentivo para viajar a las
islas se acabo con la política aperturista del país
a principios de la década. Todo ello coincide con una
aguda crisis administrativa. Y las consecuencias se manifiestan
en el desempleo creciente y la informalidad que se apodera de
la isla (vendedores ambulantes, trabajo precario, prostitución,
etc.).
Aunque esta crisis ha fomentan las revindicaciones étnicas
por parte de la comunidad nativa se ha mantenido la convivencia
abierta o convivialidad, a través de mecanismos que el
Caribe ha estructurado para hacer convivir lo múltiple
y lo diverso en un esfuerzo por aceptar la diferencia , como
se planteo a nivel macroregional, a través de la matriz
étnica y a través de las figuras del Panteón
Caribe que como el trickster, son "son antiheroes cotidianos
que la historia niega por que no están dispuestos a derramar
la sangre para construir una libertad que occidente sistemáticamente
les nego, y que en cambio han conseguido a través del
desorden una convivialidad, una capacidad de convivir autónomamente
fuera de las reglas impuestas.
En conclusión, vemos como el trickster nos permite analizar
una forma de aparecer que refleja una manera de pensarse, ha
si sea inconsciente, pero que aparece en el día día
del ser Caribe , así sea como negación de los
sistemático, la afirmación del desorden, manera
de pensarse no reglada, con orígenes múltiples
dudosos, de pensarse jugando la regla, que, como nos muestra
el trickster, no puede ser analizado en un contexto dicotómico
(bueno-malo) en la medida en que siempre va obtener un beneficio
propio, ya sea a través de lo que nosotros consideraríamos
perder para él es beneficio en la medida en que aprendió
a perder, este es un punto clave para analizar los procesos
que se llevan a cabo en el Caribe y cuestionar sus condiciones
actuales.
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